El verso con métrica y rima

 

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   CARLOS E. RODRÍGUEZ SÁNCHEZ  

 

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DIRECTORIO DE ESTE AUTOR

 

su obra 1

su obra 2


    
SU OBRA 2  


          En esta página encontrarás las siguientes poesías:



ALBA CONSUELO

Con humano proceder,
el camino señalaste
y con amor nos brindaste
todo lo que es nuestro ser.

Alba Consuelo, mi amor,
cómo podremos pagarte;
si has sido tú el estandarte
que nos libra del dolor.

Porque nos supiste dar,
esas fuerzas al amar;
te juro que yo te adoro.

Eres razón de mi vida
y la madre más querida,
como tú, ningún tesoro.


 

(para Armando Arturo Pacheco Araujo)

Lamparita de amor siempre encendida
hermano de quien sufre y del mendigo;
su mano tuvo la bondad del trigo
y estando alegre, se le fue la vida.

Lo hincó la rosa y perfumó su herida
vivió de rectitudes al abrigo,
noble su corazón y buen amigo,
donde no tuvo la maldad cabida.

Fue línea vertical y sin medida
y, en ello pongo a Dios como testigo,
su alma de virtudes florecida.

Fue violenta su alegre despedida
y muy seguro estoy de lo que digo:
en los mejores brazos, su partida.



         

       CRUEL DESENGAÑO

Qué desengaño, el que sufrí aquel día
después de confesarte que te amaba
con decisión mi vida te entregaba
mi corazón y toda el alma mía.

Hizo cambiar el mundo en que vivía
y la fuerza que el ser me alimentaba
pensando erróneamente que encontraba
en ti un amor bonito, sin falsía.

Pero ya ves, murió la fantasía
como aquella pasión que me quemaba
sin poder encontrar lo que buscaba.

Pero, mejor así, porque sabía
que ya mi amor contigo no podría
alcanzar esa dicha que anhelaba.


 

   SIEMPRE CONTIGO

Veo que discurren mis sueños
como el agua que pasa
sin dejar de pasar.

Mas, cuando yo te sueño,
no son vanos mis sueños,
son bella realidad.

Como el agua y la espuma,
recorremos el cauce
quebrado de la vida
y, como vamos juntos,
jamás hay despedida.

No son dos nuestros mundos,
es uno solo siempre,
porque el amor profundo,
favorece la suerte.

Sueños de luz y gloria,
con bases de verdad
conforman nuestra historia,
que es de felicidad.




EN ESPERA DE TU AMOR

No puedo detener mis ilusiones
al recorrer tu senda para amarte;
y las recuerdo siempre con canciones
que quiero interpretar al encontrarte.

Sigo, sin importarme condiciones,
transitando caminos para hallarte
y aunque es larga la espera, mil razones,
motivan este anhelo de buscarte,

Yo no quiero caer en aflicciones
que detengan tu paso al acercarte;
quiero un amor fluido, sin presiones.

Mucha felicidad yo quiero darte
y así comprobarás mis intenciones
cuando llegue hasta ti para adorarte.



              PASO FIRME

Como niño que empieza a caminar
ajeno al más leve entrenamiento
mis pasos torpes fueron un tormento
que pudo mi insistencia enderezar.

Pero cuando hasta ti logré llegar
y cuando estuve al roce de tu aliento,
tocaba con mi mano el firmamento
porque tu rostro pude acariciar.

Le has brindado a mi alma el alimento
y a mi cuerpo el ansiado complemento
que asegura mis pasos al andar.

Mira mi rostro agradado, contento
cuando ha llegado el feliz momento
de caminar contigo hacia el altar.


 

                      DILEMA

Advierto en tu dulce mirar, algo diferente,
es algo, que te incita, a querer escapar
y no puedes hacerlo por alguien simplemente
que sujeta tus ansias y te impide actuar.

Comprendo, que ese caso de la vida es frecuente
y que en ciertos momentos tratamos de evitar
pero se nos opone, todo lo que uno siente
y por muchos caminos nos hace continuar.

Al final el dilema se hace más persistente
y si lo humano incita a atender al consciente
perdemos el momento de poder disfrutar.

Y si por el contrario, nos gana el inconsciente;
no nos diferenciamos de cualquier inocente
que a veces en la vida, le toca lamentar.




AQUELLA TARDE

Bello idilio en la tarde,
el recordarlo me hace sentir feliz
porque el amor estaba allí presente;
presente en ti y en mí.

Muchos besos, caricias,
momentos de ventura;
entrañable delicia
con visos de locura.

No sé por qué motivo
las horas que vivimos
en mutua complacencia,
las acelera el tiempo,
las saca de su esencia,
como pasó esa tarde y lo lamento,
porque la noche puso
final a nuestro encuentro.

En cambio, hay horas largas
que parecen eternas,
como las de la espera
cuando anuncias que llegas.




LA LUZ Y LA RAZÓN

A menudo,
te encuentro en el recuerdo
donde te encuentro siempre;
donde hablo contigo;
aunque el silencio tuyo
quiera negarme el gozo
de escucharte, de oírte;
de sentirme dichoso
con tus dulces palabras
en lenguaje amoroso.

La ausencia nunca existe
mientras que en el recuerdo
llevamos a los seres
que nos regalan siempre
muchas horas felices.

Hoy ausentes, sin vernos;
sin embargo te escucho,
sin embargo te beso
con amor y embeleso;
pues te llevo metida
dentro del corazón
y tú eres de mi vida,
la luz y la razón.


 

          POR QUÉ CALLAR

Por qué callar si el alma quiere decirnos algo;
es mejor que digamos lo que siente el amor.

El silencio es angustia,
nos lastima en secreto;
hablemos cuando quieras,
hablemos por favor.

El amor cuando es mudo
nadie sabe qué siente;
se expresa el de experiencia, igual que el inocente,
oímos al sincero; también a quien nos miente
y sé que recordar es siempre conveniente,
que el amor tiene voz para expresarse siempre.



 

(para Yannina Ricci de Pacheco)

Más allá del inmenso firmamento
se ha ido para siempre una mujer
que logró con su amor y su talento
la gloria de los cielos merecer.

Por noble, por sencilla, y por humana,
una estela de luz dejó a su paso
entregando su vida de cristiana,
como en la tarde, el sol en el ocaso.

De su vida ejemplar, recuerdo ahora
que brindó su presencia cariñosa
y, amó a los seres, como amo a las rosas.

Aunque se fue, su alma, es la aurora
que se quedó en la paz de la mañana
por eso está, tan cerca, y tan lejana.
 



CUANDO EMPEZÓ EL AMOR

El amor empezó
cuando te di una flor
en una tarde hermosa;
la luz maravillosa de tus ojos
iluminó mi senda
y entraste en mi presente
para quedarte en él viviendo para siempre.

Si en tus ojos se asoma dulcemente
el alma que ennoblece tu existencia;
cómo no ser feliz en tu presencia,
cómo no amarte siempre y sin medida;
si eres la esencia misma de la vida
y es vida lo que yo quiero brindarte.

La entrega de la flor marcó el comienzo
de algo bello, tierno, floreciente
que se nos fue agrandando lentamente
hasta hacerse como es, puro e inmenso.

 

Para ver la obra completa de este autor pinchar en   Carlos E. Rodríguez Sánchez

 


AUTÉNTICA POESÍA - Herrera/Muñoz - 2001

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