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Elaboradas y recogidas de otros medios por BECKMESSER

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Se puso la primera piedra del Teatro del Canal y se notó que estamos en plena precampaña. Fue una piedra de lujo como pocas, con una grandísima carpa, un buen sistema de video, discursos, actuaciones, bebida y comida a gogó para esos muertos de hambre que suelen ser la gente del teatro. El actual presi hizo promesas como futuro alcalde pero yo, ya que estábamos en precampaña, eché de menos la presencia de Esperanza Aguirre. Uno, por malpensado o porque las ve venir, imaginó una posible respuesta: Ruiz Gallardón querrá que el teatro pase al Ayuntamiento y no era cuestión de ligar demasiado a él a la candidata por si llega a gobernar.

Una recibió todos los parabienes cuando llegó al cargo. Al paso del tiempo se le subieron los humos a la cabeza. Empezó a pasar de quienes la habían apoyado y, en teoría, eran sus jefes. Delante de algunos de ellos se dedicó a invitar a comer a artistas a quienes esos algunos conocían de mucho antes que ella llegase a ese mundo pero sin extender la invitación a quien estaba también presente. Esos algunos podían haberla avisado cuando empezó a meter la pata, pero la abandonaron a su suerte y cayó. La nueva empezó igual y va por el mismo camino. ¿Que tendrá la casa que quien llega se cree su dueño? Hubo demasiados "yo quiero" en su última intervención pública. Al advertirla ya hago más de lo que merece su falta de diplomacia. Y eso que venía de ese mundo. Pero a uno le gusta dar más de una oportunidad.

 

Al parecer se confirma que el candidato con mayores posibilidades para acceder a la titularidad de la OCNE es Josep Pons. Pero también parece que existe un problema: la posición ante ello de Frühbeck de Burgos, quien podría tener una cláusula en su contrato que le permitiera opinar o vetar. 

Saltó por la radio, gracias a la retransmisión de Radio Clásica de los conciertos de la OCNE, que algo no está funcionando en el servicio telefónico de venta de entradas de alguna entidad financiera. En el Auditorio Nacional, en el Teatro de la Zarzuela y en algunos cines de la capital se están produciendo duplicidades físicas de entradas. Unas responden al modelo original y otras son como justificantes firmados por jefes de sala. El caso es que hay ocasiones en que hasta tres espectadores han de sentarse en la misma butaca y la gente se cabrea. Los enfrentamientos surgen inevitablemente entre quienes quieren sentarse el la localidad que han pagado y el resto del público que quiere ver en paz el espectáculo. Si no se toman medidas se corre el riesgo de un serio altercado. Estuvo a punto de suceder en la apertura de temporada de la OCNE.

Saber estar es una cuestión fundamental. No estuvo en su sitio la directora del Auditorio Nacional. Debía de acudir a todos los espectáculos sabiendo que puede surgir en cualquier momento un serio problema público. Tampoco estuvo en su sitio el director Pehlivanian, que se dirigió a los espectadores que protestaban e impedían el inicio del espectáculo para mandarles callar. Uno debe simplemente avisar desde el podio que solistas y él se retiran hasta que aparezca un responsable y resuelva la situación.

Otro fuera del tiesto es Barenboim. Al margen de que ¿cuántas nacionalidades va a tener este hombre? ya está bien de ansias de no se sabe qué. Le acaban de conceder el Príncipe de Asturias, le piden que ofrezca un concierto con medios locales y supuestamente sólo se aviene a salir al escenario al término de él para tocar una propina al piano. ¿Será porque la paga no llega?

¿Qué pasa con la tienda de discos del Real? ¿Pasó definitivamente a mejor vida? Sería una pena. Aunque bien podría aprovecharse aquel espacio para colocar una cafetería, que buena falta hace para el patio de butacas. Claro que en la parte trasera del teatro, dando a Isabel II, hay espacio suficiente para una nueva tienda que abriera todo el día.

No ha tenido buenas críticas el tenor Plácido Domingo en el "Andrea Chenier" de apertura de temporada en el Met. Se ha alabado su entrega, entusiasmo, expresividad y musicalidad, pero no se ha ocultado que en varios momentos, incluida el aria inicial, se llegó a bajar un tono la partitura. Se espera con atención el resultado de la grabación de su última ópera: "Gioconda", obra que cantó maravillosamente de joven y que nunca había llevado al disco.

Se quejan en los centros que dependen del INAEM que todo está administrativamente parado y dan como explicación el que Andrés Amorós está permanentemente de gira. Dicen que más que el baúl de la Piquer. 

El nuevo director artístico de la Maestranza es Luigi Ferrari, proveniente del Comunal de Bolonia. Sustituye a Pino Cuccia, que a su vez ha partido para Palermo. Ferrari se va a estrenar con una huelga de la Orquesta Sinfónica de Sevilla, que lleva una larga temporada con serios problemas.

Por círculos musicales corre el rumor de que Juan Ángel Vela del Campo, cronista musical de El País, estaría a punto de dejar el periódico para dedicarse a otros menesteres no periodísticos. Y es que, entre otras cosas, no se puede estar toda la vida a tanto la pieza y teniendo que buscar el alimento a la sombra del diario.

Ahora que "Simon" esté en el Real, está también Paolo. Sí, porque casi toda organización tiene su particular Paolo. El Real también. El nombre real se lo pueden preguntar a personas tan variopintas como Juan Cambreleng, José Antonio Campos, Josefina Halffter, Gonzalo Alonso y, si me apuran, hasta a Inés Argüelles. Creo que todos ellos y algunos más -García Navarro probablemente también lo hubiera hecho- coincidirían. Por algo será.

Nada más empezar la temporada los aficionado no dejan de comentar que para EL PAÍS lo que importa es el Festival del Ruhr. Se admite con reservas que Vela del Campo, su crítico, sea relaciones públicas del certamen, pero de ahí a vendernos lo imposible a todas horas y por encima de todo hay una diferencia. ¿Por qué no pone El País un poco de orden en su casa? Un periódico de su nivel no puede caer en obvios intereses privados de sus redactores, para practicamente olvidar los recientes estrenos de García Abril y Marco.

El Ministerio de Cultura publicó el pasado viernes en el Correo una página entera de publicidad en la que felicitaba a la ABAO en sus bodas de oro. ¡Estupendo detalle! Muestra además de que aparentemente sobra el dinero. Claro que los malpensados -piensa ,al y acertarás- achacaron la publicación al artículo de Gonzalo Alonso para El Cultural en el que se decía que "Los tiempos están complicados para los patrocinios e incluso para las subvenciones oficiales, máxime cuando los desacuerdos entre los gobiernos central y vasco repercuten en las arcas de la asociación". Razón para pensarlo hay cuando, además de la premura con la que se dictó el anuncio tras dicho artículo, se manifestaba que el Ministerio es el mayor patrocinador de la temporada.

¿Por qué habrá abandonado el INAEM su secretario general técnico?

¿Será cubierta la plaza que ha dejado libre en el Teatro de la Zarzuela el respnsable técnico de facto del teatro? 

¿Comienzan los cambios en el Teatro Real. El nuevo equipo toma decisiones en cuanto a política de personal y diversos altos cargos abandonan el teatro por diferentes razones. Hace unos días se decidió dejar de contar con los servicios del relaciones públicas, Pedro Jover, tras llegar a un acuerdo con él. Será sustituido por una ejecutiva comercial del Museo Thyssen y por un ejecutivo que proviene de la Casa Real. En los próximos días dejarán el teatro Eric Vigié, uno de los responsables artísticos, dado que se marcha a Trieste con Juan Cambreleng. También saldrá Felipe Santos, actual responsable de relaciones externas, quien se incorporará al gabinete de Ana Pastor, ministra de sanidad.

 

Maria José Montiel ha recibido en Pisa, mientras cantaba el papel protagonista de “Carmen”, la noticia de que su disco “Modinha” ha resultado finalista en los Premios Grammy.

 Renee Fleming está de suerte. El compositor americano Aarón Jay Kernis va a escribir una ópera basada en el libro de Ann Patchett  “Bel Canto”, que narra la vida de la famosa soprano que acaba de ser distinguida en Francia con el título de “Comendador de las Artes y las Letras”. 

El presidente Bush –Iraq viene, Irak va- aún tiene tiempo para músicas. Su gusto se decanta por lo light. Pidió a su colega Berlusconi que consiguiese que Andrea Boccelli cantase para ellos y el cantante pop y aspirante a estrella -¿estrellada?- del bel canto accedió a hacerlo en el trascurso de una cena.

Volvió Pedro Halffter al Real -es el director español que más veces ha dirigido en el teatro tras García Navarro- para la "Madama Butterfly" veraniega. Había curiosidad entre cierto público muy específico de amigos y críticos que acudieron a comprobar que deparaba la velada. El benjamín de los Halffter -¿a qué viene que después cenasen en mesas separadas padres e hijo en un restaurante junto al teatro?- convenció. Después de un primer acto de escaso colorido y poca poesía, posiblemente influenciado por el excesivo peso cinematográfico de la regia de Gas, se metió de lleno en el drama, obtuvo muy buenos momentos de la orquesta y logró transmitir emoción. Pedro Halffter tiene madera de director, le sobran otras cosas que pueden hacer peligrar su carrera si no las modera y sería una pena que no lo hiciera, porque el chico vale.

Juan Cambreleg anda estos días un tanto mareado con los italianos. En Trieste no se acaban de aclarar entre unos y otros de quien va a ser el próximo intendente de la ópera. Los unos y los otros son naturalmente los políticos. Allí también funcionan así las cosas del arte.

¿Habrá encontrado ya las partituras de cuplés que buscaba por la SGAE un gracioso tenor "de gracia" español? ¿Para qué las querrá?

Y, hablando del Festival de Verano, la respuesta de López Cobos a si está de acuerdo con las visitas de Barenboim: "Soy partidario de la competitividad y de la posibilidad de comparación, pero me gustaría que el público madrileño pudiese comparar también con otros teatros y, desde luego, no vería bien que no se escatimase el dinero para Barenboim y sí a los cuerpos propios del teatro". Más claro, agua.

Y una primicia, ¿saben cuál es la próxima ópera española que resucitará el Real? Será "Ildegonda", de Arrieta con libreto de Temístocles Solera, estrenada en el Real en 1846 y una de las pocas óperas españolas que llegaron a editarse en Italia. La razón: López Cobos ha visto la partitura y se ha enamorado de ella. Naturalmente la dirigirá.

 Me cuentan que ni una, ni dos horas, sino más duró en Valladolid la ceremonia nupcial de Pedro Halffter en Valladolid a la que convocó amigos y poderosos y deleitó a base de sextetos. Varios de ellos, no originales, fueron adaptados por el propio novio.

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