ðHes.geocities.com/cieloamarillo/formatoscom.htmes.geocities.com/cieloamarillo/formatoscom.htm.delayedxÊ_ÕJÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÈ`…%OKtext/html€èxTá%ÿÿÿÿb‰.HMon, 26 May 2003 18:38:02 GMT Mozilla/4.5 (compatible; HTTrack 3.0x; Windows 98)en, *É_ÕJ% Formatos comerciales de carteles de cine.

El Cartel del Cine nació con la llegada de los primeros largometrajes. Sería por 1910 cuando la industria comenzó su expansión definitiva y junto a ella el cartel.
Inicialmente en medidas dispares y, sobre todo, en grandes formatos.

 

El Afiche, cartel de propaganda de 1 metro de alto por 70 centímetros de ancho, llegó de la mano del cine sonoro. 

A partir de entonces, este formato quedó definitivamente implantado como medida estándar convirtiéndose en el cartel cinematográfico por excelencia.

Es el medio indiscutible con que cuentan las salas de exhibición cinematográficas para publicitar y anunciar su programación.

 

El Programa de Mano, reproducción a tamaño octavilla del mismo diseño creado en el Afiche, hizo su aparición en la década de los años 40.

La efervescencia desatada entre compañías por realzar más y mejor sus producciones, propició a lo largo de los años 40 y 50 una avalancha de publicistas y excelentes creativos.

El pequeño cartel estaba destinado a ser distribuido por los exhibidores entre clientes y público en general asiduo a las salas de cine.

La Guía conlleva toda la información que la distribuidora de películas desea suministrarle a sus clientes (empresas exhibidoras, cines, etc.) para venderles sus productos. Suelen tener varias hojas e incluyen fotografías, sipnosis argumental, ficha artística y técnica, frases publicitarias y todo aquello que pueda ayudar a la promoción de la película.

Su uso es exclusivamente profesional, no tiene distribución pública.

El folleto es un complemento publicitario de las distribuidoras.

Impreso por una sola cara y con la misma imagen previamente creada en el Afiche.

El Cliché de Prensa es un tipo de cartel muy especial. Está destinado para ser difundido mediante impresos, periódicos y publicaciones que carecen de color, a una sola tinta. Esto obliga a crear y realizar diseños nuevos que, sin perder el mensaje original, transmitan lo mismo que el Afiche.

Las distribuidoras disponen de variados diseños y diferentes medidas de prensa. También se suelen encontrar en el interior de las Guías por lo que su uso es exclusivamente profesional.

Si el Afiche es el cartel de cine de toda la vida... los fotogramas de las películas, que acompañan los Afiches en las tradicionales carteleras de los cine, no lo son menos. Hasta mediados de la década de los años 70 las distribuidoras suministraban a los cines en régimen de alquiler, fotogramas reproducidos en papel y pegados sobre un soporte acartonado que, una vez finalizada la exhibición, deberían ser devueltos.

Los Fotogramas Acartonados fueron sustituidos por otros más pequeños, esta vez sin el refuerzo del cartón y suministrados bajo la modalidad de venta sin devolución.

 

Desde sus inicios, las productoras se dieron cuenta del importante reclamo que ofrecía el cartel, decididas a engordar sus arcas, nunca incluyeron los materiales de propaganda en el precio de sus películas. Los carteles eran servidos dependiendo de las necesidades que demandaran las distribuidoras y estas,  a su vez, le pasan la factura a los exhibidores.

 

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