MI COLECTOR DE ADMISION
A los tres meses de tener mi CX, y habiendo recorrido poco más de 500 km. Llegó el gran jarro de agua fría.
Un día, después de haber estado circulando normalmente, el coche empezó a fallar. Estaba cerca de casa, y conseguí llevarlo hasta el garaje.
Lo primero que hice fue comprobar bujías (las cambié), cables de alta tensión, bobinas; y nada el coche seguía sin arrancar.
Después de intentar muchas cosas, por fin me decidí a llamar a la grúa de mi seguro, y llevarlo al concesionario que le llevaba el mantenimiento al anterior propietario.
Después de una semana, lo recojo y me comentan que era un problema de instalación eléctrica, y que le han hecho algo al colector de admisión (pero sin dar más detalles).
Saco el coche del concesionarios y lo llevo a casa. El fin de semana siguiente, lo saco para la sesión fotográfica; y lo noto extraño, algún pequeño fallo de motor.
Lo cojo al lunes siguiente, salgo a carretera, y empieza a fallar como al principio; así que esta vez, a trancas y barrancas, consigo llevarlo de nuevo hasta el concesionario (gran error, si hubiera buscado antes más información, y supiera lo que ahora ya se).
Me comentan que el problema ahora es que se ha rajado el colector de admisión (en el mío es de plástico, mientras en el 2400 y el turbo, era de aluminio).
Al parecer lo intentaron reparar, pero se había vuelto a rajar. La pieza en Citroën costaba unos 290 euros más IVA; y me recomiendan que la busque en un desguace.
Comienza una ardua búsqueda; infructuosa (no había ningún GTI serie 2 en mis alrededores). Antonio (de "El rincón del CX"), también colabora en la búsqueda, y me localiza uno de aluminio del Turbo 2; en principio muy similar al mío (Antonio, un millón de gracias).
Llevo la pieza a la Citroën, y después de tres semanas sin ni siquiera tocar el coche; montan el colector, y me llaman para decirme que no sirve.
En ese tiempo, me he leído toda la información que tengo (Haynes, Revue Technique, etc.), y la que encontré en Internet.
Y ¡oh!, sorpresa, descubro que efectivamente por el funcionamiento del sistema de inyección del CX, cualquier posible entrada de aire adicional en el sistema de admisión, lleva a que el coche no vaya fino, o como en mi caso, que ni siquiera se ponga en marcha. (Mi problema venía explicado tal cual en una web ¡demasiado tarde!).
Esto me ha servido para conocer al detalle el sistema de admisión e inyección (lo veo mentalmente milímetro a milímetro); y resumiendo, el problema está en lo siguiente:
La cantidad de gasolina que entra a los cilindros la marca un sensor de flujo de aire que está justo a la salida del filtro de aire; por tanto si entre el sensor y la admisión a los cilindros, el motor encuentra más aire (por una goma con un corte, una fuga, o en mi caso por el plástico del colector rajado); la mezcla no será homogénea. En mi caso el sensor mandaba señal de que no estaba pasando aire; por tanto no mandaba gasolina; y sin gasolina, el coche no anda.
También hay un sensor en el eje de la palometa del acelerador; pero este marca que el coche está a ralentí, o a máxima potencia (para mandar un máximo o un mínimo de gasolina).
Con estas premisas, el colector de admisión del turbo me habría servido, ya que la única diferencia era que el diámetro de entrada al colector era menor (tendría que haber adaptado una goma a la que viene del filtro de aire); con lo cual si pisara a fondo, tendría más gasolina que aire, y el coche no iría fino; pero el coche debería haber arrancado sin problemas.
¿Qué paso cuando lo probaron?, pues que lo dejaron abierto por la entrada del colector (el sensor marcaba 0 de aire, y la admisión tragaba todo el que quería, sin meter ni gota de gasolina).
De todas formas, para evitar los problemas de adaptación y demás; me traje el colector rajado, y un compañero de trabajo (un artista de los trabajos finos), lo limpió y lo volvió a sellar.
Llevé la pieza a la Citroën, me la montaron (mejor no recordar lo que me volvieron a cobrar; un poco más y tiro la toalla), y el coche salió bien.
Pero, ¡horror!; volvió a abrirse.
El coche me lo llevé a casa, y vuelta a empezar.
Comenzó de nuevo la búsqueda de "mi colector", estuve a punto de pedirlo a Holanda (a la web de Citroën Andre, que se dedica a los recambios usados); después de poner mensajes en el foro, en los grupos de correo, de llamar a CIDE un par de veces, etc...
Terminé por encontrarlo a tan solo 80 kms de casa, en un desguace en Marbella (¡¡200 metros más debajo de un cliente mío, y no lo conocía!!).
Veo el coche, y a rezar para que lo tenga (¡lo tenía!); ahora a negociar el precio.
Me dice "espera que subo a mirar el precio"
"Espera, espera; solo quiero el plástico, eso no valdrá mucho"
"Venga, dame cinco" (uf, menos mal).
Pues nada, cojo mi colector, a casa a montarlo, y después de más de tres meses yendo y viniendo a la Citroën; yo solo en una tarde, volvía a tener el coche andando.
Eso sí, después de "tirar" mucho dinero en la Citroën, y haber aprendido mucho sobre la admisión y la inyección de mi coche (menos mal que ha habido algo positivo).
Para terminar, algo que ya sabía:
El cariño y la dedicación que le pones a tu coche, no se lo pone ningún mecánico (por mucho que le pagues).
Además, es muy difícil encontrar a alguien que realmente conozca bien los CX (si conocéis alguno en Andalucía, os agradecería la información).
Y bueno, que casi tiro la toalla por culpa de los cientos de euros que me he dejado en la Citroën (y las perdidas de tiempo, los malos ratos, los enfados en casa, la frustración, etc.)