TECNOLOGíA ð Cada vez más cerca la integración entre telefonía y
redes IP |
Impresiones sobre el
futuro de la telefonía por Internet
Se prevé
que alrededor del año 2005 el tráfico de Internet será equivalente
al de la telefonía convencional. La definitiva potenciación de la
gran red como sistema global de comunicaciones vendrá de la mano
de la telefonía y su integración en las aplicaciones actualmente
existentes. Un desafío para los operadores, que habrán de
garantizar condiciones de fiabilidad y velocidad a la altura de
las circunstancias, y un beneficio para los usuarios, que en un
futuro podrán realizar sus llamadas a un precio hasta cinco veces
menor al actual.
Dentro de un contexto de contínuos cambios en las tecnologías
de la comunicación, los últimos años han alumbrado un fenómeno
nuevo y singular. El mercado de acceso a Internet, hasta hace poco
basado simplemente en ofrecer a los usuarios una vía de conexión
con la red, se ha mostrado como un campo de ilimitadas
posibilidades para la puesta en funcionamiento de nuevos
servicios. De todos ellos es sin duda la telefonía el de mayores
posibilidades de cara a un público masivo, aún pese a parecer a
simple vista un mundo antagónico al de las redes. Mientras la
telefonía tradicional está orientada a circuitos, Internet está
orientada a paquetes. La telefonía clásica no admite retardos,
mientras que Internet no está orientada a tiempo real. Estos y
otros factores parecen distanciar ambos mundos, pero ya han
comenzado a darse algunos primeros pasos de importancia.
En primer lugar, uno de los requisitos para el éxito comercial
de estos servicios es la definición de estándares. El estándar de
telefonía en Internet se llama H.323 y ya ha sido apoyado por
numerosos fabricantes. El estándar permite el envío de señales de
audio y vídeo por medio de redes, control de llamada y gestión
dinámica. Este paso adelante, sin embargo, no oculta el hecho de
que todavía existen obstáculos técnicos que impiden que la
telefonía por medio de redes pueda equipararse en calidad a la
telefonía convencional. Entre estos factores habría que citar las
limitaciones actuales en el ancho de banda disponible
habitualmente, los retardos de la red y la calidad de compresión.
Tampoco puede dudarse que se echa en falta una aplicación capaz de
hacer las grandes redes accesibles a un público amplio y no
solamente a aquellas personas con conocimientos específicos de
informática. Sin embargo, un factor favorable parece destinado a
catapultar definitivamente el nuevo servicio: la transmisión de
señales de voz por medio de la red puede costar en el futuro una
quinta parte que hacerlo por la telefonía convencional. Parece
lógico dadas las circunstancias que la aparición del fenómeno
fuera percibida en principio como una amenaza de enorme alcance
por parte de los operadores de comunicación, en vista de la caída
de tarifas que seguiría a su puesta en práctica generalizada.
Ahora las posturas han cambiado, ya se acepta el hecho como
inevitable y los operadores han percibido las nuevas posibilidades
de negocio que se derivan de combinar voz y servicios de datos.
Así, no es extraño que sean cada vez más los operadores de
telecomunicación que invierten en empresas de este sector, al
tiempo que las empresas comienzan a reclamar a sus proveedores de
servicios de telecomunicaciones soluciones de telefonía por
Internet e igualmente los proveedores de televisión por cable y
acceso a Internet toman posiciones en esta tecnología. Esta
evolución en el mercado ha dado como primer resultado los
servicios ya en marcha de fax y telefonía en intranets.
El vehículo sobre el que habrán de asentarse en el futuro las
comunicaciones telefónicas a través de Internet es el IP (Internet
Protocol). Hay que puntualizar que se trata en realidad de un
conjunto de protocolos y que sería más apropiado denominarlo
TCP/IP. Por TCP (Transmisión Control Protocol) entendemos el
mecanismo que divide los datos que se envían en paquetes y les
asigna una dirección y también información sobre cómo deben
reagruparse en cuanto lleguen a su destino, ya que al no existir
en Internet conexiones cerradas los paquetes de datos pueden
dirigirse a su destino por distintas rutas. El protocolo TCP/IP
incluye también aplicaciones para verificar en todo momento si han
llegado a su destino los datos enviados y para solicitar su
reenvío en caso de que no hubiera sido así. Parece evidente a
estas alturas que el TCP/IP va a convertirse en el estándar
aceptado para todo tipo de servicios, lo que facilita de cara a un
futuro próximo la convergencia con las redes clásicas de
conmutación de voz. Un dato que apunta precisamente hacia esa
convergencia es la evolución que han experimentado estas redes y
que es un indicio muy claro de su asimilación futura con Internet.
Por una parte, se registra en las redes públicas la tendencia a
introducir de forma gradual inteligencia en la red con el fin de
proporcionar nuevos servicios a los usuarios. En cuanto a las
redes privadas, se ha evolucionado hacia la creación de redes
privadas virtuales. Por lo que respecta a las redes de datos
públicas, la tendencia es la de redes generalistas conectadas a
Internet y basadas en TCP/IPS, mientras que en las privadas se
avanza hacia la creación de intranets privadas virtuales que
ofrezcan a sus usuarios servicios de comunicación rápidos, fiables
y al mismo tiempo asequibles. Conociendo este proceso, se puede
afirmar que la integración entre redes clásicas y redes IP se está
produciendo ya y alcanzará su culminación en dos fases: una
primera en la que las redes IP puedan ser utilizadas como un medio
de acceso para servicios de telefonía convencional, fase en la que
ya nos encontramos, y una segunda de integración total, en la que
la voz se transmitirá por medio de IP y en el que una serie de
dispositivos de acceso especializados o teléfonos web permitirán
el acceso integrado tanto a servicios de voz como a servicios de
datos en Internet y otras aplicaciones.
Tal vez sea aún demasiado pronto para especular sobre las más
avanzadas posibilidades de esta futura integración, pero podemos
aventurar algunos de los servicios de los que podremos disponer en
un futuro no tan lejano:
- Posibilidad de simultanear el acceso a Internet con la
realización de llamadas telefónicas.
- Extensión virtual global de una centralita.
- Centros de atención
telefónica en TCP/IP.
- Teletrabajo integrando voz y
datos.
Junto con estas nuevas aplicaciones, otros servicios
tradicionalmente ofrecidos por los operadores de telecomunicación
experimentarán un cambio profundo gracias a la integración de
servicios de voz y datos. Así, las páginas amarillas servirán a
las empresas como forma de acceso a sus servicios de comercio
electrónico, ya que podrá combinarse su servicio de atención al
cliente con obtención de datos acerca de sus productos y
servicios. Las páginas blancas, por su parte, se convertirán en un
modo de acceso para los servicios comunitarios ofrecidos por los
operadores, como correo, directorios, mensajería, mailings,
anuncios por palabras, ventas, etc. El interfaz web, por su parte,
permitirá mejorar y simplificar servicios actuales de telefonía,
como el acceso a buzón de voz integrado con e-mail, gestión de
servicios de multiconferencia, gestión de servicios de "sígame",
etc. Naturalmente, es imprescindible para hacer realidad todas
estas nuevas opciones que los operadores pongan en pie una
amplísima infraestructura informática y de comunicaciones capaz de
absorber todo el tráfico que puede generarse con estos nuevos
servicios y permitan tiempos de respuesta muy rápidos para cada
uno de ellos. Conceptos como redundancia, escalabilidad,
seguridad, gestión, encriptación, distribución o replicación se
convertirán en claves de éxito para todos estos nuevos servicios.
Es evidente también que sólo aquellos operadores que sean capaces
de integrarlos de manera operativa en sus redes de comunicaciones
conseguirán ocupar cuotas significativas en el nuevo panorama de
las telecomunicaciones que empieza a dibujarse y del que esta
integración de redes va a formar parte de un modo muy
destacado.
No debemos olvidar que serán por encima de todo los usuarios
quienes podrán beneficiarse del afianzamiento de la telefonía por
Internet. Si para las empresas esta nueva situación significa
basicamente nuevas posibilidades de negocio, la telefonía en redes
IP aportará al usuario rebajas considerables en las llamadas
telefónicas convencionales y acceso a nuevos servicios integrados
de voz y datos de una forma más cómoda y asequible.
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TELEFONICA EN LAS REDES |
| Telefónica no ha
pasado por alto la tendencia generalizada y empezó a
comercializar sus servicios IP en el pasado mes de
mayo. La red puesta en marcha por Telefónica
Transmisión de Datos (TTD) ha supuesto para la
compañía una inversión cercana a los 10.000 millones
de pesetas y su servicio se orienta desde el principio
hacia dos vertientes, una dirigida a empresas y otra
para proveedores de servicio de Internet. Por lo que
se refiere al ámbito empresarial, la modalidad
denominada Uno IP permite al cliente, corporaciones y
PYMES, contratar un canal garantizado con acceso
al |
servicio
a través de líneas punto a punto, Frame Relay, ATM o
ADSI. Por lo que respecta a los proveedores de
Internet, InfoVía Plus ha reemplazado a InfoVía con la
aportación de nuevos servicios de valor añadido tales
como soporte de contenidos, mensajería multimedia,
intercambio electrónico de documentos entre empresas y
otros. Otra de las novedades que presenta InfoVía Plus
es la de que se puede acceder a él a través de un
número telefónico normal en sustitución del 055, que
era el que venía siendo utilizado hasta ahora por
InfoVía. | |
YOLANDA VELASCO
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