Fotografías de algunos de nuestros viajes: Familia Mena

rincón de Atenas (Grecia), 1996

Un gran destino turístico sin ningún lugar a dudas es Grecia. A los griegos les gusta considerarse los herederos del testigo que dejó Bizancio tras caer éste en manos otomanas. La historia de Grecia con el imperio Otomano y luego con Turquía, está repleta de invasiones, guerras y disputas territoriales. El Mar Egeo con miles de islas ha sido un buen caldo de cultivo para todos estos conflictos. ¡Pobres griegos tan cerca de Turquía! El posible ingreso de Turquía en la Comunidad Europea posiblemente zanje el asunto de una vez por todas.
Pues a ese gran destino me dirigí el año 1996. La llegada a Atenas fue a un aeropuerto antiguo y pequeñito. Supongo que nada que ver con el actual construído para los Juegos Olímpicos de 2004. A la puerta una explanada destartalada con un montón de perros abandonados nos daba la bienvenida. Recuerdo que el hotel donde me alojé se encontraba en la avenida Alexandras. De Atenas como ciudad moderna nada que destacar. Yo diría que fea, muy fea. Un lugar típico, donde realizar compras y poder sentarse a tomar algo o comer, es el barrio antiguo de Plaka a los pies de la Acrópolis. Allí hay multitud de tiendas para turistas. El souvenir más reiterativo de este tipo de tiendas posiblemente sean los Discóbolos en terracota, aunque pueden encontrarse multitud de objetos que toman como referencia el arte clásico griego. Alejandro, Acrópolis (Grecia), Atenas al fondo, 1996

En cuanto a la comida, recomiendo sentarse en una terracita y no dejar de probar la Mousaka, plato típico griego, está muy pero que muy buena. En Atenas volví a ver trolebuses. Forman parte del paisaje de mi infancia y les tengo cariño. Me los imaginé pintados de azul y en los laterales escrito AMDET o COOPTROL.
Pero bueno, a Grecia vamos a disfrutar de su naturaleza, sus paisajes, sus islas, su clima, y su pasado. Poco nos importa la ciudad moderna, para eso viajamos a otros sitios como pueden ser New York o Tokio. Entonces hablemos de un lugar imprescindible de Atenas, la Acrópolis. Se encuentra en una elevación de la ciudad, por lo cual desde allí hay una vista excelente de la ciudad que la rodea. Dentro del recinto quizás lo más espectacular para el viajero sea el templo dedicado a la Diosa Atenea, el Partenón. Me encontré con el templo en restauración y todo lleno de grúas. Para comprender mejor lo que representa para la historia de Grecia y de la humanidad, no estaría mal contar con las explicaciones de un guía o bien, contar con una buena guía impresa. A mí, unas pocas explicaciones siempre me parecen interesantes, pero muchas me pueden llegar a cansar. Ya que en viajes así, como te descuides, te puedes pegas una sobredosis de ruinas y piedras de tres pares de narices. Es en esos momentos donde se agradece haber empollado un poquito durante el bachillerato. isla de Mikonos (Grecia), 1996

Por el centro de la ciudad todo estaba levantado con las obras del metro. Recuerdo todo patas arriba por la zona de la plaza de Syntagma y Omonia. Si la visita a la Acrópolis es imprescindible, también lo es ir al Museo Arqueológico. Allí encontré una gran cantidad de las piezas que había visto durante mi vida en los libros. No todo iba a ser Atenas, y nos desplazamos a un sitio cercano, el Pireo, actualmente barrio portuario de la capital. Para ser sincero, lo definiría como una auténtica mierda. Qué se puede esperar de un puerto. Allí tomé una tapita en una tasca y poco más. No debía cundir el desánimo quedaban por visitar, que recuerde, las islas de Mikonos y Creta. El viaje a las islas fue en avión, en unos muy pequeñitos, yo diría que serían algo así como las dos terceras partes de un turbohélice de Binter, en los que unos cuantos viajes hice entre Tenerife y Gran Canaria. Tendrían unas cuarenta y tantas plazas. Si ya de por sí me pone de los nervios volar en avión, pues volar en esas miniaturas a hélice me desquicia. De la capital de Creta, Heraclión, destacar la fortaleza veneciana y el museo arqueológico. El museo esta repleto de piezas minoicas y si esto no es sufiente, la visita a la antigua ciudad de Cnossos se puede hacer en taxi que no tarda más de cinco minutos. paisanos, isla de Creta (Grecia), 1996

Allí te cuentan cosas, como la relación que puede haber entre la leyenda del minotauro y el palacio, y muchas cosas más que entretienen la mañana.
Aún no he contado nada de las gentes que me encontré, pues vamos a ello. Diré que nadie espere encontrarse con esos rostros y cuerpos que tan bien representó la escultura clásica. Nada que ver, estos griegos de hoy en día, y posiblemente como los de antes, son gentes generalmente de rasgos gruesos, morenas, de ojos oscuros, muy similares a los españoles. La belleza helénica brillaba por su ausencia. Alquilé un Panda y salí a darme una vuelta por la isla. Recorrí la zona montañosa y ventosa de Lasithi que estaba llena de molinos. También llegué a alguna playa donde me pegué un bañito. Y visité una gruta llamada de Dikteon, con las típicas estalactitas y estalagmitas. Para finalizar entré en un museo folclórico donde pude ver como vestían y vivían los lugareños hace unos años. Si en Atenas probé una mousaka de miedo, en Creta comí un kebab que te colocan dentro de un pan con el que hacen un cucurucho, verdaderamente espectacular.
Partenón (Grecia), 1996

En Heraclión me metí en un clínica médica. Sólo para cotillear sus instalaciones. Era verdaderamente penoso.
Ya en Mikonos fue otra historia, dejé ya un poco de lado la historia y las ruinas. Es una pequeña isla turística, muy mona, bien cuidadita, con casas e iglesias bien encaladas. Las vistas al mar son preciosas. Los colores son extraordinarios, y no me refiero solo a los de la ciudad. El mar y el cielo tienen un tono especial, algo así como lo que sucede en Canarias.
Muchos sitios donde beber y comer. Mucha fiesta por la noche y un mundillo gay bastante significativo. Me da que las agencias de viajes en Chueca, se tienen que hinchar a vender paquetes para Mikonos. Y lo de paquetes no va con segundas.
Fue muy económico el alquilar una moto y recorrer la isla. Había un montón de sitios donde comer con baile tipo Zorba el Griego, esa danza llamada Syrtaki que se baila con las manos apoyadas en el hombro del compañero.

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Página creada por Alejandro Mena y Linares en marzo de 2004
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