Al llegar a su casa les mostró una gran sala, ya dispuesta para la Pascua, con una gran mesa en el centro.

Al caer la tarde, tomó Jesús asiento junto a la mesa y sus discípulos con Él. Entonces les dijo: "He deseado ardientemente comer en esta Pascua con vosotros, antes de mi Pasión; porque ya os digo que no la celebraré más hasta que sea cumplida en el reino de Dios". Entonces, tomó pan, dio gracias, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomad y comer todos de Él, pues este es mi cuerpo, que será entregado por vosotros".

Del mismo modo, tomo después una copa llena del fruto de la vid, dio gracias y la bendijo, diciendo: "Tomad y bebed todos de Él, pues esta es mi Sangre, cáliz de la nueva alianza que será derramado por vosotros. En verdad os digo que ya no beberé más del fruto de la Vid."

"Os aseguro que uno de vosotros me entregará" Los Discípulos se miraban unos a otros, pues no sabían de quien hablaba..."

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