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AMORES OCULTOS
CAPÍTULO 8
A mediados de la mañana a pocas horas de la llegada de la chica de la luna fantasma, sentia que el tiempo se consumia lentamente pues ademas de una notoria situación bochornosa que le había encolorecido sus mejillas sentía que el corazón latia fuertemente sin saber que frente a ella un ser por igual se sentia, puesto que ambos en su corta edad y en la etapa de su adolescencia podían acontecer esas emociones que solo dos enamorados pueden sentir cuando la presencia del ser especial esta frente a ellos. Hitomi aun estaba sorprendida al observar que quien había llegado no era su amiga Merle sino el amor por el cual bastantes meses habia añorado y que en unas horas la habia martirizado sin pensar que era tan solo un malentendido de ambos. Por igual, el joven Rey de galante porte y de suave piel morena se consumio en su sorpresa cuando de la nada la voz de Hitomi se dirigia a él con tanta confianza que la unica respuesta fue el reflejo de una vergüenza al estar solo y en un mismo lugar que su añorada chica.

Oh.. ¡lo siento! - pudo decir Hitomi después de unos minutos de haber estado en silencio - creí que eras Merle - pudo decir mientras se sento en la fuente avergonzada y con su rostro cabisbajo, con su mirada todavía asombrada miraba lo negro de sus zapatos y con algo de nerviosismo jugaba con sus manos blancas que ya habían tomado posición de inseguridad - ¡soy una tonta! -se decía Hitomi al apretar sus labios contra ella - ¿por qué me siento tan nerviosa? ¿será porque él esta a mi lado? - pensaba la chica mientras que con sus verdosos ojos hizo un movimiento para observar al chico que estaba parado a unos 5 metros facilmente.

No.. no te preocupes - continuó diciendo Van interrumpiendo los pensamientos de Hitomi, había quedado mudo al ver que ella estaba alli, la sorpresa lo hizo quedar en pie por unos segundos, hasta que sin pensar se recargo en la fuente estando a una corta distancia de la chica de cabelloz cenizos - ¿qué estoy sintiendo? - pensó el joven Rey - ella esta a unos metros mios... como siempre lo había añorado, pero .. - se detuvo al observar que ella jugaba con sus manos nerviosamente - ¿qué le sucede? - se interrogo el joven por la actitud de la chica.

Las nubes seguian escondiendo lo azul del firmamento, aun el olor de la hierba mojada podia olerse suavemente mientras que vientos fríos de la llegada del invierno estaban por acontecer en Gaea, era como si todos los elementos se juntarán entre sí para festejar la pequeña reunión de los jóvenes que el mismo destino deseo asi.

Van - dejo decir Hitomi en voz suave y tenue mientras sonrojada miraba aun el suelo, el joven solo se dispuso a voltear a verla, pero no resistio su sonrojo que esquivo toda mirada suya - ¿qué hacias aqui? - dijo con sinceridad.

Bueno - dijo mientras recargaba sus manos en la fuente - Merle me dijo que me esperaría aqui.

¡¿Merle?! - le pregunto con sorpresa la chica.

Si, ¿por qué? - dijo extrañado el joven pero de pronto recordo las palabras de Hitomi "crei que eras Merle" fue cuando reaccionó rapidamente - ¡Merle! - dijo en tono alto y dejando salir una sonrisa dijo - me lo tenia que esperar de ella - termino diciendo en pequeñas risas ocasionando que la chica de ojos verdes también riera por la "trampa" de Merle, hacia algo gracioso el saber que ella seguia con esas travesuras, de pronto al verse mutuamente sonriendo se sonrojaron inmediatamente y bajaron la mirada mientras que la sonrisa se despejaba de sus labios, ambos estaban en una situación bochornosa por lo cual reaccionaban por igual.

Esa Merle - pronunció Hitomi para despejar la pena.

Si... siempre con el interes de unirnos ... - dejo decir el joven Rey sin pensar lo que había dicho y al poder reaccionar voltio rapidamente a ver el rostro de la chica que lo miró con sorpresa - es.. es decir.... - se detuvo sin poder hablar. Una vez más los dos quedaron callados mientras que la suave caída del agua de la fuente ayudaba a que el silencio no fuera tan pronunciado.

La chica de ojos verdes miraba al lado contrario que el joven Rey, sus ojos abiertos de vergüenza miraban hacia un punto cualquiera pero con la mente demasiado ocupada - ¿Qué es esto? - pensaba para si - Van esta insinuando algo que no creí que dijera, no después de lo de Selena... - de pronto se detuvo y conjugo una expresión cuestionante - ¿Selena? creo que es el momento, es decir, no puedo quedarme con esta duda de saber si llevan algo... - pensaba mientras sus cabellos eran robados por el leve viento que jugaba con ellos - si yo estoy aqui es por algo, si he regresado con Van es por algo... creo que lo justo sería saberlo y preguntarle - pensaba la joven chica al momento de voltear a ver al joven que cabisbajo miraba el pasto en movimiento - Van.. mi Van ... creo que lo justo es que me aclares todo - penso Hitomi con una sonrisa y cierta melancolia, puesto que sabía que si había una mala noticia ella sufriría y haciendose a la idea de tal cosa tomo fuerzas para no derramar lágrimas y preguntar adecuadamente al joven Rey de Fanelia.

Entre tanto, mientras la chica tomaba las fuerzas necesarias Van navegaba en sus pensamientos - ¿Por qué tuve que salir con esa tonteria? - se repetia a si mismo - soy un torpe, debo de controlar esto, es obvio que ella ya no se interesa en mi... - el joven escondia su rostro a la joven mientras apretaba sus labios - ella... si ella ama a otro ¿por qué tengo que molestarla tanto? ¡maldición! - se dijo contrariado y deprimido. De pronto el sonido de una suave voz resonó por todo su cuerpo, cada que escuchaba esa voz sentia un estremecimiento.

Van - murmuró Hitomi con lentitud y tono bajo llamando la atención del joven sorpresivo quien la miró a los ojos, ambos se perdieron en sus miradas, sus corazones estaban debiles el uno por el otro, y aunque no lo notaban ellos lo sentian en su pecho.

¿Si? - dijo Van al mirarle algo deprimido - tal vez - pensó - este sea el momento de que le pueda preguntar sobre ese chico de su mundo, no soporto tenerlo en mi mente... - de pronto fueron detenidos sus pensamientos.

Es que... - decia Hitomi mientras esquivaba sus miradas - quisiera saber cómo te va con.... - se detuvo mientras tomaba fuerzas para no soltar lágrimas cosa que pudo notar Van con cierta irregularidad - Selena, es decir, cómo va su relación - dejo decir Hitomi con tal seguridad que sacó de tono al joven.

¿¡Selena?! - recalcó en alta voz mientras que sin darse cuenta acerco su rostro a la chica - ¿de qué me estas hablando? ¿cuál relación te refieres? - le dijo mientras sus cejas se cruzaban en su rostro en signo de interrogación, la joven al escuchar las palabras de Van pudo sentir sienta confusión.

¿Cómo diablos no iba a saber de ella si "los habia visto esa mañana juntos"? - pensó Hitomi rapidamente - Si - le sugirió la joven con cierta confianza - estoy hablando de Selena Schezar, la hermana de Allen - terminó todavia mas extrañada de que el joven tomara tal actitud, si casi tenia todas las pruebas como para preguntarle...

No sé qué te habrá dicho Merle pero yo no llevo relación alguna con ella, es decir, hace dos días que esta aca en Fanelia, no la conozco tan bien como para tal cosa - le explicó Van a Hitomi mientras que el viento los seguia acogiendo con un frio extraño, quizas señal de que se acercaba una suave lluvia.

La chica de pronto al escuchar la explicación de Van se levantó rapidamente de su lugar y le dio la espalda al joven moreno mientras que con sus ojos verdes repasaba todos los rincones del patio hasta encontrar la ventana de su cuarto - desde allá - señaló la joven con su blanca mano la ventana de su habitación - pude observar notablemente esta mañana cómo se abrazaban - volteo sumisamente a verlo, sus ojos verdes se notaron con cierto dolor mientras que sus rosados labios comenzaban a temblar mientras hablaba - ¿acaso vas a negarme eso? - le recalcó la chica mientras bajaba su rostro tristemente; por su lado Van estaba bastante sorprendido por la actitud que la chica estaba mostrando asi que siguió sentado analizando lentamente lo que Hitomi le quería decir. De pronto la chica de cabellos cenizos notó su actitud TAN OBVIA pero tambien impertinente - oh ¡lo siento! - dejo decir al ver que el chico no respondia a su pregunta - creo que eso no me incumbe ¿no es asi? perdone "majestad" por mis curiosidades - recalcó con alto tono mientras con dolor aceptaba el silencio del Rey - es lógico - pensó - creo que no quiere tocar el tema conmigo - y al terminar de pensar esto comenzo a dar lentos pasos hacia la parte interior del palacio de donde ella había salido.

¡Espera! - le alzo la voz Van al ver el movimiento de Hitomi - creo que sé de qué estas hablando - le compartió con dulzura el joven al levantarse de la fuente y dirigirse a ella mientras ésta todavía permanecía de espaldas - creo que te has confundio Hitomi - le dijo el joven con sinceridad. La joven de ojos verdes se sorprendió por lo que dijo y girando lentamente mientras acomodaba sus cabellos lo miró con confusion.

¿Confundida...? - le dijo la joven de cabellos cenizos al mirarlo por primera vez a los ojos sin esquivarlos - ¡no puede ser! - pensó para si al percibir cierta verdad.

El joven la miro con ternura e inocencia mientras sentia que las nubes de nuevo quería tornarse a juntar sus energías - es verdad - le confirmo - hoy en la mañana estabamos aqui Selena y yo, pero no es lo que tu piensas, ella estaba deprimida y de pronto me abrazo sin entender por qué lo hizo - le aclaró el joven dejando a Hitomi estuperfacta - yo no llevó relación alguna con ella, porque no la amo .... - se detuvo uno segundos y con voz tenue dejo decir - porque yo te amo a ti - termino diciendo Van con la mirada aun en los hermosos ojos verdes, pero a la vez cierta tristeza al creer que no era correspondido.

¡Van! - dijo con expresión sorpresiva pero con el corazón latiendo fuertemente - ¡¡me ama!! - pensaba emocionada y compulsiva - ¿cómo pude dudar de eso? - pero sin imaginar lo que el otro joven sentía ella quedó callada observando como en la mirada de Van aun existía cierto dolor y cuando al fin iba a preguntarle de pronto, sin saberlo las nubes soltaron la lluvia que comenzo a mojar los negros cabellos y cenizos de los chicos que aun quedaron parados después de este acontecimiento, no hubo un solo quejo de parte de alguno, la lluvia era tan liviana que no sentian incómodo el hecho de ser empapados por la suave y fria lluvia de esa mañana, aun sus miradas se dirigian a cada uno, como si no inturrumpiese el suspiro de verse cerca.

Creo que es tiempo - pensó Van al ver que ella aun quedaba ahi parada - pero sé que esto no significa nada para ti - continuo diciendo Van aun después de ver que la lluvia caia por sus rostros.

¿Tiempo? - murmuro confundida Hitomi - ¿de qué?...

No creas que no lo sé Hitomi, ayer en la noche... - le dijo señalando con su mano en movimientos débiles la mano de Hitomi - vi en tu mano derecha ese anillo y hoy en la mañana me cerciore de escuchar que le decias a Merle de quién era - dejo decir el joven mientras que sus cabellos negros paseaban por sus ojos carmesi que mostraban cierto movimiento brilloso, quiza, un movimiento de melancolia; estaba hablando como él queria hacerlo desde que llegó la chica, era tiempo de que ella supiese todo lo que por dentro él sentia - y yo sé que no te intereso más ... solo dime Hitomi ... - le sollozo tenuemente sin darse cuenta de el rostro de exclamación que comenzaba a mostrar Hitomi - ¿él te ama? porque si lo hace igual o mas que yo ... sé que serás feliz - dijo mirando con dolor a la chica que frente a él seguia siendo empapada por las gotas de agua que corrian por todo su cuerpo.

¡¿De que diablos estaba hablando?! ¿acaso no sabia cuánto lo amaba?... sorprendida por este hecho ella comprendió entonces las palabras de Merle, sabía que si ella había reclamado ese anillo era porque conocía perfectamente a su amo, entonces al unir todas las preguntas y comentarios de la niña de ojos azules con la reacción de Van pudo ver que Ozam aun estando tan lejos de ella causaba dolor a la persona que mas amaba... y viendo esto llevo su mirada sumisamente al anillo que estaba en su mano derecha y volviendo a ver a Van con lágrimas en los ojos le dijo - si este anillo nos ha condenado y nos ha llevado confundir nuestros sentimientos - le dijo mientras alzaba su mano para mostrarsela - entonces haré lo que debí de haber hecho desde el principio - y con rapidos movimientos lo tomo de su mano derecha y lo tiro al pasto mojado; el joven llevo su mirada hacia cada movimiento que ella hizo hasta observar dicho anillo en el suelo, se sorprendió por la reacción de la joven de ojos verdes y pudo notar que aun en tales verdosos iris lagrimas recorrían y se conjugaban por sus mejillas junto con la lluvia, una escena tierna y tibia en medio de una hermosa lluvia obscureciendo la mañana de ese dia.

¿Quieres decir ... que.... - se desplomo de sentimientos internos el joven al ver lo que ella habia hecho ¿acaso era una forma de decirle que tal objeto no valia nada?... ¿acaso habia confundido todo? ¡queria saber mas! pero no era necesario, no cuando ella comenzó a acercarse a él en pasos lentos mientras que observaba el esbelto cuerpo de la chica que podia mirarse durante su lento caminar hacia él - Hitomi - dejo decir cuando ella se habia acercado a él.

Van - murmuro al acercarse a unos centimetros de él, alzo su rostro para verlo de cerca y colocando su cabeza levemente hacia un lado lo miro con sublime cariño - yo te amo y moría de celos al ver que Selena tal ves podia... ser ... -

¡No! - le dijo Van al tomarla de ambos brazos y acercarla a él para sentir su respiración - jamás podría hacerlo no despues de todo este tiempo que yo.... - se detuvo al verla fijamente a sus ojos verdes - ¡pero que hermosa es! - penso - que yo te añoraba - termino diciendo mientras que sus ojos carmesi la miraban hacia abajo, sus cabellos negros caian levemente en lentos movimientos en cada momento que las gotas de la basta lluvia lo cubrian.





Ambos estaban frente a frente a una corta distancia, quizás a la más corta que han estado en toda su vida y mientras el joven de cabellos negros la sostenia con ambas manos ella coloco sus manos en el tibio pecho del joven, posición que les hizo dejar mudos, la lluvia solia hacer eco anteriormente pero esta vez era una suave melodía, más aun cuando la fuente dejando correr el agua aun por sus conductos lograba esparciar un ambiente deleitable, no había nada en ese momento que los pudiera separar ¿cómo despues de soportar esa ansiedad que sintieron al verse?¿cómo despues de haber pensado lo peor de su vida juntos?... no era justo que el destino permitiera que momentos como este fuese conjugados con una mala jugada, existía en ellos esa magia que controlaba todo movimiento de Gaea, ambos formaban el mismo destino, quizás en este momento no lo comprendía pero el tiempo de que supiesen que su vida, sus experiencias y su amor tenian que ser revelados como la espera y el mismo temor de Atlantis.

La chica de cabellos cenizos comenzo a cerrar sus ojos lentamente mientras que alzando su cabeza se acercaba lentamente al rostro del joven, éste reconociendo el hecho al cual quería recurrir Hitomi comenzó a ponerse nervioso, era obvio que siendo el mismo chico inocente e inexperto sentia que no podia llegar a tocar sus labios, no cuando su inseguridad crecia, pero al observar que Hitomi abria los ojos lentamente comenzó a cerrar los suyos, era el momento, quizás el más hermoso para él y que no podía desperdiciar asi que se acercó a ella para tocar sus rosados labios con una sencillez incapaz de describir, ella alzo sus brazos hasta tomarlo del cuello y posesionarse mas de aquella sensación, el joven abrio sus ojos por tal sorpresa pero al sentir como sus labios se llevaban a un ritmo tierno y jamas experimentado a conciencia la abrazó más y continuó con su tierno beso a pesar de que la lluvia aun mojaba sus ropas y que el frio colocaba su acento en cada uno de los vientos que circundaban por alli, y sin notarlo alrededor de ellos una luz comenzo a ascender iluminando los cenizos y negros cabellos de ambos jóvenes mientras que hermosos angeles bailaban al ritmo de la lluvia alrededor de ambos jóvenes, cuando al fin ambos abrieron sus ojos notaron la presencia de hermosos angeles blancos, fue entonces que observaaron con sorpresa que una luz descendia del cielo, mientras que en medio de ella un cuerpo bajaba lentamente.

Van.. ¿qué es esto? - susurro Hitomi al chico mientras miraba atentamente, los vientos se aceleraron y los vestidos de Hitomi comenzaban a moverse mientras que palarizada esperaba la respuesta de su joven Rey.

Es.. mi Madre - dejo decir Van con cierta alegría mientras aun tomaba a la chica de la cintura.

¿¡Varie?! - dijo sorprendida Hitomi al seguir observando la luz mientras colocaba sus manos aun en el tibio pecho del joven moreno.

Levemente pudo notarse el suave y blanco rostro de la pasada Reina de Fanelia, madre del actual Rey ... sus castaños cabellos caian al ritmo del viento y la intensa lluvia siguio en su proceso más extrañamanete la chica de cenizos cabellos pudo notar que el hermoso cuerpo de la joven madre jamás era tocado por gota alguna, entonces comprendio que frente a ellos una visión estaba aconteciendo.

Mis queridos jóvenes - al fin dijo Varie al descender casi a la misma altura de ellos, solo una distancia la separaba de tocar el piso y aun la luz que la rodeaba podia conjugarse con el espeso ambiente de una lluvia que cubria los cielos - este acontecimiento me llamó para estar aqui - dejo decir mientras Hitomi hizo un suspiro de sorpresa.

Esa voz... esa voz.. -

¿Qué pasa? - le recalcó Van al verla por debajo del hombro donde ella estaba colocada -

Es la misma voz que he escuchado en distintas ocasiones... usted era quien me -

Si - interrumpio con un dulce tono al acercarse mientras elevada en los cielos la miraba tiernamente - yo era quien te llamaba.

¡Madre! - dejo decir el Rey - ¿pero... por qué? ¿cuál era tu propósito al llamarla? - dejo decir Van mientras Hitomi aun recordaba las palabras de la madre de Van.

"Gaea depende de ti" - recalcó Hitomi mientras despejaba su mirada hacia abajo - eso es lo que me ha dicho desde que estoy en mi mundo ¿por qué? ¿por qué me ha hecho sentir todo esto? - dijo la joven nerviosa por encontrar la respuesta al llamada de ella y de Van al llegar de nuevo a Gaea.

Hitomi - dijo Varie alzando sus manos para rosar un poco de su mejilla - aun hay mucho que decir y debemos de aprovechar este momento de cambio antes de que la lluvia cese - dijo con apresura la hermosa mujer de atlantis mientras miraba la mirada sorpresiva de su joven hijo.

¿Antes de que acabe la lluvia? - pregunto extrañado el joven mientras aun caian en cambos jóvenes las gotas de la constante lluvia que no cesaba de caer.

Es la única forma en la que mi padre Gólgota no me ve - terminó diciendo la madre del joven con extremada seriedad dejando a Van sin palabras en su mente.

¡Golgota! - recordó el joven entonces el mensaje que habia recibido momentos atras - mi...¿mi abuelo? - dejo decir con sorpresa entre tanto Hitomi con sus cabellos mojados y acomodados al antojo del viento lo miraba con extrañez y cierta ansiedad al escuchar el tono confusivo del joven. Sin duda alguna habia mucho de qué hablar.









Entre tanto, un sol alumbraba con toda nobleza un bello lugar donde las nubes colgadas de un firmamento azul vagaban con ligereza sobre una ciudad actualizada donde gente caminaba con confianza, donde un mundo no encontraba magia en su alrededor, más donde habitaban personas que amaban a la joven que se había ido de tal mundo. Dentro de un hogar aun estaban tres jóvenes esperando las respuestas de la joven madre de cabellos cenizos y verdosos ojos que con la tranquilidad con la que le caracterizaba jugaba con su hermoso acento y mostraba con amor y serenidad las verdades que había guardado desde que era niña, hasta hoy que habia llegado el tiempo para su joven hija.

Como lo escuchan - dijo la madre al bajar su mirada - mi madre Yuri desaparecio por segunda vez pero esta ocasión yo pude verla - titubeó un poco al recordar ese momento y quebró su voz - entonces... me cerciore con mis propios ojos cuando mi Hitomi tenia solo 5 años de que ella en verdad habia sido llamada por una columan de luz blanca... porque asi fue como se despidio de mi -

Los tres jóvenes quedaron estuperfactos, la voz quebrada de la joven madre y la mística historia los hacia escabullirse de una realidad que parecia no congeniar con el mundo que habían vivido, era algo extraño.

¿Pero... - interrumpio la peliroja el silencio - ¿nunca le dijo por qué se fue? ¿nunca hubo una explicación a estos llamados tan extraños? - exclamo Yukari mientras llamaba la atención de Amano y Ozam; Amano tomó a Yukari de los hombros para tranquilizarla, era obvio que estaba preocupandose por Hitomi asi que no tuvo mas remedio que hacerla calmar y mirando denuevo a la joven señora le dijo - por favor, que nos regresen a Hitomi.

Mis queridos muchachos - les dijo con una sonrisa en sus labios - agradezco su preocupación por ella pero ahora comprendo en verdad la misión de mi hija y lo valiosa que es para el mundo donde ella esta - recalcó la Sra. Kanzaki. - yo no lo entendia, ni lo creia pero hasta hace unos meses y a pocas horas logre entender lo que mi madre me había compartido el mismo dia que ascendio por segunda vez a la columna de luz - dejo decir con firmeza y tomando de nuevo la foto de su madre Yuri les comento de nuevo - Yukari, joven Amano y joven Ozam es ya muy de mañana, estan a punto de entrar a clases y lo que hay que contar es bastante extenso, les suplico que si tienen interes de saber más vuelvan a la tarde, entonces comprenderán la ausencia de mi hija - dejo decir dejando a los tres con miradas penetrantes al observar el rostro de seguridad y verificalidad en las palabras de la Sra. Kanzaki.











La Ciudad de Fanelia estaba cubierto por basta lluvia que caia con frecuencia en los suelos, gente corria por el pueblo contal de no ser alcanzada por las aguas y se ocultaban en sus lechos para encontrar la tibiez necesitada, aún asi más adentro de la ciudad de Fanelia, dentro del Palacio la lluvia era la salvación para esconderse de aquellos que deseaban arruinar todo un mundo, esa caida de agua era todo lo que tenian para poder confiar de nuevo en un futuro glorioso antes de que fuese cubierto por magia antigua.

Hay tantas cosas qué aclarar- dejo decir Varie mientras aun tenia frente a ella a dos jóvenes que abrazados trataban de encontrar calidez en la fria lluvia - en estos momentos mi Padre no puede verlos, a causa de que para el antiguo pueblo riuyin nunca ha vuelto a ver la luz resplandeciente cerca de ellos -

¿Estas tratando de decir que hay un ejercito de riuyins tras nosotros? - comento Van llenandose de sorpresa y expectativa.

Es el tiempo de que ustedes dos como parte de Gaea - al decir esto miro a Hitomi a los ojos y lanzando una sonrisa le dejo decir - porque tu ya eres parte de Gaea - ella solo sonrio y bajo levemente su cabeza, se habia sonrojado un poco por las palabras directamente enviadas a ella por la misma madre del riuyin que estaba a su lado - cuando la lluvia cae - continuo Varie - los cielos se encierran y yo puedo crear esta visión sin que él se de cuenta, porque a causa de laluz que emano no puede colocar su vista hacia nosotros y por medio de la lluvia no puede ver mi faz - dejo decir la hermosa mujer de ojos castaños mientras paseaba su mirada por el nublado cielo matutino que habia obscurecido un poco.

¿Podria explicarme por qué me ha llamado? - murmuro con sencillez mientras se recargaba con ambas manos en el cuerpo de Van para dejar pasar esa tímidez cuando le hablaba a la habitante de Atlantis - no sé cuál es mi enemigo y me gustaría entenderlo.

Madre, ¿nos estas preparando para una guerra? - dejo decir Van con confianza - yo puedo hacer que salga Escaflowne y lucharemos contra quienes quiten tu paz y la de todos.

Eres valiente como tu padre - susurró con ternura mientras trataba de acariciar su rostro la dulce madre - pero esta vez Escaflowne no será despertado más, el unico objetivo de haber sido despertado en guerras pasadas fue a causa del poder de mi propio padre Gólgota quien por medio de Isaac ... - se detuvo y comento con firmeza - Dorknick él quería obtener Escaflowne o a ti, porque sus deseos estan sobre eso - comento con miedo y fortaleza la joven señora.

¿Esta diciendo que no es solo el propósito obtenerme a mi sino tambien a Van? - pregunto la chica de ojos verdes mientras por sus mejillas corrían gotas de agua por la continua lluvia.

Esta guerra no es una guerra de tierra mis pequeños, sino una guerra de los cielos - dijo extendiendo sus manos y mirando por los cielos continuo - porque esta guerra se ha desatado mucho antes, desde que naci y a continuado hasta hoy en dia, incluso en el mismo momento que ocurrio la de Zaibach fue a causa de esta guerra comprendida por tiempos antiguos - dijo Varie dejando aun mas en espera de información a los jóvenes, las palabras estaban siendo enganchadas una por una para tratar de comprender que entonces todo venía de un mismo propósito el cual ellos estaban involucrados, era asi porque ellos estaban siendo atacados por los mismo seres que empezaron la guerra de los cientos de años - Permitanme - continuo diciendo - contarles todo acerca de estas cosas, porque no sé si esta sea una de las ultimas ocasiones que pueda hablar con ustedes estando mi presencia cerca....

De pronto luces comenzaron a salir de entre las manos de la Reina de los riuyins y comenzaron a colocarse alrededor de los jóvenes que sorprendidos movian sus cabezas al mismo movimiento de las pequeñas luces que de pronto cayeron en el cuerpo de los jóvenes, de pronto su vista se nublo y frente a ellos una hermosa ciudad blanca y llena de manantiales.

¿Pero qué es lo que estoy viendo? - dejo decir Van en sorpresa - es acaso...

... Atlantis - interrumpio Hitomi al ver la misma visión de Van - aqui... ¡aqui es donde yo te encontre, Van! ¿lo recuerdas?

Si - dijo al mirarla a los ojos - aqui me recastaste - termino diciendo al tomarle su mano.

Ambos en estos momentos - dijo la voz de Varie - verán con sus propios ojos lo que sucedio desde que yo moraba en los cielos de Atlantis, entonces entenderán por qué Gaea fue creada - termino de decir cuando de sus manos dejo salir una luz que atesto los ojos verdes y carmesí de los jóvenes no dejandoles ver hasta después de unos momentos, que fue entonces que lograron ver la misma hermosa ciudad pero esta vez destrozada y quemada, de pronto una hueste de riuyins se reunieron pero éstos no gozaban de cuerpo alguno, solamente tres de ellos, uno era anciano, con trajes grises y ojos azules, junto a él dos jovenes hermosos hijos de este anciano, un joven de cabellos negros y ojos verdes que estaba enseguida de la hermosa joven, pero de pronto lograron notar que ella era blanca de cabellos castaños y de ojos carmesí..

- ¡Varie! - dejo decir Hitomi.

- Madre - susurró Van al observarla alli, más era obvio que estos no los oian, era un repaso de acontecimientos pasados, eso podian notarlo.

El anciano de pronto se acerco a los dos jóvenes y los tomo de los hombros con cierta nobleza, sus vestidos eran blancos con tonalidades grises, sus alas estaban extendidas brillantemente dejando notar la belleza de seres que habían dejado de existir, sus miradas eran tristes y opacas..

Ustedes son los únicos que quedan ademas de mi con un cuerpo de los riuyins - dejo decir el anciano que miraba con fortaleza a ambos hermanos - el tiempo ha llegado en que debemos descender y tomar posesión de esta tierra de Gaea, nuestra descendencia debe volver a crecer -

Pero padre - dijo el joven - ¿Cómo lo haremos? - pregunto el segundo hijo de Gólgota. El anciano lo miró y llevo de pronto su mirada hacia la joven que estaba enseguida del hermano.

Varie, hija mia eres la unica que nos puede dar descendencia y quien nazca de tu viente será escogido para nuestra misión - le dijo Gólgota mientras la expresión de ésta quedaba en confusión - debes de bajar y hacerte de un niño pero te advierto hija, los sentimientos de los habitantes de Gaea no te deben confundiar -

Hemos estado ocultos durante tanto tiempo - dejo decir la joven de cabellos castaños - ¿por qué pues descender y dejar descendencia? sabemos que somos inmortales - explico con cierta curiosidad la princesa de los riuyins - no entiendo para qué bajar e involucrarme con los habitantes.

¡Pero que estas diciendo! - dejo decir el hermano menor de ésta - sabes que no podemos contradecir a nuestro padre - exclamó Etiom quien penetro sus verdes ojos en la mirada de su hermana mayor quien no movió ni un solo dedo por la exclamación del joven, podía notarse a simple vista que la joven de ojos carmesí tenía ciertas razones para hablarle asi a su padre. -

Varie - continuo Gólgota - entiendo tu confusión y no creas que para mi es satisfactorio que bajes pero debes de crear dentro de tu vientre a un pequeño de sangre riuyin para que nos ayude a tomar posesión de Gaea, tu sabes que esta es la única manera. Ahora baja, y no hablemos más, recuerda que esto es para el bien de tu pueblo -

Esta bien - respondio la joven bajando su mirada en sasón de incomprensión - bajaré aunque yo misma no este deacuerdo - dejo decir mientras dejaba salir sus alas blancas para luego descender hacia tierra.

No me defraudes Varie - termino de decir el anciano - y recuerda, cuidate de los sentimientos de esos habitantes -

De pronto de nuevo una luz deslumbro la mirada de Van y Hitomi dejando tras si la detenida de la visión transformando su alrededor en otro escenario, observaron de pronto un hermoso bosque alumbrado por la Luna Fantasma y el otro astro de Gaea, un viento helado pasaba y vagaba por un cuerpo que caminaba por alrededor de árboles que de noche lograba parecer una simple sombra, de entre las hojas castaños cabellos largos y lacios bailaban en el continuo viento mientras que su mirada brillante y carmesi miraba por los alrededores, su tez blanca era tal que sus facciones eran notorias facilmente reconocibles por un ser perfecto.

- He bajado - decia la mujer mientras seguia caminando velozmente - ¿qué es lo que en verdad mi Padre quiere hacer con este mundo? - pensaba para si mientras caminaba buscando signos de vida - es un lugar hermoso al cual jamas habia descendido - se detuvo de pronto al escuchar voces y entonces haciendo movimientos rapidos pudo observar de lejos una choza, sus pasos ligeros y rapidos se acercaron al lugar de donde provenian dichas voces - ¡habitantes de Gaea! - pensó para si mientras frente a ella se observaba una familia - un hombre,una mujer y... un pequeño - pensó sorprendida al encontrarlos alli.

Notó entonces que el padre tomaba a la mujer felizmente mientras la besaba con ternura, entre tanto el niño jugaba con uno de los vestidos de su madre quien con paciencia y dulzura tomaba al pequeño para abrazar a su padre, por un momento la habitante de Atlantis se desconcerto... ¿qué había visto? ¡no lo reconocía! en su vida había visto algo parecido, había vivido por eternidades en un lugar pálido y solitario, jamás había conocido tal sentimiento en donde ella vivia, fue cuando desconcertada y confundida retrocedio algunos pasos, algo había saltado dentro de su pecho, algo sentia de él que jamás había sentido - ¿acaso este es el sentimiento que mi padre dijo que cuidará? - se repetia, por su mente varios pensamientos cruzaron al mismo tiempo - esto es lo que hay en Gaea - por momentos ella paralizaba, su cuerpo esbelto y perfecto caminaba a largos pasos, no sabía cuanto pero tal vez el bullicio de pensamientos la hizo alejarse del lugar, de pronto cayó al suelo tras la rapidez y torpeza de sus pasos, notó entonces que había lastimado su brazo al tratar de mortiguar su caida, sintió por vez primera el dolor de su cuerpo - es verdad - decia mientras sollozaba - al descender mi cuerpo es corruptible y ya no soy mas un ser perfecto mientras este dentro de esta atmosfera - observaba con curiosidad la sangre que brotaba por su brazo, quién lo creería.. un habitante de Atlantis no conocía cosa alguna, mucho menos lo que el destino le estaba preparando. De pronto de entre la nada un hombre robusto en posición de asombro salió de entre los arbustos al haber escuchado los sollozos de la joven riuyin, entonces inmediatamente llevo su mirada hacia Varie que se encontraba aun en el suelo dejando ver tras sí la herida que sangraba...

- Pero si es... - exclamó Hitomi

- ¡mi Padre! - murmuro Van

¿Se encuentra bien señorita? - dejo decir el hombre con suavidad en su tono de voz, sus cabellos negros y ojos azules se dejaron ver de pronto cuando el astro de Gaea alumbro hacia ellos, de una manera caballerosa el Rey se acercó levemente a ella observando la pequeña herida - Paseaba por aqui para practicar con mi espada y entonces escuche sus sollozos y quejidos - dejo decir el joven al agacharse para ver mas cerca la herida que la obscuridad limitaba en su mirada.

La joven quedó muda ¿cómo un ser extraño se habia preocupado por ella? en verdad había cosas que ella y mcuhos mas riuyins no conocian - ¿qué intensiones tiene? - le dijo retadora la joven apartando las manos del joven que intentaba ayudarla.

Solo quiero ayudarla, pero mire si esta herida - le dijo tomandole su brazo - permitame ayudarle, no crea que por ser el Rey de Fanelia no sirvo a mis aldeanos - y sin poder decir más Varie quedó callada mientras miraba la faz del joven que con ternura e interes comenzaba a rasgar sus vestidos para cubrir sus heridas con uno de los pedazos de su ropa, Varie estaba comenzando a descubrir ese sentimiento, sus mejillas se ruborizaron por completo al ver la gallardura del joven, una calidez en su pecho indago desde lo profundo hasta sonrojar su suave tez.

¿Qué es esto que siento? - pensaba la joven mientras miraba atentamente al hombre - no había conocido a alguien que se preocupará por mi; me pregunto ¿por qué lo hace? - pensaba la joven mientras no separaba sus ojos de la tez morena del Rey - ¡un Rey de Gaea!

Listo - dijo el Gooico con una sonrisa mientras le miraba - creo que esto bajara tu sangrado - ¿eres de por aqui? - pregunto al ver la hermosura de la joven - sus razgos - pensó para si - jamás había visto tanta perfección en una mujer, ¡es hermosa! -

De pronto la joven sonrojada se levantó y corrio velozmente dejando atras al hombre que sorprendido trato de alcanzarla, pero pudo notar entonces que su velocidad era impresionante.

Pero... ¿quién eres? - dejo decir Gooico al ver que la joven se alejaba entre el largo bosque cubierto por sombras de la noche que aun la Luna Fantasma no lograba alumbrar.

El pasto crujía entre cada veloz paso de la joven riuyin de largos y lacios cabellos castaños que corría rapidamente por los senderos del bosque, sus vestidos obscurecidos por la noche estaban siendo albortados por el viento que bailaba al lado contrario de su andar, incrementando sus energías la mujer alzó su rostro y aspirando aire de su pecho de entre su desnuda espalda dejo escapar dos hermosas luces que se tornaron magicamente en blancas plumas transformandose impresionantemente en dos alas, sus ojos carmesi estaban confundidos y sus labios rosados comenzaban a temblar, de pronto elevó su cuerpo dejando de tocar con sus delicados pies el suelo... las manos las coloco alrededor de su cuerpo, sentía calidez dentro de sus venas que comenzaban a ser bombardeadas por sangre.

Ahora lo entiendo - pensaba la joven mientras volaba por los cielos mirando hacia el horizonte mas cercano - entiendo por qué es tan peligroso estar aqui para mi padre, sé con certeza que el estar aqui nos hará como ellos - dijo mirando hacia abajo - como hermosos habitantes con sentimientos ¿por qué quitarles ese derecho? - pensó Varie al detener su vuelo y flotar sin movimientos - esto que sentí ... eso que me hizo sentir ese hombre es indescriptible ¿acaso es...? - de pronto la joven fue interrumpida por el llamado de su padre que hacia eco en las montañas - ¡Mi padre! - pensó Varie - no...él no debe saber esto que siento... sé que sería capaz de destruir a... la unica felicidad que he conocido... -

El alrededor cambió, aún las miradas de Van y Hitomi estaban siendo deslumbradas por los mensajes que la madre de Van estaba colocando frente a ellos, poco a poco comprendían parte de la historia de Fanelia y la existencia de Van.

¿Qué hacias? - le dijo Gólgota a su hija.

Buscaba a alguien para la misión que me diste - le dijo con seriedad la joven de ojos carmesí.

Bien, dime ¿quién es el que llevará la descendencia? - le interrogó a la joven que lo miraba con fortaleza al no querer despejar sentimientos que facilmente podría notar su padre.

El Rey de Fanelia - dijo cubriendo sus verdaderos sentimientos - ese hombre que se hace llamar Rey, asi fue como él me lo hizo saber -

¡Un Rey! - exclamó el anciano alzando sus manos hacia la joven de cabellos castaños, cosa que espantó por el tonó de voz - ¡excelente! ¡eres brillante!... mereces ser hija mia - le dijo con alegria el anciano, Varie observando entonces que todo funcionaba tal como ella quería entonces preparó mejor las cosas.

Pensé que el encontrar una descendencia real podría asegurar más la conquista de nuestra tierra, la que nosotros creamos - decia Varie con seguridad mientras que su pecho ardía por el solo pensar la destrucción de tantas personas - creo que lo adecuado es que me dejes más tiempo en Gaea y me las arreglé en todo lo demas - dejo decir con cierta desconfianza al no estar segura de la reacción de su Padre.

Hija - le murmuró - me doy cuenta de tu pasión por ayudarnos, haz lo que sea justo, me has demostrado que eres capaz de tomar las mejores desiciones, baja y haz tu trabajo - terminó de decir el anciano con rostro alegre mientas la joven de vestidos largos y cremosos sentía cómo defraudaba a su padre, pero a la vez cómo podía ayudar a las personas que merecían vivir. Desde lo lejos, Etiom observaba todo, quien confiaba también en su hermana mayor.

Espero hacer lo correcto - pensó para si mientras le sonrió a su hermano que la miraba desde lo lejos - espero lo entiendas Etiom - terminó diciendo mientras dejaba salir sus alas para descender denuevo a tierra.











Después de esto - interrumpió la voz de la madre de Van al hacerlos volver al patio lleno de suaves gotas de agua - preparé según mis conocimientos de Gaea y la Luna Fantasma la manera de encontrar el destino que la leyenda hablaba acerca de los riuyins - dejo decir la antigua Reina de Fanelia.

¿Leyenda? - pregunto Van - Asonia me había hablado de ello -

Asonia... - comento Varie - él lo sabía todo, sé que mi padre tuvo que ver en su enfermedad para evitar esta verdad, pero por ello he venido - dijo mientras miraba al joven - porque es tiempo que sepas acerca de la leyenda del pueblo de Atlantis, tu pueblo.. - dijo la hermosa figura esbelta que aun brillaba frente a ellos en el momento de la lluvia - ... pues el estar durante años con los riuyins y ser una de las primeras viví el momento en que mi padre creó Gaea exactamente despues de que fuimos desalojados de la Tierra por tener la mayor perfección y junto con ello los conocimientos mas avanzados, pero dentro de ello la magía no se quedo atras, fue entonces que después de revelarme encontra de mi padre recordé esos conocimientos y lo necesario de dicha leyenda - se detuvó y llevó su mirada hacia los cielos cubiertos por la masa de nubes - La leyenda es simplemente más que una leyenda: "Aquella persona que se acerque a un riuyin recibirá la maldición y destrucción de su pueblo, pues dichos habitantes no conocen los sentimientos y son intolerantes al amor, cuya desventaja es su destrucción automatica...." - la Reina se detuvo por unos momentos y bajo su mirada - es por ello que los soldados del Rey Gooico jamás permitieron mi estancia con él, porque ha sido desde siempre la verdad acerca de nosotros, que a causa de nuestro nulo amor creamos odio y contienda, nos destruimos... más aun asi habia una esperanza - dejo decir la madre del Rey.

¿Una esperanza? ¿cuál? - pregunto Van inquieto, mientras que Hitomi aún escuchaba con impaciencia las palabras de la antigua Reina.

¿Es acaso esto ...? - pensaba Hitomi mientras observaba a la madre de Van - ¿acaso mis visiones acerca de la tierra y la gente en destrucción era Atlantis? ¿he venido para ver de nuevo una confrontación.... o para responder a todas mis preguntas? -

Nadie menciona el final de esta leyenda pues su comprensión no llega a todos: "Más aún la salvación llegará al pueblo el día en que el dragón y el destino se unan para desatar la linea de la destrucción, solo la unión de dos pueblos con distintas porciones logrará la paz de Gaea..." - continuó diciendo - y segun mis conocimientos, es allí donde yo tome el valor para revelarme contra mi padre, mi unico objetivo era encontrar esa unión de dos distintos pueblos para que Gaea estuviera en paz, fue entonces que crei que tu padre, hijo mio - dijo al mirar al chico de ojos carmesí - debía de estar conmigo, porque yo sabía que dicha unión tenia que ser de amor contrario a los sentimientos de mi pueblo riuyin - siguio diciendo Varie - pero también que debía de venir de distintos pueblos, creí entonces que la unión de una riuyin y un habitante de Gaea sería la solución a este problema, sabía que la respuesta me la daría la Luna Fantasma, lugar de donde procedemos nosotros, los habitantes de Atlantis -

¿De.. la Luna Fantasma...? - interrogó Hitomi a la hermosa madre al entender que ella de alguna forma podría ser una ascendencia de los riuyins; fue entonces que de nuevo la vista de Hitomi fue nublada por completo junto con la de Van.

Pasaron noches después de haber hablado con mi padre - dejo decir la figura de largos cabellos castaños - asi que me dediqué a buscar a ese hombre del cual me había enamorado, sabia que pertenecia al pueblo de Fanelia, pues me habia dicho que era el Rey, fue entonces que lo encontre.... -











Un coro celestial comenzó a entonar una hermosa canción que no era proveniente de Gaea, el joven Rey acompañado de su soldado Vargas escucharon la melodía en el mismo bosque donde ellos habían descansado después de un glorioso triunfo en contra de sus enemigos, el bosque aun era de noche y a lo lejos, el joven de cabellos negros pudo notar que las luciernagas estaban mas alborotadas que de costumbre en el hermoso lago que estaba a tan solo unos metros de distancia, una hermosa luz salió de entre los árboles y junto con su soldado se acercaron lentamente ante aquella sensación milagrosa.

Al acercarse al lago observó a una mujer que era elegantemente alumbrada por la luna, de pronto sus alas fueron desatadas de entre sus lomos y dos conjuntos de plumas fueron mostradas entre las luciernagas y las sombras de la noche.

¿Qué es esto? - dejo decir Gooico al no reconocer quién era en realidad dejandose llevar por el asombro de las alas.

¡Por el Dios del Dragón! - exclamó Vargas por detras del Rey quien hizo movimientos rapidos para colocarse justo delante de éste - Es un descendiente de Atlantis, un demonio sin duda alguna... Rey, es peligrosa, porfavor regresemos - dejo decir en posición de pelea mientras observó como el Rey lo apartaba de frente de él justo con un rostro asombrado y glorificado.

Vamos Vargas - murmuró el Rey al reconocer entonces la figura que estaba frente a él - ¿Ella un demonio? ¡Es hermosa! solo observala bien, no me importaría si tomará esa clase de demonio para mi - termino diciendo al acercarse a ella entrando en el lago, sus ropas reales comenzaron a ser penetradas por el agua fria, su mirada iba directamente hacia la mujer que lo había conquistado desde la vez primera, entonces Varie notó que efectivamente el Rey la había visto y supo que lo había encontrado, no tenia duda de ello... los mismos ojos azules le eran visibles, asi que lo miró frente a frente y le sonrió tiernamente ¡efecivamente era él! cómo no sonreirle pensaba la hermosa riuyin.

¿Eres Gooico de Fanelia? - preguntó con ternura mientras sus largos cabellos navegaban por las aguas y las luciernagas la cubrian de un brillo natural que aun sus alas dejaban salir.

¿Cómo sabes mi nombre? ¿cómo supiste dónde encontrarme? - pregunto con curiosidad al ver que ella no se había olvidado de él en aquella noche dentro del bosque, ella sonrió al notar la alegría que reflejaba el hombre que estaba frente a ella y mirando la Luna Fantasma llevo sus ojos hacia él denuevo.

La Luna Fantasma me lo dijo, sentia que el destino me hablaba desde lo mas prohibido y me suplicaba por esta unión - comento al llevar sus grandes y brillantes ojos hacia el lago - te agradezco por haberme ayudado aquella noche y disculpa mi huida - termino diciendo mientras colocaba su cadera de una forma atractiva al mover un poco sus alas blancas; de pronto el joven Gooico se acerco a ella y la miró con ternura, de alguna forma se había enamorado de ella, tal vez sus ojos o sus largos cabellos... pero ante todo lo habia conquistado sus hermosas alas ¿qué importaba si venia de Atlantis? ¿qué importaba cualquier leyenda? habia sido embrujado por la magía de una hermosa riuyin.

¿Cuál es tu nombre? - le pregunto curioso al verla de cerca - aquella noche no me lo mencionaste - comento entre sonrisas coquetas.

Varie - dejo decir mientras se acercaba mas a él ocasionando que las lucirnagas chocaran contra ella.

Varie... - le dijo el Rey al inclinarse y levantar su mirada hacia la hermosa figura alada - ¿te gustaría venir conmigo? - termino diciendo esperando con ancias la respuesta de la joven quien había quedado sorprendida por su pregunta, de alguna forma jamás había imaginado que éste le irradiara ese sentimiento calido al dejar salir tales palabras, mas preparada para ello le sonrio tiernamente y levanto su delgado y blanco brazo para colocarlo lentamente en las manos del joven de cabellos negros.

Seria un placer para mi - dejo decir mientras éste la jalaba tiernamente hacia ella llevandose consigo unas cuantas gotas que saltaban ante todo movimiento, de pronto ella se habia acercado bastante a él y sus mejillas sonrojaron a tal grado que aun la misma noche no logro ocultar, y el sentir que la mano del Rey cubria su cintura la llevo a un desato de pasiones que alborotaban su pecho - ¿por qué .. por qué mi corazón se acelera? - pregunto sin darse cuenta que habia mencionado tales palabras.





Porque pronto serás mi esposa - dejo decir el Rey al tocar los labios inexpertos de la joven riuyin quien no comprendiendo tal acción quedo pasmada, pero entendiendo sus sentimientos dejo llevarse por el joven de ojos azules.

¡Rey Gooico! - exclamó Vargas espantado y estuperfacto por lo que había cometido el Rey de Fanelia - ¡no puede ser! -

Fue entonces - dejo decir la voz de la antigua Reina - que comenzó mi búsqueda por el destino y por la resolución de la leyenda -











Entre tanto, fuera del Castillo de Fanelia las gotas aún seguian cayendo en el verde pasto de la ciudad, aun asi, en uno de los rincones del palacio un conjunto de hermosas flores aun brillaban y bailaba ante el continuo viento de esa mañana, estaban algo confundidas por el cambio del clima que dejaba mucho que desear a causa de su volubilidad y sus repentinos momentos de desahogo... entre tanto una sombra dejo verse de entre los ventanales, cabellos grises podian notarse dentro de los vidrios del lugar y ojos azules miraban con curiosidad y desesperación las pequeñas flores - Oh cielos - pensó para sí - las hermosas flores se estan dañando por el viento, me pregunto quién se encargará de cuidarlas - de pronto la joven Selena se extraño de su comentario, de pronto miro sus manos cubiertas por blancos guantes y llevó su mirada hacia el reflejo del espejo que facilmente delineaba su estrecho rostro junto con sus penetrantes ojos azules - ¿desde cuándo me preocupo tanto por las flores? - pensaba para si, segundos después dentro de su mente logro recordar sucesos que pasaban rapidamente - ¡flores! - pensaba para si - Jajuka... - dentro de su pecho un estrecho sentimiento se apropio de ella, durante los meses que había vuelto a ser Selena aún no recordaba del todo su pasado, pequeños momentos llegaban dependiendo de las situaciones por las que pasaba durante esos días y el ver una vez más las flores recordó entonces cuando amorosamente su único amigo le regalaba flores de niña, sus ojos se nublaron con lágrimas e impulsivamente llevo su mano derecha hacia la ventana golpeandola levemente mientras sollozaba tristemente - .... Jajuka.... ¿cómo no te había recordado? después de todo fuiste el unico que estuvo conmigo desde los más grabes momentos... - entre sus pensamientos vagaron los sucesos de hace años, sabía que si ella había vuelto a ser Selena era porque su gran amigo la habia conducido a ello, recordó entonces el momento en que peleando con Van su joven amigo le exclamo: "¡Velve a ser la tierna Selena de antes!" sus ojos entonces resaltaron su azulado tono entre los vidrios - ¡es cierto! - se dijo a sí misma - por lo menos pude cumplir una de sus ultimas peticiones - dejo decir con una leve sonrisa.

Quedo por unos segundos mirando su reflejo en el ventanal, aunque realmente no notaba con simplicidad las lines que reflejaban ni aun las gotas que lograban chocar contra ella, estaba recordando lo que era ahora y lo que sentia por el joven Van, cosa que aun no podia explicar facilmente, creia estar enamorada segun las palabras que Allen le había hablado, pero sentia que los sentimientos malos que nacian al ver a la chica de la Luna Fantasma hablaban por si solos al hacerle saber que en verdad sentía algo demasiado increible por el joven de cabellos negros sin aun entender por qué. De pronto logro ver de entre el horizonte que aun se sofuscaba por las gotas que chispeaban de lo lejos una sombra que iba acercandose levemente al palacio, su curiosidad se extendio al ver que no se ocultaba de entre la lluvia que caia frecuentemente del firmamento, por lo que se movia de un extremo a otro del ventanal para lograr enfocar con su mirada a la persona que se acercaba encorbado de los hombros - ¡que extraño! ¿alguien caminando bajo la lluvia? - se interrogó mientras llevada por las curiosidades de una mujer tomo con ambas manos su largo vestido y llevo sus piernas rapidamente hacia la entrada del palacio.

Por el otro extremo del lugar, en el mismo horizonte que aun no se despejaba con claridad a la vista de Selena un hombre de cabellos negros se acercaba al palacio.

Este es el lugar - dejo decir una voz varonil que llevaba consigo una larga gabardina grisacea que lograba cubrir desde su cuello hasta lo largo de sus piernas, sus cabellos negros y largos sujetados con un reducido liston eran movidos por el viento que no incomodaba al joven de ojos verdes - siento sangre riuyin aun que la lluvia este cayendo siento fuertemente la sensación de estar en familia - penso para si el joven Etiom al detenerse justo frente del Palacio y de las flores que sin techo estaban siendo destrozadas por el viento, logrando ver esto el joven riuyin sintio algo dentro de él - ¡oh rayos! - penso para si al tomar su pecho - ¡que movimiento mas raro he sentido desde aqui! - expreso con cierta confusión - ¿será de esto lo que hablo mi padre? tengo que evitarlo - y sin darse cuenta doblo sus rodillas para tomar los petalos rosados de la flor que a duras penas soportaba su raiz para sujetarse a tierra - ¡que hermosa planta! - repaso por su mente al tocar la suavidad de ésta -

Selene ya había llegado hacia la puerta principal, saco su mirada lentamente hacia fuera empujando con pesadez el portón del palacio - ¿quién es? - dejo decir mientras recordaba las palabras de Allen "recuerda que como una dama nunca debes de hablar con confianza con todo joven" - pero esa vez solo estaba charlando con un moribundo de Asturia - se dijo para si con cierta sonrisa - éste hombre que veo mirando tiernamente las flores no parece ser tan pojandroso como el de aquella vez... si me acerco... - penso Selena mientras abria el portón ocasionando gran ruido logrando que el joven Etiom pudiera notar la presencia de la joven, sus verdes ojos fueron dirigidos rapidamente hacia la procedencia del sonido dandose cuenta entonces que la joven de grises cabellos lo observaba - oh oh... - se dijo la joven de ojos azules - ¿Allen se molestará por esto? - se interrogo con cierta tímidez al observar que el hombre de gabardina grisacea se habia incorporado.

¡Lo siento! - dejo decir sin salir del portón - no quería interrumpirle - termino diciendo mientras hacia una pequeña reverencia tomando sus vestidos rosados para expresar el respeto. El joven la miró fijamente.









Largos cabellos castaños se movieron entre el viento, la mirada carmesí de la figura blanca y esbelta que aun estaba frente a los jóvenes se dirigio a sus espaldas - ¡Lo he sentido! - murmuró ocasionando que la visión de los jóvenes fuese detenida.

¿Pasa algo Madre? - dijo Van al acercarse un poco a la figura brillante - ¿qué has sentido?

Van... Hitomi - menciono al volver a mirarlos - no hay tiempo, debo de irme antes que mi padre note mi presencia - dejo decir con cierta irregularidad de tono - aun hay tantas cosas que deben de saber acerca de ambos y de lo que les toca vivir pero con seguridad lo sabrán pronto, les suplico que mientras tanto eviten a toda costa que Gólgota note el amor que sienten, ocultense del firmamento de donde él facilmente puede verlos, más de la noche podrán escapar pues no puede ver en las sombras - dejo decir sorpendiendo con tales palabras a los jóvenes - se que esto es extraño pero entenderán después por qué deben de ocultar su amor asi como yo lo hice con el Rey Gooico - terminó diciendo la Reina mientras gradualmente desaparecía de su presencia - ¡Por favor! cuidense y prometanme que seguirán amandose, es necesario que ambos esten juntos aunque ahora les pida que oculten sus sentimientos - dejo decir la reina en tono cada vez mas bajo al desaparecer de la presencia de ellos.

Lo prometemos Madre - dejo decir el joven de ojos carmesi al tomar de un hombro a la chica de ojos verdes quien se habia inclinado hacia él - prometo amar a Hitomi -

Y ocultar lo que sentimos hasta el tiempo que sea necesario - expresó con sinceridad la chica de cenizos cabellos quien mieraba fijamente hacia la figura transparente de la Reina.





¡Que todo esto sea por el bien de Gaea! - se escucho por ultimo la voz de Varie quien complemente habia desaparecido y dejado a los jóvenes en el patio mojado por la lluvia que habia disminuido en su proceso de precipitación.

De esta manera los cuerpos de Van y Hitomi seguían mojadonse con la lluavia que gradualmente se desvanecía, preparandose entonces para una guerra que como la misma Varie denomino no era terrenal sino de los cielos, aun no comprendian con certeza cuál era el papel que ellos estaban llevando en el proceso de la paz en Gaea pero sabían que si debían de ocultar su amor hacia los firmamentos entonces entendian que debian de cumplirlo aunque sus sentimientos lo llevarán a lo contrario; las nubes aun seguian en presencia de la ciudad de Fanelia pero esta vez para ser testigos de la magía que aun gobernaba en el mundo tan místico donde la Luna y la Tierra logran verse desde el firmamento.