Es el Premio Rolex a la Iniciativa Hoy
será distinguida en Francia una científica de la Patagonia
Fue
elegida entre 1700 candidatos de 116 países PARIS.- Hace 12.000 años, cerca de la costa de Pehuén-Có, a 80 kilómetros de Bahía Blanca, deambulaba una fauna variopinta compuesta por decenas de especies de mamíferos y aves, muchas de ellas ya extinguidas. Perezosos gigantes, megaterios, macrauchenias (herbívoros parecidos a camellos sin joroba y con trompa), mastodontes (elefantes prehistóricos), gliptodontes, osos y caballos, guanacos, ciervos, pumas, maras o liebres patagónicas, zorros y gatos monteses, entre otros, dejaron sus huellas sobre el fondo de lagunas formadas por la lluvia en lo que hoy constituye un documento natural de incalculable valor. La doctora Teresa Manera de Bianco, geóloga y paleontóloga argentina que descubrió ese verdadero observatorio del pasado y desde hace veinte años viene estudiándolo y luchando por preservarlo, será galardonada esta noche con el Premio Rolex a la Iniciativa 2004, en una ceremonia de gala que se realizará en la histórica Conciergerie de la capital parisiense. Manera, el explorador estadounidense Lonnie Dupre, la experta suiza en equinos Claudia Feh, el especialista japonés en seda Kikuo Morimoto y el paleoantropólogo de Georgia David Lordkipanidze fueron elegidos entre 1700 candidatos de 116 países por un jurado internacional de científicos y exploradores, entre los que figura el rector de la Universidad de Buenos Aires, Guillermo Jaim Etcheverry. Todos recibirán 100.000 dólares y un cronómetro de oro con una inscripción personal. Otros cinco "laureados adjuntos" recibirán 35.000 dólares y un cronómetro de acero y oro cada uno. Este programa bienal recompensa con apoyo financiero y reconocimiento internacional a personas que impulsan proyectos originales que surtirán efectos positivos en sus propias comunidades y en el nivel internacional. "Ya sea contribuyendo a la protección del planeta, revelando los peligros del calentamiento global, preservando un antiguo yacimiento prehistórico o promoviendo la elaboración tradicional de seda en Camboya, los nuevos laureados hacen avanzar el conocimiento y el bienestar humanos. Es este espíritu indomable el fundamento de los premios", afirmó Patrick Heiniger, presidente director general de Rolex. Persistencia
y esfuerzo Nacida en Bahía Blanca, en el seno de una familia fundada por inmigrantes italianos llegados a la Argentina a principios del siglo XX, recibió por vía familiar su gusto por la ciencia. Tuvo un abuelo ingeniero, un tío (Hilario Fernández Long) que fue rector de la Universidad de Buenos Aires, otra tía matemática y otra, química... "Además -cuenta-, mi mamá coleccionaba insectos, caracoles... y fue la primera que me explicó qué era un fósil." A poco de casada y ya instalada en Punta Alta, a 30 km de Bahía Blanca, comenzó a recolectar fósiles con la idea de hacer un museo privado para su ciudad. "Ibamos a la Patagonia y a la zona de Pehuén-Có -recuerda-. En esas costas aparecen rocas con fósiles de mamíferos que ya habían visto Darwin y Ameghino. Llegamos a reunir miles de piezas. Más tarde las donamos al Museo Municipal, del que me nombraron directora ad honórem y consejera científica." Pero enseguida aclara que lo que hacían era un error: "Luego maduramos y nos dimos cuenta de que no tenía sentido tener guardados documentos de la historia de la Tierra que no nos correspondían", agrega. Teresa y su marido no se arredraban fácilmente y hasta llevaban de campamento a sus hijas recién nacidas. En una oportunidad encontraron en Pehuén-Có un área de 18 por 18 metros con muchos restos de mamíferos. "Nos pareció interesante comunicárselo a alguien que los estaba estudiando, la profesora Silvia Aramayo, que había sido compañera mía. Empezamos a estudiar esos huesos juntas y ahí retomé la paleontología." Hallazgo
extraordinario Lo que dejó sin habla a la investigadora es un gran retazo de terreno de tres kilómetros de largo con huellas fosilizadas de veintiún especies diferentes. "Es algo así como una instantánea en el tiempo de hace 12.000 años -explica-, dispuesta en capas como si fuera un milhojas." Desde entonces, Manera y Aramayo debieron luchar incansablemente contra la falta de fondos... y de comprensión. "Tendría horas para hablar de todas las frustraciones que tuvimos -subraya Teresa-. Ni siquiera pudimos lograr que la zona se declarara reserva paleontológica. Incluso la promocionan para realizar turismo paleontológico sin protección de ningún tipo." "Esta
es una oportunidad para gente que no tiene oportunidad -destaca la investigadora,
que tiene 59 años-. Espero que sea una llamada de atención
para que se proteja este yacimiento frágil y único en el
mundo. Agradezco este premio en mi nombre, y en nombre de Pehuén-Có
y de las personas que trabajan tan esforzadamente. La recuperación
y el estudio de estas huellas será, sin lugar a dudas, una gran
contribución a la ciencia."
Los otros cuatro premiados Lonnie
Dupre David
Lordkipanidze Claudia
Feh Kikuo
Morimoto >> Premian a una argentina por proteger huellas prehistóricas |
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