LAMARCK, padre de la Biología

Un pequeño homenaje a LAMARCK, el padre de la Biología

" En la ciencia más que en ninguna otra institución es necesario conocer el pasado para comprender en presente y dominar el futuro "

.J.D. Bernal historiador marxista

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Jean-Baptiste-Pierre-Antoine de Monet, llamado generalmente caballero de Lamarck(1744-1829) el científico que acuñó el término biología, el que separó invertebrados de vertebrados,que presentó una de las primeras versiones de la teoría de la evolución, expuesta en su Philosophie Zoologique.

La palabra Biología aparece registrada por primera vez en el Diccionario de la Real Academia Española en 1874; pero el naturalista francés Jean-Baptiste de Monet Lamarck ya había usado esta palabra en francés en 1802, algunos meses después de Reinhold, y de allí pasó rápidamente al inglés (biology) por obra del naturalista J. Stanfield, y en 1839 se usó en lengua portuguesa. La palabra griega bios.gif (1055 bytes) proviene de la base indoeuropea gwej, de la cual se deriva también vida

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"Pour l'homme qui observe et étudie la nature, la considération des matières et des corps qu'il apperçoit fait uniquement l'objet de son attention et de ses recherches".
LAMARCK

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¿LAMARCK REVOLUCIONARIO? puso la escala biológica cabeza abajo. Fue el científico que dijo que  comenzaba con los infusorios y que se producían cambios que llegaban hasta el hombre.

Fue el equivalente en la biología de la revolución copernicana en astronomía. El resultado lógico de esta inversión de la taxonomía fue que el estudio de la evolución pudo proporcionar una explicación de la mente.

Concibió y formuló un buen número de ideas muy modernas: como que no se pueden atribuir a ningún ser capacidades psicológicas para las cuales no tiene órganos; que los procesos mentales deben tener siempre representación física y que la complejidad del sistema nervioso está relacionada con la complejidad de la mente.

Arrinconó a los cristianos fundamentalistas, cuyo refinamiento no iba más allá del primer capítulo del Génesis.

¿Porqué el título de padre de la Biología?, en Lamarck se conjuga por primera vez el botánico, el zoólogo y el primer naturalista que ofrece ideas estructuradas sobre la transmutación de las especies.

En la actualidad el sentido de la definición de Biología sigue siendo el mismo: "el estudio de los seres vivos". Lamarck es por esto el fundador de la Biología, pues definió el término que la designa como disciplina científica.

"... todo lo que generalmente es común a los vegetales y a los animales, así como todas las facultades que son propias a cada uno de esos seres, sin excepción, debe constituir el único y vasto objeto de la Biología."


Hombre de su tiempo con la llegada de la Revolución francesa a la que se adhirió plenamente, gestionó la transformación del Jardin du Roi en Musée National d'Histoire Naturelle.

Su primera obra,  Flora francesa, le ganó la confianza de Buffon y le abrió las puertas de la Academia de Ciencias. Buffon confió a Lamarck la dirección de una misión científica por Europa central (1780), con el objetivo de enriquecer las colecciones de plantas del Jardin du Roi.

En 1793 se le encargó la cátedra de animales inferiores (insectos y gusanos) donde trató por primera vez de la evolución de los animales y de las plantas, formulando ya desde entonces las tesis esenciales de su doctrina transformista, basada en la herencia de los caracteres adquiridos, la ley del uso y del desuso y la tendencia al progreso de la materia viviente, amparándose asimismo en otros principios actualmente obsoletos como la generación espontánea (lamarckismo). Dicha doctrina adquiere su punto culminante con la publicación, en 1809, de su obra capital, Filosofía zoológica (1809), donde concretó su concepción de la evolución de los animales como regida por cuatro leyes fundamentales; de éstas, la segunda y esencial enunciaba que la producción de nuevos órganos era debida a la aparición y persistencia de nuevas necesidades. La originalidad, pese a la endeblez de los mecanismos propuestos, fue mal aceptada e incomprendida por sus coetáneos.

Su teoría de la evolución sufrió grandes contratiempos a manos de Cuvier, que defendía sus propias ideas desde una posición científica mucho más sólida. Lamarck murió sin excesivo reconocimiento científico hacia sus ideas, que no fueron reevaluadas con rigor hasta la segunda mitad del siglo XIX en que se le reconoció como pensador profundo y avanzado para su época.

La anatomía y la fisiología de los invertebrados permitió conocer la organización de estos animales y después de haber permanecido ignorados casi en su totalidad —desde Aristóteles a Linneo y sus contemporáneos— Lamarck escribió una enciclopedia de ellos, la cual conformó su obra más importante, junto con su Filosofía zoológica.

Aunque su contribución a la ciencia incluye trabajos sobre meteorología, botánica, química, geología y paleontología, es especialmente conocido por sus estudios sobre la zoología de los invertebrados y por su teoría sobre la evolución. Publicó una impresionante obra en siete volúmenes, Historia natural de los animales invertebrados, (1815-1822).

Lamarck estructuró una clasificación notabilísima de los animales sin vértebras. Él mismo introdujo la separación entre dos grandes grupos de animales que se organizan de modo muy distinto: vertebrados e invertebrados.

Lamarck  elaboró la teoría de la evolución más estructurada de la época, profesor del Museo de Historia Natural en el año 1800 pronuncia una conferencia inaugural en la que expone una teoría coherente sobre la transformación. Admite la existencia de una evolución de las especies y trata de darle una explicación racional. La idea central es que dicha evolución es obra de la naturaleza, que se vale de infinitos recursos para producir especies; entre ellos dos son los más importantes: el tiempo y las condiciones favorables. 

Los efectos de estos factores determinan la transformación progresiva de las facultades de los organismos, que se fortalecen poco a poco, se diversifican y dan lugar a cambios que se transmiten a la descendencia.

Según Lamarck, existe en la naturaleza una gradación sutil, que va de los animales más simples a los mamíferos y al ser humano. Sin embargo, dentro de cada grupo, las especies no siguen esta gradación, sino que se diversifican porque las influencias del medio provocan otras transformaciones.

"No son los órganos, esto es la naturaleza y la forma de las partes del cuerpo de un animal, lo que da lugar a sus costumbres; es su manera de vivir y las circunstancias en que se ha encontrado el individuo de que provienen lo que, con el tiempo, ha constituido la forma de su cuerpo".

Así, la gradación queda alterada por las actividades de los organismos en el momento de su propia transformación y por la herencia de estas transformaciones.

Sus clasificaciones seguían un orden de acuerdo con el método natural, de lo más simple a lo más complejo, que manifiesta la idea de progresión en la escala natural de los seres. Para Lamarck, la idea de complejidad en la organización de las partes era la consideración fundamental para orientar un arreglo metódico y natural de los animales.

De este modo, Lamarck sitúa la evolución al margen del creacionismo y al nivel del propio individuo.

  • Los organismos poseen un instinto interno que les lleva a su propio perfeccionamiento.
  • concluyó audazmente, que los organismos mas complejos evolucionaron de organismos mas simples preexistentes
  • Los organismos generan nuevas necesidades cuando se producen cambios en el ambiente. Esta característica determina que se vean obligados a utilizar ciertos órganos en mayor o menor medida, o incluso a no utilizarlos, lo que provoca que estos órganos sufran formación, desarrollo, atrofias o desaparición; finalmente por efecto de estas variables se producen  cambios o alteraciones en sus constituciones. Estos hechos se pueden resumir en una frase: la función crea el órgano.
  • Los efectos de estos factores ambientales determinan la transformación progresiva de las facultades de los organismos, que se fortalecen poco a poco, se diversifican y dan lugar a cambios que se transmiten a la descendencia.
  • El transformismo tiende a establecer la unidad orgánica, demostrando que las diferentes especies de animales que pueblan y han poblado la superficie de la tierra, tuvieron origen en simples variedades y éstas no son sino formas precursoras de futuras especies. Que ninguna de las especies vegetales y animales que actualmente pueblan la superficie de la tierra es de origen primordial, que todas son debidas a una serie indefinida de transformaciones verificadas lentamente durante un inmenso número de millares de años, que no son más que formas derivadas de otras preexistentes, que a su vez tuvieron origen en otras formas anteriores, de modo que los vegetales y animales actuales no son más que las últimas ramificaciones de un árbol inmenso, infinitamente ramificado

    Al aceptar la noción de Buffon de la gran edad del mundo, dedujo que las condiciones que la superficie terrestre debían haber sufridos grandes cambios, de modo que los seres vivos hubieron de adaptarse a ellas. En su opinión, lo hicieron aprendiendo y luchando, tratando siempre de adaptarse, y, mientras tanto, alterando su forma y su comportamiento. El clásico ejemplo aducido para ilustrar la idea de Lamarck es el del alargamiento del cuello de la jirafa: por estirar una y otra vez el cuello para llegar mejor al alimento, consigue tener vértebras más largas.

    Todos los cambios útiles que la jirafa conquistó durante su vida, aparecieron en su descendencia, volviendo a ocurrir con esta la propio. Actualmente, esto se conoce con el nombre de teoría de los caracteres adquiridos. Del mismo modo, la desaparición de órganos se justificaba con el fracaso de usarlos, como el pez ciego que habita en cavernas tenebrosas.

    La diferencia de estas ideas con las de Darwin es más sutil de lo que se cree habitualmente. Darwin también hablaba de la influencia del uso y desuso de los órganos como base de la variación, pero Lamarck creía en una fuerza interior al individuo que provocaba todos estos cambios.

    Para propósitos de taxonomía biológica, una de las principales contribuciones de Lamarck fue el primer árbol filogenético de los seres vivos. Este árbol venía a sustituir la famosa escala natural progresiva expuesta desde Aristóteles y afinada por Bonnet en el siglo XVIII. En la escala natural se concebían los seres dispuestos en un orden progresivo pero lineal; en cambio Lamarck expresó una representación de descendencia ramificada de los seres vivos.


Lamarck Naturalista francés, Jean-Baptiste-Pierre-Antoine de Monet, llamado generalmente caballero de Lamarck, n. en Bazantin (Picardía) el 1 ag. 1744, de noble familia. Cuando tenía 17 años, muerto su padre, se enroló en el ejército francés para ir a la Guerra de los Siete Años. Al día siguiente de alistarse, su compañía libró una batalla en la que la mayoría de sus compañeros murieron; a L. le recompensaron con un despacho de teniente y fue enviado a la guarnición de Toulonne. Al firmarse la paz, alegando razones de salud, renuncia a su cargo militar, del que obtiene una pequeña pensión, volviendo a París. Durante su vida de guarnición se interesó por la flora de las costas mediterráneas, renaciendo años después, y ya en París, su afición, por las Ciencias Naturales. Conoce a Buffon (v.), que se interesa en la flora mediterránea descrita por él: ingresa en la Acad. de Ciencias, viaja por Europa y es nombrado asistente de Botánica del Museo de Historia Natural; posteriormente desempeña la cátedra de Zoología de Invertebrados. Tenía L. 50 años .cuando comenzó su tarea como profesor e investigador, sin poseer ninguna base científica en un campo en el que habría de alcanzar fama. Vivió modestamente; m. en París, el 18 dic. 1829

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SITUACIÓN HISTÓRICA

La Botánica, una de las ciencias más antigua de la Humanidad, se va a beneficiar de las preocupaciones de gobernantes y economistas por la mejora de la agricultura, así como por los procesos de revolución agraria que se llevan a cabo durante el período. También para ella, el siglo XVIII significa el momento en que entra a formar parte de los saberes racionales abandonando el ámbito de los perfumistas y jardineros en los que había estado anclada hasta el momento. El paso se debió, fundamentalmente, a la labor del sueco Linneo (1707-1778), quien llevó a cabo una concienzuda labor de clasificación de la Naturaleza. Sus estudios sobre los órganos sexuales de las plantas, estambres y pistilos, le permitieron establecer una clasificación convencional de ellas y crear el método de nomenclatura binaria aplicado primero al mundo vegetal y, más tarde, al animal. Para él, la Naturaleza se puede dividir en tres reinos: lapidaria, vegetaba y animalia, cada uno de los cuales, a su vez, se subdivide en géneros y especies. Acerca de éstas, Linneo opina que son constantes e invariables, haciendo una descripción introductoria de cada una, breve y precisa, a fin de que pueda usarse para reconocerlas. Su fama se extendió con rapidez por Europa, lo que le hizo merecer una invitación de Carlos III para visitar España. No pudiendo aceptarla, envió a un discípulo que recorrió también la América hispana y con cuyas notas escribiría el sabio sueco dos obras sobre la flora de los territorios visitados. Contrario a la tesis linneana del fijismo respecto a las especies se muestra, entre otros, Buffon, intendente del jardín del Rey, en París. En su voluminosa y famosa Historia Natural mantiene un criterio transformista del universo según el cual aquéllas evolucionan filogenéticamente encadenándose unas a otras de forma sucesiva. También dedica bastante atención a describir a los animales, tras observar meticulosamente su naturaleza y costumbres. La claridad que domina en todos sus textos, sin que ello vaya en detrimento del rigor científico, le hizo ser muy conocido en su momento y permitió que sus descripciones del reino animal superasen la prueba del tiempo convirtiéndose en clásicas dentro de la lengua francesa. De las múltiples cuestiones que se plantea la Biología en el siglo XVIII, tres van a levantar polémicas. Por un lado, el tema de si existe o no la generación espontánea. El británico Needham (1713-1781), estudioso de los infusorios al microscopio, la defiende, mientras el italiano Spallanzani (1729-1799), profesor de literatura griega en Italia y de ciencias naturales en París, que investigó sobre los anfibios, se opone a tal teoría. Por otro lado, nos encontramos con el debate sobre la reproducción animal y la fecundación. Existían dos actitudes: la de los espermantistas, para los cuales el germen reproductivo lo ofrece el macho, y la de los ovistas, que asignan su aportación a la hembra. El estudio y descripción de los animales es otro de los ámbitos biológicos que se desarrollan. Los trabajos de los investigadores se vieron favorecidos por las mejoras que se introducen en la fabricación de los microscopios y el uso en ellos de lentes más potentes. Esto es lo que permite a Rèamur legarnos la Contribución al estudio de los insectos, una detallada descripción de su vida y costumbres. También facilitará la labor de Bonnet (1720-1793) sobre la partenogénesis de los pulgones y la de Needham sobre las hormigas. Siendo innegable, como parecía, el cambio de los animales y la existencia de mutaciones naturales, faltaba encontrar las causas que les dan origen. Lamarck  se aplica a ello y se convierte en el padre del transformismo. De sus observaciones concluye que tales mutaciones no son sino el medio natural de adaptación a las modificaciones medioambientales que se producen. Este principio lo formuló en su ley sobre el uso o no de los órganos vitales y en la de la herencia de los caracteres adquiridos. También se ocupó Lamarck de la botánica, escribiendo sobre esta materia un libro y otras dos obras con Poiret -Enciclopedia botánica e Ilustración de los géneros- que le valieron gran notoriedad.

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En 1778, se interesó por la botánica y, escribió un trabajo sobre sus observaciones botánicas, que el naturalista Georges Louis Buffon publicó en 1779 con el nombre de Flore françois (Flora francesa). Como resultado de la edición del libro y de su amistad con Buffon, Lamarck fue elegido miembro de la Academia de Ciencias de Paris..

Realizó uno de sus trabajos más importantes en 1793 cuando empezó a trabajar como colaborador botánico en 1783 en el Jardin du Roi ( jardín de plantas del rey de Francia), que posteriormente a la revolución, y con su colaboración se transformó en el nuevo Museo de Historia Natural.

Resulta irónico que dicha reorganización significará el desplazamiento de Lamarck del departamento de botánica y su nombramiento como profesor del área de zoología de invertebrados. Esto lo obligó a convertirse en una autoridad en el estudio de los invertebrados especialmente de los insectos y los gusanos.

Aunque su contribución a la ciencia incluye trabajos sobre meteorología, botánica, química, geología y paleontología, es especialmente conocido por sus estudios sobre la zoología de los invertebrados y por su teoría sobre la evolución. Publicó una impresionante obra en siete volúmenes, Historia natural de los animales invertebrados, (1815-1822).

Sin embargo su principal contribución a la ciencia fue la teoría de la evolución, expuesta en su Philosophie Zoologique en impecable forma científica, que hizo época en los anales de la ciencia.

Lamarck basó su hipótesis en el razonamiento siguiente: una gran modificación en el ambiente de una especie animal daría por resultado la necesidad de un cambio en esa determinada especie. Esta necesidad de cambio, producida por sentimientos internos, causaría en el animal la formación de nuevos hábitos para ajustarse a su nuevo ambiente.

Basado en sus amplios estudios de la naturaleza y en su idea de la necesidad de cambio, hizo dos supociciones importantes.

Llamó a la primera ley del uso y del desuso la cual supone que si alguna parte del cuerpo se usa repetidamente , crece y desarrolla; en cambio las que no se usan se debilitan lentamente, se atrofian y pueden llegar a desaparecer.

La segunda suposición ley de la herencia de los caracteres adquiridos , que implica que cualquier animal puede transmitir a sus descendientes aquellos caracteres que ha adquirido durante su vida.

Estas suposiciones las utilizó Lamarck para explicar el mecanismo de la evolución; creyó que después de muchas generaciones , evolucionaban nuevas especies como resultado de la adquisición o pérdida de caracteres.Para Lamarck. la cualidad esencial de la vida es el movimiento; por medio de él los organismos desarrollan y especializan órganos; también lo es la absorción del alimento con el que el individuo compensa las pérdidas sufridas por la excreción. Los organismos desarrollan y adaptan órganos para su mejor modo de vida y atrofian aquellos que ya no usan o les son inútiles. Según L. es el medio en que viven y la manera de vivir lo que ha condicionado la forma corpórea, el desarrollo de los órganos, el aspecto y la anatomía funcional de los seres en sí: el topo es ciego porque vive bajo tierra; el oso hormiguero no tiene dientes porque traga sus alimentos (hormigas); las aves palmípedas deben el aspecto de sus patas a que extienden sus dedos en el agua para nadar. En suma, los seres vivos se adaptan al medio en que viven y en relación con él desarrollan los órganos que mejor les permiten la supervivencia. En cuanto a la evolución del hombre, destaca L. la diferencia entre su estructura anatómica y la de los monos superiores. Supone que al evolucionar todas las especies, lo hacen también todas las propiedades de los seres vivas por el ejercicio de las mismas; y admite el error de que la superioridad física e intelectual del hombre se ha conseguido porque éste las ha ejercitado en el curso de los tiempos, mientras que los monos no lo hicieron. En contra de Buffon y Cuvier (v.), L. admite la evolución continua y gradual de las especies y no la aparición de éstas como consecuencia de catástrofes. Ninguna especie animal ha desaparecido, excepto las que el propio hombre ha hecho desaparecer; todas las demás derivan unas de otras, como lo demuestran los fósiles.
     

Aunque su contribución a la ciencia incluye trabajos sobre meteorología, botánica, química, geología y paleontología, es especialmente conocido por sus estudios sobre la zoología de los invertebrados y por su teoría sobre la evolución. Publicó una impresionante obra en siete volúmenes, Historia natural de los animales invertebrados, (1815-1822).

Sin embargo su principal contribución a la ciencia fue la teoría de la evolución, expuesta en su Philosophie Zoologique en impecable forma científica, que hizo época en los anales de la ciencia, a pesar de que mas tarde se hicieran evidentes sus errores en concepto.

Lamarck basó su hipótesis en el razonamiento siguiente: una gran modificación en el ambiente de una especie animal daría por resultado la necesidad de un cambio en esa determinada especie. Esta necesidad de cambio, producida por sentimientos internos, causaría en el animal la formación de nuevos hábitos para ajustarse a su nuevo ambiente.

Basado en sus amplios estudios de la naturaleza y en su idea de la necesidad de cambio, hizo dos supociciones importantes.

Llamó a la primera ley del uso y del desuso la cual supone que si alguna parte del cuerpo se usa repetidamente , crece y desarrolla; en cambio las que no se usan se debilitan lentamente, se atrofian y pueden llegar a desaparecer.

La segunda suposición ley de la herencia de los caracteres adquiridos , que implica que cualquier animal puede transmitir a sus descendientes aquellos caracteres que ha adquirido durante su vida.

Estas suposiciones las utilizó Lamarck para explicar el mecanismo de la evolución; creyó que después de muchas generaciones , evolucionaban nuevas especies como resultado de la adquisición o pérdida de caracteres.

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Retrato de Lamarck, ya ciego, en sus últimos años de vida

Jean Baptiste de Monet, chevalier de La Marck, es un personaje legendario cargado de dramatismo. Radl dice acerca de él: «Ignoro el día de la semana que nacería Lamarck, pero debió ser un ser un día nefasto, pues durante toda su vida pesó sobre él la maldición de ver fracasar todos sus intentos.» (Radl,1909:7). Fue un personaje extraordinario, injustamente tratado en su época, después de su época y por el mundo contemporáneo. Nació el 1 de Agosto de 1744 en Bazentin-le-Petit (Picardie) y murió en París el 18 de Diciembre de 1829 a la edad de 85 años y tras haber dejado una extensa obra dedicada a diferentes materias científicas.  Un par de días antes del Año Nuevo de 1830, en la sección  indigentes del cementerio de Montparnasse en París, se descendió el cadáver de un hombre de 85 años a una  fosa común, era Jean Baptiste de Monet

Lamarck animado por un progenitor pobre pasó sus primeros años en el seminario jesuítico de Amiens con la intención de ordenarse sacerdote. En 1760 cuando su padre murió abandonó los estudios sacerdotales e ingreso en el ejército para seguir a las tropas a Westfalia. Su valor pronto lo convirtió en oficial pero un accidente jugando con sus compañeros puso fin a su carrera militar. Se colocó en casa de un banquero y se interesó por la botánica como amateur, sin embargo, su presentación ante la sociedad científica francesa tuvo lugar mediante la lectura, ante la Academia de las ciencias, de una memoria dedicada a la meteorología Sur les principaux phénomènes de l'atmosphère (1776).

En 1778 acabó Flore française que maravilló a Buffon. Esta obra le puso en contacto con los círculos de naturalistas de su tiempo y le permitió entrar como adjunto en la Academia de las ciencias. Lamarck En este trabajo hizo su primera aportación a la ciencia natural, al proponer un nuevo método taxonómico: el método dicotómico. Poco después Buffon le encomienda acompañar a su hijo en un viaje por Europa y visitar los jardines botánicos de Holanda, Alemania, Hungría,... A su regreso se dedica a la investigación botanica publicando numerosos estudios relacionados con la identificación y clasificación de especies vegetales y a la elaboración del Dictionnaire de Botanique de l'Encyclopédie méthodique. En 1789 fue nombrado "Guardián de los herbarios del Rey". En 1792 funda junto con algunos otros sabios el Journal d'Histoire Naturelle y publica durante dos años diferentes estudios botanicos en los que se detecta un cambio de actitud con respecto al significado del término especie. Critica las clasificaciones artificiales y pasa a defender las sistemáticas que tienen en cuenta las relaciones naturales que muestran las especies. La publicación del Journal fue misteriosa y abruptamente interrumpida en 1794.

La llegada de la Revolución Francesa dio un giro a su vida intelectual; se convirtió en un zoólogo hacia 1793 cuando a sugerencia de él la Convención reformó el Jardin des Plantes y lo transformó en el Museo de Historia Natural. Esta reforma, de inspiración revolucionaria, forma parte de la reforma global de la ciencia y su enseñanza que tuvo lugar en Francia a finales del siglo XVIII y que después fue imitada en todos los países industriales del mundo, comenzando en Alemania y terminando en Inglaterra y los Estados Unidos durante la segunda mitad del siglo XIX.

En el nuevo Museo se crearon doce cátedras: Arte químico (Brongniart), Mineralogía (Daubenton), Botánica (Desfontaines), Geología (Faujas de St. Fon), Química general (Fourcroy), Animales superiores (Geoffroy), Botánica y herborización (Jussieu), Animales inferiores (Lamarck), Anatomía animal (Mertrud), Anatomía humana (Portal), Cultivos (Thouin), Iconografía (Van Spaendonck).

Lamarck se encontró con que tenía que comenzar a desentrañar los misterios de los animales inferiores. Comenzó a estudiar estos seres y publicó diligentes e importantes trabajos que determinaron la aparición de un nuevo nombre para ellos: los invertebrados; y nuevos géneros, especies y órdenes. La investigación acerca de los invertebrados le sugirió ideas nuevas que chocaron con la realidad social del momento y esto determinó que Lamarck muriese pobre y olvidado. La Academia de las ciencias en 1832 se reunió en honor a Lamarck y Cuvier hizo un Elogio de Lamarck que sirvió más de censura que de glorificación.  Desde 1794 publicó varias obras de gran amplitud e índole diverso en las que expuso sus novedosas ideas sobre las especies, la química, geología, física, fósiles, meteorología, ... En general sus ideas no tenían más que el valor de la novedad pero algunas de ellas eran lo suficientemente interesantes o no más especulativas que las propias de su época y por tanto debían haber merecido una mayor resonancia. Entre 1974 y 1978 publica tres obras (Recherches sur les causes des principaux faits physiques, Réfutation de la théorie pneumatique y Mémoires de physique et d'Histoire Naturelle) donde expone su teoría sobre el fuego oponiéndola a la teoría de los gases de Lavoisier. Estas tres obras son, en gran parte, junto con las dedicadas a meterorología, las causantes del olvido de Lamarck que sufrió Lamarck en su propia época. Sus fantasías físico-químicas pueden ser interpretadas hoy como el intento de fundar una física de la energía más adecuada a sus intereses biológicos que la propuesta por los pneumáticos.

Entre 1800 y 1810 publica 11 Annuaires météorologiques con pronósticos acerca del tiempo que debían servir para ayudar a médicos, marineros y agricultores. Este conjunto de obras presenta un gran interés y con ellas se adelanta a la meteorología moderna sentando algunos de sus principios y métodos.

Sin embargo, Lamarck ha pasado a la historia de la ciencia sobre todo por sus obras sobre invertebrados y zoología. Entre ellas destacamos Système des animaux sans vertèbres, Recherches sur l'organisation des corps vivants, Philosophie zoologique, Histoire naturelle des animaux sans vertébres.



SELECCIÓN DE TEXTOS                            image55.jpg (35417 bytes)

«Je pourrois prouver que ce n'est point la forme soit du corps, soit de ses parties, que donne lieu aux habitudes, à la manière de vivre des animaux; mais que ce sont au contraire les habitudes, la manière de vivre et toutes les circonstances influentes qui ont avec le temps constitué la forme du corps et des parties des animaux. Avec de nouvelles formes, de nouvelles facultés ont été acquises, et peu à peu la nature est parvenue à l'état où nous la voyons actuellement.» (Lamarck, 1801: 15).

" ... si una raza cualquiera de cuadrúmanos, en particular la más perfeccionada de todas, perdiera por la fuerza de las circunstancias, o por cualquier otra causa, el hábito de trepar a los árboles y de agarrar las ramas con los pies, como si fueran manos, para aferrarse, y si los individuos de esta raza, durante una serie de generaciones, se vieran obligados a servirse de los pies para caminar y dejaran de emplear las manos al igual que los pies, no cabe duda que (...) esos cuadrúmanos se transformarán, a la postre, en bímanos y que el pulgar de sus pies dejará de estar separado del resto de los dedos, con lo que dichos pies sólo servirán para caminar "

Hydréologie

«Or, lorsqu'après un laps de tems considérable, la mer a quitté les lieux où gissent ces inmenses dépôts, alors l'altération lente, mais continuelle, qu'éprouvent ces grandes masses laissées à découvert et exposées sans cesse aux influences de l'air, de la lumière et d'une humidité variable, les change graduellement en fossiles, et détruit leur partie membreneuse ou gélatineuse, qui esta la plus prompte à se décomposer. Cette altération que les amas énormes de polypiers dont il est question continuent d'éprouver, fait disparaître peu à peu leur organisation et leur grande porosité, atténue sans cesse les parties de ces masses pierreuses, en déplace et rapproche successivement les molécules qui les composent; en sorte que, subissant une nouvelle agrégation, ces molécules calcaires obtiennent un olus grand nombre de points de contact, et constituent des masses plus compactes et plus dures.» (Lamarck, 1802: 79-80).

Primer Árbol Filogenético

«Combien cette antiquité du globe terrestre s'agrandira encore aux yeux de l'homme, lorsqu'il se sera formé une juste idée de l'origine des corps vivans, ainsi que des causes du développement et du perfectionnement graduels de l'organisation de ces corps, et surtout lorsqu'il concevra que, le tems et les circonstances ayant été nécessaires pour donner l'existence à toutes les espèces vivantes telles que nous les voyons actuellement, il est lui-même le dernier résultat et le maximum actuel de ce perfectionnement, dont le terme, s'il en existe, ne peut être connu!» (Lamarck, 1802: 89-90).

«Les chimistes ne voient dans tout cela qu'un jeu des affinités; et pour faire cadrer par ce moyen leurs explications avec les faits qu'ils observent, ils ont été obligés d'attribuer à l'affinité une extension de puissance que la raison lui refuse, et qui, si elle pouvait exister, ne serait pas encore suffisante pour rendre raison de la destruction totale que subit avec le tems toute espèce de combinaison et ses différens dérivés.» (Lamarck, 1802: 102).

«Sans doute les chemites, persuadés de la solidité de leur théorie, et desirant, sous ce point de vue, de la faire adopter, ont bien fait de s'emparer, en France, de toutes les voies d'instruction; de se liguer, de prendre un ascendant sur les auteurs de tous les écrits périodiques, de préconiser partout les étrangers qui écrivaient dans leur sens, d'obstruer toutes les routes pour ceux qui voient d'une autre manière, de garder un profond silence sur les grandes considérations que j'ai présentées dans mes auvrages pour l'établissement d'une théorie fondée sur d'autres principes, enfin, de ne laisser entamer nulle part aucune discussion sur ce sujet; si elle eût été un fois ouverte, je pense qu'elle eût pu attirer l'attention générale des savans, et il n'y a point de doute, dans le cas, que celle des deux théories qui a le moins de fondement, n'eût été à la fin reconnue pour telle.» (Lamarck, 1802: 163-4).

 

Recherches sur l'organisation...

«Sin duda es útil para el avance de nuestros conocimientos en Historia natural dividir y subdividir suficientemente, con la ayuda de rasgos comunes y particulares, la masa de seres naturales observados, a fin de llegar a la determinación de las especies, cuyo número parece carecer de límite en la naturaleza.
Pero, no nos equivoquemos: a esto no deben limitarse las observaciones del naturalista. No debe consumir su tiempo, sus fuerzas y su vida entera conservando en su memoria los caracteres, los nombres y los múltiples sinónimos de esta innombrable multitud de especies de todos los géneros, de todos los órdenes, de todas las clases y de todos los reinos, que la superficie entera del globo que habitamos nos ofrece en todas partes con una fecundidad impensable. Esta empresa sólo sirve para estrangular las opiniones de aquel que se consagra desinteresadamente, para ahogar su genio, para privarle de la satisfacción de dar a la ciencia el impulso y la verdadera dirección que ella debe seguir para alcanzar su objeto, es decir, a la vez, conducir al conocimiento de la naturaleza y alumbrar utilitariamente al hombre sobre todo aquello que pueda servir a sus necesidades.
Qué pensaríais de un hombre que, queriendo conocer la Geografía, se obstinase en cargar su memoria con los nombres de todas las aldeas, pueblos, laderas, montes, torrentes, riachuelos y de todos las pequeñas circunstancias que se pueden encontrar en todas las partes de la tierra; y que dejase, a consecuencia de la dificultades de la empresa, de prestar principal atención a la extensión de las partes descubiertas del globo, a las divisiones y a las posiciones respectivas de esas partes, a su clima o a la desventaja de su situación, a la naturaleza y dirección de las grandes cadenas de montañas, los ríos y los grandes cauces que se hallan, etc.
Como consecuencia del impulso que un gran número de naturalistas modernos han dado al estudio de las diversas ramas de la Historia natural, resulta que la mayoría de los zoólogos se esfuerzan en conocer todas las especies de insectos, gusanos, moluscos, serpientes, aves, etc.; el botánico retiene en su memoria, los caracteres y los nombres de todas las especies de musgos, helechos, gramíneas, etc.; en fin el mineralogista determina y enumera todos los materiales y las combinaciones que encuentra o que las operaciones químicas llegan a producir; objetos todos que constituyen el catálogo que los reúne o menciona, un recuento inmenso y sin límites capaz de colmar la imaginación de aquel que lo considere; creo que la naturaleza de esos esfuerzos, es decir, que la limitada marcha de sus apreciaciones, es comparable a la del geógrafo del que hable antes.
¡Cuanto, no convendrá, para el progreso y la dignidad de las ciencias naturales, dirigir nuestras investigaciones, no solamente hacia la determinación de las especies, cuando la ocasión es favorable; sino también hacia el conocimiento del origen, de las relaciones, y del modo de vida de todas las producciones naturales que nos rodean por doquier!
Me parece que cuando alguien se propone entregarse a un estudio cualquiera, y sobre todo si es alguno de Historia natural, se debe de abordar el objeto que se trata de conocer considerandolo en su totalidad o en su unidad; debe después esforzarse por descubrir los diferentes géneros de interés que presenta, y ante todo consagrarse a aquellos que son los más generales e importantes. Luego se desciende gradualmente hasta los menores detalles del objeto, si el gasto y el tiempo que se puede dedicar a ese estudio, permite el descenso hasta allí.» (Lamarck, 1986: 12-13).

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Philosophie zoologique

" Les animaux vertébrés, quoiqu' offrant entre eux de grandes différences dans leurs organes, paraissent tous formés sur un plan d'organisation commun. En remontant des poissons aux mammifères, on voit que ce plan s'est perfectionné de classe en classe, et qu'il n'a été temriné complètement que dans les mammifères les plus parfaits ; mais aussi l'on remarque que, dans le cours de son perfectionnement, ce plan a subi des modifications nombreuses, et même très considérables, de la part des influences des lieux d'habitation des animaux, ainsi que celles des habitudes que chaque race a été forcée de contracter selon les circonstances dans lesquelles elle s'est trouvée." (phil. zool., 1, 6)

«À leur source, le physique et le moral ne sont, sans doute, qu'une seule et même chose; et c'est en étudiant l'organisation des différents ordres d'animaux connus qu'il est possible de mettre cette vérité dans la plus grande évidence.» (Lamarck, 1809: 66-67).

«Le produit des circunstances comme causes que emènent de nouveaux besoins, celui des besoins qui fait naître les actions, celui des actions répétées qui crée les habitudes et les penchants, les résultats de l'emploi augmenté ou diminué de tel o tel organe, les moyens dont la nature se sert pour conserver et perfectionner tout ce qui a été acquis dans l'organisation, etc., sont des objets de la plus grande importance pour la philosophie rationnalle.» (Lamarck, 1809: 69).

«Certes, je le répète, il y aurait plus de témérité dans celui qui voudrait déterminer, d'un manière positive, ce que l'homme peut savoir, et ce qu'il est condamné à ignorer toujours, que dans celui qui,étudiant les faits, examinant les suites des relations qui existent entre différents corps physiques, et consultant toutes les inductions, lorsque la grossièreté de ses sens ne lui permettrait plus de trouver lui-même les preuves des certitudes morales qu'il aurait su acquérir, ferait des tentatives soutenues pour reconnaître les causes des phénomènes de la nature, quelles que'elles puissent être.» (Lamarck, 1809: 460-1).

«Si nous nous occupons de la nature, elle seule doit être uniquement l'objet de nos études, et ce sont uniquement aussi les faits qu'elle nous présente que nous devons examiner, pour tâcher de découvrir les lois physiques qui régissent la production de ces faits; enfin, jamais nous ne devons faire intervenir, en nous raisonnements, la considération d'objets hors de la nature, et sur lesquels il nous sera toujours impossible de savoir quelque chose de positif.» (Lamarck, 1809: 472).

«Il est cependant nécessaire de distinguer du cerveau proprement dit, quelque difficile que soit cette distinction, l'organe accessoire dont il s'agit; parce que cet organe exécute des functions qui lui sont tout à fait particulières, et qu'il n'est pas essentiel à l'existence du cerveau ni même à la conservation de la vie. Il mérite donc un nom particulier, et je crois pouvoir lui assigner celui d'hypocéphale.» (Lamarck, 1809: 495).

«À la vérité, toutes ces impressions sont très faibles; et, quoiqu'elles varient en intensité, selon l'état de santé ou de maladie de l'individu, elles ne sont, en général, très difficiles à distinguer que parce qu'elles n'offrent point d'interruption ni de reprises subites. Néanmoins l'ensemble de ces impressions et des sensations confuses qui en résultent, constitue dans tout animal qui s'y trouve assujetti, un sentiment intérieur fort obscur, mais réel, qu'on a nommé sentiment de'existence.» (Lamarck, 1809: 532).

«Alors, on sentirait que le mal, à cet égard, réside principalement dans l'extrême inégalité d'intelligence des individus, inégalité qu'il est impossible de détruire entièrement. Néanmoins, on reconnaîtrait mieux encore que ce qu'il importerait le plus pour le perfectionnement et le bonheur d l'homme, serait de diminuer le plus possible cette énorme inégalité, parce qu'elle est la source de la plupart des maux auxquels ell l'expose.» (Lamarck, 1809: 573).

«Il n'est donc pas vrai que chacune de nos facultés intellectualles soit innée, et qu'il en soit de même de ceux de nos penchants qui dépendent de notre faculté de penser. Ces facultés et ces penchants s'accroissent y se fortifient à mesure que nous exerçons davantage les organes qui en produisent les actes. Seulement, nous pouvons y apporter plus ou moins de dispositión avec l'état d'organisation que nous recivons de ceux qui nous ont donné le jour; mais si nous n'exercions pas nous-mêmes ces facultés et ces penchants, nous en perdrions insensiblement l'aptitude.» (Lamarck, 1809: 584).

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Histoire naturelle des animaux sans vertèbres

«Cependant, le besoin de connaître l'organisation de l'homme, afin de tâcher de remédier aux désordres que las causes des maladies y introduisent, avait depuis long-tems fait étudier en son être physique, la plus compliquée de toures les organisations. On s'était ensuite assuré, par l'observation, que cette organisation compliquée avoisinait considérablement, par ses rapports, celle de certains animaux, tels qui les mammifères. Mais, au lieu de sentir que tout ce que l'on pouvait raisonnablement conclure des observations dont cette organisation avait été le sujet, ne pouvait guère s'apliguer qu'à elle-même, on en déduisit des principles généraux pour la physiologie, et, en outre, plusieurs conséquences relatives à des facultés du premier ordre, que l'on étendit à tous les animaux en général.» (Lamarck, 1815-1822: 3-4).

«Enfin, que, par sa durée dans un corps et dans ceux ensuite qui en proviennent de générations en générations, la vie, favorisant de plus en plus le mouvement et le déplacement des fluides, acquiert sans cesse les moyens de modifier davantage le tissu cellulaire, d'en changer des portions en canaux vasculaires, en membranes, en fibres, en organes divers; de fortifier, durcir ou solidifier certaines de ces parties par l'interposition, dans leur tissu, de molécules propres à ces objets, et parvient ainsi à compliquer progressivement l'organisation.» (Lamarck, 1815-1822: 60).

«Après avoir perdu la vie qu'ils possédaient, les corps dont il s'agit font partie, dès l'instant même, des corps qu'on nomme inorganiques, quoique ils offrent encore des restes d'une organisation qui a existé complétement en eux; et bientôt ils se trouvent réduits à l'état des autres corps inorganiques. Alors, en effet, leurs différens résidus ou produits, de plus en plus changés, perdent peu-à-peu les traits de leur origine qui devient graduellement méconnaissable. Enfin, ces résidus changés concourent, avec les circonstances, à la formation d'autres matières plus ou moins composées, et vont augmenter la masse des diverses sortes de minéraux et de matières inorganiques, soit solides, soit liquides, soit gazeuses.» (Lamarck, 1815-1822: 64).

«Nulle sorte ou nulle particule de matière ne saurait avoir en elle-même la propriété de se mouvoir, ne celle de vivre, ni celle de sentir, ni celle de penser ou d'avoir des idées; et si, hors de l'homme, l'on observe des corps doués, soit de toutes ces facultés, soit de quelqu'une d'entr'elles, on doit considérer alors ces facultés comme phénomènes physiques que la nature a produiré, non par l'emploi de telle matière, mais par l'ordre et l'état de choses qu'elle a institué dans chaque organisation et dans chaque système d'organes particulier.» (Lamarck, 1815-1822: 121).

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«Le plan des opèrations de la nature à l'ègard de la production des animaux, est clairement indiqué par cette cause première et predominante qui donne à la vie animale, le pouvoir de composser progresivement l'organisation, et de compliquer et perfectionner graduellement, non-seulement l'organisation dans son emsemble, mais encore chaque système d'organes particulier, à mesure qu'elle est parvenue á les établir.>(Lamarck, 1815-1822: 133).

«Mais une cause étrangère à cella-ci, cause accidentelle et par conséquent variable, a traversé çà et là la exécution de ce plan, dans néanmoins le détruire, comme je vais le prouver. Cette cause, effectivement, a donné lieu, soit aux lacunes réelles de la série, soit aux rameaux finis qui en proviennent dans divers points et en altèrent la simplicité, soit, enfin, aux anomalies qu'on observe parmi les systèmes d'organes particuliers des différentes organisations.» (Lamarck, 1815-1822: 133).

«Il en résulte, selon mes observations, qu'il n'est pas vrai que les véritables rapports entre les races, et même entre les genres et les familles, puissent se décider uniquement, soit par la considération d'aucun système d'organes intérieur, pris isolément, soit par l'état des parties externes; mais, qu'il l'est, au contraire, que ces rapports doivent se déterminer d'après la considération d 'ensemble des caractères intérieurs et extérieurs, en donnant aux premiers une valeur prééminente, et, parmi ceux-ci; une plus grande encore aux plus essentials, sans employer néanmoins la considération isolée d'aucun organe particulier quelconque.» (Lamarck, 1815-1822: 161-2).

«De là, l'idée que toutes les races des corps vivans sont aussi anciennes que la nature, qu'elles ont toujours été ce qu'elles sont actuellement, et que les matières composées qui appartiennent au règne minéral sont dans le même cas; de là, resulterait nécessairement que la nature n'a aucun pouvoir, qu'elle ne fait rien, qu'elle ne change rien, et que, n'opérant rien, des lois lui sont inutiles; de lá, enfin, il s'ensuivrait que, ni les végétaux, ni les animaux ne sont ses productions.» (Lamarck, 1815-1822: 192).

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Mémoires de Physique et d'Histoire naturelle

«J'apelle molécule essential d'un composé, ce que d'autres physiciens nomment sa molécule integrante. C'est la plus petite molécule dans laquelle la masse de ce composé puisse être réduite, sans que la nature de cette substance soit alterée.» (Lamarck, 1797: 9). manuscri.gif (6056 bytes) lamarck7.gif (16387 bytes)

 

«Toute molécule essentielle de composé a necessairement une forme qui lui est particulière, c'est-à-dire, qui est particulière à sa nature. Cette forme ne peut varier, tant que la molécule dont il s'agit conserve et la totalité de ses principes et son état de combinaison;...» (Lamarck, 1797: 10).

«Il est en effet impossible que la molécule essentielle d'un composé soit combinée avec la molécule essentielle d'autre composé, que leurs principes se pénétrent réciproquement, et que cependant l'une et l'autre conservent leur nature, leur forme, et l'arrangement de leurs propres principes.» (Lamarck, 1797: 19).

«Enfin, la diversité, soit du nombre, soit des proportions des principes, et sur-tout celle de leur arrangement dans les molécules essentielles des différens composés qu'on observe, produit aussi très-probablement, une diversité dans la connexion des principes de ces composes divers.» (Lamarck, 1797: 51).

«Cette vue intéressante doit, à ce qu'il me semble, nous aider à concevoir la cause première de la plus ou moins grande intimité de conexion des principes d'un composé quel qu'il soit. Elle doit aussi par conséquent nous aider à déterminer les causes principales de la densité, de la dureté, et surtout de l'altérabilité et de la durabilité plus ou moins considérables des diverses matières composées que nous pouvons observer dans la nature.» (Lamarck, 1797: 55-56).

«Despuis long-tems je sentais avec tous les naturalistes combien il était désagréable et même désaventageux au progrès des sciences, de ne pouvoir indiquer par les discours, avec une certaine précision, les couleurs des objets que l'on observe; et de ne pouvoir assigner dans les descriptions que l'on donne de ces objets, ce genre de caractère qui, quoique très-variable dans un grand nombre de cas, n'en est pas moins, dans beaucoup d'autres, très-utile, et quelque fois même nécessaire à déterminer.» (Lamarck, 1797: 71).

«Elle aura, comme je l'ai dit, l'avantage précieux et si long-tems désiré, d'offrir aux naturalistes, pour completter leurs descriptions, et se faire entendre par le simple discours, d'offrir, dis-je, une suite naturelle et métodique de colorations diverses, dont chacune pourra être determinée et citée séparément des autres. Les artistes y puiseront aussi des moyens de s'entendre et de se faire entendre à cet égard.» (Lamarck, 1797: 72-73).

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Planche originale ayant servi à l'illustration de l'ouvrage de Lamarck,
Mémoire sur les fossiles des environs de Paris 1802

«Voilà la cause remarquable de cette force puissante qui entraîne tout être, toute substance composée vers sa destruction, ..., de cet marche constante de la nature vers un but qui semble tout-à-fait opposé à celui qu'elle doit avoir.» (Lamarck, 1797: 243).

«Cependant, si l'on fait attention que malgré ce penchant de la nature à tout détruire, malgré cette tendance naturelle de toutes combinaisons à s'anéantir graduellement; tout ce qui nous environne, nous présente néanmoins de toute part, une multitude inmense de substances diverses, de composés de toutes les sortes, qui paraissent continuellement existir dans la nature, se retrouvant presque par tout, qui n'y existent à la vérité que parce qu'ils s'y renouvellement sans cesse, mais dont la quantité en général, n'en paraît jamais diminue; on sera convaincu, qu'il existe dans la nature une cause particulière puissante et continuellement active, qui a la faculté de former des combinaisons, de les multiplier, d'en diversifier la nature, et qui tend sans cesse à les surcharger de principes, et à en augmenter les proportions jusqu'à un certin terme.» (Lamarck, 1797: 243-44).

«Pour faire mieux sentir l'importance de cet objet, et parvenir à prouver que la cause essentielle de la formation des composés réside uniquement dans les facultés du mouvement organique dont jouissent les êtres doués de la vie.» (Lamarck, 1797: 249).

Recherche sur l'organisation des corps vivants

" Chaque changement acquis dans un organe par une habitude d'emploi suffisante pour l'avoir opéré, se conserve ensuite par la génération, s'il est commun aux individus qui dans la fécondation concourent ensemble à la reproduction de leur espèce. Enfin ce changement se propage et passe ainsi dans tous les individus qui se succèdent et qui sont soumis aux mêmes circonstances, sans qu'ils aient été obligés de l'acquérir par la voie qui  l'a réellement créé."
(Discours préliminaire, 1802)


Teoría lamarckiana de la evolución                        lamarck26.jpg (7765 bytes)

Podemos definir tres versiones de la teoría lamarckista de la evolución. La primera aparece en forma de conferencia publicada cuando Lamarck tenía ya 57 años, y fue presentada en 1801 como la introducción de su obra Sistema de animales invertebrados, donde básicamente expone que el mecanismo de la transmisión de los caracteres adquiridos es el causante de la evolución de los animales. La segunda versión aparece en 1809, en los primeros ocho capitulos de su Filosofía zoológica; en ellos expone la idea de que existe una tendencia a la mayor complejidad en los animales, y de que dicha tendencia es una ley natural. Este proceso es explicado por Lamarck como una sucesión lineal que se asemeja a una cadena de seres animales o vegetales. En esta explicación la herencia de los caracteres adquiridos es relegada al papel de causante de las desviaciones de la línea o cadena principal. Lamarck distingue dos cadenas diferentes de seres: la de los vegetales y la de los animales.

La tercera versión aparece en la edición póstuma de su obra sobre los animales invertebrados en 1835, seis años después de su muerte. Es similar a la segunda versión en contenido, pero resulta mucho más clara y se encuentra mejor estructurada. Generalmente, ésta es la versión más conocida y de la que se desarrolla el cuerpo de ideas conocido como lamarckismo. En ella, Lamarck niega rotundamente que exista una secuencia o cadena continua entre la materia no viva y la viva, lo cual había sido sostenido por algunos proponentes de la idea de la cadena de los seres, como el filósofo John Locke, iniciador de la época de la Ilustración inglesa.

El párrafo clave en el que Lamarck sintetiza sus ideas acerca de la evolución se encuentra en el volumen 1 de su obra sobre los animales invertebrados, y es el siguiente:

Por medio de las cuatro leyes que he mencionado, todos los hechos de la organización me resultan fácilmente explicables; la progresión en la complejidad de la organización de los animales y de sus facultades no me parece dificil de concebir; finalmente, los mecanismos usados por la naturaleza para diversificar a los animales y llevarlos al estado en el que los conocemos se vuelven fácilmente determinables.

La esencia de las leyes a las que Lamarck se refiere es ésta :

1. La naturaleza tiende a incrementar el tamaño de los seres vivientes hasta un límite predeterminado.

2. Los nuevos órganos se producen como resultado de una nueva necesidad.

3. Los órganos alcanzan un desarrollo que es proporcional al grado de uso al que están sometidos.

4. Todas las características adquiridas por un individuo son transmitidas a su progenie.

En estas cuatro leyes no parece haber referencia alguna al incremento de la complejidad de los organismos y la totalidad del proceso evolutivo es atribuida a un solo factor causal: la herencia de los caracteres adquiridos. Sin embargo, Lamarck subraya la similitud entre el incremento de tamaño y la complejidad de los organismos. Los cambios adaptativos que se originan en los animales por las modificaciones en el ambiente ocurren, según Lamarck, mediante el desarrollo de nuevas formas de comportamiento, que involucran el uso de órganos hasta entonces poco empleados. Dicho uso lleva, a su vez, a un incremento en su tamaño o a nuevos modos de funcionamiento. Los ejemplos con los que Lamarck quiso ilustrar el mecanismo fundamental de su teoría son bien conocidos; aparte del más famoso, que consistía en el estiramiento del cuello de las jirafas debido a que su alimento se iba encontrando en ramas cada vez más altas, Lamarck usó el ejemplo de los cuernos de algunos rumiantes (como los alces o los venados), que a fuerza de darse topes con la cabeza cuando los machos peleaban por una hembra, fueron desarrollando cornamentas más grandes. Otro ejemplo es el de las aves acuáticas, que al encontrarse en un lago necesitaban nadar, para lo cual abrían los dedos de las patas a fin de impulsarse mejor, de manera que se estiraba la piel entre los dedos hasta que se desarrollaba una pata membranosa, como la de los gansos o los patos.

Lamarck considera al hombre como el punto de referencia o estándar, del cual los animales se van separando según una escala orgánica fija, como si se tratara de una escalera eléctrica: el hombre se encuentra en el escalón más alto y los organismos más primitivos en el inferior, por debajo del cual aparecen nuevos escalones en la medida que se forman nuevas especies más primitivas; además, toda la escalera se desplaza con los escalones fijos en su posición relativa. La teoría de la escala hacia la perfección es probada, según Lamarck, por los siguientes cuatro hechos:

1. La semejanza entre unos animales y otros.

2. La semejanza del hombre con otros animales.

3. La perfección de la organización humana.

4. Algunos animales se parecen al hombre más que otros.

Cabe mencionar, finalmente, que la concepción de que las especies podrían extinguirse no se encuentra en el pensamiento lamarckiano, así como tampoco el concepto de competencia, ni la consiguiente lucha por la existencia, debido a la influencia del deísmo en sus ideas

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Precursor de la biología evolucionista

En el cuadro siguiente, se reflejan las principales características del pensamiento de Lamarck y Darwin

LAMARCK DARWIN
la necesidad o el deseo cambian el genotipo uso o desuso provocan cambios en el fenotipo y luego en genotipo
genotipo cambiado heredado por descendientes genotipo cambiado y heredado por descendientes
cambia el fenotipo de la descendencia cambia el fenotipo de la descendencia

Las teorías que precedieron a la de Darwin eran teorías transformistas. Estas teorías venían a decir que la especie en su conjunto variaba porque cada individuo de la especie lo haría en la misma dirección. Los pequeños cambios de los individuos pasan a la descendencia, que a su vez sigue cambiando impulsada por el proceso de adaptarse a su ambiente. Ahí tenemos las ideas de Lamarck. Pero Darwin rompió con todo esto creando una teoría variativa tomando como punto de partida la variación que existe entre los idividuos de una especie. La evolución de la especie resulta de las tasas diferenciales de supervivencia y reproducción de los diversos tipos, de modo que las frecuencias relativas de los tipos cambian con el tiempo. Bajo este punto de vista, se puede decir que la evolución es un proceso de "elección", más que de transformación, como proponía Lamarck, para el que la evolución del grupo sería la consecuencia de los cambios inducido por el medio ambiente, todos en la misma dirección.

Para Darwin, la evolución del grupo resulta de la supervivencia y reproducción diferencial de variantes individuales ya existentes en el grupo, variantes que aparecen sin relación con el ambiente (lo que más tarde se llamará cambio preadaptativo).>>> Darwin (1809-1882). Un pequeño homenaje. El abuelo de todos los Biólogos. (Internet resources Darwin, his publications, and evolution)


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OBRAS de Jean-Baptiste Lamarck     lectura de sus textos en la Red          medicina03.jpg (8058 bytes)

LIBROS

Flore françoise1779 

Recherches sur les causes des principaux faits physiques1794

Réfutation de la théorie pneumatique1796 

Mémoires de physique et d'histoire naturelle1797 

Annuaires météorologiques1800-1810

Système des Animaux sans vertèbres1801 

Hydrogéologie1802 

Recherches sur l’organisation des corps vivans1802

Philosophie zoologique1809 

Extrait du cours de zoologie sur les animaux sans vertèbres1812 

Histoire naturelle des animaux sans vertèbres1815-1822 

Système analytique des connaissances positives de l’homme1820


ARTÍCULOS  Encyclopédie Méthodique

Botanique (botanica)1783 

Espèce (species)1783 

Classes (classes)1783 

ARTÍCULOS Nouveau Dictionnaire d’Histoire naturelle…

Conchifères1817 

Conchyologie 1817 

Coquillage1817 

Coquille1817 

Distribution des corps naturels1817 

Espèce1817 

Faculté1817 

Fonctions organiques1817 

Habitude1817 

Homme1817 

Idée1817 

Imagination1817 

Instinct1817 

Intelligence1817 

Irritabilité1817 

Jugement1818 

Météores1818 

Météorologie1818 

Mollusques1818 

Nature1818 

DISCURSOS

Mémoire sur les principaux phénomènes de l'atmosphère, compte-rendu par le citoyen Cotte1776 Cotte, Mémoire sur la météorologie (1788)

Discours d'ouverture (an 8)1801

Discours d'ouverture du cours de 1806

ARTÍCULOS DE REVISTAS

De l’influence de la lune sur l’atmosphère terrestre 1798 Journal de Physique

Extrait d’un mémoire sur l’influence de la lune sur l’atmosphère terrestre 1798 Magasin encyclopédique

Mémoire sur la matière du feu 1799 Journal de Physique

Mémoire sur la matière du son 1799 Journal de Physique

Mémoire sur le mode de rédiger et de noter les observations météorologiques 1800 Journal de Physique

Recherches sur la périodicité présumée des principales variations de l’atmosphère 1801 Journal de Physique

Sur la distinction des tempêtes d’avec les orages, les ouragans, etc. 1801 Journal de Physique

Réfutation des résultats obtenus par le C. Cotte 1801 Journal de Physique

Sur les variations de l’état du ciel dans les latitudes moyennes 1803 Journal de Physique

MEMORIAS

Mémoire sur le projet du Comité des Finances, relatif à la suppression de la place de Botaniste attaché au Cabinet d'Histoire naturelle1789 

Mémoire sur les cabinets d'histoire naturelle et particulièrement sur celui du jardin des plantes1790 

06272s.gif (28586 bytes)LAMARCK, J.B. & MIRBEL, B. Histoire Naturelle des Végétaux, classé par familles. Paris, chez Deterville, An XI-1803. 15 volumes  The present work forms the botanical section of the 12mo edition of Buffon edited by R.R. Castel. "His two-volume 'Introduction à la botanique' (1803) formed part of the fifteen volume 'Histoire naturelle des végétaux'; the rest of the work was written by Mirbel. This study of the vegetable kingdom was in turn part of the larger eighty volume 'Cours complet d'histoire naturelle pour faire suite à Buffon' edited by Castel. Lamarck's 'Introduction' was his only botanical work to include his evolutionary theory'


OBRAS PUBLICADAS

Philosophie zoologique; ou Exposition des considerations relatives … l'histoire naturelle des animaux.
2 vols. Paris: Dentu et l'Auteur, 1809.  Eds. españolas:
Alta Fulla, 1986. , MATEU, F.SEMPERE

Inédits de Lamarck; d'après les manuscrits conservés a la Bibliotheque centrale du Museum national d'histoire naturelle de Paris. Presentes par Max Vachon, Georges Rousseau [et] Yves Laissus. Pref. de Georges Canguilhem. Postface de Pierre-P. Grasse. Published: Paris, Masson, 1972.

Recherches sur les causes des principaux faits physiques, et particulierement sur celles de la combustion, de l'elevation de l'eau dans l'etat de vapeurs ... de l'origine des composes et de tous les mineraux; enfin de l'entretien de la vie des certes organiques, de leur accroissement, de leur etat de vigueur, de leur depberissement et de leur mort. Avec une planche. Par J.B. Lamarck ... Published: Paris, Maradan, seconde annee de la republique [1794]

Flore francaise, ou Descriptions succinctes de toutes les plantes qui croissent naturellement en France ... Edition: 3. bed.; par MM. de Lamarck et de Candolle. Published: Paris, H. Agasse, 1805-15.

Recherches sur l'organisation des corps vivants : precede du Discours d'ouverture du cours de zoologie donne dans la Museum d'histoire naturelle / Lamarck ; [texte revu par Jean-Marc Drouin]. Published: [Paris] : Fayard, c1986.

Articles d'histoire naturelle / Lamarck ; presentes par Jacques Roger et Goulven Laurent. Published: Paris : Editions Belin, c1991.

Introducción a Lamarck. Pages choisies, Brunelle L. 1957, Paris: Editions sociales. LAMARCK y las ideas revolucionarias


Œuvres et rayonnement de Jean-Baptiste Lamarck (Donde puedes consultar el original de las obras divididas por capítulos)

BIBLIOGRAFIA SOBRE LAMARCK Y LAS TEORÍAS EVOLUCIONISTAS.

evolution.gif (15331 bytes)    Buena página sobre teoría de la evolución 


CONTEMPORANEOS

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Geoffroy Saint-Hilaire

 

"The external world is all-powerful in alteration of the form of organized bodies.. . these [modifications] are inherited, and they influence all the rest of the organization of the animal, because if these modifications lead to injurious effects, the animals which exhibit them perish and are replaced by others of a somewhat different form, a form changed so as to be adapted to the new environment." "Influence du monde ambiant pour modifier les formes animales." 1833.

Superior jerárquico de Cuvier, nombrado profesor de zoología en París en 1794, formula también ideas transformistas. Para él existe un único animal, modificado por simples cambios en la proporción de sus partes. Por tanto, no existen órganos nuevos cada vez que un anatomista descubre una estructura aparentemente particular: toda estructura es el resultado de la transformación de una estructura fundamental, común a todos los animales.

Por estos trabajos, Saint-Hilaire es el fundador de la anatomía comparada; a partir de él, la anatomía ya no será una mera descripción, sino que permite la comparación de las diferentes morfologías.

edarwinsmall.jpg (24808 bytes) "Organic life beneath the shoreless waves
Was born and nurs'd in ocean's pearly caves;
First forms minute, unseen by spheric glass,
Move on the mud, or pierce the watery mass;
These, as successive generations bloom,
New powers acquire and larger limbs assume;
Whence countless groups of vegetation spring,
And breathing realms of fin and feet and wing. "
Erasmus Darwin (1731-1802) The Temple of Nature. 1802.
buffon1.gif (15025 bytes)  
Comte de Buffon (1707-1788)  
cuvier3.gif (45061 bytes)Georges Cuvier (1769-1832).  

Trabajó en el Museo de Historia Natural de París, y también puso las bases de la anatomía comparada (en algún texto se dice que fue él quien la fundó). Sus estudios en este terreno le llevaron a decir que la fijación de las especies era lo más sensato, en contraposición de los que su superior, Saint-Hilaire, pensaba. Esto situó a Cuvier frente a Lamarck.

Por otra parte, Cuvier llegó a ser muy hábil en la interpretación de los cada vez más abundantes fósiles. Era capaz de reconstruir un animal partiendo de un puñado de huesos, y con ello fundó una nueva ciencia, la paleontología. Lamarck respondía a Cuvier. Este último recurría al catastrofismo continuamente y a diluvios imaginarios para explicar la desaparición de tantas especies, y una vez Lamarck escribió lo siguiente: "una catástrofe que nada regula, que mezcla y disemina, es medio muy oportuno para resolver los problemas de los naturalistas ansiosos de explicar todo, pero que no se molestan en observar e investigar lo que pasa de veras en la naturaleza".

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Carlos Linneo (1707-1778).

En 1686, J. Ray define el concepto de especie con precisión. Busca los caracteres específicos, e.d., los que son más constantes. Según él el criterio más fiable de identidad específica es la filiación: nunca una especie nace de la simiente de otra y viceversa. Ray llegó a escribir, a pesar de ser un seguidor de la Biblia, lo que sigue: "sea cual fuere la antigüedad de la Tierra y de los cuerpos que hay en ella, la estirpe humana es reciente".

Esta proposición será retomada y transformada en dogma por un botánico sueco llamado Linneo. Para llevar a cabo su empresa, primero contruye una clasificación de los vegetales basada en los órganos sexuales. Luego crea el llamado sistema binomial de nomenclatura, en 1753, utilizado actualmente, para nombrar las diferentes especies. De los dos nombres, el primero constituye el género al que la especie pertenece, un grupo amplio en el que hay otras especies parecidas a ella, y el segundo nombre especifica la especie concreta de que se trata.

Hijo de un clérigo protestante aficionado a la Botánica, se formó en Ciencias Naturales en Växjö (1724) y en las universidades de Lund y Uppsala. De esta última llega ser profesor y director del Jardín Botánico. Tras viajar por diversos países europeos, se doctora en Medicina en 1735 y se asienta en Estocolmo en 1739, ejerciendo de médico. En 1742 desempeña la docencia en Uppsala. Más tarde funda el Museum Rerum Naturalium y en 1747 es nombrado médico real. Sus fructíferas investigaciones le hacen ser designado presidente de la Academia de Ciencias. Su labor científica es ingente, en volumen y calidad. Describe, cataloga y clasifica más de 500 especies vegetales y 4000 animales, estableciendo un sistema jerárquico vigente en la actualidad. Así, parte de los niveles descriptivos particulares y más concretos hasta los generales, estableciendo diferentes rangos: especies, géneros, familias, órdenes, clases, ramas y reinos. Cada género y especie es nombrado mediante un nombre en latín. Su clasificación se basa en caracteres externos y observables, sin atender al posible parentesco que pueda haber entre los seres vivos. Así, en un principio cree en la inmutabilidad de las especies a lo largo del tiempo, fijismo que a lo largo de los años va abandonando en favor de cierta creencia evolutiva. Su obra, sin embargo, servirá posteriormente como base para la doctrina evolucionista, pues permitirá constatar la evolución experimentada por los seres vivos gracias a su sistema de ordenación y catalogación. Tiene además el mérito de ser el primer científico en incluir al hombre en su sistema clasificatorio de los seres vivos, a pesar de su propia religiosidad. Denomina al hombre "Homo sapiens" y lo incluye entre los primates, con quienes observa que comparte algunas características. Todos sus escritos los realiza en latín, destacando "Systema naturae", de 1753; "Bibliotheca botanica", de 1736; "Classes plantarum", de 1738, "Flora suecica", de 1745; o "Systema vegetabilium", de 1774. En premio a sus méritos en Suecia se le concede un título nobiliario, que él mismo adorna con la enseña "la fama se extiende con los hechos.

 

     

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