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Banca
Electrónica
El surgimiento de los servicios de
banca a distancia, personalizados en sus primeros inicios en
la banca telefónica, cambió radicalmente el tipo de contacto
entre cliente y banco, tradicionalmente basado en la
inevitable presencia física del cliente en la sucursal. En el
caso de las empresas, por ejemplo, el tiempo o el dinero
dedicado a este tipo de gestiones se reduce considerablemente,
gracias a la aparición de este tipo de sistemas, con lo que
ello supone un beneficio en cuestiones de ahorro.
En
esa misma línea, los servicios de banca electrónica a
distancia dan un paso más, acercando de tal manera el banco al
cliente, que pronto se empezó a hablar de Home Banking o
“Banca en Casa”. Los primeros servicios que la banca empezó a
implantar en estos entornos electrónicos estuvieron basados en
el ambiente Windows. Básicamente, era necesario la instalación
de un software en un PC de la empresa, mediante el cual –y a
un costo determinado- se permite al usuario conectarse con el
servidor del Banco en tiempo real, y realizar de forma rápida
consultas y operaciones con sus cuentas. El avance que suponía
este canal, con respecto a las anteriores mejoras, era
incalculable: una sucursal bancaria instalada en una
habitación de la empresa-cliente, abierta las 24 horas del día
y en donde el responsable designado podía realizar casi todas
las operaciones necesarias con absoluta seguridad.
Como
superación de lo anterior, el nacimiento y la extensión en el
uso de Internet, pronto fue visto por la banca como un lugar
ideal donde dar a conocer sus productos y un perfecto canal
por donde realizar las correspondientes transacciones. En la
actualidad, casi todas las grandes entidades ofrecen la
posibilidad de conectarse a los servicios del banco mediante
este canal.
Hoy por hoy, a través de Internet, un
usuario puede conectarse a sus cuentas desde cualquier parte
del mundo, y con cualquier PC. Para ello sólo es necesario
acudir a la página del banco y entrar en las pa´ginas
disponibles para realizar transacciones, utilizando su código
de usuario y la contraseña secreta que tiene como cliente y
que le identifican como tal. Y todo ello – gracias a los
sistemas de cifrado sobre los datos que viajan por la Red –con
total seguridad. Precisamente, la seguridad en la Red y sus
transacciones es una de los aspectos que más preocupan a los
usuarios. Se considera que esta preocupación irá pasando a
medida que su utilización se introduzca en el mercado. Como
ejemplo conocido, pongamos a la persona que es usuaria de
tarjetas de débito y crédito. En sus inicios creaba
inseguridad disponer de dinero en los cajeros automáticos,
posteriormente la necesidad creada ha conseguido olvidarse de
ella.
En poco más de un año el sistema financiero
venezolano experimenta cambios importantes en su postura
frente a Internet, al pasar de una tímida presencia a la
efectiva aplicación de la red como un canal de servicios y
productos orientados al manejo de información sobre estatus de
los clientes y algunas operaciones de transferencia entre
cuentas y pagos a terceros.
En Venezuela, el Banco
Central de Venezuela conjuntamente con la Asociación Bancaria
de Venezuela, está realizando un proyecto de modernización de
la banca cuya primera fase es la creación de un Comité de
Medios de Pagos Digitales que entrará en funcionamiento en el
año 2002. El proyecto consta de dos fases: la primera fase va
a ser la compensación electrónica, donde todos los bancos van
a poder hacer su compensación, intercambiar sus cheques en
forma ya no tradicional enviándolos físicamente, sino en forma
electrónica.
Una segunda fase, va a ser la
domiciliación de todos aquellos pagos que los usuarios tengan
que hacer en cualquier banco y la idea es llegar a
estandarizar todas las estructuras o formatos para hacer más
fácil y confiable a los usuarios el pago de los servicios. Se
prevé que la primera fase esté lista para principios de este
año 2002.
Ventajas de la Banca
Electrónica
Los servicios de homebanking e
internetbanking tienen la potencialidad de acercar los
servicios bancarios al cliente donde quiera que éste se
encuentre: casa, trabajo, de viaje, etc. Es decir, que apunta
hacia una banca ubicada en cualquier lugar y a cualquier hora;
sin embargo la base del usuario de Internet aun es escasa:
todavía no supera la barrera cultural del “recibo de papel” ni
el miedo a ser timado. A su auxilio vienen leyes como la Ley
de Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas y la Ley Especial
Contra los Delitos Informáticos.
La transición hacia
canales electrónicos es cada vez más importante. Amén de una
mayor comodidad, si se garantiza el servicio y un nivel de
seguridad adecuada, la demanda seguirá aumentando. Las
ventajas que la banca por Internet proporciona a las empresas,
son inmensas. Ya no es necesaria la dedicación de una persona
a tiempo completo para realizar las labores bancarias. El
propio empresario, con unas horas a la semana – ya sea desde
casa o desde la propia empresa- puede realizar todas esas
gestiones, y sin conocimiento alguno de informática, pues
estos sistemas están diseñados en función a la intuición del
usuario, por lo que la familiaridad con ellos se consigue en
poco tiempo.
Las ventajas primordiales que la banca
por Internet ofrece son básicamente:
- La gratuidad o
bajo costo de los servicios. - Comodidad: evita el
desplazamiento de los usuarios para hacer sus operaciones más
habituales. - El cliente dispone de una gestión más puntual
de su tesorería y a cualquier hora independientemente de donde
se encuentre. - Representa para empresas y particulares un
ahorro de personal y de tiempo importante. - Posibilidad de
acceso a varios servicios e información sin tener en cuenta la
distancia, el tiempo, ni los costos. - Seguridad y
confidencialidad: la información al ser pública, puede inducir
a que el usuario de los servicios de la banca electrónica dude
de la seguridad de sus datos privados, sin embargo,
técnicamente se han desarrollado sistemas de seguridad en la
transferencia de datos confidenciales: número de tarjeta de
crédito, dirección del domicilio o la empresa, saldos,
etc.
La operativa disponible depende, obviamente, de la
propia página del banco. Desgraciadamente, todavía hoy, no
todos los bancos permiten hacer operaciones a través de
Internet, y en muchos donde si existe esa posibilidad no hay,
sin embargo, transacciones diferenciadas para empresas y para
particulares. Así, nos encontramos con algunas páginas Webs en
donde están habilitadas todas las gestiones que una empresa
necesita en su quehacer bancario, junto a otras menos
completas y pensadas únicamente para los particulares, y por
último las que no ofrecen ningún tipo de interactividad. Algo
que, simplemente, es cuestión de tiempo.
Con estas
salvedades, las posibilidades que ofrecen los transaccionales
por Internet más avanzados van desde la consulta de cuentas,
realización de transferencias, inversión en fondos, depósitos,
compra-venta de acciones en tiempo real o consultas on-line
del mercado continuo; hasta otras más estrictamente
empresariales, como el pago de impuestos, domiciliación de
efectos, pago a proveedores y a empleados, anticipo de
facturas, solicitud de duplicados de información fiscal,
consulta de informes comerciales y económicos, búsqueda de
subvenciones y una larga lista de informaciones que pueden
obtenerse en el vasto universo de Internet, con un simple
movimiento del “mouse” o ratón.
Riesgos y amenazas
de la Banca Electrónica
Producto de una encuesta
elaborada por el CSI (Computer Security Institute), se pudo
identificar que el sector financiero –principal fuente de
dinero fresco- es el sector preferido de ataques en Internet,
seguido por las empresas de manufactura y tecnología, dado
quizás porque estos sectores han sido los más propensos a
ingresar en el negocio de la Internet.
Figura 3. Tipos de
Instituciones afectadas
La seguridad es un aspecto muy
importante debido a que al proveer comunicación con Internet,
la entidad financiera se encuentra expuesta a una variedad de
ataques a la red interna a nivel de instalaciones, equipos e
información concentrada en la misma. Los elementos que
conforman este riesgo potencial son:
- Los datos
contenidos en la red son susceptibles a ser modificados o
eliminados. - Las conexiones activas con Internet hacen
posible que un intruso capture identidades de usuarios de la
red, con lo cual pueden establecerse conexiones a la red
interna desde el exterior, aparentemente legales a la vista de
los sistemas operativos de red. La identidad de los usuarios
puede ser utilizada para ejecutar acciones delictivas sobre
otras redes. - Los servicios de mensajería electrónica son
vulnerables a ser manipulados, perdiendo la privacidad de los
mensajes transmitidos y la legitimidad de los usuarios que
intercambian mensajes en el entorno de red. - La
información contenida en bases de datos presentes en la red se
encuentra en riesgo de ser accedida por empresas
externas. - La pérdida de comunicación y alteración de la
información durante la conexión. - La presencia de Hackers
o intrusos.
Espiñeira, Sheldon y
Asociados, Firma miembro de
PricewaterhouseCoopers
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