COBERTURA

Nº18

 

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Impresiones sobre el futuro de la telefonía por Internet

 

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Cada vez más cerca la integración entre telefonía y redes IP

 

Impresiones sobre el futuro de la telefonía por Internet

Se prevé que alrededor del año 2005 el tráfico de Internet será equivalente al de la telefonía convencional. La definitiva potenciación de la gran red como sistema global de comunicaciones vendrá de la mano de la telefonía y su integración en las aplicaciones actualmente existentes. Un desafío para los operadores, que habrán de garantizar condiciones de fiabilidad y velocidad a la altura de las circunstancias, y un beneficio para los usuarios, que en un futuro podrán realizar sus llamadas a un precio hasta cinco veces menor al actual.

 

Dentro de un contexto de contínuos cambios en las tecnologías de la comunicación, los últimos años han alumbrado un fenómeno nuevo y singular. El mercado de acceso a Internet, hasta hace poco basado simplemente en ofrecer a los usuarios una vía de conexión con la red, se ha mostrado como un campo de ilimitadas posibilidades para la puesta en funcionamiento de nuevos servicios. De todos ellos es sin duda la telefonía el de mayores posibilidades de cara a un público masivo, aún pese a parecer a simple vista un mundo antagónico al de las redes. Mientras la telefonía tradicional está orientada a circuitos, Internet está orientada a paquetes. La telefonía clásica no admite retardos, mientras que Internet no está orientada a tiempo real. Estos y otros factores parecen distanciar ambos mundos, pero ya han comenzado a darse algunos primeros pasos de importancia.

En primer lugar, uno de los requisitos para el éxito comercial de estos servicios es la definición de estándares. El estándar de telefonía en Internet se llama H.323 y ya ha sido apoyado por numerosos fabricantes. El estándar permite el envío de señales de audio y vídeo por medio de redes, control de llamada y gestión dinámica. Este paso adelante, sin embargo, no oculta el hecho de que todavía existen obstáculos técnicos que impiden que la telefonía por medio de redes pueda equipararse en calidad a la telefonía convencional. Entre estos factores habría que citar las limitaciones actuales en el ancho de banda disponible habitualmente, los retardos de la red y la calidad de compresión. Tampoco puede dudarse que se echa en falta una aplicación capaz de hacer las grandes redes accesibles a un público amplio y no solamente a aquellas personas con conocimientos específicos de informática. Sin embargo, un factor favorable parece destinado a catapultar definitivamente el nuevo servicio: la transmisión de señales de voz por medio de la red puede costar en el futuro una quinta parte que hacerlo por la telefonía convencional. Parece lógico dadas las circunstancias que la aparición del fenómeno fuera percibida en principio como una amenaza de enorme alcance por parte de los operadores de comunicación, en vista de la caída de tarifas que seguiría a su puesta en práctica generalizada. Ahora las posturas han cambiado, ya se acepta el hecho como inevitable y los operadores han percibido las nuevas posibilidades de negocio que se derivan de combinar voz y servicios de datos. Así, no es extraño que sean cada vez más los operadores de telecomunicación que invierten en empresas de este sector, al tiempo que las empresas comienzan a reclamar a sus proveedores de servicios de telecomunicaciones soluciones de telefonía por Internet e igualmente los proveedores de televisión por cable y acceso a Internet toman posiciones en esta tecnología. Esta evolución en el mercado ha dado como primer resultado los servicios ya en marcha de fax y telefonía en intranets.

El vehículo sobre el que habrán de asentarse en el futuro las comunicaciones telefónicas a través de Internet es el IP (Internet Protocol). Hay que puntualizar que se trata en realidad de un conjunto de protocolos y que sería más apropiado denominarlo TCP/IP. Por TCP (Transmisión Control Protocol) entendemos el mecanismo que divide los datos que se envían en paquetes y les asigna una dirección y también información sobre cómo deben reagruparse en cuanto lleguen a su destino, ya que al no existir en Internet conexiones cerradas los paquetes de datos pueden dirigirse a su destino por distintas rutas. El protocolo TCP/IP incluye también aplicaciones para verificar en todo momento si han llegado a su destino los datos enviados y para solicitar su reenvío en caso de que no hubiera sido así. Parece evidente a estas alturas que el TCP/IP va a convertirse en el estándar aceptado para todo tipo de servicios, lo que facilita de cara a un futuro próximo la convergencia con las redes clásicas de conmutación de voz. Un dato que apunta precisamente hacia esa convergencia es la evolución que han experimentado estas redes y que es un indicio muy claro de su asimilación futura con Internet. Por una parte, se registra en las redes públicas la tendencia a introducir de forma gradual inteligencia en la red con el fin de proporcionar nuevos servicios a los usuarios. En cuanto a las redes privadas, se ha evolucionado hacia la creación de redes privadas virtuales. Por lo que respecta a las redes de datos públicas, la tendencia es la de redes generalistas conectadas a Internet y basadas en TCP/IPS, mientras que en las privadas se avanza hacia la creación de intranets privadas virtuales que ofrezcan a sus usuarios servicios de comunicación rápidos, fiables y al mismo tiempo asequibles. Conociendo este proceso, se puede afirmar que la integración entre redes clásicas y redes IP se está produciendo ya y alcanzará su culminación en dos fases: una primera en la que las redes IP puedan ser utilizadas como un medio de acceso para servicios de telefonía convencional, fase en la que ya nos encontramos, y una segunda de integración total, en la que la voz se transmitirá por medio de IP y en el que una serie de dispositivos de acceso especializados o teléfonos web permitirán el acceso integrado tanto a servicios de voz como a servicios de datos en Internet y otras aplicaciones.

Tal vez sea aún demasiado pronto para especular sobre las más avanzadas posibilidades de esta futura integración, pero podemos aventurar algunos de los servicios de los que podremos disponer en un futuro no tan lejano:

- Posibilidad de simultanear el acceso a Internet con la realización de llamadas telefónicas.                - Extensión virtual global de una centralita.                                                                                          - Centros de atención telefónica en TCP/IP.                                                                                         - Teletrabajo integrando voz y datos.

Junto con estas nuevas aplicaciones, otros servicios tradicionalmente ofrecidos por los operadores de telecomunicación experimentarán un cambio profundo gracias a la integración de servicios de voz y datos. Así, las páginas amarillas servirán a las empresas como forma de acceso a sus servicios de comercio electrónico, ya que podrá combinarse su servicio de atención al cliente con obtención de datos acerca de sus productos y servicios. Las páginas blancas, por su parte, se convertirán en un modo de acceso para los servicios comunitarios ofrecidos por los operadores, como correo, directorios, mensajería, mailings, anuncios por palabras, ventas, etc. El interfaz web, por su parte, permitirá mejorar y simplificar servicios actuales de telefonía, como el acceso a buzón de voz integrado con e-mail, gestión de servicios de multiconferencia, gestión de servicios de "sígame", etc. Naturalmente, es imprescindible para hacer realidad todas estas nuevas opciones que los operadores pongan en pie una amplísima infraestructura informática y de comunicaciones capaz de absorber todo el tráfico que puede generarse con estos nuevos servicios y permitan tiempos de respuesta muy rápidos para cada uno de ellos. Conceptos como redundancia, escalabilidad, seguridad, gestión, encriptación, distribución o replicación se convertirán en claves de éxito para todos estos nuevos servicios. Es evidente también que sólo aquellos operadores que sean capaces de integrarlos de manera operativa en sus redes de comunicaciones conseguirán ocupar cuotas significativas en el nuevo panorama de las telecomunicaciones que empieza a dibujarse y del que esta integración de redes va a formar parte de un modo muy destacado.

No debemos olvidar que serán por encima de todo los usuarios quienes podrán beneficiarse del afianzamiento de la telefonía por Internet. Si para las empresas esta nueva situación significa basicamente nuevas posibilidades de negocio, la telefonía en redes IP aportará al usuario rebajas considerables en las llamadas telefónicas convencionales y acceso a nuevos servicios integrados de voz y datos de una forma más cómoda y asequible.

 TELEFONICA EN LAS REDES

 Telefónica no ha pasado por alto la tendencia generalizada y empezó a comercializar sus servicios IP en el pasado mes de mayo. La red puesta en marcha por Telefónica Transmisión de Datos (TTD) ha supuesto para la compañía una inversión cercana a los 10.000 millones de pesetas y su servicio se orienta desde el principio hacia dos vertientes, una dirigida a empresas y otra para proveedores de servicio de Internet. Por lo que se refiere al ámbito empresarial, la modalidad denominada Uno IP permite al cliente, corporaciones y PYMES, contratar un canal garantizado con acceso al  servicio a través de líneas punto a punto, Frame Relay, ATM o ADSI. Por lo que respecta a los proveedores de Internet, InfoVía Plus ha reemplazado a InfoVía con la aportación de nuevos servicios de valor añadido tales como soporte de contenidos, mensajería multimedia, intercambio electrónico de documentos entre empresas y otros. Otra de las novedades que presenta InfoVía Plus es la de que se puede acceder a él a través de un número telefónico normal en sustitución del 055, que era el que venía siendo utilizado hasta ahora por InfoVía.

YOLANDA VELASCO

 


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