Ninos de la Guerra

Las guerras de Liberia, Congo, Ruanda o Sudán, así como los conflictos de Colombia, Irak y Afganistán han convertido en niños soldados a la población infantil. Según datos de UNICEF, se calcula que unos 300.000 menores participan como milicianos en 30 países.

    La protección a la infancia suena ridícula cuando nos enfrentamos a la realidad de los países en conflicto, donde los efectos de la guerra son vergonzosos para los niños. En muchas de ellas, son los más jóvenes los protagonistas: las imágenes nos reflejan chiquillos con los ojos vacíos de futuro. Pero el problema sobre el que UNICEF reclama la atención del mundo no es reciente, y desde hace más de una década las organizaciones de derechos humanos y de la infancia luchan porque los gobiernos tomen conciencia de una situación que lastrará el futuro de los países que ejercen la despiadada práctica.
    Para vergüenza de los países desarrollados, éste no se trata de un fenómeno que sólo se produce en el Tercer Mundo. Un informe de la Coalición para detener el uso de niños soldados señala que Estados Unidos y Gran Bretaña acompañan a Sudán y Afganistán en la lista del oprobio. De acuerdo con el informe, más de la mitad de los países de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) aceptan en sus fuerzas armadas a adolescentes que aún no han cumplido 18 años, debido a la dificultad que existe para que otros sectores de la población se alisten. No obstante, la Convención de Derechos Humanos de la Infancia establece en quince años la edad mínima para el alistamiento militar, si bien el protocolo no ratificado por algunas naciones, prohibe que los menores de 18 años participen en conflictos armados.

    En Sierra Leona, los milicianos del Frente Revolucionario Unido (FRU) marcaron, como si fueran ganado, las siglas del grupo en la piel de los niños usando navajas o bayonetas. Tiempo después los rebeldes liberaron a niños de entre 8 y 14 años que se enfrentan a una difícil reinserción. Uno de los primeros pasos para lograrla, consistió  en una operación de cirugía estética para borrar las marcas en la piel, gracias a la iniciativa de la organización no gubernamental Cuerpo Internacional de Sanidad. Las secuelas psicológicas no cicatrizarán tan rápido como estas heridas.
    En Colombia grupos de derechos humanos acusan a las FARC, el ELN y los Paramilitares de reclutar a la fuerza miles de niños para prepararlos en la defensa del crimen, narcotrafico y guerra.

    Recientemente en Venezuela la periodista del Diario "El Nuevo País", Patricia Poleo, acuso a grupos insurgentes venezolanos simpatizantes del gobierno de Chavez y aliados con la guerrilla colombiana de secuestrar a 25 niños en la frontera Colombo-Venezolana para adiestrarlos como combatientes de guerra en defensa de la "revolución" de Chavez en Venezuela. El presidente Chavez no se manifestó sobre esta denuncia.

Reportaje Especial.- www.wladimir.vze.com Wladimir Web    [ Portal ]