En el mundo moderno, caracterizado por la necesidad de obtener
productos y servicios de calidad, es indispensable tener una preocupación
permanente por esta última. En el caso de las empresas, ellas se mueven en
mercados de mucha competencia y hoy, crecientemente, en mercados
"abiertos" al ingreso de empresas internacionales y a la
"internacionalización" de las empresas nacionales. Agregado a ello, los
clientes están más educados en el significado de la calidad,
transformándose en clientes exigentes de productos y servicios de
excelencia.
Al mencionar la palabra excelencia, se ha tocado una de las notas
claves del tema de la calidad en su enfoque moderno. En el ambiente de
mercados muy competitivos en que se mueven las empresas, y con clientes
exigentes de calidad en los productos y servicios que adquieren, la
excelencia de dichos productos y servicios se convierte en una herramienta
competitiva de importancia. Se dice que, gracias a la creciente calidad de
sus productos y servicios, la empresa gana en competitividad, es decir,
aumenta su capacidad para mantener sus clientes actuales y captar clientes
nuevos.
¿Qué importancia tiene esta reflexión en el sector de la Salud?
Ciertamente, cada día mayor. Las organizaciones de salud (hospitales,
clínicas, servicios, consultorios, etcétera) necesitan atender a sus
pacientes con servicios de alta calidad y, al mismo tiempo, controlar (y
ojalá reducir) sus costos con el objeto de financiarse. A su vez, muchas
de estas organizaciones se mueven en mercados competitivos (por ejemplo,
clínicas privadas) y a ellas aplica en forma completa la reflexión que
hacíamos para las empresas. Por otra parte, debido al creciente costo de
los equipos tecnológicos e insumos (que necesitan ser compatibilizados con
presupuestos estrechos), el resto de las organizaciones de la salud
necesitan seguir las mismas pautas de calidad, aunque no se mueven en
mercados competitivos.
Podemos resumir lo expresado diciendo que el objetivo es producir
bienes y servicios de mucha calidad a costos razonables, y ojalá bajos. Es
conveniente señalar que el enfoque moderno del tema de la calidad incluye
el aspecto de obtener costos bajos, como más adelante se señalará.
Breve historia de la calidad en las últimas décadas
Luego de la segunda guerra mundial se impuso en el mundo el concepto,
que ahora llamamos clásico, de control de calidad. Correspondía a
producir bienes o productos (estaba muy ligado a las empresas de
productos) y, antes de que fueran enviados al mercado, realizar
inspección de ellos basándose en métodos científicos. Tales métodos
incluían la selección de muestras tomadas al azar, que eran
cuidadosamente examinadas. Como resultado de dicho examen, las muestras
eran aprobadas o rechazadas. El énfasis de este enfoque de control de
calidad (clásico) estaba así puesto en los resultados del proceso
productivo. La gran preocupación de ese momento era la "cantidad"
(producción masiva) y no la calidad; por ello, sólo se controlaba
(inspeccionaba) esta última al final de la línea de producción. Ello
formó una cultura de "control" o "inspección" de calidad, que en muchos
sectores está presente hasta el día de hoy.
El enfoque descrito no garantiza altos niveles de calidad y no
procura reducir costos. Hay grandes costos en rehacer las unidades
rechazadas, en reparar, etcétera; también hay grandes costos asociados
al desprestigio provocado por lanzar al mercado partidas inadecuadas
(que fueron autorizadas equivocadamente por el proceso de inspección).
Este método de control de calidad fue siendo considerado insuficiente a
medida que se requirió mejor calidad y costos más bajos. Ello obligó a
preocuparse de los procesos mismos y no sólo de los resultados finales.
Entendemos por "proceso" todo conjunto de actividades interconectadas
entre sí y que reciben insumos para finalmente transformarlos en bienes
o servicios (Figura 1).
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Figura 1. Esquema del proceso productivo. Ver texto.
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Las actividades o etapas de un proceso están interconectadas entre
sí, traspasándose materiales, información, documentación o herramientas.
Toda etapa o actividad tiene rol de proveedor como de cliente, pues
recibe y entrega los elementos mencionados. Las actividades o etapas
están a cargo de personas que "trabajan" en el proceso. Entonces, toda
persona que participa en un proceso (y todos lo hacemos) es proveedor y
cliente.
Para obtener bienes y servicios de alta calidad, con costos bajos, es
indispensable mejorar continuamente los procesos. Esto significa
prevenir los defectos y fallas que los procesos puedan producir. Como se
ve, implica una modificación del enfoque al cambiar la prioridad desde
los resultados a los procesos y en consecuencia, de la inspección a la
prevención.
En ello consiste el enfoque moderno de "Control Continuo de Calidad":
mejorar continuamente los procesos de modo de prevenir defectos y
fallas. Dichos defectos y fallas llevarían a productos y servicios de
calidad inferior y a costos excesivos.
Mejoramiento continuo de los procesos
Hasta ahora hemos mencionado procesos de producción de bienes y de
servicios pero, en realidad, todo lo dicho se aplica igualmente a
procesos técnicos, a procesos de atención de pacientes, a procesos
relacionados con procedimientos quirúrgicos, etcétera.
Es importante tener en cuenta que todo lo que los seres humanos
hacemos puede ser visto como proceso; en especial, todo lo que hacemos
en nuestra vida laboral.
Para mejorar continuamente los procesos se requieren tres grandes
elementos, además del conocimiento técnico específico relacionado con el
proceso de que se trate: conciencia y conocimiento de calidad (en el
enfoque moderno), trabajo en equipo y método científico (Figura 2).
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Figura 2. Triángulo de Joiner para el mejoramiento de la
calidad. |
El vértice superior del triángulo de Joiner ("Calidad" o "Conciencia
y Conocimiento de Calidad") implica comprender la importancia de la
calidad y entender que ella se obtiene mediante el mejoramiento continuo
de los procesos, a través de la prevención de defectos y fallas (es
decir, comprender el "enfoque moderno de gestión de la calidad"). Otro
elemento fundamental está representado por el vértice derecho: Trabajo
en Equipo. La forma natural de mejorar continuamente los procesos es
mejorar continuamente las actuaciones como proveedor y como cliente de
cada uno de los participantes en el proceso. Un proceso podrá producir
bienes y servicios de excelencia cuando la actuación como proveedor y
cliente de todos los participantes en el proceso se realiza con
excelencia. Esto obliga a la comunicación permanente entre proveedores y
clientes (internos) y a un constante trabajo en equipo. El tercer
vértice del triángulo lo constituye el Método Científico.
Elementos del Control Continuo de la Calidad
El "Control Continuo de la Calidad", más conocido en el mundo de las
empresas como "Calidad Total", y con nombre más apropiado "Mejoramiento
Continuo", necesita los siguientes elementos de parte de la institución
u organización que lo pone en práctica:
1. Visión a largo plazo.
Está fuertemente basado en las personas y, usualmente, no tiene
resultados inmediatos. Ello exige una gran constancia de propósitos y
fortaleza en las convicciones, en la persecución de los objetivos
definidos. Ello conlleva visión de largo plazo.
2. Compromiso de la dirección y liderazgo de todos los jefes.
La dirección de la institución necesita estar comprometida y
conducir, al menos en sus aspectos globales, el plan de Control
Continuo de la Calidad. Esta iniciativa involucra a todas las personas
que trabajan en la institución y requiere un liderazgo general. En
realidad, todos los jefes (en cualquier nivel de la organización)
necesitan ser líderes, es decir, personas que saben conducir personas,
que saben asignar tareas, que saben formar equipos y participar en
ellos, que tienen conocimiento suficientemente profundo y general del
trabajo de su personal, que saben escuchar, que saben enseñar y
finalmente (muy importante) que saben admitir sus errores.
3. Participación en el mejoramiento continuo de los procesos.
No es posible llevar a cabo el mejoramiento continuo de los
procesos de la organización, buscando la excelencia en los productos y
servicios, sin el aporte de todas las personas que la constituyen. Se
necesitan todas las visiones que aporten a la detección y mejor aún, a
la prevención de los defectos y fallas. Ello se traduce en la
participación activa en equipos de mejoramiento de procesos, de las
personas que trabajan en éstos, generándose una administración
participativa de la organización.
4. Trabajo en equipo.
Respecto al trabajo en equipo, es bueno resaltar que hacerlo no es
equivalente a "trabajar en grupo", y exige mucho más que la sana
intención de practicarlo. Es necesario educar a los grupos de
mejoramiento en el "trabajo en equipo".
5. Mejoramiento continuo de todos los procesos.
Un plan de Control Continuo de la Calidad es finalmente, un plan de
mejoramiento continuo de los procesos de toda la institución.
6. Esfuerzo importante de capacitación y educación al
personal.
Se requiere capacitar y educar permanentemente al personal para ser
exitosos en el mejoramiento de los procesos en búsqueda de la
excelencia, en un mundo en cambio permanente y con conocimientos en
renovación permanente. La capacitación está referida a la preparación
en las actividades relacionadas directamente con las tareas que el
trabajador desarrolla. En cambio, la educación está relacionada con la
enseñanza de conceptos y metodología de caracter más amplio. Esta
última posibilita que la persona sea receptiva al cambio, actitud
fundamental en las organizaciones modernas.
7. Entender la variabilidad.
Hay variabilidad en todo lo que hacemos los seres humanos. Si somos
suficientemente precisos en la medición de sus características,
siempre hay cambios en los resultados. Un trabajador no tiene el mismo
rendimiento todos los días y distintas personas en un grupo de trabajo
tendrán rendimientos diferentes entre ellas. Resulta así
imprescindible entender la variabilidad, y sus fuentes y causas, para
la toma correcta de decisiones. La variabilidad es fuente de fallas en
los productos y servicios. No es suficiente producir correctamente "en
promedio". Por ello, aunque reconozcamos su inevitable existencia, es
muy importante reducirla. Para lograr ese objetivo, utilizamos las
herramientas del método científico, sobre la base del trabajo en
equipo.
Aplicación del Control Continuo de la Calidad en el área de la
salud.
Las primeras secciones de este artículo están basadas principalmente
en consideracions sobre las empresas. No obstante, estas ideas son
igualmente aplicables en el área de la salud, tanto en el ámbito de las
actividades administrativas como en el de las actividades más técnicas
del área.
En primer lugar, ciertamente las instituciones de salud pueden ser
vistas en base a los procesos que las conforman. Estos procesos
necesitan ser mejorados continuamente, tanto desde el punto de vista de
prevenir defectos y fallas, como desde el punto de vista de no aumentar
y ojalá mantener los costos en que el proceso incurre. En el área de la
salud, ambos aspectos son relevantes. Por otro lado, los elementos del
Control Continuo de la Calidad pueden ser implementados con mayor
facilidad que en las empresas. Por ejemplo, la superior preparación del
personal facilita la capacitación y educación continuas y la efectiva
realización de trabajo en equipo. El compromiso de la dirección con
planes de calidad en salud debiera ser total y permanente.
Método Científico
Podemos definir el método científico como un conjunto de actitudes y
herramientas que permiten tomar decisiones basadas en datos. No es
suficiente conocer las herramientas adecuadas, si no las utilizamos para
el mejoramiento de los procesos y la toma de decisiones, por ejemplo,
sobre cómo corregir fallas y errores, basándonos en datos reales y no en
pareceres.
Una muy buena metodología para mejorar procesos, previniendo defectos
y fallas, es el ciclo de Shewhart. Consiste en seguir en forma
indefenida las cuatro etapas siguientes, con sus respectivas
subetapas:
1. Planificar: definir el (o los) proyecto (s), analizar la
situación actual del proceso, identificar las causas potenciales de
fallas y errores y planificar soluciones. 2. Hacer: implementar
soluciones, generalmente a menor escala. 3. Verificar: evaluar los
resultados de la implementación.
4. Actuar: si los resultados son positivos, estandarizar el
mejoramiento y establecer planes futuros.
En cada una de las subetapas es conveniente utilizar algunas
herramientas del Método Científico. Entre ellas, mencionamos en este
artículo aquellas de aplicación más habitual:
1. Diagrama de Flujo
Es un diagrama que representa las etapas del proceso bajo
observación. Nos señala cuáles son las etapas y sus relaciones entre
ellas como proveedores y clientes. El diagrama del flujo permite
"entender" el proceso y facilita la enseñanza a otros, por ejemplo,
nuevos empleados.
La sola realización de un diagrama de flujo conduce a la detección
de muchos problemas del proceso: relaciones de proveedores y clientes
(internos) no definidas o mal definidas, inexistencia de
priorizaciones, fuentes de demoras, e incluso tareas y actividades que
se suponía se hacían de alguna manera, pero que al estudiar cómo se
realizan en la realidad, se concluye que no es así.
2. Diagrama de Pareto
Este diagrama está dirigido a identificar las fallas que aparecen
más frecuentemente (Figura 3).
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Figura 3. Diagrama de Pareto, que muestra la
frecuencia de las diferentes fallas de un proceso productivo.
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La experiencia muestra que en la gran mayoría de los procesos,
habiendo potencialmente varias fallas y defectos, son sólo una, dos o
tres a lo más, las fallas que ocurren con frecuencia. Al identificar
las fallas más frecuentes, podemos dirigir hacia ellas nuestros
esfuerzos de modificación del proceso para prevenirlas, logrando un
mejoramiento efectivo. Ello evita algo que es muy habitual: realizar
esfuerzos correctos pero en direcciones equivocadas.
3. Diagrama de Causa y Efecto
Una vez que se han identificado las fallas más frecuentes del
proceso, es necesario encontrar las causas de tales fallas, para poder
corregirlas. Usualmente, al pensar en forma individual, identificamos
sólo algunas de las posibles causas de fallas, usualmente olvidando
otras de bastante importancia. Una identificación exhaustiva de las
causas de las fallas es una condición necesaria para lograr mejoras
los procesos en forma efectiva.
El diagrama de causa y efecto, también conocido como "diagrama de
Ishikawa" o "diagrama de espina de pescado" (Figura 4) permite
identificar las causas primarias, secundarias y terciarias de
fallas.
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Figura 4. Diagrama de Ishikawa o de "espina de
pescado, que esquematiza las causas de las fallas en los
procesos productivos. |
4. Gráficos de Control
Los gráficos de control se utilizan para determinar la estabilidad
de indicadores de calidad del proceso. Un indicador de calidad
"estable" o "bajo control" será estudiable y mejorable. Un indicador
muy "inestable" (afectado por causas "especiales" o "esporádicas" de
variación) deberá ser puesto "bajo control" para proceder a su
mejoramiento. Los gráficos de control permiten determinar la
"estabilidad" del indicador.
Referencias escogidas
1. Al-Assaf, AF y Schmele, JN.: The Textbook of Total Quality in Health
Care. St. Lucie Press, Delray Beach, Florida, 1993.
2. Berwick, DM; Godfrey, AB y Rossaner, J.: Curing Health Care, New
Strategies for Quality Improvement. Jossey-Bass Publishers, San
Francisco-Oxford, 1991.
3. Gaucher, EJ y Coffey, RJ.: Total Quality in Health Care, From Theory
to Practice. Jossey-Bass Publishers, San Francisco, 1993.
4. A GOAL/QPC Health Care Application Research Committee Report:
Putting the T in Health Care TQM, A Model for Integrated TQM: Clinical
Care and Operations. GOAL/QPC 1992.
5. Deming, W.E.: Out of the Crisis. Massachusetts Institute of
Technology, Center for Advanced Engineering Study, Cambridge, Mass 02139,
1986.
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