Nunca es tarde

Era una mañana de domingo como otra cualquiera. Kasumi había decidido hacer limpieza por toda la casa, empezando por el desván, que era el rincón más sucio. Cuando retiró unas cajas, encontró un misterioso armario, un armario que nunca había visto. Lo abrió, y dentro encontró una hermosa cajita de color granate, adornado con motivos dorados.

 

KASUMI: ¿Qué será?- Kasumi abrió la caja, y dentro había una especie de libro antiguo. En seguida se llevó las manos a la boca, en señal de asombro...

 

Una hora más tarde...

 

KASUMI: ¡¡Akane!! ¡¡Akane!! ¿Mira lo que me he encontrado?

AKANE: ¿De qué se trata Kasumi?

KASUMI: Es una especie de diario, un diario de mamá...

AKANE: ¿De mamá? ¡¡Déjame leer!!! –Akane tomó el libro entre sus manos, y comenzó a leer...-

 

Día 22 de mayo de 1985

 

Mi enfermedad cada vez se hace más dura, ya no sé si aguantaré mucho tiempo... Sin embargo, no puedo dejar de sonreír, porque sé, que he aprovechado mi vida todo lo posible e incluso más. Mi marido está realmente triste... no deja de decirme que todo esto va a pasar, pero yo sé que no. Yo sé que ya me queda poco, y que él tan solo intenta que muera con un buen recuerdo. Es realmente magnífico. Estoy segura, de que en mi próxima vida volveremos a encontrarnos... Kasumi cada día es mejor, pero me preocupa que tanta bondad pueda volverse en su contra algún día... Sin embargo, con Nabiki me ocurre completamente lo contrario, espero que tanta codicia no la vuelva una mala persona... A la que me hubiese gustado conocer más, es a mi pequeña, a mi Akane. Sé que ella lo va a pasar muy mal sin mi presencia durante toda su infancia y adolescencia, pero se le ve una chica fuerte, estoy segura de que podrá salir de esta, y de cualquier situación que se le plantee... De las tres, estoy segura de que va a ser la más feliz, siempre y cuando encuentre el hombre adecuado... Por el carácter que tiene, seguro que cuando lo encuentren se llevan de perros... ¡¡como si lo viese!! –Akane paró de leer por un instante y sonrió al ver lo acertada que estaba su madre- Pero espero que al final se dé cuenta de lo que podría llegar a perder, antes de que suceda alguna catástrofe. Antes de que lo pierda para siempre, como le va a pasar a Soun conmigo. Nunca es demasiado tarde para decir te quiero.

 

Ahí terminaba el párrafo, y era la última hoja. No volvió a escribir más hasta el día de su muerte, pero al menos ahora sabían que había disfrutado de sus últimos días al máximo. Akane sonreía, a la vez que lágrimas corrían por su rostro. Era muy duro encontrarse con cosas del pasado, especialmente cuando se trataban de objetos pertenecientes a su madre. Sin embargo, había algo que le recorría el pensamiento... Kasumi tomó delicadamente el libro, y lo volvió a meter en su caja....

 

KASUMI: Voy a llevárselo a papá. Seguro que le hace ilusión leerlo...

AKANE: ¡¡Hermana!!

KASUMI: ¿Sí Akane?

AKANE: ¿A qué crees que se refería mamá con eso de perder al hombre que amo para siempre?

KASUMI: No lo sé... probablemente, estaba tan triste al saber que ella iba a perdernos a todos nosotros, que no podía imaginar otra vida sin perder a los seres queridos...

AKANE: La verdad es que me ha asustado un poco... Ha acertado en todas las predicciones del texto, ¿y si también...? –Kasumi sonrió con dulzura a su hermana pequeña.

KASUMI: No te preocupes hermanita... a Ranma no le va a pasar nada. –Akane se sonrojó y miró hacia otro lado.

AKANE: ¿Y quién estaba hablando de Ranma? –Kasumi volvió a sonreír con gentileza a Akane.

KASUMI: Pero en una cosa tiene razón... Nunca es tarde para decir te quiero. –Kasumi bajó las escaleras, dejando a Akane más confusa que nunca. Pasaron largas horas, y Akane no podía moverse del lugar en el que estaba, tumbada mirando al techo del desván, pensativa, y reflexionando sobre todo lo que había leído en ese diario.

 

RANMA: ¿¿Se puede saber que estás haciendo aquí?? Llevo un rato buscándote... –no hubo respuesta por parte de la chica- Akane... ¿estás bien? –Ranma se acercó a ella, comprobando que aún quedaban algunos restos de lágrimas en su rostro- ¿Qué te pasa? ¿Por qué has llorado? –Akane se incorporó, mirando a Ranma a los ojos.

AKANE: Ranma, ¿tú crees en la reencarnación?

RANMA: ¿¿Se puede saber a qué viene esa pregunta??

AKANE: A nada, me preguntaba si cuando muera, podré volver a estar con las personas que quiero, o que todos los defectos que tengo ahora ya no existan, o que...

RANMA: ¡¡Deja de decir tonterías!! En primer lugar, va a pasar mucho tiempo hasta que te mueras, desde luego no estaré yo presente, porque si es así no lo pienso permitir... –el corazón de Akane dio un vuelco- y en segundo lugar, si no fuese por tus defectos, ¿cómo iba yo a encontrar motivos para insultarte? Mi vida sería un aburrimiento... –Akane sonrió al chico. Quizá no era el mejor modo de demostrarle sus afecto, y que la quería con defectos incluidos, pero era la única manera en que Ranma sabía hacerlo, y eso hacía que fuese la mejor de todas. Akane se lanzó a abrazar a Ranma.

AKANE: Gracias Ranma –el chico se ruborizó, pero no apartó a la muchacha. Le gustaba sentir su cuerpo, su perfume, realmente le gustaba estar a su lado. Poco a poco, fue acercando sus brazos para corresponder el abrazo cuando de pronto...

NABIKI: ¡¡Atención a todo el mundo!! ¡¡Ranma y Akane se están metiendo mano en el desván!!

AKANE & RANMA: ¡¡Nabiki!!

RANMA: ¡¡Es mentira, es mentira, es mentira!!

AKANE: ¿¿Cómo puedes decir esas cosas Nabiki??

HAPPOSAI: Es verdad, yo lo he visto. ¡¡Ahora déjame a mí hacer lo mismo pequeña Akane!! –replica el viejo mientras se dirige a Akane.

RANMA & AKANE (ambos golpeando a Happosai): ¿¿Qué se supone que haces??

NABIKI: Bueno... la verdad es que tengo unas cuantas fotos para asegurar que lo que digo es cierto... –Nabiki descubre la cámara que tenía oculta tras su espalda.

RANMA: Buah, no me importa... ¿¿quién se va a creer que yo meto mano a una marimacho como esta?? –una extraña aura comenzó a emerger del cuerpo de Akane.

AKANE (mandando a Ranma a quien sabe donde...): ¿¿Y se supone que yo sí voy a meter mano a un transexual hidráulico como tú?? –y de malas maneras abandonó el lugar para dirigirse a su cuarto.

NABIKI: Serán idiotas.. la cámara no tenía carrete... yo tan solo quería sacarles algo de dinero no que se enfadasen... en fin, qué se le va a hacer...

 

 

************

 

Ya había pasado una semana desde el descubrimiento del diario. La vida de nuestros protagonistas no había cambiado mucho desde entonces. No se podían imaginar que su vida iba a dar 180º a partir de ese momento, y que entonces, iban a añorar todo aquello por lo que se quejaban ahora. Sobretodo Akane... Ambos caminaban juntos camino del colegio...

 

RANMA: Esto... Akane.

AKANE: ¿Qué pasa Ranma?

RANMA: Todavía no me has dicho por qué llorabas ese día en el desván...

AKANE: Ah, es que encontré un diario... un diario de mi madre...

RANMA: Ah... ¿ponía algo triste?

AKANE: ¡¡Qué va!! Al contrario, ponía que moriría tranquila, porque su vida era tal y como ella la había soñado...

RANMA: Entonces no tienes por qué estar triste...

AKANE: No, si no estaba triste por eso... es que también decía otras cosas, predicciones de cómo iba a ser el futuro de nosotras tres, y acertó en todo.

RANMA: Eso quiere decir que a pesar del poco tiempo que estuvo con vosotros os conocía bien, eso es bueno, ¿no?

AKANE: Sí, pero hay una predicción que no se ha cumplido... y me da miedo que pase.

RANMA: ¿Ah sí? ¿Qué era? –Akane miró bucólica a los ojos del chico. Quería contárselo, quería soltarle todo lo que sentía, o cómo se sentiría si realmente de repente se presentase una verdadera barrera para estar juntos, pero no tenía suficiente valor. No era tan fuerte como su madre pensaba... En su lugar, sonrió.

AKANE: Nada importante, mejor no pensar en ello. –pero esa respuesta no dejó satisfecho a Ranma. Akane se había comportado de manera extraña. Primero, el abrazo, luego el enfado, y luego el actuar como si tal cosa el resto de esos días... Mientras Ranma miraba a Akane con el ceño fruncido, una extraña silueta arrancó a Akane del suelo, llevándosela consigo volando... Esa silueta era...

RANMA: ¡¡Panty Bonico!! ¿¿Qué se supone que estás haciendo?? –Panty Bonico, aquel pobre muchacho al que Happosai había bautizado hace años en un manantial de Jusenkyo, y que ahora al contacto con agua fría se convertía en una monstruosa bestia extraña, tenía a Akane tomada por la cintura, y con una mirada de venganza como en pocas ocasiones había visto Ranma.

AKANE: ¡¡RANMAAAAAAAAAA!!

RANMA: ¡¡Vuelve ahora mismo Panty Bonico!! –Ranma corría por los tejados de Nerima persiguiendo a la bestia, pero le costaba alcanzarle. Además, comenzó a llover, y su cuerpo se convirtió en la joven pelirroja que todos conocemos. Finalmente, y sin saber muy bien por qué, Ranma se encontró en medio de una explanada. Panty Bonico había aterrizado, ahora convertido en hombre, y con la asustada Akane medio desmayada en el suelo.

RANMA-CHAN: ¡¡PERO SE PUEDE SABER QUÉ HACES!!

PANTY BONICO: Ten, me da vergüenza hablar contigo en esas condiciones... –Panty Bonico arrojó hacia Ranma una tetera de agua caliente. Estaban debajo de unos árboles muy frondosos, lo suficientemente para que el agua no chorrease a través de sus ramas, y pudiesen permanecer secos.

RANMA: Muy bien, ya tengo mi verdadero cuerpo, ahora quiero una explicación.

PANTY BONICO: Muy bien Ranma, te daré mi explicación. Vosotros prometisteis ayudarme si alejaba a Happosai de vuestro entorno, yo cumplí con mi palabra pero... ¿acaso vosotros con la vuestra? Que yo recuerde mi nombre sigue siendo el mismo que antes...

RANMA: ¿¿Y qué culpa tiene Akane de eso??

PANTY BONICO: Realmente ninguna, pero la verdad, te hago más daño matándola a ella que matándote a ti mismo. –Ranma abrió los ojos de par en par, mientras, Akane había vuelto a cobrar el conocimiento...

RANMA: Ni se te ocurra tocarle un pelo a Akane... si le ocurre algo... ¡¡NO PIENSO DEJAR NI TUS HUESOS!!

AKANE: Ranma...

PANTY BONICO: Puedes hablar todo lo que quieras, porque no me harás cambiar de opinión... Akane va a morir aquí y ahora.

RANMA: ¡¡No pienso permitírtelo!! –Ranma se lanzó a golpear a Panty Bonico, parecía dispuesto a matarle si era necesario. De hecho, parecía ir a matarle de un momento a otro. No importaba las veces que Panty Bonico se levantara, porque Ranma le volvía a golpear. Era como una fuerza sobrenatural que brotaba de él, de su interior, de sus ganas por proteger a Akane. Panty Bonico comenzaba a estar asustado de veras. Había mejorado en todo este tiempo, pero su fuerza no era comparable con la rabia de Ranma en ese momento.

AKANE: ¡¡Ranma para por favor!! ¡¡Vas a matarle!! –pero tampoco parecía escuchar a la chica. Panty Bonico le miraba con una mirada de pánico, de terror, y de angustia pensando que ese era el final de sus días. Finalmente, sacó sus últimas fuerzas, golpeando a Ranma en la mandíbula, lo suficientemente fuerte como para voltear la cara del muchacho. El silencio inundó el lugar. Finalmente Ranma volvió a girar su cara con una sonrisa maliciosa.

RANMA: Te he dicho que no vas a hacerle daño a Akane, y yo nunca falto a una promesa. –la expresión de Panty Bonico era de auténtico terror, unido con una expresión de frustración, y de cada vez mayores deseos de venganza. Ranma golpeó al muchacho, chocando este contra un gran árbol, quedando inmóvil en el suelo. Cuando ya comprobó que el chico estaba prácticamente muerto, Ranma se dejó desplomar en el suelo. Parecía que no, pero había recibido bastantes golpes por parte de Panty Bonico. Akane rápidamente corrió a socorrerlo llorosa.

AKANE: ¡¡Realmente eres estúpido!! ¡¡¿Se puede saber a qué venía ese numerito?!! Espero que no esté muerto, ¿tú estás bien?

RANMA: Ya te dije que mientras permanecieses a mi lado, nada te iba a hacer daño ¿no? Para que luego nunca confíes en mí... –Akane sonrió.

AKANE: Sí, pero para confiar en ti no hace falta que destroces a tu contrario...

RANMA: Nadie amenaza con hacerte daño y sale inmune...

AKANE: Anda, dame la mano, te ayudaré a levantarte y vamos a ver cómo se encuentra... ah, y gracias –replica la chica con la mayor de las sonrisas. Ranma se ruboriza.

RANMA: De... de nada... –cuando ya todo parecía tranquilo, una piedra en forma de punta a cruzó a toda velocidad, dirigiéndose directamente hacia Akane. La chica abrió los ojos de par en par, esperando lo peor, cuando Ranma se interpuso en su camino, clavándose así la punta en su pecho. Panty Bonico, el causante de todo eso, volvió a caer desfallecido en el suelo. Akane jadeaba nerviosa, viendo como Ranma caía suavemente sobre ella, mientras sangraba por culpa de la herida.

AKANE: ¡¡Eres idiota!! ¿¿Por qué has hecho eso eh?? ¡¡¡Por qué lo has hecho!! –dice Akane mientras las lágrimas corren por su rostro, e intenta taponar la herida del muchacho con sus manos.

RANMA: No llores por favor... la última imagen que me lleve de ti, quiero que sea de tu sonrisa, tal y cómo me gustas...

AKANE: No digas tonterías... vas a salir de esta, ¡¡tienes que salir de esta!!

RANMA: Me parece que te equivocas... –dice mientras señala a su espalda. La punta le había traspasado todo el cuerpo.

AKANE: No... no puedes dejarme... ¿¿qué va a ser de mí?? ¡¡Tienes que estar a mi lado Ranma, me lo prometiste!!

RANMA: ¿Te acuerdas del diario de tu madre? ¿Qué no debías ponerte triste porque ella había muerto en paz? Lo mismo va a pasar ahora... nunca he sido tan feliz como lo he sido todos y cada uno de los momentos que he pasado contigo... Y no me arrepiento de dar mi vida, si con ello consigo salvar la tuya...

AKANE: No digas eso... –lloraba Akane.

RANMA: Solo espero que no sea demasiado tarde para decirte que... te quiero.

AKANE: (balbuceando) Nunca es demasiado tarde para decir te quiero... –y acercando su rostro al del muchacho, le besó. Minutos más tarde, Ranma abandonaba este mundo, pero cumpliendo su deseo, cumpliendo el deseo de contarle a Akane todo lo que sentía, y ver que él también era correspondido. Por eso, en su muerte, mostraba una gran sonrisa de oreja a oreja.

AKANE: Ranma... por favor Ranma despierta... no puede dejarme sola... ¡¡NO PUEDES DEJARME ASÍ!!! –y lloró amargamente sobre el pecho del muchacho.

 

************

 

Horas más tarde, la policía y periodistas rodeaban el lugar. La zona estaba acordonada, y toda la familia Saotome y Tendo lloraban. Junto a ellos, también Ryoga, Ukyo, Shampoo, Mousse, Kuno, Happosai y Cologne. Finalmente, el doctor Tofû que también les acompañaba se acercó a la prensa.

 

PERIODISTA: ¿¿Puede contarnos lo que ha ocurrido??

PERIODISTA 2: Consideramos que ha debido ser muy duro la pérdida para usted, que era conocido directo...

DR. TOFÛ: La muerte de Ranma, ha sido debida a una punta que le atravesó por completo. Creemos que el culpable ha sido un muchacho de su misma edad, llamado Panty Bonico, que también ha perecido...

PERIODISTA: ¿Y qué me dice de la chica, Akane?

DR. TOFÛ: Ella ha muerto... porque se le ha roto el corazón.

 

Y así era, Akane no había podido soportarlo, y su corazón se había hecho pedazos. Ambos fueron enterrados juntos, y sus familiares y amigos, jamás consiguieron olvidarles, y nunca pudieron perdonarse todo lo que habían sufrido por su culpa. Tal como dijo su madre, el amor hacia Ranma, jamás pudo consumarse del todo.

 

 

16 años más tarde...

 

Miako era una chica de unos 16 años. Todo el mundo la conocía en el lugar por muchas razones, pero no por su cocina... Era incapaz de cocinar algo medianamente comestible. A su vez, era fantástica en los deportes, pero jamás consiguió nadar... de hecho, era el único caso registrado que se hundía en lugar de flotar. Era una chica terriblemente soñadora, pero a la que siempre le había faltado algo. Nadie sabía el qué, ni siquiera ella, pero algo le faltaba. Algún asunto pendiente, quizá de cuando era muy pequeña, pero que era incapaz de recordar. Una mañana, Miako caminaba camino del colegio, como todos los días, el mismo recorrido... Pero esa vez, algo sucedió. Un chico que corría huyendo de una hermosa joven chocó con ella. Ambos se miraron a los ojos...

 

MIAKO: Ranma...

CHICO: Akane...

 

Ninguno de los dos supo por qué había dicho ese nombre en ese preciso momento, de hecho ninguno de los dos volvió a recordarlo con el paso del tiempo, pero sin embargo, entre ellos nació un sentimiento de amor verdadero, y su historia de amor se recuerda como la más verdadera que se ha dado nunca, y nada ni nadie era capaz de impedirlo. Un amor, en el que no dejaban de repetirse dos palabras: Te quiero.

 

 

Nota de la autora: Bueno, me ha dado el frush, y me he puesto a escribir como una posesa. La verdad es que es un fic cortito, y que deja bastante que desear, pero me apetecía escribirlo, y esto es lo que ha salido. Ya se sabe que todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi, y que está escrito con el único motivo de entretener. Para cualquier tipo de sugerencia, no dejen de escribir a hikaru_akane@hotmail.com Este fin va dedicado a todo el ML, en especial a Slayer, Umi, Leaf, Ran-chan, carlos, krysta, mis compatriotas, Ane, Anto-chan, Chris-kun, Yuki, Seika, Sandra, y Mau. Muchos besos

 

Ori-chan

 

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