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GRAU  El peruano del milenio

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Prólogo

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Capítulo XII

Capítulo XIII

Capítulo XIV

Capítulo XV

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

 

CAPÍTULO XI:

HONOR Y GLORIA

01.- El “Huáscar” no se rindió

02.- La primera tumba

03.- Después de Angamos

04.- Como recibió Prado la noticia

05.- La colecta para nuevo barco

06.- El infortunio y la gloria

07.- Hombre de honor

08.- La tripulación heroica

09.- La corbeta “Unión” y el 8 de octubre

10.- Como informaron los diarios

11.- Otros reconocimientos y brindis por Grau

12.- El “Huáscar” en poder de Chile

13.- Piérola desconoce méritos de Grau

14.- Viuda de Grau recibe espada de Europa

15.- La muerte del coronel Gómez

16.- Colecta para reemplazar al Huáscar

 

10.- Como informaron los diarios 

“El Comercio” 

El 9 de octubre en su editorial decía: “El cable transmite una noticia que por su gravedad y trascendencia no nos ocultamos, pero que debemos de tener suficiente valor para recibir resignados, con tanta tranquilidad como sea posible sin anonadarnos...... El laconismo con que se transmite esa noticia es horrorosa.... Pero mientras salimos de tan terrible ansiedad, el patriotismo aconseja resignación y firmeza y fe en los destinos de la República.”  

Poco a poco fueron llegando nuevas informaciones del terrible suceso y “El Comercio” fue dando en nuevas ediciones, más noticias sobre Angamos, el “Huáscar” y la muerte de Grau, que el público leía anonadado. 

En la tercera edición del día 9 de octubre, “El Comercio” decía en su editorial: “Los telegramas de Arica que hemos publicado en nuestra edición anterior,  apenas permiten dudar de la pérdida del “Huáscar”. Una sola esperanza nos resta, y confiamos en que el Dios de las naciones, que tan poco propicio se nos ha mostrado esta vez, quiera que no sea defraudada esa esperanza: la que el monitor peruano haya sucumbido gloriosamente y sin que tengamos que lamentar otras víctimas que aquellas absolutamente indispensables para realizar el cruento sacrificio que la Patria ha exigido de los tripulantes del Huáscar. No perdamos tiempo en peligrosas recriminaciones, en lamentaciones estériles. No miremos atrás, miremos adelante. ¡Que los desastres del pasado, en vez de inspirarnos desaliento, nos retemplen y den fuerzas para buscar en el porvenir las compensaciones que el honor y los intereses nacionales exigen!. 

"El Peruano

Al llegar la «Unión» a Arica llevó la noticia del combate, pero sin conocer su desenlace.  De Arica se hicieron el jueves 9 varios telegramas

Arica 9, a las 4.20 a.m. Ayer regresando el «Huáscar» y la «Unión», fueron aconchados por dos divisiones de la escuadra chilena 8.30 a.m. «La Unión», perseguida por tres buques, se retiró  viendo hasta las 10 a.m. combate  «Huáscar», «Cochrane», «Blanco Encalada».

Arica 9, a las 10.45 a.m..- Ayer a las 10.a.m. ha tenido lugar un combate entre el «Huáscar», «Cochrane» y «Blanco Encalada» en Mejillones de Bolivia. Probablemente el «Huáscar» haya sido completamente derrotado. Mando la Unión 

“Herald” de Nueva York, del 10 de Octubre

“No se necesita haber estado al lado del Perú en la infortunada guerra de Sudamérica para lamentar que el gallardo “Huáscar”, haya sido capturado por los chilenos. Algo que parecía buena suerte, pero que probablemente no era sino competencia en su manejo, ha colocado a este buque repentinamente  entre los más famosos que han surcado las aguas americanas. Ninguna empresa era demasiado grande ni demasiado pequeña para él. Que mantenga su antigua reputación ahora que se halla en otras manos, es muy dudoso, porque comandantes tan hábiles como Grau no hay muchos.” 

“Tribuna” de Buenos Aires, 11 de octubre

“Grau murió, pero no ha muerto en la memoria de los argentinos, el nombre de ese gran titán de los mares. El “Huáscar”, la pesadilla de la escuadra chilena, Grau la pesadilla de los chilenos  inseparables eran el navío y el contralmirante. La estrella polar de Grau era la victoria, y antes de rendirse prefería la muerte.

Cruzaba en su imaginación una idea que pudiera en la práctica dar buenos resultados a sus planes y sin titubear la aceptaba por más peligrosa que encontrara para realizarla ¡ ¡Antofagasta¡ ...gritó un día y se dirigió allí donde los buques chilenos se habían estacionado... En la oscuridad se deja ver un resplandor, era la alarma que cundía. El rayo de la guerra fulminaba tremendo sobre los buques chilenos y la corona de la victoria vino a posarse sobre las sienes de Grau. Hechos como éste pueden citarse muchos, consumados por el intrépido marino. Honor a él....Gloria eterna a los vencidos de Mejillones, el pueblo argentino que ha seguido con la simpatía más entusiasta los hechos gloriosos de Grau, quiere dedicar a su memoria el postrer tributo.” 

“Times” de Londres, 10 de octubre 

El “Huáscar”, es un buque histórico figurando en todos los combates navales en el curso de la guerra: ha bombardeado las poblaciones chilenas (sólo las fortificadas), perseguido y capturado buques transporte y ha sido por varios meses el terror de las costas chilenas. Al mando de un hábil y valiente oficial y tripulado por hombres excelentes, el “Huáscar” ha sido siempre un formidable adversario. 

“Estrella” de Panamá, 11 de octubre 

La noticia de la captura del «Huáscar» anunciada ayer 10, de Londres por cables, causará dolor en muchos pechos, hasta en los que simpatizaban con Chile. El denodado buquecito parecía tener vida encantada por la impunidad con que había llevado a cabo numerosas  y arriesgadas empresas a que con frecuencia lo llevaba su valiente comandante. Por otra parte, su comandante  el valeroso contralmirante Grau había logrado la admiración de todos, sin exceptuar la de los enemigos menos obcecados. No dejaba en pos de sí poblaciones indefensas incendiadas, ni destruía vidas y propiedades innecesariamente; su conducta ha sido siempre la de un marino pundonoroso y la de un cumplido caballero. Puede decirse que hasta ahora el «Huáscar» ha sido el protagonista en la campaña de una y otra parte y el único elemento de actividad en la historia de la guerra. 

“Bien Público” de Montevideo.

¡Grau¡..no es necesario enumerar la luminosa cadena de sus heroicidades, que ejecutó solo, contra vapores y baterías enemigas, con toda la grandeza y modesta majestad del héroe. La luz que iluminaba, será una luz inmortal.

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