ECONOMÍA
A continuación pongo a disposición de todos ustedes un adelanto de lo que he podido producir en torno a una obra que deseo publicar próximamente. En la medida en que el tiempo y mis ocupaciones me lo permitan, podré ir añadiendo temas al contenido del libro. Les agradezco cualquier tipo de observación que consideren pertinente. Gracias

Todos los seres vivos, desde el momento mismo de su concepción, demandan recursos para poder subsistir. Desde el inicio de la unión del óvulo y el espermatozoide, comienza un proceso de formación que obliga a la fisiología de la madre a satisfacer una creciente demanda de nutrientes que permiten al ser en formación alcanzar niveles de aptitudes físicas suficientes para poder desenvolverse en el medio externo una vez que nazca.
Sin embargo, a partir del momento del alumbramiento, el ser humano comienza a requerir una infinidad de elementos materiales e inmateriales para poder subsistir de manera suficiente, tales como: alimentos, vestido, vivienda, medicinas, educación, por sólo citar algunas. Con el tiempo, cuando ese ser humano crece y se desarrolla, con la participación en la concepción de otro ser humano, se vuelve a comenzar la cadena de insatisfacción.
El hombre, desde un punto de vista orgánico, se desenvuelve, a lo largo de su vida, en medio de un conjunto de necesidades y su felicidad y éxito en la vida se medirá en la medida en que satisfaga las mismas.
Este es el inicio de todo análisis en torno al hombre como ente social. Las necesidades se entienden como aquel sentimiento de insatisfacción que tiene el ser humano, el cual se anula a través de la interacción del mismo con algún bien material o inmaterial, de forma que en la medida de la intensidad en que ocurra esta interacción quedará la necesidad satisfecha.
A lo largo de los diferentes estadios históricos del desarrollo humano, el hombre ha crecido en el sentido social y tecnológico a través de dar solución a la satisfacción de necesidades. Se asume que el hombre primitivo creo las armas primitivas (hachas, lanzas, entre otras) como un medio para satisfacer las necesidades de alimentación y vestido. En la medida en que fue evolucionando el grupo social, fue incorporando una gama de elementos y patrones de conducta que, a través de su condición para satisfacer las necesidades, hacía la vida del hombre mucho más cómoda, entre ellos podemos citar: el arado, la domesticación de animales, por citar las más relevantes.
Hoy en día, el hombre del siglo XXI se mueve en torno a una realidad en la cual se presentan una serie de elementos que se hacen necesarios para considerar satisfactoria su vida, convirtiéndose el ajuar del hombre contemporáneo en una lista exageradamente extensa y cada vez mucho mayor de bienes y servicios tales como: un puesto de trabajo, vestidos a la moda, vivienda con servicios básicos de electricidad, agua potable, teléfono alámbrico y celular, computadores, conexiones a Internet, seguros de salud, vehículos, televisión, sistema satelital de señal de TV, por tan sólo citar los, hoy considerados más elementales.
En torno a la satisfacción de las necesidades del ser humano, la sociedad se ha organizado a fin de producir esos bienes y servicios y, de esa forma, poder negociar los excedentes y obtener los recursos para así satisfacer sus necesidades particulares; sin embargo, esta situación será desarrollada más adelante.
Clasificación de las necesidades
Las necesidades pudieran ser clasificadas en dos grupos: las necesidades básicas y las necesidades sociales. Martínez (2001) define las necesidades básicas como “aquellas que comparte el hombre con el resto de los seres vivos”, mientras que respecto a las necesidades sociales se refiere como las “originadas por el momento histórico y el contexto social en que se vive”(1). Al respecto se podría ejemplificar considerando la necesidad de alimentación: un budista, como ser humano, necesita satisfacer sus necesidades alimentarias como cualquier persona, sin embargo, a diferencia de las personas de otras religiones, logrará la satisfacción de esa necesidad consumiendo vegetales y no carne. Respecto a la alimentación como necesidad básica padece la misma sensación de hambre que cualquier persona en ese estado, pero al momento de satisfacerla condiciona desde un punto de vista social la acción de qué comer.
Al respecto cabe citar lo que Adam Simth, en su célebre obra La Riqueza de las Naciones (1776) señaló respecto a las necesidades sociales:
Por mercancías necesarias entiendo no sólo las indispensables para el sustento de la vida, sino todas aquellas cuya carencia es, según las costumbres de un país, algo indecoroso entre las personas de buena reputación, aun entre la clase inferior. En rigor, una camisa de lino no es necesaria para vivir. Los griegos y los romanos vivieron de una manera muy confortable a pesar de que no conocieron el lino. Pero en nuestros días, en la mayor parte de Europa, un honrado jornalero se avergonzaría si tuviera que presentarse en público sin una camisa de lino. Su falta denotaría ese deshonroso grado de pobreza al que se presume que nadie podría caer sino a causa de una conducta en extremo disipada. La costumbre ha convertido, del mismo modo, el uso de zapatos de cuero en Inglaterra en algo necesario para la vida, hasta el extremo que ninguna persona de uno u otro sexo osaría aparecer en público sin ellos.
La Pirámide de Maslow
La anterior clasificación de las necesidades puede servir para dar un enfoque orientado hacia el comportamiento social del individuo, sin embargo, el criterio utilizado para desagregar las necesidades puede ser ampliado mucho más. Tal criterio de clasificacoión fue brillantemente desarrollado por el psicólogo norteamericano Abraham Maslow (1908-1970) quien en 1968 propuso la pirámide motivacional, la cual desagrega las necesidades en base a los intereses de satisfacción que van obteniendo las necesidades en la medida en que el hombre crece económicamente. Este criterio de clasificación de las necesidades corresponde el más aceptado universalmente, sobre todo a nivel de los especialistas de mercadeo, porque describe las apetencias humanas y su motivación al consumo. Las necesidades, según Maslow, se agrupan en cinco niveles, los cuales agrupan las necesidades en:
Los niveles de necesidad anteriores funcionan, de acuerdo a Maslow, de la siguiente forma:
La Teoría de Maslow no ha estado exenta de críticas; sin embargo, la misma se adapta a los requerimientos de la ciencia económica por el hecho que le da un sentido cardinal a las necesidades humanas y a los logros de la satisfacción de las mismas.

Necesidades y Pobreza:
Uno de los grandes problemas de orden social y económico que detiene a discutir y a plantear acciones económicas en el mundo es el, cada vez más creciente problema de la pobreza. Una definición general de pobreza podría ser aquella condición en la cual el ser humano no es capaz de satisfacer, al menos sus necesidades fisiológicas y de seguridad. Sin embargo, este concepto resulta demasiado general, ya que la pobreza, desde un punto de vista económico es mucho más.
Han existido una infinidad de estudios sobre la pobreza, los cuales se centran en demostrar que un individuo es pobre dependiendo, no sólo de la cantidad de elementos que él pueda adquirir para satisfacer sus necesidades básicas (entiéndase fisiológicas y de seguridad), sino que su clasificación de pobreza va a estar influenciada por la relación de su status con el de los del medio que los rodea.
Actualmente, han sido variadas las metodologías que se han utilizado para definir y cuantificar la pobreza, ya que más allá de ser un simple hecho de insatisfacción, puede llegar a considerarse una condición humana en la cual el ser humano pobre se halla en desventaja frente a los demás miembros de la sociedad, puesto que su condición de pobreza es la principal limitante frente a la solución del problema.
Amartya Sen, Premio Nóbel de Economía 1998, en su obra sobre conceptos y medidas de pobreza, citado por Martínez (2001), señala que, son muchos los enfoques en torno al problema de la pobreza y especifica que:
La pobreza es, por supuesto, un asunto de privación. El reciente cambio de enfoque —especialmente en la literatura sociológica— de la privación absoluta a la relativa ofrece un provechoso marco de análisis. Pero la privación relativa resulta esencialmente incompleta como concepción de la pobreza y complementa (aunque no sustituye) la perspectiva anterior de la desposesión absoluta. El tan criticado enfoque biológico, que requiere una reformulación sustancial, mas no el rechazo se relaciona con este núcleo irreducible de privación absoluta, manteniendo los problemas de la muerte por inanición y el hambre en el centro del concepto de pobreza.
La visión frecuentemente recomendadas, de la pobreza como un problema de desigualdad, no hace justicia a ninguno de los dos conceptos. La pobreza y la desigualdad se relacionan estrechamente pero son conceptos que se diferencian con claridad y ninguno se subsume en el otro.
Hay buenas razones para concebir la medición de la pobreza no como un ejercicio ético, como se postula con frecuencia, sino como uno descriptivo. Más aún, es posible afirmar que la “definición de política” de la pobreza, que tanto se utiliza, está equivocada en lo fundamental. Describir las dificultades y padecimientos de los pobres en términos de los estándares predominantes de “necesidades” involucra, por supuesto, las ambigüedades inherentes al concepto de pobreza; pero una descripción ambigua no es lo mismo que una prescripción. En cambio, la ineludible arbitrariedad que resulta de elegir entre procedimientos permisibles y entre posibles interpretaciones de los estándares prevalecientes, requiere tomarla en cuenta y darle un tratamiento apropiado.
Como puede observarse la pobreza es un problema que puede y debe ser enfocado desde diversos ámbitos dado su carácter social y humano.
En la sección anterior se pudo identificar el carácter de dependencia que tiene el ser humano del medio, en función de que a lo largo de su vida debe satisfacer necesidades y que, en la medida en que una necesidad es satisfecha surgen de inmediato otras necesidades más.
Estas necesidades, para ser satisfechas, deben ser resueltas a través de medios físicos específicos los cuales producto de una interacción profunda entre el ser humano y estos medios, produzcan un nivel de satisfacción en el hombre que permitan que desaparezca esta insatisfacción. En la presente sección se hará referencia, precisamente a esos medios de satisfacción de necesidades conocidos como Bienes.
Desde un punto de vista general pueden definirse a los bienes y recursos como los elementos que provienen de la naturaleza y que el hombre utiliza para satisfacer sus necesidades.
Desde los primeros estadios de la evolución humana, el ser humano ha venido tomando de la naturaleza los medios para satisfacer sus necesidades, y en la medida en que ha enriquecido su conocimiento a través de la experiencia, ha ido mejorando y transformando, para lo cual ha debido organizarse socialmente, estableciéndose así las estructuras económicas en base a los sectores productivos. Este tema será desarrollado de forma más amplia posteriormente.
Carl Menger (1840-1921) ha establecido que los bienes deben reunir cuatro condiciones:
Primera. Que exista una necesidad bien determinada.
Segunda. Que el objeto tenga cualidades, o el hombre crea que las posee para satisfacer la necesidad.
Tercera. Que las cualidades sean conocidas.
Cuarta. Que sea posible disponer del objeto para el fin de aplicarla a la satisfacción de la necesidad.
De igual manera, introduce un criterio de clasificación bastante aceptado, cuando divide a los bienes en dos grandes grupos:
Ya en que todos los lugares del planeta, la polución convierte al aire en 'inadecuado para respirar', por lo tanto, el aire limpio no es un bien libre, debido a que existe un costo para limpiarlo. Claro, en muchas áreas montañosas, el aire es limpio, siendo, por ende, un bien libre. ¿Quién está interesado en los bienes libres? Tal vez sean los físicos, los hidrólogos, biólogos y químicos los que están interesados en el aire y el agua como bienes libres. Pero el economista aparece en el escenario solamente cuando surge el problema de la escasez, como sucede en las áreas urbanas.
Los bienes se convierten en bienes económicos, cuando las "exigencias", es decir, la cantidad que una persona requiere para satisfacer sus necesidades, son mayores que la cantidad disponible. Aunque Menger no utilizara este término, lo que lleva implicado todo esto es que los bienes económicos son escasos. En relación con los bienes económicos surge el problema de economizar, es decir, de escoger entre las distintas necesidades, satisfaciendo unas y dejando otras insatisfechas, y de hacerlo en forma que se consiga un resultado óptimo. Menger abordó su tarea fuera de la tradición utilitaria y su sujeto económico no busca maximizar el placer, sino satisfacer sus necesidades en la forma más eficiente.
También se ha considerado otro tipo de clasificación, la cual será descrita a continuación:
La Utilidad
Los bienes por su simple existencia no son garantía de la satisfacción de una necesidad. Para poder satisfacer las necesidades de un individuo o grupo social los bienes deben ser consumidos, siendo el consumo una acción en función de la cual, una necesidad es satisfecha ante la interacción directa de quien padece la necesidad con el bien.
Si se considera que las personas tienen ante sí una gama ilimitada de bienes, pero sus recursos son limitados (cuando se hace referencia a los recursos, se está considerando todas aquellas disposiciones físicas con las que cuentan las personas: tiempo, espacio, dinero, entre otras), las personas se ven en la obligación de elegir qué consumir y en qué cantidades; por lo que debe tratar de sacar el máximo de provecho a su satisfacción.
Tal selección la hará el individuo en base a decisiones llenas de mucha subjetividad, ya que la elección de qué y en qué cantidad va a consumir, la hará en función, más que de sus necesidades, de sus gustos particulares. Supóngase que Ud. llega a un automercado con Bs. 20.000,oo dispuestos a ser gastados, Ud. comprará, ante la gama de bienes y servicios que se le presentan en los diferentes estantes, aquellos que, de acuerdo a su gusto y/o necesidad, Ud. considere más útiles: si ya posee alimentos suficientes, así como otros bienes para satisfacer sus necesidades fisiológicas, su decisión será mucho más compleja: si es amante de la lectura comprará una revista, cuyo tema considere apropiado, mientras que si no es así deberá escoger entre una gran gama de productos bienes o servicios.
Cabe entonces definir la utilidad de un bien como el nivel de satisfacción que el mismo genera al ser consumido. Tal satisfacción va a depender de dos aspectos o puntos de vista fundamentales: un punto de vista subjetivo y otro objetivo.
Desde un punto de vista subjetivo, un bien será más útil para un individuo en la medida en que éste le dé un mayor valor, pero en la medida en que la cantidad del bien aumente en posesión del individuo, este será menos valioso, así como también en la medida en que menos los posea la utilidad de los mismos será mucho mayor.
Desde un punto de vista objetivo, un bien para ser útil debe cumplir con ciertas características. Para explicar estas dos situaciones es prudente remitirse a un ejemplo:
Supongamos que Ud. está caminando ante un sol candente a horas del mediodía y que posee muchísima sed, el agua, en ese momento, posee una utilidad bastante elevada para su persona, dado su carácter de ser un medio efectivo para mitigar la sed, dado su carácter rehidratante parta el organismo; esta valoración aún cuando es lógica es de carácter subjetivo, ya que la valoración o utilidad que usted le daría a un vaso de agua no es la misma que le daría una persona que se encuentre en ese mismo momento descansando en un espacio con aire acondicionado.
Por otro lado, para que el agua satisfaga su necesidad debe cumplir con ciertas condiciones o características: debe ser limpia, inodora, incolora y, de ser posible poseer una temperatura baja. De no ser así, si el agua está sucia, con un olor repugnante y con alta temperatura, no logrará satisfacer las necesidades planteadas ni, mucho menos, será considerada útil por Ud.
Como podemos ver, la utilidad de un bien, puede considerarse en base a dos enfoques muy peculiares que rayan en la subjetividad y en la objetividad.

La utilidad es una relación del bien ad subjeto. Como dicen los filósofos supone un “término a quo”, y un “término ad quem”. No podrá explicarse sino por referencia a los dos. Es decir, que la utilidad –y los fenómenos del valor fundados en ella- no son algo propiamente objetivo, ni exclusivamente subjetivo. Sino que son algo objetivo-subjetivo, ya que consisten en la relación entre el objeto y el sujeto.
El carácter objetivo de la utilidad está determinado por el hecho de que la misma está determinada por las características físicas del objeto o bien que se estudia o valora.
Por otra parte, el lado subjetivo, está reflejado en que la utilidad de un bien va a depender del valor que le dé al bien en cuestión el individuo; y este valor subjetivo va a depender de la cantidad de bienes que posea el individuo y las necesidades que él posea en un momento determinado.
Posteriormente, se reflejará un modelo de comportamiento de la utilidad de los bienes, a fin de ampliar mucho mas la discusión de los mismos.
La Escasez
El principal problema o disyuntiva ante la cual se enfrenta la sociedad en general, radica fundamentalmente en el hecho de que la mayor parte de los bienes y recursos son escasos, es decir que son limitados y por ende son económicos.
De igual manera, la capacidad del individuo para generar, adquirir y consumir bienes y servicios también es limitada, por lo cual deberá escoger entre una gama de acciones a fin de tratar de sacar el mayor provecho y con ello obtener un mayor nivel de satisfacción.
La sociedad, ante esta situación, también debe tomar estas decisiones de producción y consumo, por lo cual, antes de ahondar en este problema, es prudente ampliar un poco más el concepto de producción.
Puede llegar a afirmarse que toda la vida del ser humano transcurre en torno a hechos económicos. Nuestra sociedad, en base a las reglas que a lo largo de muchos siglos ha estructurado obliga a todos los individuos a participar en la mejora de la Calidad de Vida, a través de su aporte en el proceso de generación de bienes y servicios, como única manera de acceder a los medios para poder obtener bienes y servicios y satisfacer sus necesidades.
Por ello es importante señalar qué son los hechos económicos, y para ello se considerará lo escrito por Zamora, en su tratado de teoría económica, citado por Méndez (1998):
Son los que:
...se relacionan con las actividades que los hombres desarrollan, no aisladamente, sino como miembros de grupos humanos, lo cual autoriza a calificarlos de sociales... que los mismos hombres despliegan en sus esfuerzos para procurarse medios de satisfacción que no pueden allegarse de manera gratuita; ...se trata de hechos cuantificables, medibles y reducibles a números; y ...estos hechos pueden agruparse en tres categorías:
a) los relativos a la transformación por conducto del trabajo humano, de la materia prima, en productos listos para usarse.
b) Los referentes al traslado de esos mismos productos hacia el lugar donde se les necesita; y
c) Los que se refieren a la aplicación de tales productos al fin que se les destina... las cosas que podemos considerar como temas del estudio de los economistas, de los contadores y de los estadígrafos pueden clasificarse en tres rubros: producción, cambio y consumo (p. 6).
A continuación los hechos económicos serán detalladamente examinados a fin de ampliar mucho más su entendimiento:
La Producción:
Es la acción de generar bienes y servicios dirigidos a satisfacer necesidades a través de la combinación consciente de factores productivos escasos y limitados.
La producción viene a ser una de las principales actividades que realizan los individuos, puesto que ella es la que permite dotar a la sociedad de bienes y servicios suficientes para mejorar su calidad de vida y que dentro del mismo proceso productivo y su participación, el individuo puede obtener ingresos con los cuales adquirir los bienes y servicios necesarios para su vida.
La producción implica también la utilización de recursos materiales e inmateriales, los cuales se denominan factores productivos, los cuales son escasos y limitados. Los factores productivos se clasifican en:
1. Tierra: engloba todos los recursos naturales. También se hace referencia a este factor como Materia Prima y conforma el objeto de trabajo a partir del cual se obtienen los bienes y servicios.
2. El Trabajo: Comprende, además de la cantidad de recursos humanos que se involucran en el proceso de producción la calidad del mismo. Al respecto señala Schiller (1996) “El trabajo (como factor productivo) también tiene varias dimensiones. No se trata simplemente del número de persona. Cuando hablamos del trabajo como factor de producción, nos referimos a las cualificaciones y la capacidad para producir bienes y servicios” (p. 6).
3. El Capital: A nivel de economía se considera como aquellos bienes producidos con la finalidad de producir otros bienes. En este grupo ubicamos a los inmuebles, las maquinarias y herramientas de trabajo de una empresa.
4. Otro factor productivo que algunos autores consideran es el de la Iniciativa Empresarial, la cual consiste en la disposición del empresario o de uno de los miembros de la organización de utilizar los recursos que posee en una actividad. Sin embargo, este factor puede ser ubicado dentro del aporte de trabajo de parte del empresario a la actividad productiva. Sin embargo, actualmente se reconoce como la base del éxito empresarial.
Posteriormente se hará un análisis mucho más detallado de lo que es la producción y sus diferentes aspectos a nivel de la empresa.
La Distribución:
Se considera distribución al hecho de transportar los bienes desde los productores hasta los consumidores intermedios y finales. Este hecho económico gana cada vez más importancia, ya que el papel de la distribución de los bienes es factor fundamental para elevar la calidad de vida de la sociedad, ya que dependiendo de que se realice una actividad de distribución eficiente, los bienes estarán a disposición de los consumidores sin implicar incrementos de costos en el consumo.
El Consumo:
Se entiende como la acción de satisfacer una necesidad a través de la interacción directa con los bienes y/o servicios.
Actos Económicos Actividades Económicas y el Problema Económico:
De los hechos económicos se derivan los actos económicos, al respecto Méndez (1998) señala que:
Los hechos económicos de producir, distribuir y consumir ocurren espontáneamente, sin que los hombres estén realmente conscientes de lo que hacen ni de los diversos procesos que implican.
Cuando el hombre toma conciencia de sus necesidades y de cómo satisfacerlas, entonces hablamos de actos económicos, como el cultivo de hortalizas y la pesca.
Es decir, que cuando el hombre satisface sus necesidades de forma conscientes realiza actos económicos.
Cuando los actos económicos se realizan organizada y sistemáticamente, agrupados en un conjunto de intereses y objetivos afines hablamos de una actividad económica, que resulta de la suma de diferentes actos económicos con objetivos afines. Como actividades económicas se pueden señalar, por ejemplo, la producción petrolera, la cual por su carácter de complejidad agrupa los siguientes actos económicos: exploración, explotación, extracción, transporte, refinación y comercialización.
Al hombre conocerse limitado en recursos económicos para satisfacer sus diversas e infinitas necesidades entra en un dilema que es lo que llamaremos el problema económico, el cual se resume a resolver tres interrogantes: ¿qué producir? ¿cómo producir? ¿cuánto producir? Y ¿para quién producir?.
De todo lo anterior podemos generar una visión amplia de la realidad económica, centrada en la definición de sistema económico, que no es más que “la organización que la sociedad asume históricamente para satisfacer sus necesidades”.
Cita Méndez (1998) que “el sistema económico tiene por base la estructura económica que surge de la existencia de necesidades humanas que plantean los problemas económicos básicos. Éstos se resuelven a través de las actividades económicas fundamentals que se pueden realizar gracias a la existencia de los factores productivos”.
Para reforzar un poco más lo establecido por Méndez (1998) obsérvese el siguiente gráfico:

Nota: Tomado del Libro de Méndez, J. (1998). Fundamentos de Economía y Adaptado por el Autor.
La Solución al Problema Económico:
Ante las interrogantes del problema económico ¿Qué, Cómo, Cuánto y Para quién producir?, se tornan dos posibles formas de dar respuesta, desde un punto de vista social, dichas respuestas han dividido, de forma significativa la manera de enfocar la economía y de esta forma en cómo se resuelva el problema económico se derivará una definición del sistema económico.
El Mecanismo de Mercado:
Adam Smith, en su obra la Riqueza de las Naciones (1776) da una respuesta contundente a la forma ideal de resolver el problema económico. Smith afirmó que “la mano invisible” determinaba qué, cómo, cuánto y para quién se producía. Aunque este comentario parezca jocoso, Smith se refirió a “la mano invisible” como a la sociedad en general, la cual desde sus acciones de producir y consumir bienes determinará por sí misma qué es lo que necesita y qué es lo que debe producirse. En este caso está haciendo referencia al mecanismo de mercado, tal y como se define actualmente a “la mano invisible” de Smith.
Se entiende que la sociedad, reconociendo la disponibilidad limitada de factores productivos, a través de la simple optimización de la utilización de los mismos, sabrá qué producir, ya que lo hará convenientemente en base al interés de obtener un mayor beneficio y satisfacción de la utilización de sus bienes limitados.
Smith hace énfasis en que para poder obtener un mayor y mejor rendimiento social de las decisiones individuales debe dejarse a la sociedad actuar libremente, por lo cual el papel del Estado debe limitarse a sólo fiscalizar las acciones de los entes económicos y no a perturbarlos en su libre actividad de toma de decisiones ni a restringirle sus recursos por la vía de los impuestos. De acá se desprende la doctrina clásica del laissez faire, que implica “dejar hacer”.
Actualmente, se afirma que el mecanismo de mercado es la solución fundamental a los problemas de la sociedad, ya que partiendo de la independencia de los entes económicos, de la efectiva combinación de los factores productivos y de las decisiones individuales en base a qué, cómo, cuánto y para quién producir, se eleva el nivel de vida de la sociedad y de los individuos en general. Sin embargo, esta concepción tiene muchos detractores, sobre todo a nivel de los países y sociedades subdesarrolladas y en vías de desarrollo, las cuales consideran como injusto la competencia de grandes capitales contra pequeños no desarrollados. Este tema será desarrollado posteriormente con mayor profundidad.
Las Directrices del Estado:
Luego de realizar un análisis profundo de los beneficios que se derivan de la utilización de los diferentes factores productivos en el proceso de producción y la manera en cómo dichos beneficios se reparten, Karl Marx (1867) planteó que el Estado debía intervenir en la economía, de forma tal que ordene los recursos de manera tal que la producción fuese distribuida de manera más justa y equitativa, dándose inicio a una nueva modalidad de producción como lo es el sistema comunista. Al respecto Schiller (1996) señala que:
“según el comunismo, la población obtendría la cantidad de producción que necesitara. Para lograrlo, el Estado garantizaría a todo el mundo un techo bajo el que cobijarse, comida en la mesa y otras necesidades. La renta determinaría quién es alimentado, quién es vestido, quién es alojado o quién recibe asistencia sanitaria”. (p. 18)
Una de las cuestiones que más desagradaba a Marx respecto a la “mano invisible” de Smith, era lo poco equitativa que era la misma, ya que mientras que el mercado permitía el manejo de grandes cantidades de recursos para quienes tenían menos necesidades (los ricos), mientras que entregaba menos recursos a quienes más los necesitaban (los pobres).
Este enfoque del pensamiento económico fue la base de uno de los movimientos políticos y económicos más significativos de la historia, como lo fue el auge y caída del Bloque Soviético, el cual promovió un modo de producción comunista, pero el mismo, luego de desviar un poco el sentido original del capital, y de aislarse a los avances que generaba el mercado en base a la competencia se transformó en un fracaso representado en la extinción de la URSS y en las adaptaciones de las economías socialistas ortodoxas, como el caso de la China, las cuales reconociendo el beneficio de la competitividad y de la iniciativa empresarial se han abierto al modo de producción de mercado.
Las Economías Mixtas:
Anteriormente vimos los aspectos más extremos respecto a cómo se puede resolver el problema económico, sin embargo, la experiencia ha demostrado que no resulta conveniente la aplicación de soluciones totalmente puras respecto a cómo resolver el problema de qué, cómo, cuánto y para quién producir. Al respecto señala Schiller (1996) que “la mayoría de las economías utilizan conjuntamente las señales del mercado y las directrices del Estado para seleccionar los resultados económicos” (p.18)
La mayor parte de las economías del mundo tratan de conseguir los mejores resultados económicos posibles a través de las señales que les manda el mercado frente a la solución del problema económico, sin embargo, cuando estos óptimos no son alcanzados de forma efectiva, se permite la intervención del Estado a fin de poder lograrlo.
A estas alturas del análisis ya se han alcanzado todos los aspectos necesarios para entender el concepto de la economía como una ciencia, el cual será abordado en el próximo apartado de este libro.
INFOGRAFÍA
(1) Martínez Coll, Juan Carlos (2001): “Las necesidades humanas” en La Economía de Mercado, virtudes e inconvenientes http://www.eumed.net/cursecon/2/2-1.htm consultado el 05-02-03.
(2) Adam Smith. An inquiri into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, p. 769 En la traducción de este párrafo se tomó como base la edición en español del Fondo de Cultura Económica (segunda reimpresión, México, 1981).
(3) A.K. Sen, Description as Choice, Oxford Economic Papers, núm. 32, 1980,
(4) Ferguson C.E. y Gould J.P (1990). Teoría Microeconómica. Octava reimpresión argentina. Buenos Aires : Fondo de Cultura Económica.
(5) Schiller, Bradley (1996). Principios Esenciales de Economía. Caracas : Mc Graw Hill.
(6) Méndez, José (1998). Fundamentos de Economía: 3ª. México D.F. : Mc Graw Hill.
(7) ENCICLOPEDIA ICARITO. “Bienes”. http://icarito.tercera.cl/icarito/2000/793/link/bienes.html. Consultado el 06-02-03
(8) Sánchez, Enrique (1991). “El Valor de las Cosas” en Joven empresario es... http://elparaiso.org/ess/c4.htm
(9) Mi Examen.com (2002). Introducción al análisis microeconómico. http://www.miexamen.com/economia/introduccion%20al%20analisis%20microeconomico.htm
(10) Menger, Carl. “Economía y Bienestar Económico” en Principios de Economía Política. Orbis : Barcelona.

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