cruz oblataLos Misioneros Oblatos se encuentran trabajando en varios países. Realizando la mision que la Iglesia les encomienda.

Somos misioneros.

Estamos repartidos en los cinco continentes. Queremos hacer realidad el testamento de nuestro fundador." Practicad entre vosotros la caridad, la caridad, la caridad, y fuera el celo por la salvación de las almas. "

Dónde estan los misioneros

Se encuentran en varios países. En varios continentes. Desde el Polo Norte hasta tierra de Fuego, en la Patagonia. En medio de los indígenas y en medio de los universitarios. Con los mineros y con los niños de la calle. Atendiendo una mision popular y realizando una mision en medio de la ciudad más importante del continente. No hay barreras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La "génesis" de la Jornada Mundial de la Juventud:

  • Jubileo internacional de los jóvenes (con ocasión del Jubileo Extraordinario de la Redención, el Año Santo de 1983-1984)
    11-15 de abril de 1984, Roma (Italia)

  • Es el primer encuentro internacional a partir de una invitación del Santo Padre -después de la oración del Regina Coeli desde el balcón de la Catedral de Milán, el 22 de mayo de 1983- dirigida a los jóvenes a venir a Roma "para un encuentro de oración, de participación, de conversación, de júbilo".
  • Encuentro con los jóvenes (en el marco del Año Internacional de la Juventud convocado por la Organización de las Naciones Unidas)
    30-31 de marzo de 1985, Roma (Italia)


    La segunda vez la invitación del Papa -después de la oración del Angelus Domini desde la plaza de San Pedro, el 25 de noviembre de 1984- es para el Domingo de Ramos, "para celebrar, proclamar, testimoniar juntos que Cristo es nuestra paz" y con la petición a los Episcopados de todas las naciones, a los movimientos y a las asociaciones internacionales católicas de que apoyen la iniciativa .
    Tema: "Sois llamados a construir la paz"

  • Carta apostólica Dilecti amici del Santo Padre del 31 de marzo de 1985 "a los jóvenes y a las jóvenes del mundo" para el Año Internacional de la Juventud, convocado por la Organización de las Naciones Unidas (publicado el 26 de marzo de 1985).
    [ Inglés, Italiano]
  • Carta de acompañamiento del Santo Padre, a la Carta Apostólica Dilecti amici, a los Obispos de todo el mundo, del 31 de marzo de 1998 (Cfr. Enseñanzas de Juan Pablo II, VIII, 1-1985)
    En esta carta Juan Pablo II auspicia iniciativas concretas en el campo de la pastoral juvenil, a nivel nacional, diocesano, parroquial, en el ámbito de cada una de las asociaciones y de cada uno de los movimientos apostólicos que reúnen a la juventud.
  • El anuncio de la institución de la Jornada Mundial de la Juventud se produjo durante la alocución de Juan Pablo II al Colegio de Cardenales y a la Curia Romana del 20 de diciembre de 1985: "El segñor  ha bendecido ese encuentro (con los jóvenes - la víspera del Domingo de Ramos - el 30 de  marzo de 1985) de forma extraordinaria, tanto que, para los años venideros, se ha creado la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el Domingo de Ramos, con la valiosa colaboración del Consejo para los Laicos".

Juan Pablo II ha dicho en Varcare la soglia della speranza, Arnoldo Mondadori Editore,1994:

"Todo párroco de Roma sabe que la visita a las parroquias debe concluir con un encuentro del Obispo de Roma con los jóvenes. y no solamente en Roma, sino en cualquier parte a la que el Papa vaya busca a los jóvenes, y en todas partes es buscado por los jóvenes. Aunque, la verdad es que no es a él a quien buscan. A quien buscan es a Cristo, que «sabe lo que hay en cada hombre»(Juan 2,25), especialmente en un hombre joven,! y sabe dar las verdaderas respuestas a sus preguntas! y si son respuestas exigentes, los jóvenes no las rehuyen en absoluto; se diría más bien que las esperan.

Se explica así también la génesis de las jornadas mundiales de los jóvenes. Inicialmente, con ocasión del Año Jubilar de la Redención y luego con el Ano Internacional de la Juventud, convocado par la Organización de las Naciones Unidas (1985), los jóvenes fueron invitados a Roma.Y éste fue el comienzo. Nadie ha inventado las jornadas mundiales de los jóvenes. Fueron ellos quienes las crearon. Esas jornadas, esos encuentros, se convirtieron desde entonces en una necesidad de los jóvenes en todos las lugares del mundo. Las más de las veces han sido una gran sorpresa para los sacerdotes, e incluso para las obispos. Superaron todo la que ellos mismos se esperaban.

Estas jornadas mundiales se han convertido también en un fascinante y gran testimonio que los jóvenes se dan a sí mismos, han llegado a ser un poderoso medio de evangelización. En los jóvenes hay un inmenso potencial de bien, y de posibilidades creativas. Cuando me encuentro con ellos, en cualquier lugar del mundo, espero en primer lugar todo lo que ellos quieran decirme de su sociedad, de su Iglesia. y siempre les hago tomar conciencia de esto: «No es más importante, en absoluto, lo que yo os vaya a decir; lo importante es lo que vosotros me digáis. Me lo diréis no necesariamente con palabras; lo diréis con vuestra presencia, con vuestras canciones, quizá incluso con vuestros bailes, con vuestras representaciones; en fin, con vuestro entusiasmo.»

Tenemos necesidad del entusiasmo de los jóvenes.
Tenemos necesidad de la alegría de vivir que tienen los jóvenes. En ella se refleja algo de la alegría original que Dios tuvo al crear al hombre. Esta alegría es la que experimentan los jóvenes en sí mismos. Es igual en cada lugar, pero es también siempre nueva, original. Los jóvenes la saben expresar a su modo.

No es verdad que sea el Papa quien lleva a los jóvenes de un extremo al otro del globo terráqueo.Son ellos quienes le llevan a él.
Y aunque sus años aumentan, ellos le exhortan a ser joven, no le permiten que olvide su experiencia, su descubrimiento de la juventud y lagran importancia que tiene para la vida de cada hombre. Pienso que esto explica muchas cosas.

El día de la inauguración del pontificado, el 22 de octubre de 1978, después de la conclusión de la liturgia, dije a las jóvenes en la plaza de San Pedro: «Vosotros sois la espe-ranza de la Iglesia y del mundo. Vosotros sois mi esperanza.» Recuerdo constantemente aquellas palabras".

Jornadas MUNDIALES DE LA JUVENTUD A TRAVES DEL MUNO