Conclusiones

  • Cada biblioteca ha de disponer de una política de gestión de colecciones orientada a servir a los fines de la propia Institución, que se concretará en la elaboración de un programa escrito, siguiendo las recomendaciones expresadas en el apartado anterior.
  • El tamaño de la colección debe ser proporcional al número de usuarios, de cursos y de métodos de enseñanza y educación.
  • La colección debe proporcionar, al menos, la bibliografía básica para el estudiante y el docente y la colección básica para cubrir los trabajos de investigación.
  • Las Bibliotecas Universitarias y Científicas deberán establecer los canales necesarios para compartir aquellos recursos que por su especifidad o coste no resulten rentables para un sólo centro.
  • Las categorías de las colecciones a considerar en relación a los distintos tipos de usuarios incluyen:

          

    • Fondos básicos para el aprendizaje y formación de base (manuales,bibliografía básica, revistas,  obras de divulgación, etc.)
    • Material de referencia y consulta de carácter general y especializada (directorios, enciclopedias,  diccionarios, bibliografías, catálogos, etc.).
    • Fondos básicos para el profesorado, específicos para la enseñanza.
    • Fondos para la investigación (tesis, revistas, informes...).
    • Fondos de apoyo a la gestión universitaria.
    • Otras colecciones de interés para la Institución que den un valor específico a la colección (ejem.:  colecciones de temas locales, trabajos especializados en un campo determinado, etc.)
    • No es función de la biblioteca evitar la compra de libros por parte de los usuarios, pero deberá disponer de varios ejemplares de los libros más utilizados.
    • Se tendrán en cuenta diferentes tipos de soportes, incluida la edición electrónica. Debe escogerse aquel soporte que genere una mayor economía de escala en función de los usuarios reales.
    • La biblioteca dispondrá de un presupuesto propio que asegure, al menos, el mantenimiento de la colección de referencia, la colección básica de interés general, la bibliografía orientada a cubrir las necesidades derivadas de los planes de estudio y las necesidades básicas de las diferentes líneas de investigación.
    • Cuando se inicien nuevos estudios en una Universidad, debe dotarse a la biblioteca con un presupuesto extraordinario para crear el fondo documental apropiado, así como incluir su mantenimiento en el presupuesto ordinario.
    • Se recomienda la existencia en cada Biblioteca de una Sección de Adquisiciones cuyas funciones, además de gestionar las adquisiciones bibliográficas (control presupuestario, relación con distribuidores, gestión económica, etc.), incluyan también la de coordinar y supervisar la coherencia y equilibrio de las colecciones que se adquieran.

       

 

 

 

 

                                    

                  Anterior