LA HISTORIA DE MI CX
¿Por qué un CX?
En mi familia, (desde mi abuelo); más que afición por los coches, tenemos pasión.
Desde hace unos años, tanto mi hermano como yo, barajábamos la posibilidad de comprar un coche clásico (o antiguo por lo menos, jaja).
Entre las opciones que más nos atraían estaban el Seat 1430-1600 (FU); el Peugeot 505 y el BMW 635 csi.
El primero, el FU, porque fue el coche que tenía mi padre cuando era pequeño y me trae muchos recuerdos de infancia; pero es difícil de encontrar en buen estado y a buen precio.
El Peugeot, fue nuestro primer coche (tanto de mi hermano como mío); por casa pasaron hasta cinco diferentes (SRD, SRD Turbo, GTD Turbo, GTDT 2ª serie, y GTDT Intercooler). Todos fueron magníficos; y algunos aún los veo por la calle. En mi GTD hice el viaje de novios; y de todos ellos tengo muy buenos recuerdos. Pero a pesar de ser un gran coche, no destacaba por ninguna innovación técnica o estética; y no es muy probable que llegue a ser un clásico.
El BMW 635 es un coupé que siempre nos atrajo; un coche robusto, y con la garantía de ser un BMW. Pero claro eso hay que pagarlo, y es caro de adquirir y de mantener.
Y entonces, ¿cómo aparece el CX?.
Los Citroën y yo
El primer Citroën que hay en mi historia familiar, fue un 11 ligero; de la empresa donde trabajaba mi abuelo como chofer; y en el que mi padre aprendió a leer la hora.
Después del 11, también condujo mi abuelo un DS 21, (este tampoco lo llegué a ver yo, por poco); pero si recuerdo que mi padre siempre me comentaba que los faros giraban en el mismo sentido que el volante (otra de las exclusividades de Citroën).
El siguiente (y primer CX), fue en el patio de mi colegio. Un CX 2400 Palas marrón metalizado (de los primeros que llegaron a Málaga). Todos alucinábamos con el coche de Don Aurelio (era farmacéutico, porque con el sueldo de profe, no le daba para el CX). Aún hoy circula en un estado impecable.
Justo después, el Director de la empresa donde trabaja mi padre, compró un GTI primera serie, que en el año 82 era un coche único y llamativo. A causa de la buena impresión que le produjo este CX, un cliente compró un Prestige negro; aún más impresionante que el GTI (¿qué habrá sido de este coche?).
Llegamos ya al año 89; entonces aparece un TRD Turbo serie 2. Mi padre iba a cambiar el tercer 505; y fuimos a ver este CX del 86 burdeos, con un interior más acogedor que el del Peugeot, y una línea más agresiva; pero que no estaba muy bien mecánicamente (tenía algún problema de culata). En eso apareció un 505 GTDT 2ª serie, impecable, de un holandés que se marchaba de España, que se convirtió en nuestro 4º 505, y descartó este CX.
Saltamos a 1998, que es cuando aparece por primera vez mi CX. Un GTI serie 2, de color plata. Lo tenía una amiga de mi mujer (lo solía conducir su novio); y lo usaban casi exclusivamente para tres o cuatro viajes al año, a Alicante.
Se lo había dejado su padre tras comprar un XM; y no querer deshacerse del CX.
En este momento empecé a plantearme el CX como uno de mis candidatos.
Tres años después, en Julio de 2001; cuando mis amigos cambiaron de coche, yo me quedé con el CX.
Mi CX
Mi CX es un GTI serie 2 de 138 CV; color plata, y con ¡ 350.000 Km. ! de Marzo de 1986. La verdad es que habría preferido un TRD Turbo 2, que con sus 120 CV, tiene poco que envidiarle al mío; pero este fue el que se presentó; y además su estado es mucho más que aceptable.
La historia de mi CX
El coche lo adquirió en Marzo de 1986 el padre de mis amigos, y lo tuvo durante diez años, hasta que compró un XM.
El CX recorría unos 30.000 Km/año, con frecuentes viajes Málaga – Alicante; y poca circulación en ciudad.
Después lo pasó a sus hijas (o más bien, los novios de las hijas). En estos últimos 5 años, ha circulado algo más por ciudad; aunque la mayoría de los kilómetros también han sido en viajes Málaga - Alicante. Ha recorrido unos 50.000 Kms. en estos 5 años.
El mantenimiento siempre lo ha llevado un servicio oficial Citroën, hasta que yo me quedé con él. No se ha escatimado ni una peseta hasta el último día, y entre otras cosas que se le han hecho últimamente, y que yo conozca están:
Se ha vuelto a enmoquetar el techo, por un tapicero.
Se han cambiado todos los tubos de la instalación del Aire Acondicionado.
El motor se reparó hace 3 años (tiene ahora unos 30.000 Kms.)
Tiene cuatro neumáticos a medio uso (Michelin MXV3A en medida 195/70R14)
Incluso la batería se le cambió en la Citroën hace menos de un año.
Cuando me quedé con el coche, pasó la ITV sin ningún defecto (ni siquiera leve).
¿Cómo está?
El coche está en muy buen estado tanto de chapa y pintura (ha dormido siempre en garaje), como de mecánica e interior.
Tan solo tiene un pequeño golpe de aparcamiento en la aleta trasera izquierda (es la pega de que se "desinfle" cuando se aparca). Y tenía algunos detalles que he procurado arreglar.
¿Qué le he hecho?
Bueno, lo primero ha sido recorrer todos los desguaces de Málaga, y parte de los alrededores. (Comprar algo "raro" en la Citroën, te puede costar un riñón).
He cambiado la guantera (estaba un poco deformada, y tenía el soporte del manos libres).
También un piloto delantero que estaba cascado (mucho cuidado al sacarlo para cambiar una bombilla).
Los mandos de aireación y del climatizador.
Un interruptor del elevalunas.
Y lo más grande, el asiento del conductor (con 350.000 Kms. estaba un poco gastado); y el portón trasero (el mío tenía el bajo oxidado).
Todo esto y algunas cosillas más, por poco más de 15 o 20 mil pesetas.
También le he hecho algo de bricolaje (el reloj de temperatura de agua, las tapas del portamonedas,....). Y una limpieza a fondo, sobre todo interior. Quedando pendiente de pulimentar la carrocería, y darle una buena limpieza al motor (por cierto, ¿cómo me recomendáis limpiar el motor?).
Impresiones
El aspecto "físico" del coche, llama la atención a casi todo el mundo a favor, y a casi nadie en contra (solo a mi mujer, jaja).
A los más entendidos les gusta las suspensión hidroneumática, y les sorprende el sistema DIRAVI (sobre todo el autocentrado), y los asientos (son auténticas butacas).
Al ponerlo en marcha, arranca a la primera; y el ralentí es suave y muy estable (el motor tiene unos 30.000 Km.). El coche se eleva, y la dirección al maniobrar es extremadamente suave.
Una vez circulando, es cuando realmente sorprende; el coche es suave, y muy potente. Se pega a la carretera, y la dirección es cada vez más precisa.
Coge velocidad con demasiada facilidad (ayudado por mi pié claro); y con los 15 años que tiene, no me atrevo a circular mucho rato rondando los 200 Km/h (su velocidad máxima era de 202 Km/h según catálogo).
Como referencia, he utilizado casi siempre coches de gama media alta (los 505, 405, 406, Mondeo (el que utilizo a diario), Audi A4, Bora; también he conducido el Peugeot 607; algún 205, 306; vamos un poco de todo; y principalmente turbo diesel); y el Citroën no tiene casi nada que envidiarle a ninguno de ellos; y tiene detalles que muchos coches de hoy día ya quisieran.
Conclusión
Estoy muy contento con el coche, y me produce gran satisfacción el bajar al garaje, y admirarlo (creo que es la mejor definición que hay para lo que hago "darle vueltas al coche observando cada detalle").
Ahora busco toda la información posible sobre el coche (pruebas, libros de taller, etc.); ya he conseguido cosas interesantes; en Internet y en Libro Motor principalmente; pero sigo buscando.
Poco a poco, quiero ir dedicándole tiempo, hasta dejarlo impecable; y lo más de serie posible (ahora mismo, está casi como salió de fábrica); y a esperar que se convierta en un clásico.
Lo que si que os puedo asegurar, es que es un "pedazo" de coche, y que disfruto cada vez que salgo con él a la carretera.
Además es un coche que cada día se ven menos, pero los que hay, suelen estar muy bien cuidados, así que a cuidarlos y a disfrutarlos.
A ver si pronto creamos un club en España, para unirnos todos los apasionados de este "PEDAZO" de coche. Y que "el LHM os acompañe".
Un saludo:
Rafa Sánchez (Málaga).
rafa505@eresmas.com (mi mail, aún tiene la influencia de los Peugeot).