El verso con métrica y rima

 

directorio

Inicio
 
Por qué esta web
 
Antologías selectas
 
Listado general
 
Novedades
 
Enlaces
 
Más poesía
 
Reglas de la poesía
 

   ALFONSO CABELLO  

atrás subir un nivel

portada

 comentarios a su obra

DIRECTORIO DE ESTE AUTOR

su obra 1

su obra 2

su obra 3

su obra 4

su obra 5

 

    NENÚFARES   


   En esta página encontrarás las siguientes poesías:

   
RECUERDOS JUVENILES

        A Juan Estepa Muñoz,
        un gran amigo.

Montalbán, su lejanía,
su sencillez, su nobleza,
su gente, sus sentimientos,
la paz, el Mesto, la feria,
la calle Ancha, el Calvario,
los labradores, la tierra,
jaramagos y trigales,
madurando la cosecha.
El Pilar, la Fuentecilla,
agua cristalina y fresca,
los espejos de la luna
que duerme en Tentecarretas.
Calle Empedrada, el molino,
San José, la calle Nueva,
el Cerrillo de la Cruz
y la calle de la Iglesia.
Santa María de Gracia,
el Castillo, Ocho fanegas,
el casino, la posada,
el barrio el Cuerno, la Tercia,
donde estaban prisioneros
quienes perdieron la guerra.
Madre de Dios, Salsipuedes,
y agárrate donde puedas,
porque puede que termines
pescando sin darte cuenta.
Calle la Torre, la plaza,
las campanas, la taberna,
el paro, el Ayuntamiento,
el tedio y la Nochebuena.
Cal viva, sol y esperanza,
cuando un corazón navega,
en las aguas turbulentas
que produce la pobreza.
Una partida de cartas,
una copa y la solera
embriagando con su aroma
el ritmo de la existencia.
El Prado, Poza los perros,
el melonar y la hijuela,
un camino polvoriento,
un melón fresco y la siesta.
Los Calamorros, las Morras,
el Salado, las Chorreras,
Cuesta Blanquilla, el Pozuelo,
la grama y la correhuela.
El olivar, la aceituna,
garabatos y escaleras,
la escarcha, el viento del norte
y las migas recién hechas.
Los ajos, el almocafre,
el aroma de la tierra,
una lechuga, un tomate
y la raspa de una arenca,
culantro y avena loca,
carretón y vinagreras.
Casablanca, la Cañada,
Zamacón, Trillo, las Peñas,
las Rozas, la Cobertilla,
una liebre, una escopeta,
podencos que la persiguen
a través de la maleza.
El Cerro, la Matallana,
un botijo y agua fresca,
un pepino, un salmorejo
con poco pan y una almendra.
Villagallegos, las cabras,
el pajar. Noches enteras
pastoreando el ganado
y hablando con las estrellas.
Víspera. Todos al campo,
la flor de la pimpinela,
el Brillante, la Laguna,
el girasol, la junquera,
matalahúga, zahína,
el lagarto y la culebra.
Huerta Melero, el cortijo,
alcaraván, la vereda,
el trébol y la amapola,
el carrizal y la higuera.
La avutarda en la colina,
en la charca la cigüeña,
pescando entre los cristales
destellos de primavera.
Los bueyes y la besana,
el surco, el frío, la niebla
y gañanes tiritando
al pie de la sementera.
El trigo, las codornices,
el ganado en la dehesa,
y a lo lejos se divisa
el señorito y su yegua.
Las mujeres escardando
en su corazón violetas
mientras sueñas. ¡Fantasías
que tiene la primavera!
Cuadrillas de segadores
están segando sus penas,
pero la hoz nunca corta
para siempre las miserias.
El calor, la madrugada,
silencio, la luna llena,
la soledad, canta el grillo
y en el corazón tristeza.
No he terminado la historia
y es tanto lo que me queda,
que en la calle la Amargura
termina mi penitencia.

      Montalbán, enero de 1998
       

 
¡TODO ES UN MISTERIO!

Tibia la mañana,
todo está en silencio,
destellos de aurora,
la luna y el viento.
La alondra cantando
bajo los majuelos,
y el ruiseñor trina
sus nuevos arpegios.
Agua cristalina,
murmura el riachuelo,
efluvios de jara,
tomillo y espliego.
Un eco lejano,
el valle desierto,
la tarde agoniza
bajo el firmamento.
Se acerca la noche,
todo está en silencio.
Se escapa un suspiro.
¡Todo es un misterio!

      Agosto de 1997

 

BRISA MARINA

Playa, sol, arena y sal,
los barcos, los marineros,
navegando por la mar.
 
La mar sola y misteriosa,
la madrugada, el silencio,
y la luna entre las olas.
 
La caracola y sus ecos,
olas de espuma, caricias,
y la ternura de un beso.
 
Una niña está soñando,
dormida sobre la arena
y el corazón solitario.
 
Quisiera ser bruma y viento,
y perderme con mi barca
y la mujer que más quiero.
 
Playa, sol, arena y sal,
los barcos, los marineros,
navegando por la mar.

        Agosto de 1998
         

         

MIRANDO ATRÁS

Mirando atrás. Mi juventud perdida.
El triste devenir de mi destino.
Sufrí el dolor reptando en el camino,
y en el juego he perdido la partida.
 
Un roto corazón. Sangrante herida.
Torrente de pasión. Un peregrino,
ni santo ni ferviente jacobino,
y el alma tengo de sufrir curtida.
 
Fortuna adversa es todo lo que espero,
al final de esta amarga desventura,
donde la vida se difuma en nada.
 
Vivir es caminar por un sendero,
entre llantos y risas de locura,
hacia la eterna y triste madrugada.

        Febrero de 1998

 

NO SOY NADA

No soy nada porque espero
el zarpazo de la muerte.
Maldita sea mi suerte,
pues seré lo que no quiero.
 
Hoy me encuentro prisionero
en la mazmorra de un fuerte,
y seré materia inerte.
¡Pregunta al sepulturero!
 
Yo no sé por qué he nacido
para después no ser nada.
No entiendo esta mascarada
 
porque no tiene sentido.
No ser. Ser. Después podrido
en una tumba olvidada.

        Julio de 1997

 

SUTILIDAD

Sutil como la amapola,
como un suspiro candente,
que agoniza de repente
en la cresta de una ola.
 
Ella pensativa y sola,
su corazón un torrente
de linfa tibia y caliente
con ecos de caracola.
 
Y entre tanta sutileza,
candor, sencillez, cordura,
esta crisálida pura
 
demostrando su nobleza.
Es tanta su gentileza
que derrocha la ternura.

        Julio de 1997

 

RADIANTE BAJO EL SOL

Radiante bajo el sol. La primavera
que inunda el firmamento de fragancia.
Ella, una hermosa flor, luz, la elegancia,
que ondea con orgullo su bandera.
 
Ella en mi corazón es la primera.
Yo tengo entre mis venas su ternura,
destellos que desprende su hermosura,
con esa ingravidez sutil y austera.
 
Ella, la llama ardiente que suoera,
el clímax del amor con su mirada.
Nereida que se rinde enamorada,
en éxtasis de luz en primavera.

        Abril de 1998

         

         

 
EL CANARIO

El canario cantaba de alegría
cuando vio anteayer que me besabas.
Él sabe que te quiero y él sabía,
que tú en tu corazón también me amabas.
 
Somos los dos ahora un relicario
que guarda en su interior dos corazones,
derrochando pasión, calor. Plenario
donde brota el amor a borbotones.
 
Tiene ahora el canario en su garganta
la estrofa de una suave melodía,
deleitante, sutil. Canta que canta
y se acuerda del beso todavía.

          Julio, 1997

 
 
LA ROSA ENAMORADA

Una rosa prisionera
en el jardín de la vida,
tiene en el alma una herida
y vive siempre a la espera
de que un clavel le dijera
que era su flor preferida.
 
El clavel no dice nada
y la rosa adolescente,
envejece lentamente
sin conseguir ser amada.
Ella sigue enamorada
y el clavel indiferente.

      Mayo de 1998


ALMA VIDRIOSA

La niña no tiene amor
y en su corazón de luna,
va dejando de una en una,
las penas de su dolor.
 
¡Qué triste! La niña tiene
en su pecho de amapola,
ecos de una caracola
que su esperanza mantiene.
 
Niña con alma vidriosa,
angustia que lleva el viento,
y en su amargo sufrimiento,
marchita como una rosa.

        Agosto de 1997


ECHA LA CENIZA AL VIENTO

Yo no quise darte vida,
fue un tropiezo del destino.
Vigila bien tu camino
mientras dure tu partida.
 
Encontrarás alegrías,
llanto, angustia, compasión.
Te partirá el corazón
el hijo que más querías.
 
Amargura y sufrimiento,
es el premio que te espera.
Puedes quemar tu bandera
y echar la ceniza al viento.

        Julio de 1997

         


AUTÉNTICA POESÍA - Herrera/Muñoz - 2001

1