En ocasiones se habla de estas variantes como si de virus se tratara, cuando en realidad son conceptualmente diferentes. Algunos antivirus pueden detectarlos.
Troyanos: ¿Recordamos la historia del famoso caballo de Troya? Los troyanos fueron engañados por su enemigo. Les aceptaron un regalo como prueba de reconciliación. Se trataba de un gigantesco caballo de madera. Pero dentro del enorme regalo iban escondicos soldados enemigos, que de esta manera se metieron dentro de la ciudad para destrozar todo lo que encontraron a su paso. Así pues, un programa de ordenador trojan o troyano es algo similar. La víctima utiliza este programa para realizar una serie de funciones (editar textos, fotos, crackear un programa, etc.), pero al mismo tiempo, y sin su conocimiento, el programa realiza una serie de funciones ocultas (desde instalar un programa de acceso remoto con Back Orifice, hasta enviar por correo electrónico datos personales, instalar un virus, etc.). Este tipo de programas también puede realizar algo que resulte desastroso para el sistema (formatear el disco duro, borrar la BIOS del sistema, etc.).
Worms: Son programas que se reproducen transmitiéndose de un sistema a otro, copiándose a si mismos, y usando las redes informáticas para extenderse. Hoy en día con la difusión de Internet, el correo electrónico es su principal vía de transmisión. Generalmente no causan graves daños a los sistemas, pero pueden colapsar las redes. Alguno de los últimos ejemplos son los famosos Happy99, Melissa y ExploreZip. |