LA EDUCACIÓN VIRTUAL DESDE UNA PERSPECTIVA DE SISTEMAS.

 

*Carlos Fernando Latorre B.*

Edición No. 13


PONENCIA

Una de las principales características de finales del siglo XX y comienzos del XXI, han sido los extraordinarios avances en términos de capacidad científica, productiva y tecnológica que marcan las megatendencias del denominado "mundo globalizado". Naturalmente, la educación no puede ser ajena a estos procesos y ha venido buscando nuevas estrategias que le permitan enfrentar estos desafíos, ya que el futuro de nuestros países depende, como lo propone la UNESCO (en su plan de acción para la transformación de la educación en América Latina), de su capacidad para potenciar la generación de nuevo conocimiento, en cuyo marco el elemento estratégico con el fin lograr el mayor beneficio colectivo, será la capacidad para crear, adaptar y adoptar nuevas tecnologías.

Es aquí donde la educación virtual, gracias a la tecnología, surge como una alternativa para generar nuevos escenarios de innovación pedagógica que permitan la multimediación de los procesos de construcción, socialización y aplicación del conocimiento en una perspectiva de integración regional, nacional e internacional.

Sin embargo, para poder abordar el tema de la educación virtual, es necesario tener un punto de partida, que puede focalizarse desde cuatro aspectos diferentes:

1. LA EDUCACIÓN A DISTANCIA -EAD- (que se remonta a 1728), concebida como el proceso de enseñanza/aprendizaje en el que profesores y estudiantes están espacio-temporalmente separados; en contraste con la tradicional educación presencial en cuyo contexto alumnos y profesores se encuentran al mismo tiempo en el mismo sitio. Esto significa que, si el profesor y el educando están separados por la distancia, necesitan de un medio de comunicación artificial que posibilite el intercambio de información y la interacción entre ellos. En los comienzos fueron el correo, las guías, los textos; luego la radio; después la televisión, posteriormente el audio casete, más recientemente el video casete y, actualmente, las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación -NTIC-: el computador, la Internet, la audio-conferencia, la video-conferencia, el E-mail, el chat, etc.

2. EL USO DE LAS NTIC, es lo que permite afirmar que la educación virtual es el eslabón más reciente en evolución de la EAD y posibilita un amplio rango de nuevas y excitantes formas en que puede presentarse y compartir la información y en que estudiantes y profesores pueden interactuar en la no presencialidad, sin tener contacto físico, pero "conectados" o comunicados electrónicamente, rompiendo, de esta manera, el concepto de tiempo, distancia y espacio.

3. Por otro lado, es necesario considerar la EVOLUCIÓN DEL CONOCIMIENTO, en términos de función, actores y herramientas; ya que, como lo propone Roberto Rosero (1), dentro de una escala de difusión, históricamente se pasó de un poder basado en tener y difundir el conocimiento, siendo el actor principal el profesor (o sabio), a un poder basado en la creación, aplicación y difusión cooperativa del conocimiento como parte del trabajo y en el que los actores son alumnos y profesores que conforman grupos en red altamente competitivos e interconectados.

4. Sin embargo, el aspecto más importante que debemos considerar es que en la educación subyace una RESPONSABILIDAD SOCIAL y debe procurar desarrollar su gestión de forma abierta y flexible, con amplia cobertura, calidad y pertinencia, haciéndose cada vez más eficiente en sus funciones pedagógicas, administrativas, investigativas y de proyección social, con el fin de incrementar su capacidad de respuesta a las necesidades y a los retos del mundo moderno (2).

Por esta razón, antes de abordar el tema específico de la educación virtual, es importante echar un rápido vistazo al contexto en que se está dando la globalización y al proceso de cambio, tanto en la sociedad como en las instituciones educativas de cualquier nivel, que es lo que ha dado origen a la llamada "sociedad del conocimiento".

En primera instancia, el fenómeno de la globalización significa que, en lo económico, en lo político y en lo cultural, se han superado las barreras regionales, nacionales e incluso continentales, lo que afecta la realidad cultural de los pueblos y provoca que aparatos, productos, símbolos y valores vayan universalizándose, haciendo que los modelos de vida, los modelos sociales, el desarrollo, los problema y sus soluciones se vuelvan comunes, globales.

Por otro lado, cuando se habla de "sociedad del conocimiento" se pretende expresar que el principal medio de producción ya no son la tierra, ni el capital, ni el trabajo físico, sino el conocimiento incorporado a las diferentes actividades del ser humano.

Esto implica que la transición social marcada por la globalización ha traído como consecuencia fuertes tendencias que pueden resumirse de la siguiente manera: conocimiento, información, inteligencia, individuos y organizaciones.

Naturalmente, dentro de este contexto, las instituciones educativas se deben convertir, como cualquier otra entidad o empresa, en organizaciones del conocimiento con estructuras virtuales y dinámicas, abandonar las rígidas jerarquías grupales con niveles bidimensionales de jefes y subalternos para centrarse en los individuos sintetizadores de oportunidades con funciones polidimensionales que promuevan alianzas estratégicas mediante el trabajo colaborativo en el que el liderazgo se dé por responsabilidad y el control se haga a través de flujos flexibles de información y no por autoridad, generando de esta forma oportunidades basadas en el análisis y la reflexión permanente del entorno.

No obstante, todas estas transformaciones van creando tensiones entre los individuos, la sociedad y las instituciones, debido a que, por un lado, se encuentra un individuo inmerso en una sociedad cambiante, marcado por un avance tecnológico grande y, por otro, las instituciones educativas que tienen la obligación de transformar a ese individuo y prepararlo para enfrentar ese mundo y ser útil a esa sociedad.

Sin embargo, estas tensiones pueden provocar diversas reacciones, desde conservar, ignorar y abandonar hasta transformar, innovar y crear futuro. El reto es generar innovaciones liberadoras de esa tensión para crear, organizar y "explotar" el conocimiento. Esto sólo es posible mediante la fusión de la educación y la tecnología, para crear una nueva revolución del conocimiento focalizada en el capital intelectual y la creatividad de las personas; es decir, que cada individuo y cada organización construirá su posición en la sociedad con base en el conocimiento que posea y en el nuevo conocimiento que sea capaz de generar.

En otras palabras, la educación ya no puede entenderse como la enseñanza institucionalizada que tradicionalmente ha proporcionado el sistema educativo, sino que debe ser un proceso permanente de apropiación, construcción y confrontación de conocimientos (3). Lo que significa que la transformación de la educación debe comenzar con un replantamiento de los métodos de enseñanza y de aprendizaje en procura de una total flexibilidad educativa y curricular.

Esto plantea un nuevo paradigma, en cuyo marco aprender a aprender se ha convertido en la clave de la educación para lograr que el estudiante alcance la madurez cognitiva necesaria dentro de una nueva cultura de la autoformación, desarrollando hábitos que lo hagan intelectualmente más autónomo.

Fijémonos entonces que, en este nuevo paradigma, la educación está sufriendo el impacto de la sociedad de la información, se encuentra inmersa dentro de una cultura digital, el proceso de aprendizaje es permanente e interactivo, prima el desarrollo de competencias frente a la "meritocracia" y se fundamenta en una apropiación crítica de la realidad para transformarla. Es aquí donde las NTIC tienen su aplicación para la gestión, como herramienta de trabajo, como herramienta de diagnóstico, evaluación y retroinformación, como contenido curricular, como herramienta de comunicación y como herramienta didáctica.

Si a lo anterior le agregamos el concepto de virtualidad, entendida como un sistema interactivo que se encarga de provocar todas las sensaciones ambientales para hacer participar al sujeto de una realidad simulada y cuyo objetivo es que el sujeto adapte estos procesos comportamentales a la realidad propuesta, tenemos una aproximación al concepto de educación virtual desde el punto de vista de la tecnología.

Aquí es necesario aclarar que el propósito de las NTIC no son los dispositivos tecnológicos, sino el desarrollo pedagógico asociado a su uso. Es decir que en la educación virtual la tecnología es el medio y no el fin; es una herramienta muy eficaz y eficiente, pero que debe ser analizada crítica y reflexivamente, porque, aunque en la actualidad ya no es un lujo sino una necesidad que debe ser priorizada en el sistema educativo, su éxito está asociado con la forma en que se integre con otros tres factores indispensables para convertir la educación virtual en una verdadera solución educativa y que son los que le dan la perspectiva de sistema. Estos factores son:

1. LOS CONTENIDOS. La responsabilidad por la decisión de qué conocimiento debe ser enseñado por una institución educativa (sin importar si es una universidad, colegio, escuela, departamento de entrenamiento, corporación, gobierno o agencia voluntaria) es de la organización y sus docentes y personas que conocen su disciplina, su literatura, teoría, práctica contemporánea y problemas. Estas decisiones deben ser tomadas a la luz de la misión y filosofía de la organización educativa, reflejada por la filosofía de sus profesores y esto a la vez deberá ser determinado por el entorno (medio o contexto) donde se encuentra la organización.

Pero, adicionalmente, en la Educación virtual es muy importante también, saber qué conocimiento tienen los estudiantes de sus propias necesidades y desarrollar los contenidos con base en lo que ellos buscan aprender. Es decir que los estudiantes son potenciales fuentes y creadores de conocimiento.

2. EL DISEÑO INSTRUCCIONAL. La producción de educación virtual involucra muchas clases de habilidades de diseño y es el resultado de trabajo colectivo de expertos en contenidos, diseñadores gráficos, productores de materiales y especialistas en tecnología que logren brindarle al estudiante los medios necesarios para facilitarle el aprendizaje. Entonces, es a través del diseño instruccional que se planifica toda la estructura pedagógica, didáctica y de comunicación del aprendizaje incluyendo objetivos medibles y comprobables, competencias que hacen posible el logro de esos objetivos y el desarrollo de la estrategia instruccional que incluye: la identificación de recursos para la guía de estudio, la bibliografía de apoyo, el diseño de las actividades de práctica, el diseño de estrategias de evaluación acordes con los objetivos definidos y la selección de los medios de distribución, además de la definición de las unidades de tiempo y la secuencia de la instrucción.

3. LA INTERACCIÓN. Como fundamento del trabajo colaborativo, el cual implica a su vez, considerar tres aspectos esenciales:

a) La comunicación, a través de cualquier medio que permita el intercambio de ideas, de información, de documentos, etc., y facilite la relación entre profesores y alumnos, profesores y profesores, alumnos y alumnos, profesores y alumnos y fuentes de información y conocimiento.

b) Los estudiantes. Quienes se convierten en el centro y la razón de ser del sistema y, a la vez, se vuelven gestores de su propia formación, razón por la cual todas las decisiones del sistema deben dirigirse a incrementar las posibilidades de autoaprendizaje de los estudiantes. Pero, para sacar el máximo provecho de este esfuerzo, los estudiantes deben:
· Participar activamente en la construcción del conocimiento;
· Ser flexibles frente al cambio;
· Desarrollar habilidades para trabajar en equipo;
· Estar dispuestos a utilizar tecnologías de información en su proceso de aprendizaje; y
· Desarrollar habilidades para aplicar el conocimiento en la vida laboral y cotidiana.

c. Los profesores. Quienes, a su vez, se convierten en mentores y guías del proceso. Es decir que, la educación virtual debe generar en los maestros un cambio de actitud y de mentalidad, para trascender el uso de la tecnología y asumir el papel de orientadores que acompañan a sus estudiantes en los procesos de aprendizaje, investigación y solución a problemas del entorno.

Entonces, lo que debe propiciarse es que el maestro, desde su área de especialidad, diseñe y desarrolle con autonomía estrategias pedagógicas, metodológicas e investigativas, apoyadas en el uso de modernas tecnologías de informática y comunicaciones; lo que significa que el maestro debe capacitarse, no para ser experto en informática, sino para estar en capacidad de usar las NTIC como una herramienta pedagógica que le permita desarrollar y potenciar la construcción del conocimiento.

Como puede verse, la fortaleza y el éxito de la educación virtual radica en su capacidad para integrarse como un sistema, interrelacionando todos los factores analizados en esta ponencia. No es posible realizar el proceso de aprendizaje sin tener en cuenta las características y necesidades del grupo objetivo. No es posible tomar decisiones sobre la herramienta tecnológica a utilizar, sin tener en cuenta aspectos como contenidos, modelo de enseñanza aprendizaje a utilizar y, sobre todo, el impacto de las NTCI en los estudiantes y los profesores porque, finalmente, son ellos quienes requieren desarrollar las nuevas competencias para la sociedad del conocimiento.


REFERENCIAS

(1) ROSERO H., Roberto. La evolución del conocimiento. Seminario La EAD, una alternativa con futuro.Bogotá: McGraw Hill, 2001.

(2) ICFES. La educación superior a Distancia en Colombia. Visión histórica y lineamientos para su gestión. Bogotá, septiembre, 2000.

(3) Ibid.

 

 

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