HIPISMO

Como afirmamos en el principio, el hipismo ha sido un deporte predilecto de los mocanos; ya por el año de 1872 el Ayuntamiento e Moca emitió una ordenanza regulando las carreras de caballos en el pueblo; todavía a principio de siglo estas carreras eran muy populares. En 1920 funcionó el primer hipódromo llamado Patria y Unión, propiedad de Don Toño Rojas, el cual estaba ubicado en donde están los almacenes de la empresa compradora de tabaco "Oveca", donde trabajaron Ramoncito Nuñez (El Venao), y Elisio Estevez.

Don Toño tenía una grande y muy buena cuadra de caballos; también tenían cuadras Los Cáceres, Los Cabrera, Los Lara y Don Luciano Hernández, entre otros. A este hipódromo venían a competir caballos de Santiago y otras provincias del Cibao.

Es bueno saber que Don Ramón Cáceres fue uno de los grandes jinetes de Moca de finales del siglo pasado y a principio de este. Don Ramón Cáceres, siendo un jovenzuelo era de los ídolos de los jóvenes de esa época, en casi todas la oportunidades que competía ganaba las carreras, también las recordadas carreras de cintas a caballo que se celebraban en las Fiestas Patronales a la Virgen del Rosario, Patrona del Municipio de Moca.

El destacado poeta Juan José Llovet describió en el periódico La Opinión una famosa cabalgata celebrada en Moca en las festividades de la Feria del Cacao, en el año de 1927 y decía: "Lo que más me plació de Moca fue la arrogante y viril cabalgata del domingo. Los jinetes y los caballos de Moca son, sin disputa posible, los mejores de la república".

Además es bueno dar a conocer que los generales Francisco Antonio Salcedo, Telésforo Hernández, Raúl y Eliseo Cabrera, Don José María Rodríguez y el coronel José Contreras fueron grandes y destacados jinetes de Moca y de la República Dominicana.

El segundo y último hipódromo de este siglo que funcionó en Moca fue el llamado "El Benefactor", que fue formalmente inaugurado el 29 de Abril del 1945. Existía una gran instalación en el mismo lugar donde hoy está el barrio Mejoramiento Social (Gregorio Rivas). El Stand, estaba don hoy se encuentra la casa de familia de los esposos Patricio Comprés y Miguelina Sanabia.

Este gran stand fue construído por el maestro constructor Don Fello Guzmán en la sindicatura del Sr. Chungo Pichardo. El administrador lo fue Arturo Morera y trabajaron en el mismo como taquilleros y en la ventana de los Pools (mutuales): Diana y Antillana Pérez, hijas de Don Ricardo Pérez; Elsa Pérez y Nena Minaya, también trabajó en el departamento de apuestas, Nicolás Caputo y Don Quico Infante, que eran empleados del Ayuntamiento y eran utilizados en trabajos del hipódromo que era una dependencia edilicia. En la cantina y otras actividades trabajaron Virgilio Martínez, Pay Pancho y Manuel Pichardo; como jueces de salida trabajaron Don David Espinal y Federico Raposo (daban el banderaso). Como jurados trabajaron Don Francisco Pérez y el Dr. Polón Henríquez, entre otros.

Fedón Espinal y Corondo eran taquilleros en las entradas de los bleachers, Ramón Antonio Perez (Baro) trabajó en la limpieza y como mensajero del hipódromo. La entrada costaba cincuenta y veinticinco centavos adultos y niños respectivamente y funcionaba los domingos y días feriados. Entre los jockeys (o montadores de los caballos) se pueden mencionar: Careto, Antonio, Caquito, Blanco el hijo de María Guesito, también otro joven llamado José; corría también el hijo de José Peña en el caballo de su padre que se llamaba "Pajarito".

Las cuadras mas importantes eran las de don Guallo Liriano, llamada "La Tropical" que tenía muy buenos caballos entre otros: "Tu" y "Yo", "Tracir", "Pensamiento" (este en una oportunidad cogió al niño Cesar Liriano hijo de don Guayo y le dio la vuelta a la pista, con él mordido por el brazo), "Peravia", "Rubí", "Cariño" y "Telémaco"; este último pura sangre.

Trabajaba con Don Guayo un señor puertorriqueño llamado Perucho Rodríguez que era veterinario; mientras que bañaba y alimentaba a los mismos el Sr. Negro Pérez (Chuchú).

Otra de las mejores cuadras era la de Don Vinicio Perdomo (Las Mercedes) y sus caballos llevaban el nombre de piezas de automóviles tales como: Generador, Bujía, "Switch"y "Batería", además otro que le llamaban Pata Blanca, porque tenía las cuatro patas blancas y el resto del cuerpo era color melao.

También era dueño de caballos el Sr. Epimenio Carrasco, exmilitar.

Don Miguel Comprés tenía algunos caballos, uno llamado "Capotillo" y otro "Cotubanamá".

Leonte Schott (héroe de la jornada de las Manaclas, junto al inmenso Manolo Tavarez Justo) y su esposa doña Nañá Cáceres, también tenían caballos de carreras (Doña ñañá era una gran jinete), y uno de sus mejores caballos era: "Nancy".

La cuadra de Leonte Schott y doña ñañá se llamaba "Estancia Nueva".

También tenían caballos los Cotes, de Cutupú; Don Fello Rojas era dueño de cuadra y la suya se llamaba "Carmen", Don Tuto Guzmán era otro de los amantes del hipismo y dueño de cuadra y tenía una yegua pura sangre llamada "Carmelita". Nos cuenta Baro que un día se enfrentaron Generador, Carmelia, Nancy y Cotubanamá y Baro que se había dado cuenta de que algunos de los caballos estaban drogados le cogió prestado un peso a Antillana Pérez y jugó una mutual con Carmelita en primera y Generador en segunda los que ganaron por estar endrogados y Baro ganó la mutual que dio un dividendo de $82.60 (cuantos cuartos).

De Santiago participaban muchos caballos y recordamos en especial uno blanco completo y pequeño, llamado Parelito que era un jet en la pista del hipódromo. Tuvo poco tiempo de operación y fue cerrado por los años de 1948, 1949; quedó el Stand y el Play de Baseball en el centro por muchos años.

Por los años de 1958 fue destruído el Stand y la pista para el gobierno construir el barrio de Mejoramiento Social que luego fue bautizado con el nombre de "Gregorio Rivas". Parte de la madera del gran Stand se le cedió a los padres salesianos y se construyó en el play de los padres un pequeño Stand que duró por varios años. Este estaba donde hoy está el oratorio a Don Bosco al final de la calle José María Michel, donde funciona el colegio de Don Bosco.

En los últimos tiempos las competencias de caballos de paso fino se puso de moda en Moca y de los mejores exponentes podemos citar a Nené Villar, con varios caballos campeones nacionales e internacionales como "Tito Livio", "Independiente", "Marichalo" y otros grandes campeones de paso fino y bellas formas.

Enriquillo Encarnación, José María Hernández, Wilfredo Bautista, Luisito Gómez, Marién Alba, Chocho y Manuel Ortiz y Don Vinicio Hernriquez (EPD) fueron de los entusiastas propietarios de finos y bellos ejemplares del paseo sincronizado y del caminar acomodado.

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