PUBLICACIÓN U-VIRTUAL


De la Universidad Tradicional a la Universidad Global

03/07/2003
Jorge Valenzuela Gárate
Diseñador en Comunicación Visual - Magíster en Informática Educativa

Leer primera parte..Leer tercera parte

SEGUNDA PARTE


UNIVERSIDAD VIRTUAL: EL PROCESO DE LA IMPLEMENTACIÓN

El proceso de implementación de una universidad virtual comprende once etapas, las que hemos identificado conforme a la experiencia del autor en la creación, implementación y puesta en marcha de la Utemvirtual (http.//www.utemvirtual.cl), adosada a la Universidad Tecnológica Metropolitana, una institución de educación superior tradicional, con oferta académica de pre y postgrado a nivel nacional.


Etapas del Proceso

Primera Etapa
Definición del Modelo de Universidad Virtual

De acuerdo con la temática de este capítulo que dice relación con la transformación de las universidades tradicionales, el modelo más apropiado a seguir es el que se clasifica según el tipo de iniciativa, Sangrà (2001) y en este sentido, el modelo "universidad virtual adosada a universidad tradicional" es el más pertinente a las necesidades de una universidad presencial tradicional, ya que el principio fundamental de este modelo mantiene la misión de las universidades tradicionales, pero las hace acreedoras de un alcance global, ya que la incorporación de una universidad virtual significa desde ya, iniciar grandes transformaciones que se desprenden del modelo seleccionado. Para facilitar el análisis posterior, nos referiremos al modelo seleccionado simplemente como "Universidad Virtual" vale decir que conjuga la enseñanza tradicional con la enseñanza virtual en un proyecto institucional a largo plazo para hacer frente a la demanda externa.

Esta etapa es quizás la más crítica, ya que involucra a todos los componentes del sistema educativo, importa además el compromiso de las autoridades con el proyecto porque necesariamente para implementar este modelo se requiere de parte de la administración central de la universidad, un apoyo financiero muy importante, destinar profesionales altamente capacitados para formar un equipo multidisciplinario que lidere el proyecto, incorporar tecnología de punta para iniciar la virtualización de la la universidad y disponer de un espacio físico para el funcionamiento de la Universidad Virtual.


Segunda Etapa
Establecer la misión y los objetivos estratégicos (corto, mediano y largo plazo) de la Universidad Virtual


En este punto, la misión puede estar orientada a uno o varios objetivos dependiendo de la concepción que se tuvo al crear la universidad virtual, pero básicamente y desde la orientación de este capítulo, la misión de las universidades virtuales se orienta a otorgar valor agregado a las universidades tradicionales permitiéndoles competir a escala mundial ampliando la oferta académica más allá de las fronteras locales, asimismo, las universidades virtuales adosadas a las tradicionales tienden a virtualizar los procesos de enseñanza y de aprendizaje al interior de las universidades implementando "campus virtuales" para los estudiantes que están incluso dentro de la universidad pero que pueden acceder al conocimiento en forma asincrónica. En definitiva, la misión tiene un amplia cobertura condicionada por las estrategias de desarrollo del alma mater de la universidad virtual.

Objetivos estratégicos a corto, mediano y largo plazo


En atención al vertiginoso desarrollo del conocimiento, se considera pertinente, establecer para el corto plazo, un año; mediano plazo, tres años; y largo plazo, cinco años. Los objetivos aquí planteados son genéricos a cualquier universidad virtual adosada a una tradicional y éstos pueden adaptarse a los requerimientos específicos de cada universidad.

Primer Año: corto plazo

Tercer año: mediano plazo

Quinto año: largo plazo

 

Cuarta Etapa
Definición de los ejes sustentadores de la Universidad Virtual

Bases Teóricas
La implementación de una Universidad Virtual obliga a dar a conocer cuáles son los componentes que determinan una responsable viabilidad de la propuesta. En este aspecto, la identificación de las disciplinas que serán necesarias que intervengan con su análisis y aporte particular para el diseño, implementación y evaluación de estos sistemas, constituye el foco principal de una adecuada sustentabilidad, en general, de cualquier proyecto académico.


La viabilidad de una Universidad Virtual posee como cimientos, determinados componentes que permiten una respuesta responsable a una nueva modalidad que continua en el ámbito de la investigación en la educación universitaria. Frente a este desafío, se identifican disciplinas que intervienen, con su aporte específico en el diseño, implementación y evaluación de este sistema, constituyendo el foco principal de una adecuada sustentabilidad.


La propuesta académica también requiere que estos enfoques individuales, se integren en un mismo tejido que compone el plan, por lo tanto se puede recurrir a su integración a través del enfoque sistémico. Éste permitirá que todos los componentes curriculares de la universidad virtual se integren de tal forma, que todas las planificaciones e interacciones se influyan mutuamente, y se alimenten justamente unas de otras intentando reproducir la misma actividad humana, con todas las aristas que ésta misma actividad pone en juego, naturalmente, ante un proyecto de formación o educación.


Esta visión fortalece aún más la sustentabilidad del proyecto, ya que permite ponderar todas las variables, su íntima interrelación e intrarelación. Este análisis nos aleja lo más posible de improvisaciones y aspectos que al no ser tenidos en cuenta, pueden perjudicar sensiblemente el sistema, por más que otros componentes estén perfectamente planificados.


Al respecto una Universidad Virtual debe contemplar cinco componentes fundantes en su planificación y acción, estos son: el análisis sociológico, el aporte tecnológico, la reflexión pedagógica, la materia o contenido a enseñar y los aspectos formales relacionados con la comunicación de la información.


Ejes sustentadores

Es importante destacar que este sustento permite configurar modelos de diseño instruccional adaptados a las estructuras socio-cognitivas del estudiante de la universidad virtual. Este sustento -operativamente hablando- se traduce en una oferta que colabora en la personalización de la propuesta educativa de una Universidad Virtual.

Este eje permitirá conjugar -en estricto rigor- la eficacia y eficiencia de la presentación de los contenidos, la composición de lo que se desea comunicar, la significancia del mensaje y la estética del mismo a través de las interfaces del campus virtual de una Universidad Virtual, que sin lugar a dudas constituyen el punto de contacto entre los alumnos y los contenidos de los programas educativos virtuales.

Este sustento en retroalimentación con los otros fundamentos de una Universidad Virtual, permite obtener una propuesta educativa que no sólo plantee los objetivos de enseñanza y el diseño instruccional de acuerdo a la información que brindarán los otros subsistemas, sino que también considera todas las acciones intencionalmente educativas a tomar en corto, mediano y largo plazo que aseguren al menos la motivación, la interacción y incorporación de competencias minímamente planteadas como satisfactorias, para cualquier tipo de proceso de formación académica.

 

Quinta Etapa
Formación del equipo multidisciplinario

La educación virtual, conjuga aspectos relacionados con la educación, la tecnología, la educación a distancia, la comunicación, la información, el diseño, la informática y la gestión. Desde aquí resulta poco serio que un proyecto de esta envergadura sea liderado por un grupo de profesionales de una misma área. Conforme a la experiencia, es frecuente encontrar universidades virtuales manejadas desde un punto de vista meramente tecnológico, carente de argumentos pedagógicos que soporten un proyecto a largo plazo; asimismo, no es difícil encontrar iniciativas que son concebidas pedagógicamente pero que descuidan los aspectos formales de la tecnología necesaria para el éxito de la propuesta. Por otro lado, abundan los proyectos que privilegian la espectacularidad del medio por sobre la inteligibilidad del concepto. Al respecto, es necesario considerar en el equipo líder del proyecto a profesionales altamente capacitados en la áreas específicas y en función de los ejes sustentadores de la universidad virtual, que finalmente otorgan el sustento pedagógico y formal a la propuesta. Así como los ingenieros informáticos, programadores y técnicos en redes serán parte del eje tecnológico; también los expertos en educación a distancia y diseñadores instruccionales serán parte del eje pedagógico.

 

Sexta Etapa
Selección de Tecnologías

La selección de tecnologías está condicionada al modelo de Universidad Virtual que se definió en la primera etapa. Esta acción es la más compleja y desde el punto de vista económico es donde las universidades deben destinar un porcentaje importante del presupuesto institucional para incorporar las tecnologías necesarias para el funcionamiento de un campus virtual. La selección de tecnologías propuesta a continuación, es básica y se considera sólo la más relevante.

a. Desde el punto de vista del Hardware:

i. Una red institucional (Red Local) con conexión dedicada a Internet. Básicamente, contar con una red de computadores, que permita establecer la conectividad entre las diferentes partes que desarrollan e implementan los servicios que ofrecerá la universidad, de tal manera de agilizar la entrega de materiales, la continuidad en el desarrollo, prueba de materiales, pruebas de funcionamiento y puesta en marcha.

ii. Dispositivos de seguridad. Con ellos se pretende proteger información alojada en los computadores integrantes de red, bloqueando o restringiendo el acceso tanto a agentes internos como externos, de tal manera de salvaguardar información de participantes en las actividades de la universidad.

iii. Servidores. Para entregar los servicios que ofrece la universidad, de una manera adecuada, sin duda que es necesario contar con un sistema que permita atender los requerimientos de los usuarios, esta tarea recae entonces en los servidores, que deben ser capaces de satisfacer la entrega de los contenidos e información y soportar la carga de trabajo que requiera la plataforma de tele-educación implementada en él.

iv. Computadores Usuarios. Permitirán la conexión e identificación frente a la plataforma educacional en forma remota, pudiendo con posterioridad accesar a cada uno de los servicios que la universidad le ofrezca.

b. Desde el punto de vista del software

v. Software. Todo el equipamiento de computadores, comunicación y redes, debe ser soportado por programas (software) que permitan administrar sus capacidades individuales, es así como para que un computador coordine el flujo de información dentro de sí, debe poseer instalado algún sistema operativo que permita realizar tales tareas. Deben existir programas normados que permitan prestar servicios básicos de comunicación, de tal manera de lograr fluidez en la transferencia de información, y que puedan ser fácilmente accesados por los programas de los usuarios que solicitan los servicios. Desarrollo o implementación de alguna plataforma que permita implementar la entrega de contenidos y establecer en alguna medida un sistema de interacción y/o comunicación entre docentes y alumnos.

 

Séptima Etapa
Selección del software (Plataforma) para la universidad virtual

El término "plataforma tecnológica" -que habitualmente se utiliza cuando se hace referencia al software que administra los sistemas de aprendizaje en línea- se define como el conjunto de hardware y software donde se almacenan, se acceden, se recuperan y se estructuran los contenidos y la información en general de una universidad o campus virtual. Este punto -desde el enfoque tecnológico- es quizás uno de los más relevantes en la implementación de una universidad virtual, ya que significa que los equipos líderes del proyecto deben optar por dos alternativas:

a. Adquirir una plataforma comercial
b. Desarrollar una plataforma propia

Comenzaremos por analizar la primera alternativa a) adquirir una plataforma comercial. Existen en el mercado más de un centenar de plataformas para la educación virtual o para el e-learning, entre las más conocidas y las más utilizadas se destacan: WebCT, BlackBoard, Learning Space, Luvit, Virtual-U, Ariadne, entre otras. Estas plataformas tecnológicas existentes en el mercado -también conocidas como LMS (Learning Management Systems)- han sido desarrolladas por empresas privadas o por instituciones educativas que una vez probadas las pusieron a disposición de cualquier empresa o universidad que desee comprarlas.

Elegir esta alternativa resulta más fácil que desarrollar una plataforma propia, pero se debe considerar que los costos por la licencia muchas veces son muy altos para aquellas universidades que recién están partiendo, por otra parte, las plataformas comerciales son en la mayoría de los casos soluciones rígidas y obligan a quienes las adquieren a adaptar las necesidades de la institución a las posibilidades que ofrece el software, no permiten modificaciones sustanciales tendientes a satisfacer una demanda específica y se deben estandarizar todas las propuestas de cursos en línea para utilizar el software adquirido. Las modificacaciones que permiten algunas dicen relación con la parte visual, para personalizar las interfaces, vale decir, de forma y no de fondo.

Si bien es cierto, en la medida que avanza el desarrollo tecnológico, el costo de las plataformas ha bajado considerablemente, no menos cierto es que aún los costos son significativos para cualquier universidad.

Si se opta por la alternativa b) desarrollar una plataforma propia, hay que tener presente que el camino es mucho más complejo, se hará frente a una gran cantidad de problemas como por ejemplo los recursos humanos y económicos, que siempre son menos de los que realmente se necesitan, la infraestructura, el equipamiento, etc. Hay que destacar que en esta alternativa la inversión inicial es tan alta como la licencia de una plataforma comercial, no obstante, el gasto se genera sólo una vez, ya que posteriormente, las modificaciones son realizadas por el mismo equipo que desarrolló la plataforma, por el contrario, las licencias de plataformas comerciales se deben cancelar anualmente, y cuando se solicitan modificaciones especiales tienen un costo adicional.

Otra ventaja importante de desarrollar la plataforma internamente, es que ésta se puede adaptar a cualquier requerimiento específico, sin tener que recurrir a terceros para satisfacer una demanda particular, esto es posible gracias a la flexibilidad que tienen y gracias a que generalmente el equipo desarrollador es personal especializado de la misma universidad. Actualmente, la decisión de optar por cualquiera de las dos alternativas depende exclusivamente de los intereses de cada universidad.

Aún cuando la opinión del autor coincide con la segunda alternativa, con el ánimo de mantener la objetividad de este capítulo, es necesario hacer algunas aclaraciones importantes que se deben tener en cuenta a la hora de tomar una decisión por una u otra opción.

Existe el proyecto Instructional Management System (IMS), que está orientado a conseguir una especificación para el desarrollo de las potencialidades de Internet como ambientes de aprendizaje. IMS agrupa un conjunto de organizaciones académicas, comerciales y gubernamentales que están construyendo la arquitectura de Internet para el aprendizaje. El proyecto fue fundado y existe bajo los auspicios de EDUCAUSE's National Learning Infraestructure Initiative (NLLI).

El mismo grupo define así su misión: "El objetivo del proyecto IMS es la amplia adopción de especificaciones que permitirán que contenidos y entornos de aprendizaje distribuido de múltiples autores puedan trabajar juntos. A tal fin, El proyecto producirá una especificación técnica y un prototipo como prueba de conceptos".

El aporte de IMS es indiscutible puesto que las plataformas que sean desarrolladas comercialmente respetando las especificaciones y las estándares IMS podrán propender hacia la interoperatividad entre las distintas plataformas, lo que significa que se podrá realizar un trabajo conjunto sin importar el tipo de plataforma que las universidades hayan adquirido.

Sin embargo y considerando todas las ventajas del IMS, el autor tiene el firme convencimiento que el desarrollo propio permite manejar y controlar desde adentro el recurso principal para la virtualización de una universidad, como lo es la plataforma, además, si los estándares y especificaciones IMS se plantean como un aporte al aprendizaje a través de Internet, quienes desarrollen las plataformas internamente podrán también adoptar dichas especificaciones, siempre y cuando el IMS comparta la información libremente.

Octava Etapa
Integración de la Universidad Virtual con la Universidad Tradicional

Para entrar al análisis de esta etapa conviene establecer lo siguiente: una universidad virtual desde un punto de vista absolutamente técnico, es un conjunto de datos almacenados en servidores remotos, los cuales pueden ser accesados y recuperados desde cualquier computador conectado a Internet independientemente del valor que tengan esos datos o de la significancia de la información. La orientación académica de una universidad virtual está determinada por los intereses de cada institución. De acuerdo al análisis que se desprende del texto, la orientación académica de una universidad tradicional que se virtualiza es modernizar su propuesta académica (desde el punto de vista tecnológico a través de la incorporación de nuevas tecnologías desde el campus virtual hacia la comunidad) para el desarrollo académico y ampliar su cobertura con alcance global.

En el modelo de universidad virtual adosada a una universidad tradicional, el punto de encuentro y de integración entre ambas es el "Campus Virtual" ya que es el lugar común tanto para los estudiantes de la universidad tradicional como para los estudiantes virtuales.

El Campus Virtual permitirá a las universidades tradicionales que los docentes utilicen el campus como complemento a la enseñanza presencial de las carreras que ya existen y permitirá ampliar la oferta académica hacia otros mercados a través de la educación a distancia a través de Internet.

A través del Campus Virtual, los estudiantes presenciales tendrán acceso a: Bibliotecas Virtuales, Foros, Chat, cursos en línea, espacios de interacción, apuntes en líneas, guías electrónicas, etc., esto significa que la educación presencial sufrirá grandes modificaciones ya que los principales agentes del proceso, profesores y alumnos deberán adquirir competencias y habilidades que les permitan utilizar pertinentemente las TIC en esta nueva forma de enseñar y aprender.

Para lograr este objetivo de integración, las universidades tradicionales deben entregar a los académicos las herramientas necesarias para que manejen las TIC en forma eficiente y eficaz, a través de programas de capacitación y perfeccionamiento en el uso de las TIC en la docencia universitaria y además, contemplar cursos de inducción a la educación a distancia, ya que la educación presencial asistida por TIC está incorporando técnicas que la educación a distancia a utilizado hace más de veinte años.

En el tercer capítulo de este libro se analiza la capacitación de docentes universitarios en forma extensa y sobre la base de la experiencia de un programa exitoso de capacitación y en el capítulo cuarto, se aborda la educación a distancia con una mirada crítica y reflexiva respecto a las confusiones que se tienen en torno a esta modalidad de enseñanza y aprendizaje.

De acuerdo a la orientación académica de la universidad virtual objeto de este análisis, la oferta académica de la universidad tradicional deberá ampliarse hacia otros mercados, por lo tanto, se espera que a través del Campus Virtual, las facultades y unidades académicas implementen programas de estudios de postgrado y cursos de capacitación y perfeccionamiento a distancia, en modalidad e-learning, básicamente programas destinados hacia las empresas.

En resumen, una universidad global, debe ser bimodal, vale decir, los usuarios de la oferta académica tradicional (presencial), deben utilizar el campus virtual como complemento a las clases formales; y los usuarios de la oferta académica no tradicional (a distancia o virtual), deben utilizar el campus virtual como un entorno de aprendizaje integral para la formación, capacitación y el perfeccionamiento.

Novena etapa
Definición de la oferta académica

La definición de la oferta académica de un programa (o carrera, curso, etc.) a distancia es tan difícil (ya sea por educación a distancia tradicional o través de medios tecnológicos) por diversos factores de índole idiosincrásico, dentro del ámbito universitario y fuera de él a través de la resistencia en la calidad de la formación de estos programas en la opinión de los futuros estudiantes universitarios.

Es importante ubicar la oferta académica a partir de determinadas premisas, cuyo análisis permite generar condiciones más adecuadas para el lanzamiento de un programa a distancia:

1. Análisis FODA de las estrategias académicas para visualizar el posicionamiento universitario actual. Estudio de mercado actual y potencial.
2. Análisis de las carreras que han producido mayor posicionamiento de la universidad en el resto del concierto universitario nacional.
3. Análisis de la demanda de campos del saber tradicionales y emergentes. Análisis de la calidad de la oferta del resto de las universidades nacionales e internacionales que apuntan al mismo grupo objetivo de la universidad (definido en el paso 1).
4. Revalorización estratégica por parte de las autoridades y en decisión colegiada con los cuerpos académicos que están más inclinados a producir cambios, de los campos del saber que pueden ser atractivos para comenzar a generar formaciones a distancia.
5. Toma de decisión de un programa piloto.

Si revisamos estos pasos podemos observar que -aparentemente- no existen demasiadas instancias para socializar estos proyectos con la comunidad universitaria toda. Esta situación requiere establecer una lógica de participación que cada universidad tendrá que ponderar particularmente de acuerdo a sus posibilidades, como así también a los tiempos establecidos para articular estos cambios.

Décima etapa
Organización de los contenidos

En esta etapa interviene una variable significativamente importante y es la relacionada con potenciales convenios con otras universidades -generalmente extranjeras-, selección de autores y posicionamiento de los docentes de la misma universidad que le darán o no, más prestigio a la calidad académica en la oferta de un primer programa.

Una vez analizados los beneficios de desarrollo institucional y los posibles impactos humanos se continua con los pasos estrictamente técnicos de esta etapa:

1. Definición de objetivos educacionales y de aprendizaje de los contenidos, considerando al publico destinatario definido en la etapa anterior.
2. Sensibilización al (los) autor (es) en la modalidad de educación a distancia en los aspectos contextuales y formales de esta alternativa de aprendizaje.
3. Capacitación preliminar en estrategias didácticas a el (los) autor (es) en la modalidad de educación a distancia.
4. Establecimiento de los lineamientos generales pedagógicos y didácticos del programa. Características pedagógicas del programa.
5. Discusión e intercambio del paso anterior. Definición de la propuesta particular de formación (este paso abarca desde el estudio y la definición de un programa a distancia totalmente, semi-presencial, hasta la definición de tipos de autoevaluaciones)
6. Toma de decisión de la propuesta de formación en todos su alcance educacional.
7. Elaboración de mapas conceptuales del contenido entre el especialista en diseño instruccional a distancia y el (los) autor (es).
8. Elaboración de los primeros capítulos, módulos, etc. de contenido por parte del (los) autor (es).
9. Revisión e intercambio y orientaciones del diseñador instruccional a distancia al (los) autor (es).
10. Simultáneamente a los pasos 6,7,8 Y 9 se comienza a programar en la plataforma tecnológica los lineamientos y estrategias generales de los componentes de los módulos en sus aspectos tanto comunicacionales, pedagógicos como en los aspectos didácticos.

Onceava etapa
Virtualización de los materiales

En esta etapa, entra en acción el equipo multidisciplinario digitalizando los contenidos de un programa determinado. Cabe destacar que el trabajo en equipo y multidisciplinario en un programa de formación a distancia tradicional es imprescindible. Sin embargo en ciertas ocasiones puede realizarse parte del trabajo de producción del material sin que todos los integrantes, conozcan, al menos en un comienzo como es la totalidad del proceso, salvo el diseñador instruccional y/o el director pedagógico del proyecto.

En cambio en la educación a distancia basada en los componentes de digitalización y educación en línea es fundamental el conocimiento de cada integrante del equipo del comienzo hasta el final del proceso, no solo de producción del material, sino de las posibles respuestas al programa que tendrán los estudiantes, ya que la interconexión de todos los factores y el tiempo que conllevan estos programas es mucho más alto (desde la exposición que sufre el programa hasta los cambios esperados por los mismos responsables del proyecto, retroalimentación y exigencias en línea de los estudiantes).

1. Diseño de cada módulo gradualmente o en forma total de todo el material.
2. Revisión de estilo de cada módulo
3. Revisión y autorización del autor de cada módulo.
4. Simultáneamente a los pasos 1, 2 y 3 se programa en la plataforma tecnológica los lineamientos específicos de los componentes de los módulos. Este trabajo se planifica y se revisa conjuntamente con el diseñador instruccional y el diseñador comunicacional.
5. Digitalización de los contenidos
6. Prueba de materiales y plataforma
7. Retroalimentación
8. Ajustes

La puesta en marcha de una universidad virtual supone resueltos los problemas de conectividad, de recursos, del poblamiento de contenidos y del sistema de gestión de información que administra la universidad virtual en toda su amplitud.

Es recomendable partir con algún programa piloto en forma interna para identificar posibles problemas de accesibilidad, usabilidad de los recursos del campus, conectividad y evaluar el sistema en general para modificar y corregir los errores antes de lanzar al mercado un programa de estudios virtual en forma oficial.

 ^

Leer primera parte..Leer tercera parte

Volver a la portada