LA SAGA DEL MAR DEL CAOS
Estaba allí de nuevo. No pudo evitar
sonreir con malicia. Se observó detenidamente frente a un espejo, admirando su
nuevo cuerpo. Era tan similar al anterior, y al mismo tiempo tan diferente...
Ahora
era el cuerpo de un adulto. Le encantaba su aura de maldad, la crueldad de su
mirada, su diabólica sonrisa. Y volvía a ser él, en toda su gloria. El señor de
los demonios. Mei Ou Sama Fibrizzo.
Se
recostó en su trono y comenzó a planear su venganza contra la humanidad.
-¡Dame
ese huevo de avestruz ahora mismo!
-¡No!¡Es
mío!¡Tú ya te has comido toda la bandeja de filetes!
Al
oir esas palabras un estremecimiento recorrió la columna vertebral de Philia Ul
Copt. La mejor forma de arruinar unas vacaciones era encontrarse con Lina y
Gourry. Trató de escabullirse por la puerta trasera de la posada, pero entonces
escuchó lo que más temía
-¡Ey,
Philia!¡Cuanto tiempo! Ven, siéntate con nosotros!
Resignada,
la dragona se volvió, forzó una sonrisa y se sentó junto a la hechicera
pelirroja. El guerrero de escaso intelecto y rubia cabellera hizo un breve
saludo con la mano y continuó devorando el huevo que había arrebatado a la
hechicera cuando esta saludó a Philia.
-Vaya,
Lina, Gourry...¿Que os trae por aquí?
-Verás,
es que hay un torneo de hechicería por parejas cerca de aquí, dentro de un par
de semanas, y habia quedado con Ameria para presentarnos juntas
-¿Un
torneo de hechicería?
-¡Si!-dijo
Lina, entusiasmada-¿A que suena interesante? El premio son unas gemas mágicas
que dicen que deben valer MILLONES!!!!
-Cfon
efo fodremof comfrar fucha cofida-dijo Gourry, con la boca llena de huevo, lo
que provocó que Lina lo golpease en la nuca con la palma de la mano
-¡No
se habla con la boca llena, Gourry!-espetó la hechicera
-Eh...Lina...¿Cuando
llegará Ameria?
-Dentro
de seis dias. Hasta entonces tenemos alojamiento en esta posada.
Para
sus adentros, Philia esperaba ver a la princesa de Saylune, así que decidió dar
un paso del que, estaba segura, acabaría arrepintiéndose.
-Pues
que casualidad, Lina, yo también me alojo en esta posada. Dado que no tengo
nada que hacer, iré con vosotros al torneo de magia.
-Estupendo!-entusiasmada
con la idea de poder sacar algo de la dragona, Lina accedió encantada.
Sentado
en su trono, Fibrizzo sostuvo levitando sobre su mano derecha una esfera marrón
que emitía leves pulsaciones y emanaba un gran poder.
-¡Dechala!¿Está
todo listo?
Una
hermosa mujer entró en la estancia. Su piel era pálida como la leche, adornada
sólo con unas graciosas pecas. Su cabellera roja como el fuego del infierno y
sus ojos, pulsantes como esmeraldas, inspiraban pasión, pero no arrebataban el
aspecto inocente de la muchacha. Esta se inclinó levemente ante Mei Ou.
-Mi
señor, dos de los tres están acabados, pero no queda suficiente Metal Estelar
para el tercero. Dai ha salido en su busca.
-Perfecto-dijo
Fibrizzo con una cruel sonrisa en los labios-Ahora sólo me queda visitar Demon
Sea para que mi plan comience a andar.
Dechala
se retiró de la sala del trono y volvió a la forja.. Allí, iluminada por el
fuego de los hornos, parecía mucho más siniestra que en presencia de su malvado
señor. Tomó un látigo de acero con púas y golpeó a uno de los demonios que
trabajaban allí.
-¡Vamos,
hatajo de incompetentes! ¡Preparad el molde para el tercer arcanum!!! Nuestro
señor lo quiere listo para cuando Dai llegue con el Metal Estelar!
Los
demonios aceleraron su ritmo de trabajo al oir chascar el látigo de Dechala.
Era una "recien llegada", un demonio menor, pero con un gran poder
mágico, que se había presentado en Dessert of Destruction al tiempo que su
señor regresaba. Éste la había aceptado en su seno, y ahora ocupaba una
posición delicada, ya que parecía que Fibrizzo la tenía en más estima que a
Dai.
Mientras
tanto, en el polo norte, la recién resucitada Sherra sintió que algo no iba
bien. Durante unos breves instantes perdió el conocimiento. Cuando abrió de
nuevo los ojos, se encontró en brazos de Dynast.
-¿Qué
te ha sucedido?-inquirió Ha Ou
-He
sentido que algo malo había sucedido. Malo para nosotros, y creo que tiene que
ver con la decisión de L-Sama de resucitarnos a Fibrizzo, Gaarv y a mí.
-Tranquila,
Sherra-Dynast depositó suavemente a su general sobre una cama de plumas y pasó
un pañuelo bordado sobre la frente de ésta-Gaarv siempre fue alguien
desdeñable, y no creo que Fibrizzo se atreva a nada por el momento. Ahora
descansa, Sherra.
Y
dicho esto, Ha Ou, el rey del hielo, el que no puede sentir nada, depositó un
suave beso en la frente de Sherra y se fue, dejandola anonadada.
CAPITULO 2: "El tercer
Arcanum"
En Wolf Pack Island, Zellas estaba
inusualmente alegre. Apenas eran las once de la mañana y ya estaba despierta, y
Ame danzaba con su madre adoptiva de habitación en habitación. Sólo Xelloss
estaba extrañamente callado, sentado en uno de los cómodos sofás de Juu Ou.
-¿Que
te sucede, Xel-chan?-preguntó Ame-Parece que estés preocupado por algo
El
mazoku de cabello púrpura levantó la cabeza, y abrío sus ojos para observar a
la muchacha a la que quería tanto. Forzó una sonrisa, y se levantó del sofá.
-Lo
siento, Ame, es que hoy tengo gran cantidad de cosas que hacer.Preparativos
para el concurso, ya sabes
-Pero...¿Para
qué quiere Zellas hacer ese concurso?No lo comprendo.
-Para
ver el nivel de los hechiceros humanos y prevenirme, y también para
divertirme-dijo Zellas con una sonrisa en sus labios-Además, Dynast Sama va a
venir, y se sentará en el palco, a mi lado.
Xelloss
desapareció de allí sin mediar palabra.
-¿Está
enfadado por algo?
-No
lo creo...¿Qué diablos le sucederá a Xelloss?Desde que lo mandé a recibir de mi
parte a Gaarv, Fibrizzo y Sherra está muy raro...¿Tanto odiará a Gaarv?
Cuando
Mei Ou llegó a Demon Sea lo hizo como corresponde a un demonio de su
categoría:escoltado por doce mazokus guerreros y levitando sobre una nube de
fuego y azufre. Kai Ou lo recibió entre risitas.
-Oh,
Fibrizzo sama, amo del infierno, cuanto honor.¿A qué debo vuestra visita?
-Estimada
hermana, he concebido un plan, y necesito tu ayuda.
-Pasemos
a un sitio más tranquilo, Fibs-dijo Dolphin.Ella sabía que Mei Ou odiaba ese
diminutivo, pero no le importó. LLevó a Fibrizzo casi a rastras a una sala
escasamente decorada, donde ambos se encontraban solos.Tomó asiento en una de
las dos sillas, la más alta de ambas, e invitó a Fibrizzo a sentarse en la
otra.
Ella
no estaba tan loca como aparentaba. Realmente era la más inteligente de los
Dark Lords, después de él, pensó. Olvidando las dos faltas de respeto, Mei Ou
comenzó a hablar.
-Voy
a devolver al mundo al Caos y a eliminar a nuestra madre, L-Sama. Y necesito tu ayuda para llevar
esa empresa a cabo.
Dolphin
esbozó una sonrisa de satisfacción.
-¿Podré
eliminar a Zellas personalmente?
-Contaba
con ello, querida hermana
-Entonces,
continúa hablando, Fibrizzo Sama.
Tras
seis penosos dias aguantando a la impertinente hechicera pelirroja y a su
insulso acompañante, el ver llegar a Ameria y Zelgadiss a la posada produjo un
efecto balsámico en los destrozados nervios de Philia.
-¡Ameria!-la
dragona abrazó a la princesa-¡Tenía tantas ganas de verte!¡Y a tí también, Zel!
Los
dos recién llegados se quedaron de piedra al ver a la seria y cabal Philia
abrazarlos y cubrirlos de besos. Parecía que lo había pasado muy mal.
Después
de pasar la última noche en la posada, los cinco partieron hacia su destino:el
concurso de hechicería que se celebraba en Wolf Pack Island.
En
Desert of Destruction, Dechala recibió a Dai con grandes honores.
-Querida
Dai! Que tal vuestro viaje?Espero que bien
-Peor
de lo que esperaba-murmuró Dai.-He conseguido el metal. Puedes empezar con el
tercer arcanum.
Dechala
tomó el pedazo informe de metal que Dai le ofrecía, envuelto en terciopelo
negro, y se dirigió a las forjas con una sonrisa en los labios.La sacerdotisa
de Mei Ou se sentó en una silla vieja; estaba agotada.
Y, en
el Polo Norte, Sherra despertó súbitamente como producto de una pesadilla. Se
encontraba en una cómoda cama, y Ha Ou, sentado junto a ella, cogía su mano. La
general lo miró y se ruborizó ligeramente.
-Sherra...¿Estás
bien?
-Eh...
Si, Dynast, claro...
-LLevas
agitándote y convulsionándote desde que te acostaste, hace ya tres días.
-He
soñado con cosas terribles, mi señor. Veía fuego y oscuridad más allá de lo
real, y dos hijos aniquilando a su madre. Veía Caos en estado puro, y el final
de una era. No lo entiendo, Dynast, pero me da miedo.
-Te
comprendo.Te encuentras mejor ahora?
Sherra
se sintió muy reconfortada con su mano derecha cogida entre las dos de Dynast.
El contacto no era del gélido habitual, sino que se acercaba mucho más a una
temperatura humana. Por un momento pensó que no era el auténtico Ha Ou, pero
vio en su aura que sí.
-Si,
me encuentro mejor-dijo, y se levantó de la cama.
-¿Me
acompañarás a ese concurso que ha
montado Zellas?Me gustaria que vinieses.
Sherra
sonrió y puso su mano izquierda sobre las de Dynast
-Claro.
CAPÍTULO 3: "El concurso de
Hechicería"
Los participantes fueron llegando a
Wolf Pack Island poco a poco. Los siervos menores de Juu Ou fueron llevando a
la gente a sus respectivos lugares:por un lado, el público, no demasiado
numeroso, y por otro los participantes. En la cola para inscribirse, Lina y
Ameria se desesperaban al ver una gran línea de gente delante de ellas.
-Ianwa
y Okura, tienda veintiocho. Tsuburu y Ugulu, tienda veintinueve...
La
voz monótona del escriba iba indicando
a cada pareja la tienda en la que debian hacer los preparativos para el
concurso. Ameria veia pasar a los concursantes de camino a las tiendas. Había
dos muy extraños, vestidos con ropas color azabache, y una mirada extraña en
sus ojos. Al verlos, sobre todo a él, sintió un estremecimiento.
Zellas
estaba bastante emocionada con el concurso. La agradaba en extremo ver a los
mortales desplegando esa clase de
poderes, y la idea de que Dynast se sentase a su lado también la
agradaba. Había enviado, por pura cortesía, invitaciones al resto de los Dark
Lords, pero sólo Gaarv había accedido. Parecía que Fibrizzo y Dolphin estaban
muy ocupados. Bien, que L-Sama se los llevase a los dos. Dolphin era su mayor
rival, y odiaba profundamente a Fibrizzo.
Ame
sacó a Juu Ou de su ensoñación-
-Madre,
Xelloss ya está aquí con las gemas místicas.
-Bien-dijo
Zellas, complacida-comenzaremos cuando acaben de apuntarse.
Una
mano se posó en el hombro de Zellas. Esta se volvió, y vio al Dragón del Caos
con una sonrisa bobalicona en su cara.
-Saludos,
hermana!-soltó Gaarv, alegremente.
Zellas
desconfió, pero sonrió y abrazó a su hermano.
-Es
genial que hayas venido, Gaarv. Me alegro mucho de que resucitases.
-Gracias,
Zellas.
En
la cola, un par de puestos más atrás, Lina y Ameria distinguieron a Philia.
-¡Philia!¿Vas
a participar?-inquirió Ameria, fijándose en una figura encapuchada que estaba
junto a la dragona.
-Si,
he conocido a una chica muy simpática, y vamos a participar en el
concurso.Puede ser divertido.
-¿Y quien
es ella?
-¿Tú
quien crees, Lina Inverse?
El
pánico sacudió el cuerpo de Lina, y gotas de sudor frío recorrieron su espalda.
Reconocería esa voz entre un millón. Era...
-¡Martina!Dijeron
Lina y Ameria al unísono.
Todos
los participantes estaban ya inscritos. En el palco de jueces había un trono
vacío, en el centro. A la derecha, Dynast y Sherra. A la izquierda, Gaarv y
Ame.Entre vítores y alabanzas, Juu Ou salió, hizo un saludo y se sentó.
-¡Que
comiencen los juegos!
La
primera prueba era de extrema dureza. Todas las parejas, en la arena de
batalla, fueron atacadas por cantidades ingentes de gusanos devoradores de
magia, una especie muy temida por todos los hechiceros. De sesenta y cuatro
parejas que eran en un principio debían quedar solamente ocho.
Entre
el público, Gourry, Zelgadiss y el recién llegado Zangulus animaban a sus
amigas. No lo estaban haciendo nada mal.
Xelloss
apareció allí.
-Hola,
chicos. Qué agradable veros.
Zelgadiss
reprimió un impulso asesino, pero los otros dos lo saludaron con naturalidad.
El Mazoku se sentó allí, para ver el espectáculo. Pero había algo raro en él.
Xelloss estaba realmente deprimido.
La
primera ronda finalizó, y tanto Lina y Ameria como Philia y Martina se
clasificaron, así como aquella pareja extraña que provocó un escalofrío a la
princesa de Saylune. La segunda ronda, anunció Juu Ou, consistía en golpear
blancos móviles con rayos, bolas de fuego o similares. Los blancos eran dianas de un metal extremadamente resistente
que danzaban en el aire a gran velocidad. Las cuatro parejas que más derribasen
pasarían a la siguiente ronda.
Tras
un rato escuchando explosiones y viendo el cielo surcado por corrientes de
energía mágica, la segunda ronda finalizó, quedando Lina, Ameria, Martina,
Philia y aquella pareja clasificados, así como una cuarta pareja, ambos
cubiertos por túnicas negras.
A
partir de ahora eran combates. Se realizó el sorteo delante de todos, Ame iba
sacando bolas de una cesta con nombres, y Philia y Martina tuvieron que
enfrentarse entre ellas en esta ronda. Las otras dos parejas también lucharían
entre ellas.
El
combate entre las chicas fue duro y agotador. Parecía que Martina había hecho
algo más que permanecer sentada durante todo este tiempo;la princesa de Zoanna
había aprendido algunos conjuros poderosos, y la Dragona dorada era una experta
en magia divina. Poco a poco, Lina y Ameria fueron perdiendo terreno y
resultaron eliminadas, al ser sacadas de la arena de combate por un afortunado
conjuro de Philia.
El
otro combate acabó rápidamente: Ianwa y Okura, que así se llamaba la misteriosa
pareja, dio buena cuenta de los encapuchados, que se retiraron de allí vía
teleportación. Okura, la mujer, hizo el signo de la victoria, mientras Ianwa se
envolvía en un leve aura de fuego y miraba desafiante a sus siguientes rivales.
La
gran final del concurso enfrentabna a Ianwa y Okura contra Martina y Philia.
Fue
una lucha épica. La energía se
arremolinaba y crepitaba sobre la arena. Ianwa lanzaba poderosos conjuros de fuego sobre Philia, mientras que Okura
asediaba a la princesa de Zoanna con conjuros de agua. La dragona dorada
comenzó a contraatacar, pero parecía que sus conjuros de magia blanca fueran
disipados por el aura de sus adversarios. Martina no podía notarlo, pero había
una maldad pura y genuina inherente a esos dos.Lenta pero inexorablemente, Martina y Philia fueron perdiendo terreno.
Philia supo que no ganarían ese combate. Justo cuando Ianwa y Okura se
preparaban para asestar un golpe mortal, Martina levantó la bandera blanca,
indicando que se rendían. Ambas cayeron al suelo, terriblemente laceradas por
la magia negra de Ianwa y Okura. Zangulus acudió al rescate de su esposa, pero
Philia desapareció de allí. Un destello purpúreo, y nada. Parecía que se
hubiese disuelto en el aire. Todos quedaron extrañados.
Zellas
sonrió, complacida. Esos dos, Ianwa y Okura, eran realmente poderosos. Quizá
pudiera transformarlos en demonios a su servicio. Dynast y Gaarv debían
entregar los premios.La siniestra pareja de hechiceros aguardaba ansiosa
mientras se lanzaban miradas de complicidad acompañadas de crueles sonrisas.
CAPÍTULO 4: "Los dos primeros
crímenes"
Sentada en el palco, Sherra observaba a
la pareja ganadora. Él, Ianwa, tenía un aire cruel y siniestro, aunque al mismo
tiempo despreocupado. Ella, Okura, despedía un aura de cruel inocencia. Ambos
recordaban a alguien...
Dynast
y Gaarv se acercaron con un cojín de terciopelo rojo sobre el que reposaban
tres gemas: un rubí, un zafiro y un azabache. Okura lanzó una mirada cómplice a
Ianwa y tomó las gemas en su mano.
Los
dos Dark Lords volvieron al palco tras felicitar a los ganadores, listos para
escuchar el discurso final de Zellas.
En
Desert of Destruction, Dai se levantó de la cama, y se encontró con que no
sentía la presencia de Mei Ou. Se vistió y se dirigió a la forja, en el corazón
de la base de Fibrizzo. Allí pudo ver a Dechala dando órdenes y haciendo
chascar su látigo. Dos de los hornos estaban encendidos y a plena potencia.
-Vaya,
parece que nunca descansas-soltó Dai
-No
acostumbro a hacerlo cuando hay trabajo pendiente.
Dai
se quedó bastante contrariada por la respuesta de la advenediza Dechala, pero
reprimió su ira y se marchó de allí. No merecía la pena destruirla.
Cuando
Dai se marchó, Dechala sonrió para sí mientras sacaba una pequeña bolsita de su
bolsillo. Extrajo de allí una perla y una esmeralda. Sonrió y continuó
dirigiendo los trabajos.
Cuando
Zellas comenzaba a hablar, Okura hizo un gesto. Ianwa la siguió con uno
similar. Tanto la propia Zellas como Gaarv cayeron al suelo, empujados por una
fuerza irresistible. Dos círculos se dibujaron en el suelo, mostrando
siniestras y arcanas runas. Dynast, el único que permanecía de pié, pudo
leerlas: significaban Kai Ou y Mei Ou. De repente, la voz de Dolphin retumbó
como un trueno por todo Wolf Pack Island.
-Mi
querida hermana Zellas!Fibrizzo y yo tenemos reservada una sorpresa para tí.
La
voz de Mei Ou Sama acompañó a la de su oceánica hermana, mientras Ianwa y Okura
permanecían quietos, observado el panorama.
-Si,
querida Zellas. Has cometido crímenes contra nuestra estirpe y contra nuestra
propia madre, L-Sama. Por tanto, te castigaremos con los mismos crímenes que
has cometido-
-¡Mentira,
robo y asesinato!-aulló Kai Ou. Pero para que sea digno de tí, será un proceso
lento y doloroso.
Zellas,
en el suelo, se estrmeció al oir la cruel risa de su hermana. Gaarv, que ya se
había levantado, ayudó a Zellas a incorporarse, al tiempo que desafiaba a
Fibrizzo
-¡Cobarde!¡Aparece
aquí y acabaré contigo!
-Somos
tres contra dos. No teneis nada que hacer-dijo Dynast, desafiante
-¡Mentira!-siseó
la voz de Dolphin. Entonces, Ianwa y Okura revelaron su verdadera aura. Eran
demonios, casi tan poderosos como un Dark Lord.
De
repente, todo estalló en llamas.
Cuando
el humo se hubo disipado, no quedaba ni rastro de Ianwa y Okura, aunque las
runas de Dolphin y Fibrizzo seguian aún en el suelo de Wolf Pack Island. Era
una situación de crisis. Esos dos dementes eran muy peligrosos.
Aplastada
por una gran cantidad de escombros, Lina maldecía a todos y cada uno de los dioses
y demonios, mientras Zelgadiss y Gourry intentaban sacarla de allí. Zangulus y
Ameria cuidaban de Martina, gravemente herida.
-Esto
no puede quedar así.¡Esas piedras me pertenecen por derecho propio!-aullaba
Lina-¡Esos malditos demonios deben ser erradicados!
-Cálmate-soltó
Zel-No va a resultar fácil.
-Escuchad,
creo que he oido algo sobre Okura e Ianwa. Vayamos a la biblioteca de Saillune,
a ver que podemos averiguar
Lina
apartó de un brusco golpe la última roca que aprisionaba su pierna y se incorporó.
-¡Vamos!¡No
hay tiempo que perder!
En
Demon Sea, Fibrizzo y Dolphin aguardaban impacientes la llegada de los dos
demonios, listos para transladarse a Desert of Destruction para completar los
tres Arcanum. El plan de Fibrizzo, retocado por Dolphin, era prácticamente
infalible. Kai Ou comenzó a reir frenéticamente, y Mei Ou se unió a ella,
formando un duetto espeluznante y siniestro.
En
Wolf Pack Island, Sherra y los tres Dark Lords trataban de hacer memoria sobre
los nombres de Ianwa y Okura.
-Hay
algo que me extraña, hermana-soltó Gaarv-han dicho que van a castigarte con
mentira, robo y asesinato, pero, aunque te han engañado, no te falta nada, ni
ha muerto nadie.
-Tienes
razón-apuntó Dynast-Si esto va por orden, debes ver si te falta algo.
Lentamente,
Zellas cayó en la cuenta, y salió corriendo hacia otro lugar. Sherra fue la
primera en seguirla, pues ya lo sabía, lo había visto en un sueño. Cuando
Maryuu Ou y Ha Ou llegaron, encontraron a Zellas en una habitación, tendida
junto a la cama y llorando desconsoladamente. Junto a ella, Sherra trataba de
consolarla. En la cama había un pedazo de pergamino pirograbado en el que podía
leerse la palabra "robo". Era el cuarto de Ame.
CAPÍTULO 5:"Okura e Ianwa:El
misterio revelado"
Tras unos dias de viaje, Lina y sus
compañeros llegaron a Saillune. Las típicas
bromas que caracterizaban sus viajes parecían haber desaparecido; con
Martina gravemente herida y Philia desaparecida, todo por culpa de esos Okura e
Ianwa, no quedaban demasiadas ganas de reirse. Cuando llegaron nisiquiera
descansaron: todos, incluso Gourry, se pusieron a buscar ávidamente en la
biblioteca en busca de información. Hasta que por fín encontraron lo que
buscaban.
En
Wolf Pack Island, Dynast y Gaarv trataban de recordar algo sobre esos demonios,
a los que conocían de algo(o al menos les daba esa impresión). Poco a poco
fueron recordando cosas sueltas, hasta que Sherra soltó de repente la historia
completa de los dos.
Y,
mientas tanto, en Demon Sea, Dolphin y Fibrizzo reían como dementes mientras
arrojaban al fuego humanos vivos por el mero placer de ver cómo sufrían y
morían. La degeneración máxima había llegado a ambos.
"Las
leyendas ancestrales hablan de que las criaturas más malignas pueden convocar a
sus auténticos sirvientes, al mismo tiempo amos de su voluntad. Estos seres son cinco, como los Dark Lords, pero
son mucho más malvados que estos, y casi tan poderosos como ellos. Estos seres
existen para acabar, y son llamados Negadores.
Se
supone que cada negador sirve a uno de los Dark Lords, pero no todos son lo
suficientemente valientes (o estúpidos) como para reclamar la obediencia de su
sirviente. Cada Negador es un reflejo oscuro de su "amo", como un mal
más allá del mal, y están relacionados con la corrupción absoluta de lo más puro:los elementos.Corrompen la
tierra con su maldad, el aire con su infamia, el agua con su odio, el fuego con
su oscuridad y el vacío con su poder.
Cada
uno de los Dark Lords está relacionado con uno de los cinco elementos clásicos;
así, Mei Ou es el fuego, Kai Ou es el agua, Juu Ou es la tierra, Maryuu Ou es
el aire y Ha Ou es el vacío. Sus Negadores están relacionados con la corrupción
de su mismo elemento. Así, el negador del fuego es Moetechi Ianwa; el de
la tierra es Toichi Kyoso; el del aire es Yosuchi Tsume; el del agua es Oyuchi Okura,
y el del vacío es Kukanchi Kuni.
Los
negadores fueron desterrados por las fuerzas unidas del bien y el mal hace
miles, o incluso millones de años, mucho antes de que los actuales Dark Lords
existiesen, ya que los Negadores acabaron matando a sus anteriores amos y
ocupando sus lugares.
A
raiz de eso, un negador sólo puede ser convocado por su legítimo
"amo", aunque este tiene poco o ningún control sobre su supuesto
siervo.
Un
negador es prácticamente inmortal, y sus poderes son casi tan grandes como los
de su amo, incluso equiparables. Sólo L-Sama puede eliminar a un Negador,
aunque estos pueden ser encerrados por sus amos, si estos conocen los
sortilegios adecuados."
Eran
unos estúpidos, pensó Dynast. Jamás pensó que Fibrizzo y Dolphin fuesen tan
estúpidos como para convocar a sus Negadores. Acabarían muertos. Por supuesto
que, así, estaban en inferioridad. Ellos eran tres contra cuatro. Iban a perder
a no ser que hiciesen algo. Sherra, temblorosa, abrazó a su señor, y este
correspondió a su general. Gaarv trataba de consolar a Zellas.
Mientras
tanto, Okura e Ianwa volaban a una velocidad vertiginosa hacia Demon Sea, con
las gemas. Estaban deseando librarse de
sus señores, pero debían obedecer, ya que habían logrado dominarlos
mágicamente y obligarlos a cumplir siete órdenes. Pronto, muy pronto, Dolphin y
Fibrizzo pagarían su osadía. Morirían, al igual que sus antecesores.
Notas del autor: La historia de los Negadores probablemente sea el producto de una cena que me sentó mal XDDDDD Pensé que sería interesante introducir una fuerza oscura más allá de los Dark Lords, ya que los cinco han quedado demasiado "humanizados". Necesitaba una fuente de auténtica maldad para el ficcie, y creo que, aunque Fibrizzo y Dolphin lo están haciendo bien, los negadores son capaces de asustar a todo el mundo. Lo de los nombres es largo de contar: Moetechi, Kukanchi, Toichi, Oyuchi y Yosuchi son los nombres que tomaban los espíritus de los elementos corruptos por el mal (cada nombre guarda relación con el elemento en cuestión), y los nombres...son derivados de palabras: Ianwa es derivado de "Miedo" o "Terror"; Okura, de "Traición", Kuni deriva de "Necromancia", Tsume de "Corrupción", y Kyoso... bueno, es que no se me ocurria nada más. Kyoso es el nombre de un Demonio, uno de los cuatro que asediaban el Imperio(Kyoso era un demonio femenino experto en manipulación y engaños) Hala, espero que os esté gustando.¿Dudas?¿Sugerencias? Escribid a: Fibrizzo@mixmail.com.
CAPÍTULO 6: "Los tres Arcanum
de Fibrizzo y Dolphin"
Ianwa y Okura llegaron finalmente a
Demon Sea con las gemas, y una vez Kai Ou y Mei Ou las tuvieron en su poder, se
teleportaron a Desert of Destruction. Los dos Negadores volaron hacia allá a
gran velocidad, llevando a Ame con ellos.
Con
el conocimiento de la historia de los Negadores, Lina hirvió en furia. Los
enemigos se multiplicaban, y juró que nadie podría arrebatarle las gemas que
ella hubiera debido ganar. Todo el grupo salió en busca de aquellas valiosas
piedras, de las que nadie sabía realmente nada...¿Nadie?
Los
tres Dark Lords, temerosos de que sus negadores fuesen convocados, partieron
hacia donde creían que podían estar Dolphin y Fibrizzo. Primero, Demon Sea, y
después, Desert of Destruction.
-Mi
señor y Kai Ou Sama, cuanto honor-Dechala hizo una reverencia a los dos recien
llegados.
-No
hay tiempo que perder. Trae los Arcanum y yo mismo engarzaré las gemas-soltó
Fibrizzo. Dai lo miraba con resignación. Su señor apenas había reparado en ella
por culpa de esa advenediza.
Dechala
obedeció, y entregó los tres colgantes plateados a Fibrizzo, que rápidamente
colocó las gemas.
-Hagamos
una prueba-dijo Dolphin, sonriente-veamos cómo funcionan.Usemos a Dai-dijo con
una sonrisa cruel
-Bien-Fibrizzo
tendió uno de los Arcanum a Dai-Póntelo en el cuello.
A
continuación, Dolphin y Fibrizzo tomaron uno cada uno. Con dos colgantes podían
controlar a un tercero. Ambos Dark Lords sincronizaron sus mentes, y obligaron
a Dai a moverse, a saltar y a otras muchas cosas.
-Perfecto-dijo
Dolphin.Los colgantes funcionan.
Dai
quedó tirada en el suelo, como una marioneta a la que hubiesen cortado los
hilos, hasta que Fibrizzo, con suavidad, retiró el Arcanum de su cuello.
Mientras,
los Negadores, tenían sus propios planes. Ame observó a sus captores con
detenimiento: ambos irradiaban una fuerza similar a la de su madre. Tenían un
aspecto más inocente que los Dark Lords, pero también mucho más siniestro, algo
que provenía de la conciencia de su poder y su maldad. Ianwa era un joven pelirrojo
con un brillo antinatural en sus ojos, una chispa de maldad que ponía los pelos
de punta la la ryumazoku. Ahora que ya no llevaba la túnica negra, Ame pudo
adivinar un cuerpo bien formado, aunque quizá un poco infantil, bajo los
pantalones amplios y la cota de malla. Poseía unas manos suaves, con unos dedos
largos y finos, con los que había agarrado a Ame durante todo el trayecto. Lo
que más llamaba la atención era su rostro, enmarcado en la cabellera pelirroja que caía desordenada sobre su
cara, y las pequeñas pecas que salpicaban sus mejillas.
Okura
era una joven hermosa, con una cabellera que llegaba hasta la mitad de su
espalda, rizada y de un extraño color azul claro. En sus profundos ojos azul
oscuro, como los de un recién nacido, había algo extraño. El cuerpo físico de Okura estaba bastante
desarrollado, y cualquier hombre la hubiese calificado, al menos, de Deseable.
Vestía una vaporosa túnica azul y blanca que, como efecto del cortante viento,
se pegaba a su cuerpo y resaltaba su belleza. Sus labios estaban curvados en
una cruel sonrisa.
Ianwa
y Okura hicieron una pausa en su viaje, en un desolado erial, en el fondo de un
oscuro valle en el que la luz del sol penetraba a duras penas. Allí, otras dos
figuras aguardaban: una muchacha de no más de quince años y un hombre alto y
fuerte.
Ella
era tremendamente siniestra. Su piel era pálida en un grado excesivo, y su pelo
negro reflejaba puntos luminosos, que asemejaban estrellas refulgiendo en la
negrura de la noche. Sus ojos también eran negros, y contrastaban con su piel.
Pese a ser sólo una adolescente, su belleza excedía los cánones humanos. Vestía
con un elegante traje negro y blanco que favorecía mucho su cuerpo.
El
hombre, pese a ser enorme, tenía un aura de confianza que caldeó a la
ryumazoku. Tenía el pelo rubio muy corto, y los ojos de un azul tan claro que a
duras penas podía distinguirse del blanco del globo ocular. LLevaba puesta una
armadura de placas lustrada de color dorado, con símbolos arcanos grabados en
toda su superficie, y una gigantesca espada a dos manos reposaba en su vaina, a
la espalda del hombre.
-Saludos,
hermanos-soltó Okura- aquí traemos a la muchacha.
-Estupendo-dijo
la joven morena con una voz aterciopelada- pronto Kukanchi será libre, y nos
guiará hacia nuestro destino.
-Recuperaremos
nuestro legítimo lugar como Dark Lords, y destruiremos el mundo!-soltó Ianwa.
Tsume,
Kyoso, preparaos para el ritual- espetó Okura. La joven morena y el hombretón
obedecieron, y entre los cuatro comenzaron a preparar un círculo en el suelo. Ame
tembló de miedo cuando Oyuchi Okura, la siniestra negador de Kai Ou, se dirigió
hacia ella con una ornamentada daga de plata.
CÁPÍTULO 7:"La pieza clave del
plan"
Zellas, Dynast, Sherra y Gaarv llegaron
a Demon Sea, y lo encontraron completamente desierto, excepto por una nota,
sobre la mesa de Deep Sea Dolphin, lacrada y dirigida a Zellas. Juu Ou, que
había pasado de un estado de depresión a uno de furia irracional, lo tomó en
sus manos y rompió el lacre con una de sus largas uñas. Desenrrolló el papel y
leyó.
"Estimada
hermana:Mei Ou y yo hemos ido a tramar tu perdición y la del mundo a Dessert of
Destruction. Hemos sido más listos, ya que hemos controlado a nuestros
negadores. Haríamos lo propio con los vuestros, pero no los necesitamos.
Pronto,tu querida hija morirá, pero no será ese el tercer crimen. Disfruta del
poco tiempo que te queda, escoria. Si es que puedes."
Zellas
rompió el pergamino con furia, y se encaró hacia los otros.
-Hemos
de cazar y matar a nuestros hermanos como perros rabiosos, pues eso es lo que
son! Juro que cuando ponga mis garras sobre ese par de engendros, no volverán a
ver un nuevo amanecer!
Gaarv
trató de calmar a Zellas, pero esta comenzó a destruir Demon Sea con grandes
descargas de energía.
En
Dessert of Destruction, Fibrizzo y Dolphin aguardaban el momento preciso para asestar su golpe letal, con precisión
quirúrgica, contra los otros Dark Lords y contra el mundo. Y ese momento pronto llegaría, ya que el grupo se
acercaba, con la pieza clave de su plan al frente: Lina Inverse.
La
hechicera pelirroja avanzaba a grandes zancadas, casi dejando atrás a sus
compañeros. La codicia era demasiado grande en ella como para permitirse un
descanso. Entraría en Dessert of Destruction y tomaría las gemas por la fuerza,
aunque estuviesen custodiadas por un centenar de demonios.Esos Negadores no iba
a arrebatárselas.
Dechala
sonrió para sus adentros. Con lo que tenía en su mano se aseguraría sus
objetivos... y nadie podría detenerla.
Y
Lina, Gourry, Ameria, Zelgadiss, Martina y Zangulus llegaron a Dessert of
Destruction, donde les aguardaba la sorpresa de sus vidas.
Hordas
de pequeños diablos atacaron a los seis aventureros. Seres diminutos provistos
de afiladas garras y colmillos puntiagudos, con un duro ycorreoso pelaje negro.
Los inmundos seres se lanzaron contra Lina y los otros. Era una auténtica horda
terrorífica, y parecía que iban a sobrepasar las defensas de los Slayers.
Bajo
tierra, Dolphin y Fibrizzo observaban a sus hordas demoníacas arrollar a los
aventureros. Pero sus negadores no llegaban, y eran necesarios para que el plan
se completase.
-Necesitamos
dos cabezas de turco para entregar a Lina el Arcanum- soltó Deep Sea Dolphin,
visiblemente enfadada- si no, nuestro plan fracasará estrepitosamente!
-Tengo
una idea, mi señora-dijo Kai-utilicemos una ilusión
-¿Qué?Las
ilusiones se disipan cuando se supone que "mueren"-Fibrizzo no
parecía muy convencido, y estaba inquieto por la tardanza de los negadores.
-Ellos
no conocen la naturaleza de los
negadores, así que...
Cuando
por fin eliminaron a todos los diablillos, los seis estaban cansados, sudorosos
y cubiertos por las negras entrañas de
sus enemigos, además de por cientos de mordeduras y desgarrones leves en su
piel. Por cada una de esas cosas que mataban, cuatro aparecían para llenar el
lugar de su difunto camarada. Habían eliminado a más de un centenar de
diablillos, y estaban exhaustos.
De
pronto distinguieron dos figuras
familiares tras un arco en ruinas. Eran los dos negadores:Ianwa y Okura. Ella
llevaba una de las gemas al cuello, engarzada en un precioso collar de plata.
-¡Entregadme
eso o preparaos para morir!-gritó Lina, desafiante
-Quítamelo
si puedes-dijo inarticuladamente Okura
Zelgadiss
percibió que algo iba mal, Sus adversarios no despedían el mismo aura que
antes. No pudo continuar pensando, ya que tuvo que concentrarse en esquivar los
conjuros que Ianwa y Okura lanzaban contra ellos de forma mecánica y sin ningún
tipo de coordinación. Simplemente eran hechizos de destrucción masiva lanzados
hacia adelante. Toda capacidad táctica o estratégica que los negadores hubiesen
tenido había desaparecido.
Finalmente
los dos fueron destruidos por los furiosos hechizos de Lina.
Ambosdesaparecieron sindejar rastro, excepto el collar con el zafiro, que cayó
al suelo, y no había resultado dañado pese a la violencia del combate.
-¡Mío!-dijo
Lina al tiempo que se lanzaba sobre el collar. Se incorporó denuevo y se lo
mostró a Martina y Ameria.
-¿No
es precioso?-presumió la hechicera pelirroja
-La
verdad es que es muy bonito, Lina
-Pruébatelo-soltó
Martina
Abrió
el cierre del collar, lo colocó alrededor de su cuello y se dis puso a cerrarlo
de nuevo.
Mientras
tanto, bajo tierra, en el cuartel general de Fibrizzo, Kai Ou y Mei Ou
aferraban sus Arcanum y aguardaban a que la bruja de pelo llameante se colocase
el tercer Arcanum. Dechala sonreía mientras miraba la palmade su mano y los dos
objetos que reposaban sobre esta.
Zellas,
Gaarv, Dynast y Sherra se encaminaban a Dessert of Destruction a gran
velocidad, cuando la general de Dynast sintió que algo no iba bien.
Cerró
el broche y...
La
conciencia de Lina Inverse se disipó completamente. Ahora era un peón en manos
de los dos Dark Lords más desquiciados y peligrosos.
CAPÍTULO 8: "La batalla de los
Dark Lords"
Fibrizzo y Dolphin tomaron el control
absoluto de Lina Inverse con sus Arcanum, y salieron a la superficie.
-Vaya,
vaya, vaya... mis estimados enemigos...-dijo Mei Ou en tono burlón-Ahora,
pagareis por vuestra osadía!
Lina
ejecutó un Dragon Slave contra sus amigos, que lograron apartarse a tiempo,
pero la bruja pelirroja continuó ejecutando hechizos mortales contra los que
habían sido sus compañeros, sin sentir el menor remordimiento.
Conseguían
esquivar o desviar los hechizos a duras penas, pero no contraatacaban, pues no
querían dañar a Lina. Gourry fue el
primero en caer al suelo,inconsciente, y los demás le fueron siguiendo en
rápida sucesión, bajo la burlona mirada de los dos Dark Lords, hasta que,
finalmente, Martina cayó al suelo, desmayada y herida de gravedad.
La
primera prueba estaba superada:nisiquiera los vínculos de amistad, o incluso
amor, podían romper el férreo dominio de los arcanum sobre sus víctimas.
Entonces
la segunda parte del plan se puso en marchapor sí sola: los otros tres Dark
Lords y Sherra llegaron al campo de batalla.
Calmadamente,
como si fuese un acto inocente, Oyuchi Okura hizo un corte en la garganta de
Ame, y recogió la sangre en un
siniestro grial tallado en hueso de dragón repleto de pulsantes runas. La
ryumazoku sintió que su vida era vertida en la copa, y poco a poco sintió que las fuerzas la abandonaban
y que la muerte la aguardaba. Vio una luz al fondo de un túnel, que la llamaba,
y se encaminó hacia ella. Pero una mano tendida hacia ella la trajo de vuelta.
De
repente, Ame desapareció en un destello púrpura, dejando a los cuatro negadores
asombrados
-¿Que
diablos ha sucedido?-gritó Tsume, el negador de Maryuu Ou
-No
importa-cortó Okura- Debemos concentrarnos en llamar a nuestro hermano.
Los
cuatro fueron pasándose la copa y bebiendo la sangre, y el ritual comenzó.
Zellas,
furiosa, derribó a Dolphin con la fuerza de su voluntad. Kai Ou intentó
incorporarse, pero el ama de las bestias la propinó una brutal patada en el
rostro. Fibrizzo trató de impedirlo, pero Dynast y Gaarv lo aprisionaron.
-¡Estúpida!¿Crees
que puedes detenernos?-rugió Deep Sea Dolphin mientras trataba nuevamente de
incorporarse-¡Fibrizzo!¡Hagámoslo ya!
Mei
Ou sincronizó su mente con la de su hermana Dolphin, y Lina comenzó a ejecutar
el Giga Slave. Todos los presentes cayeron al suelo por la energía liberada.
Mei Ou Sama comenzó a reir frenéticamente mientras usaba sus esferas de
destrucción para lacerar a Dynast y a Gaarv. Dolphin se encaró hacia Zellas y
sonrió
-Querida
hermana, ahora llegará el tercer castigo, correspondiente al tercer crimen:el
asesinato.¡Y tú serás la víctima!
Lina
comenzó a elevarse en el aire, rodeada por una aureola dorada, mientras Dolphin
y Fibrizzo aguardaban impacientes el resultado. Finalmente, L-Sama se
manifestó, y Zellas, Dynast y Gaarv cayeron de rodillas ante su madre. En
cambio, Fibrizzo y Dolphin permanecieron en pie, desafiantes
-Ahora,
L-Sama...¡Acaba con Zellas!-rugió Dolphin
L-Sama,
dominada por el poder del Arcanum,no pudo haer otra cosa que obedecer. Se
encaró hacia Zellas y alzó su mano derecha, mientras Juu Ou temblaba de puro
terror.
CAPÍTULO 9: "El Negador del
Vacío: Kukanchi Kuni"
El ritual se completó, y en el centro
del círculo, la bruma circundante se fue condensando y tomando forma. Se oían
los lamentos de las almas condenadas, y la realidad se quebró. Un viento gélido
procedente de más allá de las fronteras de la realidad aulló, se arremolinó y
azotó el lugar. Poco a poco, los restos de niebla se fueron disipando, y
apareció el quinto negador, el más poderosode todos ellos, el Negador del
vacío: Kukanchi Kuni
La
forma adoptada por Kuni era impresionante. Era un hombre de casi dos metros de
altura, muy esbelto y cubierto por una armadura plateada donde se podía ver
inscrita en varios puntos la runa del vacío: Ku.
Su
cabello era completamente blanco, y caía graciosamente sobre su rostro formando
bucles. Su cara era completamente negra, y no mostraba ningún rasgo, excepto
unos ojos blancos completamente, en los que se agita un mal, una pesadilla
nacida de entristecidos lamentos. LLevaba una capa de color negro que susurraba
a los que estaban cerca y llevaba la perdición al corazón de los hombres. Era
un ser hermoso más allá de cualquier descripción, simétrico, extraño y
perturbador.
-Hermanos...-dijo
calmadamente con una voz que no parecía provenir de él, sino de todas
direcciones y de ninguna al mismo tiempo-hacía mucho tiempo que no nos veíamos.
Okura
se adelantó un paso
-Kuni,
todo está dispuesto. Vamos allá.
Pese
a no tener rasgos en su rostro, todos advirtieron que Kukanchi estaba
sonriendo.
-¡No!¡Madre,
llévame a mí en vez de a ella!-gritó Gaarv a L-sama
-No
tengas tanta prisa en morir, Maryuu Ou-dijo Fibrizzo entre risitas-luego te
llegará el turno a tí.
Lentamente,
rayos de energía dorada fueron fluyendo hacia la mano alzada de la Diosa de la
pesadilla eterna. El tiempo pareció detenerse ante la ansiosa mirada de Deep
Sea Dolphin.
Cuando,
de repente, un estallido de negrura hizo caer a los Dark Lords, y provocó que
incluso L-sama diese un paso atrás. En el cielo, flotando sobre el campo de
batalla, se hallaban los Negadores: Moetechi Ianwa, negador de Mei Ou; Oyuchi
Okura, negadora de Kai Ou; Toichi Kyoso, negadora de Juu Ou; Yosuchi Tsume,
negador de Maryuu Ou; y Kukanchi Kuni, negador de Ha Ou. Los cinco comenzaron a
acumular su poder, y barrieron el area con su poderosa magia. Los cinco Dark
Lords sufrieron graves heridas. Se levantó una gigantesca columna de polvo y
oscuridad que impedía la visibilidad. Cuando finalmente se hubo disipado, Lina
estaba tirada en el suelo, sin el Arcanum, y tanto Dolphin como Fibrizzo habían
desaparecido, dejando tan sólo restos humeantes en el suelo. Los otros tres
Dark Lords estaban al borde de sus fuerzas.
-Reclamamos
nuestros legítimos títulos como Dark Lords!-gritó Ianwa.
-¡Debeis
morir todos y cada uno de vosotros!-susurró con su aterciopelada voz Kyoso
Sherra
ayudó a su señor a incorporarse, y Ha Ou se encaró con su negador
-¡Eres
una aberración!¡Provienes de la nada, del vacío!¡No tienes nada que ver
conmigo!
Kukanchi
Kuni descendió y se posó en el suelo, frente a Dynast.
-Ha
Ou Sama, reclamo tu nombre y tu manto. En nombre de la oscuridad más absoluta,
te despojo de tu poder para el resto de la eternidad.
Dynast
cayó de rodillas frente a Kuni, con los ojos en blanco. Parecía que el Negador
estuviese bebiendo su esencia.
Sherra
desenvainó su Dulgofa y atacó a Kukanchi, pero el maligno negador detuvo el
golpe con una sola de sus manos enguantadas en metal.
-¡LLevaos
a Dynast y huid!¡Yo los entretendré!-gritó Sherra a Zellas y Gaarv.
-Demasiado
tarde, Sherra.
Okura
acababa de arrancar la cabeza de la mazoku de un sólo golpe. Esta rodó por el
suelo.
-¡Dynast
Blast!-Ha ou derribó a Okura, causándola un grave daño. Zellas y Gaarv
reaccionaron, y atacaron a los negadores.
Pese
a su valor y arrojo, los tres dark Lords fueron perdiendo terreno, y fueron
derrotados por sus contrapartidas siniestras.
Los
cinco negadores estaban vanagloriándose de su éxito cuando...
CAPÍTULO 10: "La amarga
derrota...?"
Las hebras doradas abandonaban el
cuerpo de Lina Inverse, cuando un destello púrpura las hizo regresar.
Lentamente, Lina se incorporó. Era L-Sama.
-Vosotros,
que habeis intentado destruir mi mundo, debeis ser derrotados.
Acto
seguido, la diosa de la pesadilla hizo levitar a los cinco negadores, que
quedaron rodeados por energía dorada. Tras eso, fueron devueltos al reino de la
nada, de donde nunca debieron haber salido. Trastabillando, L-sama se dirigió
hacia Sherra, y la otorgó de nuevo la vida.
Cayó
al suelo, sin rastro ya de energía. Volvía a ser Lina Inverse.
Sherra
y los Dark Lors se incorporaron. Todo había terminado ya. Los Negadores volvían
a estar encerrados, y sus dementes hermanos estaban muertos.
Varios
meses después, en Wolf Pack Island, los tres Dark Lords celebraban su éxito en
una cena. El ambiente era un poco triste para Zellas, ya que había perdido a su
hija y a Xelloss. Echaba mucho de menos a su sacerdote-general, aunque le
costase admitirlo, aunque había encontrado consuelo en Gaarv, que se había
convertido en un gran amigo para Juu Ou. Por la mente del ama de las bestias
habían pasado fugazmente ideas respecto a Gaarv. Quizá...
Un
estallido sacó a Zellas de su ensoñación. Algo sucedía en el exterior.
Todos
salieron rápidamente de allí, y se encontraron con que sus pesadillas se habían
hecho reales.
De
pie sobre dos pilares estaban Fibrizzo y Dolphin. Más abajo, en el suelo,
Dechala y Lina Inverse.
-Ah,
hermanitos...¿Creíais que nos derrotaríais tan fácilmente?
-Zellas,
juré que te mataría, y eso haré-dijo Deep Sea Dolphin.
Fibrizzo
llevaba dos Arcanum al cuello, y Dolphin otros dos,. El quinto, el zafiro,
estaba en el cuello de Lina, que despedía energía dorada.
-El
mundo va a ser destruido.-soltó, de repente, Dechala- Yo salvé a mi señor y a
Kai Ou Sama, y fabriqué los dos Arcanum que faltaban para que todo saliese
bien.Estais acabados!
L-Sama,
dominada, comenzó a flotar y a extender el Caos.
El
mundo iba a ser destruido. Los mares hirvieron, la tierra se agitó. Negras
nubes cubrieron el cielo, y surgieron llamaradas de furia desde el corazón de
la tierra.Los relámpagos surcaban el cielo. Ya
no había esperanza.
Cuando
un destello púrpura arrebató a L-sama el Arcanum. Xelloss, Philia y Ame
aparecieron allí, al tiempo que L-Sama desaparecía y Lina caía al suelo.
-No
habreis empezado la fiesta sin nosotros, no?-dijo Xelloss.
Zellas
se lanzó a abrazar a Ame ante la incrédula mirada de Fibrizzo y Dolphin.
Dechala aprovechó la situación para desaparecer de allí.
-Vuestro
plan ha fracasado finalmente. Rendíos-dijo Dynast
-¡¡¡Jamás!!!-soltaron
los dos al unísono
Entonces
se produjo el verdadero choque final.
Dolphin
y Fibrizzo eran claramente superiores a sus hermanos, pero estos estaban
ayudados por sus amigos y aliados. Tanto Deep sea Dolphin como el amo del
infierno no podían controlar la situación.
Hasta
que Philia y Xelloss comenzaron a preparar un ritual. Dolphin apenas se dió
cuenta, ya que estaba combatiendo contra Zellas, e iba ganando. Dynast y Gaarv
luchaban a duras penas por contener a Fibrizzo, que estaba causándoles daños
realmente graves.
El
ritual se completó. y los dos Dark Lords dementes fueron alcanzados por sendos
rayos. La conjunción de la magia demoníaca con la de los dioses fue más
poderosa que ellos, que se transformaron, finalmente, en estatuas de piedra.
Todo
había terminado. Xelloss se llevó a Lina y Philia de vuelta con el resto del
grupo, y nadie pudo evitar fijarse en las miradas cómplices que el Mazoku y la
dragon se echaban.
Una
vez repuestos de sus heridas, Dynast y Sherra regresaron al Polo Norte, cogidos
de la mano. El amor que sentían el uno por el otro finalmente había florecido.
Xelloss
se quedó con Philia, y aunque delante de otros discutían, se notaba que algo
había sucedido durante su desaparición.
Zellas
le pidió a Gaarv que se quedase un tiempo en Wolf Pack Island, y este accedió.
Ambos se llevan muy bien, y hay quien murmura cosas...
Lina,
Gourry y el resto partieron de nuevo, en busca de aventuras, riqueza y fama.
Y
las estatuas de Fibrizzo y Dolphin continuan sobre los pilares de Wolf Pack
Island, pero ni los pájaros se atreven a posarse sobre ellas. Algún
día...quizá...
EPÍLOGO
Ame se dirigió hacia las estatuas de
sus "tios". De vez en cuando, cuando necesitaba pensar, le guistaba
sentarse entre ellas, y observarlas. La hacían recordar que hay límites que
nunca debían excederse.
Esta
vez notó algo distinto. Tras un buen rato, se dio cuenta de qué era: los
Arcanum no estaban en su sitio, en los cuellod de Kai Ou y Mei Ou. Alarmada,
corrió hacia su habitación. Encontró su joyero abierto, y el quinto Arcanum, el
zafiro,que Xelloss la había regalado, no estaba. Un escalofrío recorrió su
espalda.
Sherra
despertó, sobresaltada.¿Por qué, después de tanto tiempo, volvía a tener la
misma pesadilla?. Obsevó a Dynast, junto a ella, en la cama, dormido. Sonrió
plácidamente, besó suavemente los labios de su amado y volvió a dormir,
abrazada a Ha Ou.
Y,
en los restos de Dessert of
Destruction, Dechala, con los cinco Arcanum en la mano, hace planes
-Te
liberaré, mi señor Fibrizzo, de tu prisión pétrea, para que te cobres tu
merecida venganza.
Y
mucho más lejos de allí, en el Mar del Caos, dos formas están ante un tablero
de Ajedrez. La partida acaba de terminar.
-Vaya,
hija, otra vez me has ganado. Has bloqueado a mi rey y mi reina.
-Caos,
Padre, me encanta jugar contigo al ajedrez. Esta vez has estado cerca, no?
Caos
rió levemente ante el comentario de su hija, L-Sama.
-A
veces creo que dejas que te gane-dijo L-Sama
-¿Tú
crees, hija?
Se acabó! La Saga del Mar del Caos llega a su fin, por el momento, aunque hay muchas puertas abiertas todavía. Espero que hayais disfrutado tanto leyéndolo como yo lo hice al escribirlo. Quiero dedicar este fic al Mar del Caos: Dolph, Zellas, Micro, Ame, mi querida Hime, y al resto de gente que ha hecho esto posible. Y ya sabeis:para cualquier duda, sugerencia, petición, crítica, etc, dirigíos a: Fibrizzo@mixmail.com
-Nathaniel Polux, 11-11-2001 a las 20.38