UNIVERSIDAD YACAMBU
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADOS VIRTUALES
CARACAS, DISTRITO FEDERAL
VENEZUELA
FORO 2
RELACIÓN ENTRE
En toda América Latina y en particular en Venezuela, el
proceso de Regionalización y Planificación
viene ganando mayor fuerza en los años noventa
donde sustentado en la necesidad de los principios espacios regionales,
de lograr la autonomía regional, territorial como pasos para un desarrollo nacional a través del impulso
de situaciones con oportunidades manifiestas de desarrollo. En este contexto
surgen como grandes agentes el papel, por una parte del Estado en la lógica de
lo público, la eficiencia de su gestión (la imperiosa necesidad de desarrollar
capacidad para planificar su gestión de desarrollo a partir de las regiones) y
por la otra, las Instituciones de Educación Superior y dentro de éstas las
universidades, con la responsabilidad de tener hoy una actitud proactiva en la búsqueda del desarrollo de sus funciones
básicas, a partir de su entorno haciendo posible su incorporación activa al
progreso técnico y al impulso hacia una producción competitiva y socialmente
sustentable
El proceso de Regionalización tuvo un
importante desarrollo en América Latina, debido a los siguientes problemas:
§
En
estos países existía una doble economía, caracterizada por la existencia de
sectores, con una estructura especial diferente.
§
La característica social básica de estos
países en desarrollo, era la pobreza de las masas, unida a un alto desempleo y
subempleo en los habitantes.
§
La infraestructura mínima (carreteras,
puertos aéreos, marítimos, electricidad, servicios públicos, entre otros) era inadecuadamente localizada.
§
Existía
una fuerte corriente migratoria hacia las principales zonas urbanas.
A
partir de estas y otras inquietudes, el Fondo Monetario Internacional (FMI)
propone a mediados de 1997, una segunda generación de reformas estructurales en
América Latina, revalorizando el papel del Estado en la economía, en la
perspectiva de una buena gestión de gobierno. Según el FMI, los gobiernos deben
asegurar la igualdad económica, mejorar la calidad del gasto público y
supervisar la responsabilidad del sector privado en materia tributaria y
crediticia. Actualmente se postula la planificación pública como un nuevo
proceso relacionado con las funciones emergentes del Estado democrático. Allí
es donde se inserta el papel anticipador, de diseño y catalizador del Estado
para orientar y dinamizar lo regional para lograr el desarrollo nacional. En la medida que se
derivan funciones operativas del Estado, se acentúan nuevas funciones integradoras,
prospectivas y coordinadoras, que dan lugar a un Estado con capacidad de
planteamiento estratégico e intervención en áreas críticas del desarrollo
local. Los nuevos desafíos del desarrollo sostenible y de la globalización
apuntan a revalorizar el papel del Estado, ya que éste, debe mediar la
intervención de los sectores productivos
para equilibrar las estructuras de funcionamiento del mercado. Debe planificar
el desarrollo de las ciudades, la sustentabilidad ambiental, disminuir la
brecha tecnológica con respecto a los países desarrollados, igualmente debe
concertar aspectos de orden social, como la seguridad, la tolerancia y la
participación democrática. Los países latinoamericanos requieren del diseño de políticas y
estrategias por medio de la planificación estratégica prospectiva; una
planificación descentralizada, regional y comunal en el contexto de la
globalización; una planificación indicativa-orientadora,
participativa-interactiva, que no cometa los errores de la planificación
tradicional, de considerar al Estado como autosuficiente, con prescindencia de
la sociedad civil y con un sector empresarial débil. Es decir, una planificación dirigida al
desarrollo regional integrado. CIDER(1995). En esa
dirección surge el esfuerzo de los sistemas regionales planificados como estímulo
tendiente a lograr una política de
descentralización y democratización de las oportunidades y beneficios
que brinda dicha orientación. El apoyo de los gobiernos locales hacia el
desarrollo de sistemas regionales planificados, necesita de sistemas de información
regional, núcleos de innovación tecnológica que promuevan la oferta
concentrada, redes consultoras que asesoren a la empresa pública y privada,
respecto a sus estrategias competitivas y la participación
activa de las comunidades en las decisiones del ámbito público. Para lograrlo
se hace necesario que cada región pueda manejar el desarrollo de iniciativas
locales, teniendo presente los aspectos mencionados e incorporando como
instrumento las competencias del recurso humano.
El
Desarrollo Regional busca el
avance homogéneo en las condiciones de vida de un conglomerado humano
caracterizado por su localización geográfica, su identidad cultural y sus
relaciones de producción y consumo que tienen lugar dentro
de él, y de este hacia fuera. La
regionalización junto a la Planificación es entonces el conjunto de procedimientos de
análisis, discusión y adopción de decisiones sobre las acciones, proyectos y
programas que ejecutados racionalmente, conducen al mejoramiento de una región.
El progreso de los modelos
característicos de prosperidad, el incremento de la capacidad particular y el
avance de las dificultades en las complejas dimensiones de lo político y económico,
enfocan el impulso de la regionalización
como herramientas trascendentales para la cimentación de modernos sistemas
sociales.