El verso con métrica y rima

 

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   TOÑI ÁLVAREZ  

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 comentarios a su obra

DIRECTORIO DE ESTA AUTORA

su obra 1

su obra 2

su obra 3


    
SU OBRA 1   


    En esta página encontrarás las siguientes poesías:

 

      A SANGRE VIVA

A sangre viva arráncame la muerte,
que no quiero volar en el vacío,
ni soñar calidez temiendo frío
entre el hielo afilado de lo inerte.

A fuerza viva arráncame tan fuerte
la pena que solloza sal y hastío,
que no quepa ni un haz de escalofrío
en la lenta agonía de esta suerte.

Rompe la soledad hacia la sombra
que quebranta mi paz y me hace esquiva,
y me acora, me muerde y me atenaza.

Quiero sentir la fe que desescombra:
dame la certitud de que estoy viva
entre esta inútil muerte que me abraza.




TU NOMBRE

Te nombro por la sombra agazapada
en el silencio sordo de la ausencia:
por el dolor de un hueco de existencia
te nombro a mi pesar, desesperada.

Te nombro y nombro en ti toda mi nada,
dolor del nombre tuyo en permanencia,
terriblemente mío en mi conciencia,
perdida por tu nombre sin mirada.

Tu nombre arde mis venas, me traspasa,
me zahiere y asalta, me culmina,
tu nombre hierro al fuego, más que brasa.

No soy ya sin tu nombre, y al quererte,
me clavo el corazón con una espina
desde tu nombre, amor, hasta mi muerte.




ABRAZO

Dormitaré en la noche profunda de tu beso,
tras haber traspasado los últimos confines,
agotadas las horas, quebrados del exceso,
ahítos del aroma de todos los jardines...

Cayó así entre mis brazos tu piel, tu paz, tu peso,
y cogimos estrellas creando balancines:
en el fuego quemamos hasta el último hueso
como una llamarada de voz y de violines.

Te estrellaste en mi carne con ansia süicida,
para habitar sin miedo el cálido regazo,
llenándome la boca de versos sin medida.

Nos hicimos eternos amantes de un abrazo,
mordiéndonos la muerte en íntimo arañazo,
para anegar, amando, los cauces de la vida.




              
NO QUIERO

No quiero ser vasija ni tintero,
ni quiero ser de nada recipiente,
que quiero ser por fin agua de fuente
donde sacies tu sed de abrevadero.

No flor ni espiga florecida quiero,
apocopada y triste que no siente,
que quiero ser por ti volcán ardiente
incapaz de apagarse al aguacero.

Exceso y punta, y brecha dolorida,
rayo que te fecunda y te convoca
dejándote con muerte entre la vida,

luz que hiere tu paz cuando te toca
con un desasosiego entre la boca:
ni quieta o expectante, ni vencida.




BOLERO 2

Bailarás algún día ese bolero
que soñamos de lejos, y en el trazo
de la música lenta del abrazo,
te diré con los ojos que te quiero.

Para bailar así, juntos, te espero,
contra mi piel tu piel, y sin rechazo
la mirada perdida, yo en tu lazo,
y el infinito atado en un lucero.

Soñar que juntos somos movimiento
para seguir los pasos encendidos
de ese ritmo nostálgico; abrochada

la mano a la cintura, tú a mi tiempo,
puestos en vela todos los sentidos,
prisionera la nota, y enlazada.




    
A Alfonsina Storni

"Voltearás mi ánimo adormido
bajo una lluvia roja de amapolas;
marea será el sol entre las olas,
y con mi corazón harás tu nido.

Vaciaremos la muerte en un gemido
entrecortado y tierno, y caracolas
de los mares del sur, si me enamoras,
susurrarán ternezas en tu oído."

¡Ay Alfonsina, qué pasión soñaste!
Voló tan alto tu alma aprisionada
tan bello fue el poema que encendiste...

Hacia el mar, una tarde, te alejaste,
con la pena de luna en la mirada,
y en las hojas, un verso de amor triste.




           BOLERO 3

Me invitaste a bailar.  Cerré los ojos.
En la música lenta de un bolero,
despacito, trazamos un sendero
de corazones con latidos rojos.

Descorrimos del alma los cerrojos
lanzándola a volar hacia un lucero;
yo me dejé llevar, y en un "te quiero"
diste la vuelta entera a mis antojos.

Yo apoyada en tu hombro, melodía:
"La hiedra", "Piel canela", "La distancia",
susurraste al oído, yo soñando;

(o soñamos los dos); fuera llovía,
y se daba la extraña circunstancia
de no estar juntos y seguir bailando.





              BESÉ TU RISA

Y besé en tu boca todos los amores,
los amores lentos y amores tardíos,
los amores blancos de los labios fríos,
los amores rojos de calor y ardores.

Y besé en tus labios todas las sonrisas,
las sonrisas grandes de ancha primavera,
las sonrisas tristes de dolor y espera,
las de mundos hechos a quietud y a prisas.

Besando tu risa, besando tu boca,
he besado el tiempo, te escondí en el alma,
navegué los mares de un corazón preso,

Inquietudes tibias de ternura loca
presagiaron lunas de azogue y de calma,
cesaron las voces..., y aconteció el beso.





DESBANDADA

Se les fugó el cariño en desbandada
de golondrinas ciegas, sin destino;
tuvieron nido ayer, y en el camino
detuvieron el paso y la mirada.

Ayer un nido, sí, la misma almohada,
los mismos gestos bajo el mismo lino;
hoy ya ni un solo beso mortecino,
ni una tibia caricia enamorada.

¿Por qué te vas, amor?, ¿por qué te fuiste?
Si pudiera arrancar, ¡si yo pudiera!
todo el dolor que traspasamos juntos...

Es el tiempo que juega, terco y triste,
es el tiempo que busca, ¡ay!, primavera
entre un eterno cielo de difuntos.





AUSENCIA

Cuando te tuve más, más te perdía,
y ahora que ya te vas, te estoy ganando:
encadenado estás, te estoy atando
a mi reja de ayer y celosía.

Aún tu palabra es bálsamo y porfía,
y luz y mar, y afán de cómo y cuándo
has de llegar, amor; vamos remando
a avizorar la misma fantasía.

Los besos que soñamos, ¿no los sientes?,
las manos que extendimos, ¿no las tocas?,
la mirada que abrimos, ¿no la anidas?

Manos, mirada y besos, como ausentes
deseos fueron, palpitar de bocas,
sólo quedan recuerdos, ¿los olvidas?

 

 


AUTÉNTICA POESÍA - Herrera/Muñoz - 2001

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