En el ojo del gato
POR: Chevige César Marcó
        Sueños de un miembro de la Coordinadora Democrática
        Decreto No. 1
     Nosotros la oposición fascista, seccional venezolana del Imperialismo Yanqui. Fieles seguidores de los principios de la propaganda goebeliana, es decir, de los principios de cómo Adolfo Hitler logró apoderarse de media Europa y ejecutar el Holocausto, nos declaramos en estado de emergencia frente a todos los pobres irredentos que se han apoderado de este país.
    Orgullosos de los méritos de haber destruido el proyecto fundamental de Simón Bolívar y romper la unidad sudamericana, asesinos materiales e intelectuales de ese fascineroso llamado Antonio José de Sucre. Felices de haber sido quienes logramos liquidar físicamente a ese bandolero llamado Ezequiel Zamora. Con el General Gómez, cumplidores de la hazaña de entregarle nuestro país a los gringos. Con Rómulo Betancourt nos aliamos para derrocar a un tal Medina Angarita que le estaba dando muchas dádivas a los pobres, con Betancourt y sus adecos nos volvimos a aliar para limpiar a Venezuela de aquellos que llamaban a la liberación nacional en los años sesenta. Nos llenamos de condecoraciones lanzando estudiantes y campesinos desde helicópteros y así aterrorizar a todos esos mestizos malolientes para que no se atrevieran nunca más a rebelarse.
    Nosotros que les metimos los tanques de guerra a la Universidad Central para acabar con la subversión. Que hicimos el sacrificio de poner a nuestros hijos a estudiar en las Universidades Públicas para que los hijos igualados de los obreros no siguieran echando vaina desde allí. Nosotros que el 27 de febrero del 89 nos entregamos en cuerpo y alma al genocidio de más de 5 mil de aquellos que desafiaron nuestro inmenso poder.
    Nosotros que aguantamos y derrotamos el chaparrón de una rebelión que encabezó el negrito ese de Chávez. Nos sentimos defraudados, reclamamos a esos heroicos marines yanquis, formados con el dinero que les mandábamos desde este enclave del imperio, que todavía no hallan actuado para acabar con esta fiesta de mestizos que hoy gobierna este país.
   No nos bastó con el decreto de sir Carmona Estanga, ese incapaz no mató a los irredentos desde el comienzo, y el negrito Chávez volvió a quedar vivo. Ahora vamos a utilizar todo nuestro terror, ¡ja¡, ¡sangre sí, todo el poder para los yanquis¡. No pareceremos más el escuadrón mete la pata, somos malos y lo vamos a demostrar.
(EL PRESENTE TEXTO ES CARTA DE DESEOS QUE UN RECONOCIDO MIEMBRO DE LA COORDINADORA, GORDISIMO, CON CARA DE COCHINO, ENTREGÓ POR INTERMEDIO DE PEÑA ESCLUSA A LA EMBAJADA NORTEAMERICANA EN NUESTRO PAÍS. ESTE SEÑOR DEJÓ COPIAS DE LA CARTA POR TODAS PARTES PORQUE CREYÓ QUE EL EMBAJADOR SHAPIRO ERA COMO EL NIÑO JESÚS).