Teorías acerca de los factores que influyen o determinan en la orientación sexual

Teorías acerca de los factores que influyen o determinan la orientación sexual e implicaciones sociales de sus postulados

Por Hernando Escobar Vera (nandoev@yahoo.es)

Junio - julio de 2001

Extensión 43 páginas

*Aclaraciones y recomendaciones para el lector

En rigor, solo 20 páginas se ocupan específicamente de las teorías acerca de los factores que influyen o determinan la orientación sexual e implicaciones sociales de sus postulados. Las 14 iniciales dan un contexto a la discusión y, al final de este documento, el contexto se amplía en 5 páginas de lecturas complementarias. 4 páginas ocupa el mapa detallado del documento y 2 las fuentes consultadas.

Si desea obviar el contexto e iniciar la lectura específicamente de las teorías (20 páginas), haga click aquí.

Si desea ver un cuadro sinóptico sobre las teorías y sus implicaciones con links que remiten a los textos que las desarrollan y explican (1 página), haga click aquí.

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También cabe aclarar que este ensayo no profundizará en las metodologías de las teorías, sino que se limitará a describir sus rasgos diferenciales y, más bien, se ocupará de sus posibles implicaciones en la opinión pública y las creencias actuales frente a cada grupo de teorías.

  1. Justificación
  2. ¿Qué relevancia tiene saber cuál o cuáles factores influyen o determinan la orientación sexual? ¿Cómo una certeza o una aproximación a ella influiría en la forma en que la sociedad ve a los hombres y mujeres homosexuales y en la forma en que ellos mismos se ven? ¿Cuál respuesta favorecería la convivencia en la tolerancia? ¿Qué decisiones políticas, legales y en materia de salud pública podrían resultar de esa búsqueda? ¿Cómo podrían reaccionar los sectores polarizados de la sociedad frente a los resultados? ¿Cómo, en el pasado, los prejuicios de parte y parte han sesgado la interpretación de resultados y la búsqueda, en particular con relación a la homosexualidad de la mujer?

    Las últimas preguntas parecen responder a la primera. La homosexualidad necesita justificarse ante la sociedad para que ésta la comprenda, para que no la segregue, para que la deje ser con la misma dignidad de la heterosexualidad. Y necesita hacerlo en este contexto histórico y cultural, en ésta la civilización occidental contemporánea permeada en casi todas sus estructuras por el juedeocristianismo que ha aislado, descalificado, castigado y reprimido las prácticas eróticas diferentes a la heterosexual. Por eso, no es la heterosexualidad la que se cuestiona sobre su causa, de la misma forma que otras civilizaciones que fueron tolerantes frente a las prácticas homosexuales o que construyeron buena parte de sus estructuras culturales en torno a ellas no las cuestionaron ni las justificaron.

    La sociedad occidental contemporánea "es, sin duda, la más obsesionada por esclarecer si los homosexuales nacen o se hacen. Al margen de la importancia que puedan tener la biología y el ambiente, son cada vez más quienes defienden que la homosexualidad, tal como se considera en nuestra sociedad, es un artefacto creado por la cultura. Pues la homosexualidad solo se segrega de otros comportamientos sexuales en las culturas cuyos miembros creen en su existencia y crean los mecanismos de control para proscribirla" (1).

    Sin embargo, aparentemente, de qué tan convincente sea la homosexualidad al justificar su existencia dependerá la calidad de vida de quienes la adoptan como opción erótica y afectiva, por las repercusiones políticas que ejerce la sociedad en los individuos y, sobre todo, por las repercusiones psicológicas que causa la estructura social en la formación de la personalidad, por la forma como cada individuo aprende a ver y a juzgar una orientación que podría ser la suya, a veces, por esta razón, a su pesar.

    Por eso, antes de entrar en la diversidad de teorías que intentan explicar las orientaciones homosexual, bisexual y heterosexual, este ensayo procura recoger documentos que muestran la orientación homosexual desde una perspectiva histórica y pluricultural; describen las circunstancias, también históricas y culturales, que sembraron la homofobia sistemática que trascendió hasta nuestros días; enumeran las herramientas y argumentos de los que se valió la tradición judeocristiana para oponerse a la homosexualidad; y refieren el estado actual de la discusión, en orden a los avances del conocimiento, la organización de movimientos activistas de los derechos de los homosexuales y los nuevos paradigmas que ambos factores han generado. De la misma forma, en el cuarto título se exponen algunos de los problemas que se interponen para teorizar objetivamente sobre la materia.

     

  3. Enfoque y metodología
  4. Este ensayo recogerá fragmentos de algunos documentos que abordan la homosexualidad (la bibliografía está descrita al final del documento y se podrá llegar a ella a través de hipervínculos en cada fragmento), los complementará con posturas que el autor procurará sustentar en los mismos fragmentos o con argumentos propios y remitirá al lector a otras lecturas que amplían los temas abordados. Los textos a los que remitan los hipervínculos teendrán, a su vez, hipervínculos para regresar al título deseado. De no ser así, se podrá regresar haciendo click en volver (ß ) de la barra de herramientas.

    El desarrollo del ensayo, por su puesto, está orientado por la visión del autor frente al tema, quien se identifica con una perspectiva de la diversidad en la sexualidad, en oposición al discurso del ‘orgullo gay’ (‘gay pride’), aunque las dos posturas tengan cada vez más cosas en común.

    La perspectiva de la diversidad en la sexualidad consiste en que la sexualidad es mucho más rica que dos o tres orientaciones sexuales y en que la diversidad está presente en muchos más niveles de expresión de la sexualidad que la sola orientación: la diversidad en la sexualidad comprende el sexo genético, el cuerpo como instalación sexuada, las reflexiones del individuo frente a su instalación sexuada que lo pueden llevar a conservarla o modificarla para identificarse con ella o prescindir de la identificación, sus reflexiones frente al rol que la sociedad espera que él juegue y sus propias expectativas frente a su interacción con la sociedad (que de nuevo podrían llevarlo a adoptar una identidad o prescindir de ella), las búsquedas eróticas en las que incurre o en las que quisiera incurrir y las implicaciones de todas estas reflexiones, decisiones, búsquedas y aspiraciones en su propia vida y en su relación con la sociedad.

     

  5. Historia de la homosexualidad en las culturas
    1. Culturas anteriores a la expansión del judeocristianismo
    2. «Como regla general, en la mayoría de las sociedades no ha existido la homofobia (odio y temor a la homosexualidad) sistemática. En algunas culturas de sexos diferenciados y en la antigua Roma, sólo se estigmatizaba el papel pasivo homosexual, pero no el activo. Parece que existía homofilia en Manchuria, en el Perú de los incas y en la Escandinavia vikinga» (2).

      «Desde una perspectiva antropológica, la mayoría de las sociedades humanas (el 64 por ciento, según un estudio) tolera e incluso alienta algún tipo de conducta homosexual junto a la heterosexual. Desde luego, la sociedad occidental contemporánea no es una de ellas (1)».

      «Históricamente, "la forma más frecuente de relación homosexual institucionalizada se ha dado entre hombres instruidos no como peluqueros ni decoradores, sino como guerreros", según afirma el antropólogo Marvin Harris.

      »Los soldados griegos de la antigüedad son el paradigma de esta homosexualidad militar. Cuando iban a la guerra solían ir acompañados por muchachos que se convertían en sus compañeros de cama a cambio de instrucción en las artes de la lucha. El Batallón Sagrado de la ciudad de Tebas era un cuerpo de elite que debía su prestigio al amor de sus parejas de soldados. En nuestros días, sin embargo, ser soldado y homosexual parece incompatible.

      »Sócrates, Platón, Jenofonte, Aristóteles y muchos otros filósofos de la Grecia clásica mantuvieron relaciones sexuales con muchachos que al parecer se prestaban a ellas no a cambio de conocimientos militares sino filosóficos

      »"Los varones aristocráticos podían entregarse a cualquier forma de entretenimiento hedonista con que se encaprichase su mudable imaginación", sostiene Harris. "Así, cuando estaban hartos de esposas, concubinas y esclavas, probaban con jovencitos como solución temporal" (3)».

      En el diálogo Fedro de Platón, Sócrates procura convencer a Fedro de entregar su amor a un filósofo, que ha trascendido la esfera de la locura erótica (posesión y egoísmo) y, como amante de lo bello particular y de la idea de la belleza, le permite a su amado ‘ascender de la tierra’ y acercarse a la verdad. «Su concepto del amor está claramente fundado en una atracción de tipo homosexual, aunque esto tenga como atenuante que el amor platónico es en esencia una unión mental. Recordemos, además, que para este filósofo las más altas manifestaciones del amor y del afecto se dan sólo entre hombres. Con esto Platón simplemente expresaba el sentir normal de sus contemporáneos, para quienes la mujer era un mero ser físico, sin cualidades psíquicas que la hicieran digna del amor del hombre (4)». Así, en uno de los momentos cúspides de la aceptación del amor homosexual entre hombres, la mujer ya es subestimada como un ser carente de capacidad intelectual para trascender, lo que continuaría ocurriendo durante la expansión judeocristiana, periodo en el que hasta se le negó el derecho a un alma.

    3. La formación de la normativa occidental actual frente a la homosexualidad
    4. »La antigua Persia de la religión zoroastriana era completamente contraria a la homosexualidad. Cuando los persas gobernaban Judea, esta actitud se extendió a los judíos, quienes la incorporaron de forma retroactiva en sus escritos y la transmitieron al cristianismo a través de las cartas de San Pablo.

      »El triunfo del cristianismo sobre el Imperio Romano originó un gran cambio conceptual, y la pederastia, anteriormente aceptada, pasó a ser considerada como un pecado: a partir del año 342 la sodomía se castigó con la pena de muerte. Sin embargo, durante los 800 años siguientes, la sodomía fue considerada un vicio menor, atribuido a una lujuria excesiva, y raramente condenada. Sin embargo, la homofobia cristiana se intensificó durante el siglo XIII, cuando la sodomía era considerada una herejía, y los gobiernos seculares empezaron a aprobar leyes contra ella. Esta ola de persecuciones culminó con la Inquisición, que, desde 1478 hasta 1778, condenó a muerte a los sodomitas en España y en sus colonias.

      »Durante siglos, los misioneros y colonizadores extendieron (y siguen extendiendo, aunque con la política de ‘se tolera siempre y cuando haya abstención del acto sexual’ (5)) la homofobia cristiana por todo el mundo. China, India y África negra adoptaron la normativa cristiana más fácilmente que en otras zonas (como el mundo islámico, Japón, Tailandia y Filipinas) que ofrecieron más resistencia.

      »Durante la época de la Ilustración francesa hubo un periodo de liberación, que acabó con la despenalización de la sodomía en el código de Napoleón de 1811, que fue adoptado en la mayor parte de Europa y América Latina (España, en 1822). Reino Unido, Alemania y Rusia/URSS siguieron siendo excepciones. La oposición a la ley alemana llevó a Magnus Hirschfield a fundar, en 1897, el movimiento para los derechos de los homosexuales, que defendía la idea de una subcultura homosexual.

      »Los nazis enviaron a miles y miles de personas a los campos de concentración por el mero hecho de tener orientación homosexual (2)».

    5. Herramientas y argumentos de la tradición judeocristiana contra la homosexualidad
    6. La razón (o lo que tiene apariencia de serlo) y las instituciones que derivan de ella no necesariamente están siempre al servicio de la verdad y la justicia, pueden estar para dar sustento a una arbitrariedad amparada por la costumbre, para defender su status quo de los embates de la luz y el cambio. Así, los prejuicios se sostienen mediante falacias pseudo filosóficas, pseudo éticas y pseudo científicas que aplican las normativas religiosa, social y legal por las vías del autoritarismo, la tecnocracia y la democracia, incluso.

      Los argumentos homofóbicos se han valido de conceptos como el bien moral frente al pecado, la normalidad estadística (más adelante se mostrará que la estadística no comprende la normalidad en ese sentido) que se confunde profusamente con la normalidad moral, la calificación como patología sobre la base de la normalidad (en rigor, más moral que estadística) y la defensa del bien común, como si las minorías (aunque no hay estadísticas confiables que demuestren que en realidad las prácticas, deseos e intenciones homosexuales solo corresponden a una población minoritaria) no hicieran parte de la comunidad y no merecieran su bien.

      En el curso de los dos últimos milenios la homosexualidad pasó por la sanción moral religiosa que la calificó como vicio menor de la lujuria, herejía, posesión demoníaca, ignorancia de Dios y desorden involuntario que no califica como pecado si no llega al acto sexual. También recibió la tipificación penal como herejía, pederastia, sodomía y atentado contra las buenas costumbres y la moral pública, y sus castigos: muerte, encierro, destierro, azotes, etc. La sanción social ha consistido en la ausencia de espacios institucionalizados y socialmente aceptados para el crecimiento en la opción homoerótica, homoafectiva y homosexual, lo cual degenera en autorrepresión y sublimación, represión parcial y doble vida o doble moral, ejercicio de la sexualidad con atrición o distonía, o asunción de la opción homosexual al margen de la comunidad y sus beneficios.

      El principal argumento de la religión cristiana y las instituciones que ha regido durante los dos últimos milenios ha sido la antinaturalidad de la homosexualidad y otras prácticas sexuales que no persiguen la reproducción, pero particularmente la homosexualidad por involucrar a personas del mismo sexo. Argumento sostenido en lo que ocurre en el reino animal: el perro y la perrita, la vaca y el toro, etc. Pero como se mostrará más adelante, el reino animal desdice ampliamente de esa interpretación prejuiciosa (sobre la que se han construido buena parte de los estereotipos masculino y femenino, con sus roles rígidos) y de esa igualación artificiosa entre reproducción y sexualidad.

      1. Las ciencias de la salud frente a la diversidad de orientaciones sexuales
      2. La ciencia médica, la psiquiatría y la psicología, por su parte, también han emitido sus juicios, veredictos y sanciones:

        «La aproximación de la ciencia al estudio de las variaciones y desviaciones sexuales ha producido algunas de las muestras más jocosas y aberrantes de explicaciones seudocientíficas. El estudio de la homosexualidad fue absorbido por la medicina y, posteriormente, por la psiquiatría, que pasó a considerarla durante décadas como una enfermedad mental. Esta aberración seudocientífica obedecía a un rechazo ideológico hacia la conducta homosexual, y no se basaba absolutamente en ningún argumento científico, excepto en el hecho de ser una conducta que se apartaba de la norma. Evidentemente, calificar una conducta como ‘enferma’ y no como ‘pecado’ no es anecdótico. La supuesta enfermedad supuso el empleo ocasional de métodos terapéuticos apropiados al caso, como la castración (durante el siglo XIX) o la extirpación de tejido cerebral (hasta aproximadamente 1950) (3)».

        «La Dra. Evelyn Hooker de la Universidad de California en Los Angeles, fue la primera científica en examinar la salud mental de los homosexuales a través de un estudio objetivo y controlado a fines de los años 50. Sus investigaciones probaron que no hay ninguna diferencia en la estabilidad emocional y en la salud mental entre hombres homosexuales y heterosexuales.

        »Hasta el comienzo de los años 70, el estudio de la homosexualidad estaba restringido al área de la psiquiatría. Existían diferentes teorías respecto a las causas de la homosexualidad. Gran parte de estas teorías asociaban la homosexualidad con una psicopatología desarrollada por una crianza ‘defectuosa’, basada en una madre dominante, en un padre alejado, o en ambos. Aunque esta premisa fuese incorrecta, no es nada sorprendente que los psiquiatras la desarrollasen, ya que ellos obtenían su información únicamente de personas en terapia con problemas mentales o emocionales.

        »En 1972 y 1973 la Asociación Psiquiátrica Americana y la Asociación Psicológica Americana dejaron de considerar la homosexualidad como una enfermedad en sus manuales de diagnóstico. A finales de los años 70 el Instituto Nacional de Salud Mental inició una extensa investigación para determinar si la homosexualidad era el resultado de una determinada situación familiar, de modelos inadecuados, o de otros factores psicológicos o sociales. Los resultados de tal investigación fueron publicados en 1981 por Bell, Weinberg y Hammersmith en el libro Preferencia sexual: su desarrollo en hombres y mujeres (el término preferencia sexual fue introducido en los años 70 para corregir el concepto anterior que definía a la homosexualidad como una enfermedad o una desviación. A partir de 1982, surgió el término orientación sexual, el cual es usado frecuentemente hoy en día). Muy pocos estudios fueron llevados a cabo acerca del origen de la homosexualidad de la mujer antes de los años 70, porque a través de los siglos la homosexualidad del varón ha sido más visible y menos tolerada que el lesbianismo (6)».

        »La clasificación oficial de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana, en su edición de 1987, ha hecho desaparecer definitivamente la categoría de homosexualidad (6)». Íbidem en la española.

        «Hoy, la mayoría de los psiquiatras reconoce que la psicopatología del homosexual no parece tener otro origen que la inaceptación de sus propias inclinaciones, reforzada por el entorno social (1)». En Colombia, los manuales de psicología ya no contemplan la homosexualidad como un desorden psicológico por sí misma, y solo consideran, como objeto de terapia, la homosexualidad distónica, es decir, cuando la persona homosexual se siente a disgusto por su condición como tal; sin embargo, este parece un rezago de las atávicas tipificaciones de esta orientación como patología en los manuales, puesto que no aparece, como sería de esperarse, la heterosexualidad distónica en ellos.

        Igualmente, algunos ‘profesionales’ de la psicología insisten, incluso haciendo caso omiso de los manuales que los rigen, en referirse a la homosexualidad como patología (incluso a través de medios masivos de comunicación en el colmo de su irresponsabilidad y la de los comunicadores) o, peor aún, someter a terapias a sus pacientes solamente pos su orientación sexual (por lo cual, en caso de ser necesario consultar a un psicólogo, de la misma forma que podría ser necesario para un heterosexual, es importante saber qué psicólogos son respetuosos y conocedores de la diversidad en la sexualidad, pronto en esta página se generará un listado).

        Y si esto pasa todavía con ‘profesionales’, ¿qué se puede esperar de algunos grupos cristianos que persuaden a sus adeptos bisexuales u homosexuales para que se sometan a ‘exorcismos’ o se abstengan de ejercer una vida romántica y sexual conforme con su orientación.

      3. Cuadro sinóptico: calificativos, sanciones y argumentos de la tradición homofóbica judeocristiana y reacciones del individuo homosexual o bisexual
      4. Calificativos

        Sanciones o ‘tratamientos’

        Argumentos

        Reacciones del individuo homosexual o bisexual

        1. Conducta inmoral

        Sanción social

        Ausencia de espacios institu-cionalizados y socialmente aceptados para el creci-miento en la opción homoe-rótica, homoafectiva y homo-sexual

        Prejucios y formualación de estereotipos

        Argumentos comunes

        Si se consiente la homosexualidad, ésta se puede expandir y se pueden degradar los valores

        Frente a la sociedad (*)

        Autorrepresión y sublima-ción del deseo homosexual

        Represión parcial y asunción de una doble vida

        Asunción de la orientación con atrición

        Asunción de la orientación con distonía

        Asunción de la orientación con consciencia de su naturalidad, normalidad y legitimidad

      5. Pecado
      6. Vicio menor de la lujuria

        Herejía

        Posesión demoniaca

        Sanción religiosa

        Muerte, encierro,

        Destierro, azotes.

        Exorcismo

        Abstención

        Actos de contrición

        Argumentos de la religión

        Naturalidad (no es natural)

        *Función reproductiva

        *Dios creo al hombre y la mujer

        *No hay homosexualidad en el reino animal

        *El placer es un vicio

        Frente a la religión

        (*) Íbidem

        Asunción de la orientación con revaluación de los postulados de la religión

        Asunción con abandono de la religión

      7. Delito
      8. Herejía

        Pederastia

        Sodomía

        Atentado contra buenas costumbres y moral pública

        Sanción penal

        Muerte, encierro,

        Destierro, azotes

        Negación del derecho al matrimonio, la unión con garantías civiles y la adopción

        Argumentos legales

        *El Estado no debe favorecer a las minorías en detrimento de las mayorías (bien común)

        Frente a las instituciones civiles

        (*) Id. Frente a sociedad

        Vida oculta

      9. Enfermedad
      10. Perversión

        Transtorno

        Desorden psicológico

        Homosexualidad distónica

        Tratamientos médico y psicológico

        Castración

        Extirpación de tejido cerebral

        Terapia psiquiátrica

        Terapia psicológica

        *Grupos de apoyo similares a los alcohólicos anónimos

        *Terapias de estímulo donde lo heterosexual se premia y lo homosexual se castiga

        Argumentos médicos y psicológicos

        Se debe aliviar el sufrimiento del enfermo

        Se debe evitar que se expanda la enfermedad

         

         

         

        Ver lecturas complementarias sobre Historia de la homosexualidad:

        Eran otros tiempos (Resumen de la historia de la homosexualidad desde los griegos hasta nuestros días).

        La civilización homosexual (lesbianismo)

        La civilización homosexual (del varón)

        Esclavos sodomitas durante la colonia

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      11. La sociedad actual frente a la homosexualidad
      12. La sociedad que resultó de la historia descrita en el apartado anterior, fruto de la dialéctica entre la tradición y los movimientos subculturales, de cultura alternativa o complementaria o de abierta contracultura –como los movimientos humanistas, de la liberación sexual, feministas y de activismo gay, SM, etc– al menos en nuestro contexto (Bogotá, Colombia) es una sociedad menos polarizada, más matizada y con tendencia hacia la tolerancia (aunque no tolerante, aún).

        Algunas de las formas como reaccionan sectores de esta sociedad frente a la homosexualidad son homofobia explícita o implícita, indiferencia, tolerancia – paciencia y tolerancia – respeto. Se discriminan estas dos acepciones o connotaciones comunes de tolerancia con el ánimo de mostrar la gran diferencia entre las dos, para lo cual, a continuación se hará referencia, al Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia (RAE), en su vigésimo primera edición (7):

        Tolerancia: "Acción y efecto de tolerar. 2. Respeto o consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque sean diferentes a las nuestras".

        Tolerar: "Sufrir, llevar con paciencia. 2. Permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente. 3. Resistir, soportar, especialmente alimentos, medicinas, etc.".

        Como se ve, entre la primera y la segunda acepción de tolerancia hay una importante diferencia que llevaría a interrogarse sobre qué quiere decir una persona cuando se define como tolerante.

        1. Homofobia explícita o implícita
        2. Este grupo de personas se caracteriza por el apego a la tradición y el prejuicio frente a la homosexualidad. Sus demostraciones de homofobia pueden ser tan explícitas como la agresión física (por ejemplo, los grupos de ‘skin heads’ o ‘neonazis’ criollos dedicados a asaltar homosexuales ‘evidentes’ como prostitutos y travestis; o implícitas como la oposición a leyes que procuran mejores condiciones para los homosexuales, discriminación a los homosexuales más ‘evidentes’ en las mismas comunidades gays o educación a los hijos para la heterosexualidad con negación sistemática de las demás posibilidades eróticas y afectivas.

        3. Indiferencia
        4. Se caracteriza por la política de "haga lo que quiera siempre que no se meta conmigo". Se trata más bien de un grado de homofobia menos corrosivo, pero, mediante una información adecuada, puede evolucionar hacia estadios de percepción de la homosexualidad más coherentes con la verdad.

        5. Tolerancia – paciencia
        6. Posición aún viciada por la homofobia y sus prejuicios, pero que admite la posibilidad de la convivencia en la diversidad aunque con diversos grados de malestar. Sin embargo, esa disposición a la convivencia y la interacción, acompañada de información adecuada, permite la persuasión por las vías de la experiencia sensible y la inteligencia.

        7. Tolerancia – respeto

        Es un nivel aún distante de la mayoría de comunidades, incluso de las gay y lésbicas (no es gratuito que se tengan que mencionar por separado). No es la regla que los propios homosexuales sean realmente tolerantes con ellos mismos ni con los miembros de sus comunidades o con las personas heterosexuales. Y tal vez se deba a que no se puede ser verdaderamente tolerante si no se es totalmente tolerante, es decir, no se puede ser tolerante frente a la diversidad en las orientaciones sexuales, si no se es tolerante frente a la diversidad humana en general (raza, sexo, estrato socio cultural y económico, etc.)

        Adelantar al título Implicaciones de la veracidad o la sola divulgación de las teorías frente a la sociedad actual

      13. Reivindicaciones que persigue la comunidad gay hoy

      «A diferencia de los heterosexuales, las personas que se siente homosexuales no tienen un guión social tan bien estructurado. Para un heterosexual, su vida afectiva pasa por una serie de etapas y escenarios tradicionalmente asignados (noviazgo, boda y, en algunos casos, separación o divorcio) que no valen para los homosexuales.

      »Existe una fuerte lucha para que estas personas equiparen su estatuto social y legal al de los heterosexuales, y en algunos países escandinavos se avanza en esta dirección. Pero los cambios han de venir también de abajo a arriba: la aceptación en los demás de esta conducta y la información objetiva permitirán también facilitar la vida a un sector de la población que se enfrenta a muchas barreras. Algún día, a nadie le importará la orientación sexual de otra persona (3)».

      Y si bien es justo que los no heterosexuales que quieran aspirar a las garantías necesarias para el ejercicio de un estilo de vida similar al heterosexual puedan obtenerlas, también parecen razonables las posturas de los teóricos de la contracultura que creen que la homosexualidad y otras expresiones diversas de la sexualidad, por su dinámica muy particular, están llamadas a construir un nuevo paradigma o un nuevo conjunto de paradigmas tan diversos como la sexualidad misma.

      Sin embargo, tomará tiempo que quienes ejercen manifestaciones diversas de la sexualidad prescindan de los modelos sociales aprendidos y vigentes, como el modelo de familia o los roles de género. Y mientras se sigan reproduciendo estos modelos, cada individuo tardará en entender que es él mismo quien define el estilo y el ritmo de su vida de acuerdo a sus propias aspiraciones y deseos, para que los aparatos legislativos de los países tengan que flexibilizarse para que sus leyes contemplen que el pueblo al que normatizan es diverso.

      Algunas de las reivindicaciones legales que persigue la comunidad gay en la actualidad son el matrimonio gay, la legitimidad para usos legales de la pareja gay en cuestiones como la seguridad social y el patrimonio, la adopción, el acceso a cualquier tipo de oficio al que puedan aspirar los heterosexuales (como la milicia, por ejemplo), la educación sexual desde la perspectiva de la diversidad en la sexualidad a partir de la infancia, el respeto por la intimidad y el buen nombre, etc., por no hablar de aspiraciones básicas como la abolición de la pena de muerte, el destierro, la prisión y las torturas para quienes adoptan orientaciones sexuales diferentes a la heterosexualidad.

       

      Ver Informe de Amnistía Internacional (22 – 06 – 2001) (sobre acciones contra personas que ejercen opciones sexuales diversas)

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      Pero más allá de la cuestión de la orientación sexual, otras personas que viven opciones diversas en la sexualidad como transgeneristas y transexuales están procurando que se les reconozca su derecho a adoptar la identidad con la que se sienten sintonizados en algo tan básico como el documento de identidad.

      Seguramente, a largo plazo, y en la medida en que la educación sexual para la convivencia en la diversidad desde los primeros años dé sus frutos, se irán eliminando otras barreras como las comunidades cerradas alrededor de una orientación, los estereotipos alrededor de las identidades sexuales, de género y de orientación sexual, de manera que cada ser humano tenga unos referentes mucho más amplios para construir una identidad propia en la que quepa toda su naturaleza.

       

    7. Problemas para teorizar y comunicar acerca de la homosexualidad
    8. Las ciencias y la filosofía se han encontrado con varios problemas al intentar abordar el tema de la homosexualidad, incluso superada la represión que ejerció la religión cristiana durante siglos sobre las ciencias médicas y humanas. Primero, la definición del objeto de estudio: ¿qué es la homosexualidad? Segundo, la metodología: ¿cómo observarla y medirla y de qué herramientas valerse, si la homosexualidad sigue siendo en gran medida una práctica subterránea? Tercero, la objetividad y la disposición frente al tema: ¿cómo superar los prejuicios que permanecen en la cultura para asumir las investigaciones, darles un enfoque e interpretar los hallazgos? Y más allá aun, ¿cómo comunicar sus hallazgos si el lenguaje relacionado ya se ha viciado por la socialización y ha adquirido connotaciones, en ocasiones contrarias a lo que se quiere expresar?

      1. Qué es homosexualidad
      2. Según el diccionario de la RAE (7), homosexualidad "es la inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo. 2. Práctica de dicha relación". Sin embargo, la definición de ese concepto ha tenido una evolución destacable entre los académicos de la lengua en los últimos 50 años:

        ****Ver Historia de la definición en el diccionario de la RAE****

        Pero para algunos estudiosos, "no existe una barrera definitiva entre la homosexualidad y la heterosexualidad y por lo tanto es más apropiado hablar de conductas homosexuales que de homosexualidad (2)". «Muchas personas pueden tener conductas o ideas eróticas hacia personas del mismo sexo y no ser, en sentido estricto, ‘homosexuales’ (3)».

      3. Qué es bisexualidad
      4. Otros estudiosos reconocen en las orientaciones sexuales un amplio espectro en el que el límite entre una y otras es entreverado y mutable de acuerdo al momento de la vida, las personas con las que se interactúa y los sentimientos y pasiones que despiertan. Entonces surge la bisexualidad con tres acepciones, una como calificativo para toda la orientación sexual humana, según lo cual todos somos bisexuales aunque podamos tender más hacia algún extremo del espectro; otra, como una tercera orientación sexual con límites definidos al igual que las otras dos; y la última, como un estadio de indecisión por falta de compromiso, por miedo a la condena social o como parte de la formación de la personalidad.

        Así, bisexualidad en el sentido más amplio de sexualidad, es la disposición a relacionarse con personas de cualquier sexo; es el potencial de estar erótica o románticamente atraído por personas de cualquier sexo; es la atracción erótica por individuos de ambos sexos; es una etapa de transición entre la heterosexualidad y la homosexualidad; y, en el sentido más estricto, bisexual "es la persona que alterna las prácticas homosexuales con las heterosexuales (7)".

      5. Problemas para determinar con veracidad las orientaciones sexuales y la negación sistemática
      6. Sin embargo, definir la identidad sexual de cada individuo no es tarea fácil. Hay que preguntarse qué es lo que se quiere definir con los términos homosexual, bisexual y heterosexual: ¿se quiere describir una acción o conjuntos de acciones (con personas de qué sexo ha tenido relaciones sexuales)?, ¿una posibilidad erótica (por personas de qué sexo se ha sentido atraído)?, ¿se quiere denominar una identidad (cómo se identifica cada quién, independientemente de con quiénes tenga relaciones sexuales o quiénes le atraigan)?, y ¿qué lapso de la vida de cada individuo se pretende abarcar, toda su vida o su momento presente?

        Muchos individuos que mantienen relaciones sexuales con miembros de ambos sexos pueden no considerarse o llamarse a sí mismos bisexuales, porque sienten que en sus relaciones con alguno de los sexos no se comprometen la pasión o el sentimiento. De la misma forma, puede haber personas que se consideren bisexuales aunque solo hayan tenido relaciones con personas de un sexo o en el momento de ser interrogados sostengan una relación monogámica, y, de la misma forma, personas que se consideren homosexuales o heterosexuales aunque nunca han sostenido relaciones sexuales o las han sostenido pero no con personas de su mismo sexo (y se consideran homosexuales) o no con personas del sexo opuesto (y aun así, se consideran heterosexuales).

        Pero este es el menor de los problemas, puesto que se soluciona haciendo preguntas concretas; la verdadera cuestión es cómo lograr que se responda la verdad y cómo verificar que las respuestas son ciertas en un contexto en el que las prácticas diferentes a la heterosexual (e incluso la heterosexual dependiendo de la edad y el sexo) no cuentan con aceptación social por lo cual es de esperarse que sean negadas para evitar "el estigma vergonzante que conduce a la discriminación y la marginación (1)". Además, ¿cómo descartar que la orientación que el interrogado dice vivir, aunque sea cierta, no es realmente su elección sino la única opción que la sociedad le presentó, ya que, debido a su contexto, nunca contempló otras posibilidades o, aunque las contempló, prefirió reprimirlas?

      7. Escalas para medir la orientación sexual
      8. En la segunda mitad del siglo pasado los investigadores crearon escalas que buscaban medir las variantes en la orientación sexual según número de relaciones sexuales, pensamientos, afectos, etc.

        1. La escala de Kinsey
        2. Esta fue la primera herramienta de medición de la sexualidad. En su trabajo sobre el comportamiento sexual de los estadounidenses adelantado a finales de los 40 y principios de los 50, Alfred Kinsey (1894 – 1956) propone una continuidad de 0 a 6, donde cero es conducta exclusivamente heterosexual y 6, exclusivamente homosexual.

          Según los apuntes de Kinsey, si alguien se encuentra entre 1 y 5, en lugar de describírsele como bisexual con varios grados de atracción hacia hombres y mujeres, se le describe en forma bipolar, como una persona con componentes heterosexual y homosexual.

          Ver más sobre la escala de Kinsey

        3. La escala de Storms
        4. Michael Storms propuso una nueva escala en el año de 1980, que está basada en un plano formado por dos ejes (x-y), en lugar de una continuidad lineal entre dos extremos. Esta escala incluye homosexualidad y heterosexualidad como extremos, y bisexualidad y asexualidad como extremos medios.

        5. La escala de Klein
        6. La tercera escala fue desarrollada por Fritz Klein. Él se apoyó en la escala de Kinsey pero, aparte del comportamiento sexual, usó seis variables para definir la orientación sexual: atracción sexual, fantasías sexuales, preferencias emotivas y sociales, estilo de vida sexual y autoidentificación. Además calificó las variables en cada momento del tiempo: presente, pasado (el año pasado) y futuro, con dos claves (escalas) similares a la escala de Kinsey.

          Ver más sobre la escala de Klein

        7. La escala multidimensional de la sexualidad de Brandem

        Esta cuarta escala fue publicada en 1990 e intenta contrastar las categorías en la bisexualidad, homosexualidad, heterosexualidad y asexualidad. Retoma algunos conceptos de Klein y Storms.

      9. Estadísticas serias sobre homosexualidad, ¿existen?
      10. Estas formas diferentes de asumir el objeto de estudio obligan a dar una lectura juiciosa de las fichas de las encuestas y de los resultados estadísticos que han arrojado diversas investigaciones.

        Informal e incluso formalmente se difunden cifras cuya fuente no es citada, según las cuales el 10 por ciento de la población mundial es homosexual. Otros emplean el mismo porcentaje pero con un matiz diferente: "aproximadamente un 10 por ciento de la población general ha tenido algún tipo de experiencia homosexual; sin embargo, las personas que se sienten ‘físicamente homosexuales’ posiblemente representan un 1 por ciento o menos de la población, lo que, en sí mismo, supone un sector muy amplio de los ciudadanos ( 2)".

        Otros soportan teorías sobre muestras insuficientes o sesgadas: "en mi curso éramos 50 y 4 somos homosexuales, o sea que alrededor del 8 por ciento de la población es homosexual, y eso sin contar a los que todavía no me he encontrado en bares", "el 25 por ciento de mis alumnos en el seminario son homosexuales, otro 25, bisexuales y el 50 restante, heterosexuales".

        Guardando las proporciones, las cifras de los científicos también han tenido problemas de credibilidad:

        Cuando Kinsey realizó su estudio sobre sexualidad en los años 50, encontró que a pesar de que el 4% de los hombres y el 2% de las mujeres estadounidenses se confesaban exclusivamente homosexuales (según su criterio, quien hubiese tenido al menos seis experiencias con personas del mismo sexo calificaría en esta categoría), y el 50% de los hombres y el 29% de las mujeres reconocían que antes de llegar a la edad adulta habían tenido por lo menos una experiencia erótica con personas de su mismo sexo.

        Pero para Vázquez y Ochoa (2), "los datos de Kinsey podrían distorsionar el porcentaje real de personas homosexuales, debido a ciertos problemas en el muestreo". Y citan cifras de "algunos estudios más recientes (Hunt)", que, según ellos, proporcionan cifras más ajustadas: "2 por ciento de hombres y 1 por ciento de mujeres serían homosexuales; 75 por ciento de hombres y 85 por ciento de mujeres, heterosexuales; y 23 por ciento de hombres y 14 por ciento de mujeres habrían tenido experiencias de ambos tipos".

        "En Colombia, sin embargo, los numerosos estudios que se han realizado al respecto arrojan unas cifras distintas. Según un informe reciente realizado por una empresa de consultoría, sólo el 7,1 por ciento de los hombres reconoce haber tenido algún tipo de contacto o relación homosexual, y el 4,6 por ciento una relación completa. En cuanto a las mujeres, estos porcentajes son todavía más bajos: 4,3 reconoce un contacto homosexual y 2,1 una relación completa (1)".

        "En México, de otro lado, en la década de los 90, el 70 por ciento de los varones dijo haber experimentado por lo menos una vez en la vida algún tipo de atracción sexual (por lo menos visual) hacia otra persona de su mismo sexo (8)".

      11. La norma y la normalidad
      12. Según la RAE, el calificativo normal es para "aquello que se haya en su natural estado. 2. Que sirve de norma o regla. 3. Dícese de lo que por su naturaleza, forma o magnitud se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano". Y la palabra norma la define como "2. Regla que se debe seguir o a que se deben ajustar las conductas, tareas, actividades, etc. (7)".

        1. La normalidad estadística y la moda
        2. Aunque algunos académicos se refieren a la homosexualidad como anormal estadísticamente, entendiendo como normal lo que más se repite, como se vio, esa definición no aparece en la RAE ni en ningún otro diccionario. En cambio, en los diccionarios enciclopédicos y los libros de estadística, si bien no en la RAE, moda se define como el valor que aparece con más frecuencia en una variable estadística.

          Lo que no es veraz es expresar que la homosexualidad es estadísticamente anormal, por mucho (si es que hay estadísticas confiables al respecto) se podría decir que no está estadísticamente en la moda o que es menos frecuente que la heterosexualidad.

          En resumen, la moda es lo que más se repite y la norma, como se demostrará más adelante, lo que quien la promulga espera que más se repita.

        3. Normalidad y naturalidad
        4. El criterio de la naturalidad, que corresponde a la primera acepción de la RAE, seguramente, ha sido del que la sociedad se ha valido falaciosamente para crear el prejuicio de que la homosexualidad es anormal, puesto que nadie podría demostrar que no es natural, ¿acaso quién ha, tan solo, definido irrebatiblemente la naturaleza humana o mucho menos la naturaleza en general? ¿Acaso no sería natural lo que cada especie puede hacer, lo que le es permitido por su instalación corpórea y, en el caso de los humanos, por su voluntad?

          Entonces, difícilmente se podría afirmar, sin ruborizarse por la irresponsable falta de certeza, que la heterosexualidad es el estado natural del ser humano, su estado normal y que la homosexualidad es su estado anormal.

          Según Octavio Paz (9), "la normalidad es una convención social, no un hecho natural. Una convención que cambia con los siglos, los climas, las razas, las civilizaciones… las pasiones son naturales. Abolirlas es imposible, reprimirlas es mutilarnos o provocar estallidos más destructores".

        5. Normalidad y moralidad
        6. Se consideran fuentes de Derecho, y de la normativa que lo constituye, la ley, la costumbre, la jurisprudencia y la doctrina. Y cada uno de esos eslabones ha sido impuesto o por lo menos permeado por la tradición judeocristiana, de donde es evidente que los criterios morales de la religión se han impuesto sobre otro tipo de consideraciones morales o éticas. De tal forma, que por costumbre y por estar amparada por la ley, la jurisprudencia y la doctrina, la heterosexualidad se pudo haber constituido como norma en la civilización actual de occidente (aunque eso también es discutible, no sería norma de la misma forma que las normas de tránsito o las normas icontec y, entonces, no sería normal con la misma obligatoriedad de transitar por la derecha o detenerse ante un semáforo en rojo).

          Así, y solo así, bajo la segunda acepción de la RAE, la heterosexualidad por "servir de norma o regla" podría calificarse como normal, pero como se vio se trata de una normalidad sostenida tan solo por la moralidad descrita antes y relativa a este contexto cultural (por ejemplo, lo normal en Reino Unido no es conducir por la derecha). Sin embargo, sería más claro, en este caso, calificarla como normativa ("que sirve de norma", RAE) y no como normal, pues esa palabra se ajusta más claramente a su función: función normativa, no función normal.

          En todo caso, ese carácter normativo que tiene la heterosexualidad hoy, en forma exclusiva, en la mayoría de países, y que ha impedido que los gobiernos legislen con equidad hacia la homosexualidad y otras expresiones sexuales, podría evolucionar con el tiempo hacia una normativa no hegemónica, compartida entre heterosexualidad, homosexualidad y otras prácticas e identidades –a lo cual seguramente se llegará por las vías de la divulgación, la investigación y la reflexión ética.

        7. Normalidad y ajuste a la norma
        8. En el mismo orden de ideas y bajo la tercera acepción de la RAE: "Dícese de lo que por su naturaleza, forma o magnitud se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano", ciertas manifestaciones de la heterosexualidad serían normales; y la homosexualidad, junto con otras expresiones de la heterosexualidad, se considerarían anormales frente a algunas normas de hecho (las morales religiosas, principalmente). Pero frente a las normas de derecho la homosexualidad sería tan normal como la heterosexualidad (excepto en los países y estados donde la primera está prohibida o restringida) puesto que por sí misma se ajustaría a las normas.

        9. La anormalidad y su connotación negativa

        De cualquier forma, para comunicar la sexualidad diversa debería tenerse en cuenta lo que la gente entiende por normal y la connotación que le aplica a lo anormal. Esa cognotación negativa carga, por ejemplo, el estigma de enfermedad, connotación que se dio a la homosexualidad en la medicina, la psicología y la psiquiatría. Prueba de esa connotación es que la gente crea que la mayoría de los políticos son corruptos, y sin embargo no se referieran a uno honesto y comprometido con su electorado como anormal sino como un político especial, particular u honesto, a secas.

        Por su parte, Dean Hamer, investigador de la teoría de la zona Xq28 que probaría que la homosexualidad es hereditaria, afirma que la homosexualidad "es un atributo normal, y no hay razón para hacer pruebas diagnósticas (1)".

        Por su parte, el antropólogo Marvin Harris aclara que "afirmar que la homosexualidad es igual de natural que la heterosexualidad no equivale a afirmar que la mayoría de los hombres y mujeres perciben en los individuos del mismo sexo tantas posibilidades de excitación y satisfacción erótica como en los representantes del sexo opuesto (1)".

      13. Error y mutación
      14. Algunas personas que defienden la tesis de las causas genéticas de la homosexualidad, explican esta orientación como una mutación –entre muchas otras mutaciones, como ciertos colores de ojos, de piel, ciertos comportamientos adaptativos, etc., que probablemente enriquecen a la especie al aumentar su biodiversidad. La RAE define mutación como: "4. Biol. Cualquiera de las alteraciones producidas en la estructura o en el número de los genes o de los cromosomas de un organismo vivo, que se transmiten a los descendientes por herencia. 5. Fenotipo producido por aquellas alteraciones (7)".

        Pero referirse a las orientaciones homosexual y bisexual como mutaciones (aun desconociendo que no hay certeza de que no hayan existido en algún momento de la historia humana o, en sus especies antecesoras, en alguna era geológica) sería poco significativo porque, en ese orden de ideas, pocas características del ser humano y de cualquier especie no serían mutaciones y errores. Y cabría la posibilidad de que la heterosexualidad fuera tanto una mutación como la homosexualidad.

        Y además de que no son términos acertados (no está comprobado que la homosexualidad sea una mutación) ni significativos (en el sentido amplio, mutaciones son casi todas las características humanas), también se sabe lo que la gente entiende por mutación y error y las connotaciones populares de esas palabras.

      15. Los prejuicios, estereotipos, mitos y tabúes
      16. Los prejuicios heredados de siglos de hegemonía moral judeocristiana; el señalamiento y calificación por parte de las autoridades religiosas, civiles y científicas que satanizaron la conducta homosexual; el ocultamiento y negación por parte de buena parte de las personas que viven la orientación homosexual y la visibilidad de una minoría dentro de este colectivo han facilitado que la sociedad se forme un imaginario sesgado acerca de la homosexualidad, la homoafectividad y el homoerotismo.

        Buena parte de ese imaginario atribuye a las personas homosexuales comportamientos perjudiciales para ellos mismos y para la sociedad y crea barreras cognitivas para asimilar y acceder a información más acertada acerca del tema.

        A continuación se desmienten algunas de las creencias más comunes en la actualidad:

        «No es cierto que las personas homosexuales supongan un peligro especial para los menores. "La verdad de este mito reside justamente en lo contrario: son las personas heterosexuales las más proclives a efectuar tocamientos, agresiones sexuales o violaciones a menores del mismo sexo o del contrario: al menos en un 80 por ciento de los abusos en los niños, la agresión procede de un heterosexual (normalmente un hombre, siendo la víctima una niña).

        »La homosexualidad no está relacionada sistemáticamente con ningún rasgo físico (tono de voz, gestos, musculatura, constitución física, tener más o menos vello, forma de andar), psicológico (ser más o menos tímido, decidido, agresivo, sensible, etc.) o papel social (hacer o no tareas domésticas, preferir un deporte u otro, tener una determinada profesión, aficiones culturales, etc.).

        »Es falso que los homosexuales tengan más trastornos psicológicos que los heterosexuales; que existan tratamientos efectivos para la homosexualidad; que la sexualidad de las lesbianas es insatisfactoria por carecer de pene (de hecho, en el estudio de Kinsey de 1953 se observó que los orgasmos en relaciones sexuales era más común en las mujeres lesbianas que en las exclusivamente heterosexuales); que en las parejas de homosexuales, uno de los miembros tiene un rol activo y el otro, pasivo (esta separación de roles es mucho más clara en las parejas heterosexuales); que existe un patrón de relaciones familiares que conduce a la homosexualidad.

        »También es falso que la desaparición de los tabúes sobre la homosexualidad hará que cada vez haya más homosexuales (los datos indican que el porcentaje de homosexuales en las últimas décadas se mantiene estable); que los homosexuales nunca se casan y, por tanto la gente que no se casa es homosexual (ninguna de estas dos creencias es correcta: se estima que aproximadamente uno de cada cinco hombres homosexuales y una de cada tres mujeres están o se han casado alguna vez, e, igualmente, hombres y mujeres felizmente casados y con hijos, en su edad madura han reorientado sus preferencias sexuales hacia personas del mismo sexo) (2)».

        En algunas regiones de Colombia es extendida la creencia de que los hombres que se identifican a sí mismos como homosexuales asumen roles y comportamientos sociales y sexuales tradicionalmente considerados femeninos, como, por ejemplo, ser sexualmente ‘pasivos’.

        También está extendida la creencia, incluso entre los homosexuales, de que la orientación que se adopta debe ser definitiva y la gente es ó 100 por ciento homosexual ó 100 por ciento heterosexual, desconociendo la naturaleza mutable y diversa de la sexualidad humana y entendiendo las categorías homosexualidad y heterosexualidad como compartimentos estancos.

        "Tampoco es cierto que la aparición de sueños o fantasías homosexuales, especialmente en la adolescencia, determinen que la ‘verdadera’ orientación del individuo que los vive sea homosexual, puesto que estas inquietudes acompañan el proceso madurativo y la vida sexual de casi todas las personas (2)".

      17. La mujer homosexual frente al machismo

      »La mayoría de los estudios sobre homosexualidad humana están centrados en el varón. Tanto es así que los mecanismos biológicos propuestos para la homosexualidad del varón raramente pueden generalizarse para el lesbianismo. Con los estudios antropológicos pasa otro tanto. Pero esto no se debe a que la homosexualidad de la mujer sea menos frecuente que la del hombre. "Lo más probable –apunta el antropólogo Marvin Harris– es que la homosexualidad de la mujer haya sido condenada a la clandestinidad o se haya expresado en contextos no institucionalizados que escapan a la observación".

      »Si a esto se une el androcentrismo de los investigadores y el eclipsamiento provocado por el poder político de los grupos homosexuales de hombres y por el movimiento feminista, resulta comprensible que el lesbianismo haya pasado a un segundo plano.

      »Por todas estas razones, el lesbianismo no parece tener la imagen espectacular de la homosexualidad de varones. Pero, como sostienen algunos investigadores, la adolescencia brinda en todo el mundo enormes oportunidades para las relaciones lésbicas. El menor rechazo de las mujeres a estos comportamientos ha sido también interpretado como una mayor tolerancia hacia la homosexualidad de la mujer en nuestra cultura (1)».

      Por esa razón, más adelante se presentará un cuadro sinóptico en el que se discriminarán las teorías que abordan los factores que influyen o determinan la homosexualidad de la mujer, de las que solo abordan la homosexualidad del varón.

      Ver Cuadro sinóptico: clasificaciones y argumentos a favor y en contra de las teorías

       

    9. Teorías acerca de los factores que influyen o determinan la orientación sexual
      1. Introducción
      2. «Las teorías explicativas de la homosexualidad son tan insuficientes como las explicativas de la heterosexualidad. El dato más consistente es que ambas orientaciones y prácticas sexuales se dan en todas las culturas y en todos los tiempos, casi sin ninguna excepción (2)».

        «A pesar de la infinidad de especulaciones psicológicas y biológicas sobre la homosexualidad, apenas se sabe nada objetivo y verificable sobre sus causas… (tomando en cuenta los problemas para teorizar y comunicar acerca de la sexualidad, denunciados en el título anterior) no debe resultar extraño que las teorías generales sobre la homosexualidad sean falaces. Existe una relativa heterogeneidad de conductas homosexuales, y buscar factores globales para esta diversidad es pueril (3)».

        Sin embargo, nunca los intentos por aproximarse a la verdad, aunque sea desde la subjetividad, son peores que la ignorancia; y a las razones esgrimidas en la justificación me parece conveniente agregar, en este punto, que el simple hecho de que las personas que están empezando a sentir inquietud frente a su orientación quieran saber cuál puede ser la causa de lo que les está pasando es suficiente razón para la teorización al respecto y para este ensayo compilación.

      3. Clasificación de las teorías
      4. Hay una enorme diversidad de teorías sobre las causas de la asunción de una u otra orientación sexual por parte de los individuos, las cuales se pueden clasificar de acuerdo al campo del conocimiento al que corresponden, el nivel de expresión de la sexualidad desde el que inciden, la relación con la voluntad de la determinación o influencia y las implicaciones de sus postulados con relación a la normalidad / naturalidad / contingencia de la homosexualidad.

        Según el campo del conocimiento puede hablarse de teorías biológicas (de causas genéticas, congénitas u hormonales con expresiones morfológicas y fisiológicas), psicológicas (que ubican la determinación o influencia en diferentes etapas del desarrollo), antropológicas (que atribuyen la determinación o influencia al contexto cultural), etológicas (que explican la diversidad en las orientaciones desde la perspectiva de la evolución de las especies con herramientas de la genética, la psicología y la antropología) y filosóficas (éticas, deontológicas, teleológicas y teológicas).

        Según el nivel de expresión de la sexualidad desde el que inciden los factores, las teorías pueden ubicarse en los niveles de sexo genético o latente, sexo físico o instalación sexuada, sexo mental o elección - rechazo de la instalación sexuada, sexo cultural o elección del rol sexual en la sociedad (identidad de género e identidad sexual) y erotismo o elección de opciones eróticas y afectivas.

        Según la relación con la voluntad de la determinación o influencia, se pueden clasificar en teorías de la elección consciente, según las cuales la orientación sexual es una elección entre las opciones posibles en un contexto dado; las de determinación involuntaria, que a su vez se clasifican entre biológicas, psicológicas y culturales; y las mixtas, es decir las que consideran que aspectos biológicos, etológicos, psicológicos y/o culturales no determinan la orientación sexual pero sí influyen, en distintos grados, en su elección por parte de cada individuo.

        Según las implicaciones de sus postulados con relación a la normalidad de su práctica se pueden calificar entre teorías de la no – naturalidad, de la naturalidad o ambiguas.

        En este apartado se obviará la primera clasificación (aunque será fácil deducir las teorías que pertenecen a cada campo), se explicará en qué consiste cada nivel de expresión de la sexualidad y se profundizará en las implicaciones sociales de las teorías de acuerdo a la tercera clasificación. Además se valorarán los argumentos científicos y políticos que defienden unas y otras (los científicos, simultáneamente con la exposición de las teorías y los políticos, a priori por razones que se esbozarán más adelante). Finalmente se explicarán las implicaciones de los grupos de teorías sobre la calificación de normal / natural / incontingente o anormal / no – natural / contingente de la orientación homosexual.

        Adicionalmente, para simplificar la exposición de las teorías y los argumentos científicos, políticos y creencias a favor y en contra, a continuación se presenta un cuadro sinóptico con hipervínculos que remiten al apartado donde se amplían los conceptos y teorías.

        1. Cuadro sinóptico: clasificaciones y argumentos a favor y en contra de las teorías
        2. El siguiente cuadro, mencionará las teorías que determinan o influyen desde cada nivel de expresión de la sexualidad (Niveles), dirá si éstas son explicativas de la homosexualidad del varón o la de la mujer (Explican), qué Creencias hay en el ambiente que favorezcan o se opongan a cada grupo de teorías, qué Implicaciones tienen sus postulados con relación a la forma como la opinión pública entienda la homosexualidad –según apunten a explicarla como natural (Nat) o no natural (No) o si son ambiguas en eso (A)– y en qué esfera de la Voluntad humana ubican la determinación o influencia –voluntaria (V), involuntaria (I), mixta (M).

          El cuadro cuenta con hipervínculos para ampliar los conceptos en los apartados respectivos, en cada apartado habrá nuevos hipervínculos para volver al texto actual. En los apartados donde se desarrollan las teorías aparecen tanto las evidencias a favor como los argumentos científicos en contra.

          Niveles

          Teorías

          Explican

          Implicaciones

          Voluntad

          H

          M

          Nat

          No

          A

          V

          I

          M

          Sexo genético

          - Xq28

          X

               

          X

           

          X

           

          Instalación sexuada

          Diferencias en núcleos cerebrales

          - Suprachiasmaticus

          - Inah 3

          X

          X

               

          X

          X

           

          X

          X

           

          Alteración hormonal

          - Drogas o estrés durante el embarazo

          - Hormonas prenatales

          - Consumo de hormonas

          X

          X

          X

           

           

          X

           

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          X

           

           

          X

          X

          X

          X

           

           

           

          - Diferencias en el oído medio

           

          X

             

          X

           

          X

           

          Elección – rechazo de la instalación sexuada

          - Inconformidad con el propio cuerpo

          X

          X

             

          X

           

          X

           

          Elección del rol sexual – social

          - Figuras paternas inadecuadas

          X

          X

           

          X

             

          X

           

          - Modelos de género distorsionados

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          X

             

          X

           

          - Rechazo al modelo de familia

          X

          X

           

          X

             

          X

           

          Elección de opciones eróticas – afectivas

          - Retraso de la maduración de la sexualidad

          X

          X

           

          X

             

          X

           

          - Rechazo familiar y carencia afectiva

          X

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          X

             

          X

           

          - Trauma sexual

          X

          X

           

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          X

           

          - Dificultades en relaciones heteresexuales

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          - Teorías de la influencia ambiental

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          - Teorías de la homosexualidad voluntaria

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          Atraviesa todos los niveles

          - Teorías sobre causas mixtas

          - Teorías de la bisexualidad potencial

          - Teorías explicativas desde la etología

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        3. Según los niveles de expresión de la sexualidad desde los que determinan o influyen
        4. Aunque será evidente, me parece prudente denunciar que la forma como se exponen los niveles de expresión de la sexualidad delatará mi preferencia por las teorías mixtas de naturalidad basada en la perspectiva etológica, bisexualidad potencial e influencia cultural en la elección o asunción (sin que haya realmente una elección entre opciones posibles) de la orientación sexual. Sin embargo, aunque como lector no comparta mi postura, probablemente le será de utilidad conocer esos niveles de expresión para conocer algunos conceptos como sexo, género, opción de género, rol sexual – social, orientación sexual, parafilias y sexualidad, y particularmente, para diferenciar homosexualidad de transexualismo, transgenerismo y travestismo.

          1. Sexo genético o sexualidad latente
          2. »El hombre tiene 22 pares de cromosomas morfológicamente iguales y un par morfológicamente diferente que es precisamente el par que determina el sexo biológico (macho o hembra), mientras que la mujer posee 23 pares de cromosomas morfológicamente iguales. La diferencia entre los cromosomas del par 23 del hombre es que uno es más pequeño que el otro, por lo que tradicionalmente se representa como XY, mientras que el de la mujer se representa XX.

            »No está demostrado que el cromosoma Y tenga partes que no estén presentes en el X, mientras que este último posee fragmentos ajenos al Y, esto se infiere de la prevalencia de enfermedades como la hemofilia, que se considera un gen recesivo presente en el cromosoma X que se transmite de madre hemofílica a hijo (aunque el padre no sea hemofílico) y no a hija (10)». Siguiendo esta tendencia se levantan la teoría de la zona Xq28, según la cual la homosexualidad se hereda por línea materna; y las teorías de deficiencias hormonales y morfología cerebral diferencial, ambas congénitas.

          3. Sexo biológico o instalación sexuada
          4. «El sexo físico o biológico es el conjunto de caracteres físicos y funcionales primarios y secundarios que caracterizan a un sexo. Los primarios están presentes ya desde el nacimiento (órganos genitales), los secundarios aparecen en la pubertad por la maduración de los primarios, o sea, por acción de hormonas segregadas por estos (10)».

            El concepto de instalación sexuada se refiere al cuerpo del que es dotado cada ser humano para enfrentarse al mundo. Esa instalación corpórea y, más específicamente, sexuada entraña unas posibilidades latentes y unos límites para las aspiraciones humanas (no puede volar por sus propios medios, ni puede permanecer en medios sin aire o con temperaturas extremas).

            La reflexión sobre las verdaderas posibilidades y límites de su instalación corresponden a cada individuo.

            En este nivel surgen algunas teorías médicas (principalmente sobre desequilibrios hormonales de la madre por estrés, consumo voluntario o involuntario de hormonas o defectos hormonales causados por accidentes o enfermedades que afecten las glándulas que las generan.

          5. Sexo mental o elección – rechazo de la instalación sexuada
          6. Cada individuo puede afirmarse en su instalación sexuada o rechazarla y requerir modificarla de acuerdo a sus aspiraciones para poder afirmarse como ser humano. «Ya desde antiguo el sexo biológico se ha modificado (por ejemplo los castrados). Hoy, entre la química y la cirugía se puede hacer casi cualquier cosa. Por eso, es en este nivel en el que surgen, dentro del ramillete de diversidad en la sexualidad, la transexualidad y la intersexualidad, como procesos reflexivos para afirmarse en una identidad sexual o para prescindir de ella. Ni la transexualidad ni los estados intersexuales constituyen por sí mismos orientaciones sexuales.

            En este nivel surgen las teorías psicológicas sobre la crianza inadecuada, la autoimagen distónica, etc.

            Ver Más de 100 transexuales esperan el cambio de sexo en la Andalucía

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          7. Sexo cultural o elección del rol sexual – social
          8. En este nivel confluyen la identidad sexual, es decir con qué sexo o estadio intersexual me identifico, y la identidad de género, es decir en el ejercicio de qué rol sexual – social me integro a la sociedad.

            Desde la perspectiva tradicional, a los dos sexos: hombre y mujer, corresponden inevitablemente dos géneros, masculino y femenino. "Lo que se denomina masculino y femenino se compone no solo de una serie de pautas de comportamientos y tabúes sino también de objetos y aperos propios de las tareas para las que se piensa que está preparado cada sexo (10)".

            Sin embargo, desde la perspectiva de la diversidad en la sexualidad se entiende que el juego de roles es más complejo y más rico. Las identidades sexuales son al menos tres: hombre, mujer e intersexos. Las identidades de género, que no tienen que corresponderse con las identidades sexuales, son cinco por lo menos: masculino, femenino, androginia, no-género y transgénero o intergénero.

            Es en este nivel, entonces, en el que surge la opción de género para formar la identidad de género que, en confluencia con la identidad sexual, formará el rol que una persona asuma frente a la sociedad.

            Aunque parte tradicional del rol de género ha estado relacionado con la procreación y la constitución de familia con base en una pareja heterosexual, las preferencias eróticas trascienden el género, por lo cual la orientación sexual se contempla en otro nivel.

            Las teorías sobre la influencia o la determinación cultural encajan en este nivel.

            ****Ver Género y opción de género****

            ****Ver Transgenerismo****

          9. Erotismo o elección de opciones eróticas y afectivas

          Es el hecho de la actividad sexual de una persona. En este nivel se expresa plenamente la sexualidad. Se discriminan las personas, posturas, objetos y circunstancias que son atractivas eróticamente para un individuo de las que no lo son. Es decir, en este nivel el individuo discierne si le son atractivos hombres, mujeres, personas en estados intersexuados o todos (orientación sexual), por quiénes siente afecto y qué tipo de afecto, qué posiciones le excitan más y cuáles le procuran mayor placer, qué objetos y circunstancias le despiertan mayor sensualidad (parafilias).

          Desde cierta perspectiva, se podría afirmar que algunas personas no llegan a expresar su sexualidad en este nivel, porque sus actos sexuales son solamente su cuota de cumplimiento con su rol social y de obediencia a la moral de turno, pero en ellos no hay un verdadero desarrollo y armonización de los niveles anteriores de expresión de la sexualidad ni un compromiso con su construcción como seres humanos integrales.

          En este nivel caben las teorías de la elección consciente de la orientación sexual.

          ****Ver Parafilias****

          Volver a cuadro sinóptico: clasificaciones y argumentos a favor y en contra de las teorías

        5. Clasificación según la relación con la voluntad de la determinación o influencia, y crencias a favor y en contra de cada grupo de teorías
        6. En este apartado nos referiremos a las creencias a favor y en contra de las teorías agrupadas según la relación con la voluntad de la determinación o influencia, es decir, las teorías de: la autodeterminación, según las cuales la orientación sexual es una elección entre las opciones posibles en un contexto dado; las de determinación externa al individuo, que a su vez se clasifican entre biológicas, psicológicas y culturales; y las mixtas, es decir las que consideran que aspectos biológicos, etológicos, psicológicos y/o culturales no determinan la orientación sexual pero sí influyen, en distintos grados, en su adopción por parte de cada individuo.

          Se abordarán las creencias sobre las implicaciones de la veracidad o la simple divulgación de las teorías, a priori de sus sustentos científicos (que se esgrimirán más adelante), para mostrar las interpretaciones de los posibles impactos de los mismos, considerando que, debido en parte a que la diversidad en las orientaciones ha sobrevivido difícilmente durante los dos últimos milenios (como se ilustró en el primer título de este ensayo), en la actualidad la homosexualidad y la bisexualidad están urgidas por que sus justificaciones favorezcan su permanencia con calidad, dignidad e igualdad de oportunidades.

          De esta necesidad de justificarse adecuadamente, surgen diversas interpretaciones sobre la conveniencia o inconveniencia de algún grupo de teorías frente a los demás.

          Los más optimistas ven en las búsquedas científicas la justificación para que la diversidad ya no tenga que preocuparse solo por sobrevivir sino que adquiera un relieve similar al de la heterosexualidad en la sociedad contemporánea. Pero los más pesimistas no descartan que la ciencia termine dando las herramientas al status quo para que elimine definitivamente las opciones bisexual y homosexual del espectro erótico humano.

          Así que, en este apartado se evaluarán las presuntas consecuencias de los tres grandes grupos de teorías y se evaluarán sus implicaciones según surjan en alguno de los niveles de expresión de la sexualidad y, finalmente, serán expuestas las teorías propiamente dichas junto con sus detractores desde los argumentos ya no políticos sino científicos.

          1. Teorías sobre el carácter voluntario de la homosexualidad
            1. A favor
            2. Una de las mayores dignidades del ser humano frente a las demás especies es su libre arbitrio, su libertad para elegir entre las opciones posibles, su capacidad de autodeterminación. Quien elige ser homosexual o tener prácticas homosexuales, entre un número cierto de opciones, está haciendo uso de su libertad; a diferencia de quien no elige una orientación sino que la asume autómatamente puesto que no ha pasado por la reflexión ni la exploración de lo que realmente le satisface.

            3. En contra

            «Una buena parte de la animadversión hacia los homosexuales procede de la idea de que han adoptado consciente y voluntariamente esa orientación para socavar la familia, tradicional, buscar placeres diferentes, etc. (3)».

            Si la homosexualidad es una elección, como es posible hacer elecciones equivocadas, se puede persuadir al homosexual para que reconsidere su elección.

          2. Teorías sobre el carácter involuntario de la homosexualidad
            1. A favor
            2. «Según Martin Duberman: "El conocimiento de cómo se forman determinados patrones sexuales no nos dice si un patrón determinado es bueno o malo; esto último es un juicio moral que refleja imperativos culturales; no científicos" (11)».

              Si la homosexualidad es hereditaria, la discriminación terminaría porque no podría culparse a nadie por tener esa orientación, que pasaría a considerarse de la misma forma que el color de ojos o la estatura.

            3. En contra
            4. «Algunos homosexuales pueden sentirse incómodos con el hallazgo de un sustrato biológico de su orientación sexual, que podría evocar la idea de algo anormal o patológico (11)».

              «Como apuntó Eric Juengst, del centro Nacional para la Investigación del Genoma Humano de Estados Unidos, "la investigación del gen gay es un arma de doble filo. Puede ser usada en beneficio de los gays y lesbianas, pues este rasgo por el que son discriminados no es peor que el color de la piel. Pero de otro lado, podría interpretarse en el sentido de que esta diferencia es patológica"

              »Collins, director del citado centro, comparte ese temor "Habrá gente que mirará estas investigaciones y dirá que esta es la prueba de que la homosexualidad es una anormalidad". Este punto de vista podría hacer resurgir, si cabe con más fuerza, loa antiguos fantasmas de la discriminación. Incluso podría nacer la idea de que se trata de una ‘enfermedad’ curable mediante terapia génica (1)».

              1. Si la homosexualidad se determina genéticamente
              2. Aunque algunos defienden que si la homosexualidad se determina genéticamente, la sociedad no tendría más remedio que aceptar su naturalidad, otros piensan que la ciencia podría procurar las herramientas en el futuro a algún sistema fascista, como ocurrió en la Alemania nazi, para crear una humanidad ‘perfecta’ y libre del llamado gen gay; incluso podría presentarse esta posibilidad de evitar la homosexualidad como una opción que ‘salve’ a los futuros niños de la pena de enfrentar la sanción social y a los padres de la pena de ver sufrir y ser discriminados a sus hijos.

                Si se predijera la homosexualidad del niño durante el embarazo, como se predecirían algunas enfermedades hereditarias, los padres podrían optar por el aborto; si se identificara el ‘gen gay’ en el genoma de los padres, esta información podría manipularse para que el gen no trascendiera a las nuevas generaciones.

                Quizás por eso, Dean Hamer, director del equipo que trabaja en la teoría de la zona Xq28, una de las teorías que defienden la predisposición genética a una deteminada orientación, remató su artículo en el que exponía su teoría diciendo: "Creemos que sería fundamentalmente inmoral utilizar este tipo de información para intentar valorar o alterar la orientación sexual actual o futura de una persona, ya sea heterosexual u homosexual, así como otros atributos normales de la conducta humana (él explícitamente incluye la homosexualidad entre los atributos normales de la conducta humana). Más bien, los científicos, educadores, responsables políticos y el público en general deberían trabajar juntos para asegurar que este tipo de investigaciones sean utilizadas en beneficio de todos".

              3. Si se determina endocrinológicamente
              4. Sería cuestión de determinar los niveles adecuados de hormonas y equilibrarlos cuando haya desajustes.

              5. Si se determina por la crianza u otros factores psicológicos
              6. Las conductas aprendidas se podrían corregir mediante terapia psicológica o pedagogía reeducativa.

              7. Si se determina por el entorno cultural

            En ese caso, algunos sectores radicales se opondrían mucho más arduamente a la difusión de ciertos estilos de vida a través de los medios de comunicación e incluso la educación sexual, para evitar que el entorno cultural siga viéndose afectado por las subculturas o contraculturas gay, queer, o del erotismo libre y diverso.

          3. Teorías sobre influencias mixtas
            1. A favor
            2. Si la preocupación frente a que la homosexualidad sea determinada por el individuo, por causas genéticas, biológicas o culturales y ambientales es que en cada uno de esos campos se podría intervenir (incluso en el genético, a largo plazo), la posibilidad de las influencias múltiples dificultaría la intervención y obligaría a la sociedad a aceptar la existencia de la homosexualidad.

              Si la etología demuestra que la homosexualidad es un comportamiento natural, presente en otras especies sin que estas estén enfermas, y que el hombre, en busca de la satisfacción de sus apetitos sexuales y sus necesidades afectivas, puede optar por esta práctica como identidad o goce erótico temporal, con la misma legitimidad que por la heterosexualidad, los atávicos argumentos sobre la antinaturalidad de la homosexualidad, y demás prácticas sexuales sin ánimo reproductivo quedarían sin peso, a favor de la convivencia en la diversidad y el disfrute más generalizado del erotismo diverso.

              Ver Etología del amor

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              Las teorías sobre la bisexualidad potencial de todos los hombres, donde diferentes circunstancias culturales y del desarrollo psicológico influirían para elegir algún rango en el espectro homosexualidad – heterosexualidad, apuntarían en la misma dirección de la demostración etológica, a persuadir sobre la naturalidad del disfrute erótico diverso.

            3. En contra

            La imposibilidad de intervenir en algún nivel específico que determine la orientación sexual haría al homosexual merecedor de compasión como si padeciera de una enfermedad incurable y/o de segregación porque podría confundir a otras personas (el absurdo lugar común "la naranja podrida daña a las demás").

            Aunque la homosexualidad sea natural en los animales y los hombres posean un potencial bisexual, algunos de los sectores más conservadores, defensores de la moral judeocristiana, argumentarían que el hombre es superior a las demás especies porque fue creado a imagen y semejanza, etc., y que por ello posee algunas virtudes como la templanza y la prudencia para resistir los vicios de la carne y controlar los apetitos.

          4. Se debe tolerar sin importar las causas
            1. A favor
            2. «"La homosexualidad no es algo que deba ser justificado y explicado, sino algo que debería ser aceptado", sostiene la asociación de gays y lesbianas contra la difamación de Estados Unidos (1)».

              La homosexualidad por sí misma no perturba la sociedad sino que más bien ayuda a detener la explosión demográfica, por lo tanto, indiferentemente de sus causas, debe ser respetada, tolerada y comprendida como un componente más de la diversidad humana que enriquece a la especie, como se demuestra en la gran cantidad de aportes a la humanidad hechos por personas homosexuales.

              Ver: Personalidades homosexuales

            3. En contra

        Durante siglos la homosexualidad ha sido sistemáticamente sancinada por la religión, la ley, la medicina y la sociedad, en general, si no se demuestran científicamente su naturalidad e incluso su utilidad social, ¿qué puede hacer pensar que va a recibir un trato diferente del que ha recibido durante los últimos 2000 años?

      5. Teorías sobre la determinación biológica
      6. En principio podría pensarse que no hay porqué buscar explicaciones biológicas a la orientación sexual, puesto que la sexualidad depende de la voluntad o, en términos más polares, del alma (en oposición al cuerpo que sería materia) o el psiquis. Pero el especialista y catedrático de transexualidad Louis Gooren (11) aclara el estado actual de la discusión:

        «La medicina moderna proporciona evidencias convincentes para abandonar la máxima de Descartes: "El cuerpo, por un lado; el alma, por el otro". Los neurólogos y otros científicos clínicos no pueden sino estar impresionados por el profundo efecto que tienen los desórdenes anatómicos o bioquímicos en la personalidad y el funcionamiento psicológico del individuo. Por ejemplo, un diabético que sufre una sobredosis de insulina puede pasar de ser una persona equilibrada a comportarse como un monstruo enfurecido debido solamente a la falta de una mínima cantidad de glucosa en las células cerebrales. La formulación moderna es que los procesos mentales están sólidamente anclados en la biología molecular del cuerpo (11)».

        Sin embargo, el mismo autor del párrafo anterior reconoce que la biología no es un destino irrevocable:

        «Un ejemplo muy interesante es la adquisición de la lengua materna. Ciertas partes del cerebro, denominadas áreas de Broca y Wernicke, están relacionadas con el habla y con la comprensión del lenguaje. ¿Qué lenguaje? Esto es determinado por la exposición a un medio sociocultural en los primeros tres años de vida.

        »…Investigaciones neurofisiológicas recientes muestran que las mismas palabras podrían ser procesadas de forma diferente en los cerebros de los japoneses y los norteamericanos, muy probablemente debido a que una diferente exposición lingüística durante la infancia provoca una neurofisiología cerebral diferente».

        1. Evidencias científicas que favorecerían las teorías biológicas
        2. Médicos, biólogos y especialistas en genética se han valido de evidencias (o presuntas evidencias) físicas de diferencias entre partes del cuerpo como el oído medio o la neurofisiología cerebral y, específicamente, funciones endocrinas, para sostener las teorías sobre la causalidad genética de las orientaciones.

          Otra presunta evidencia es la supuesta prevalencia de homosexualidad en las familias de homosexuales, según lo cual, la homosexualidad sería hereditaria:

          Richard C. Pillard (12), como director del Laboratorio de Investigaciones Familiares y profesor de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, estudió junto con su equipo en los 80 el desarrollo de 50 hombres gays y 50 hombres heterosexuales solteros entre los 25 y los 35 años, y sus respectivos hermanos. Su investigación concluyó que "en general, 22% de los hermanos de los gays parecen ser homosexuales también" –compárese con sólo 10% en el total de la población. Dicha conclusión no se extendió a las hermanas u otros parientes femeninos de los hombres gays.

        3. Teorías sobre diferencias en núcleos cerebrales
        4. «Un núcleo cerebral es una concentración de células nerviosas que permite un tráfico intenso de mensajes que salen de estas células o llegan a ellas. Sin embargo, se considera que es el área del hipotálamo la específicamente asociada a las funciones sexuales.

          »En 1990, los doctores D.F. Swaab y M. A. Hofman, del Instituto Holandés de Investigación Cerebral, encontraron que el núcleo cerebral suprachiasmaticus, que hace las veces de reloj biológico era mayor en los varones homosexuales que en los exclusivamente heterosexuales.

          »El 30 de agosto de 1991 apareció publicado en la revista Science un artículo del doctor Simon LeVay (neurobiólogo británico afincado en Estados Unidos), en el cual él afirmó que el núcleo Inah 3 del cerebro situado en el hipotálamo tenía el doble de grande en los varones heterosexuales que en los homosexuales, cuyo tamaño era similar al de las mujeres (11)».

          Sin embargo, el neurobiólogo y psiquiatra de la Universidad Yeshiva de nueva York, William Byne, en un artículo publicado en la misma revista Science en el primer semestre de 1994, descalificó los hallazgos de LeVay y, en general, las investigacones genéticas y "otras supuestas pruebas biológicas de la homosexualidad (1)".

          Byne evidenció que todos los cerebros examinados por LeVay menos uno correspondían a cadáveres de enfermos de sida, lo cual "permite sospechar que las diferencias observadas pueden deberse a esa enfermedad, además esta investigación tampoco ha sido reproducida (1)".

          1. Críticas a las teorías de las diferencias cerebrales entre homo y heterosexuales

          Según Byne: «La suposición de que exista alguna diferencia choca con el polimórfico y heterogéneo comportamiento sexual humano. Incluso entre hombres y mujeres, la única diferencia que ha podido corroborarse es la del tamaño ligeramente superior del hombre, pero muy dependiente de las dimensiones corporales.

          »Aun cuando resultara cierto que el tamaño de ciertas estructuras cerebrales guarda relación con la inclinación sexual de cada sujeto, nuestro conocimiento del cerebro es todavía insuficiente para explicar cómo esas diferencias cuantitativas generarían diferencias cualitativas de un fenómeno psicológico tan complejo como el de la orientación sexual (1)».

        5. Región Xq28, "gracias, mamá"
        6. Esta teoría se desprendió de que, debido a que el cromosoma X, que posee fragmentos ajenos al Y, siempre lo hereda la madre a los hijos, algunas enfermedades (como la hemofilia) eran causadas por genes recesivos heredados de madres a hijos (no a hijas y sin importar si el padre poseía ese gen o no). De la misma forma, "la predisposición a la homosexualidad por línea materna ya se sospechaba desde los años 30, cuando se observó una mayor proporción de homosexuales en los tíos y primos maternos que en los paternos. Pero las sospechas nunca, hasta la aparición de la teoría Xq28, se habían dirigido a una zona concreta del cromosoma X (1)".

          «En julio de 1993 saltó por sorpresa a la prensa el llamado gen gay. En realidad, lo que habían identificado Dean Hamer y su equipo del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos no era ningún gen, sino una región entera del cromosoma sexual X, en concreto la Xq28, que parecía predisponer hacia la homosexualidad del varón (era compartida por el 64 por ciento de los gays de la muestra).

          »Entonces, algunos homosexuales salieron a la calle en Washington con camisetas que decían, "Xq28. Thanks, mom".

          »…Identificar el gen de la homosexualidad era solo cuestión de tiempo, "entre seis meses y cuarenta años", según Hamer, pues la región Xq28, a pesar de representar menos del 0,2 por ciento del genoma humano, tiene una longitud aproximada de cuatro millones de pares de bases y puede contener varios centenares de genes.

          »El trabajo de Hamer y otros precedentes sobre la herencia de la homosexualidad muestran que aproximadamente el 57 por ciento de los gemelos homocigóticos o idénticos, el 24 por ciento de los dicigóticos y el 13 por ciento de los hermanos de varones homosexuales también lo son. En las lesbianas estos porcentajes son del 50, 16 y 13, respectivamente (1)».

          1. Críticas a las teorías de determinación genética

          Pero Byne, de nuevo llama la atención sobre cómo "la incidencia de homosexualidad en los hermanos adoptados es de alrededor del 11 por ciento, muy superior a la de la población general (del 1 al 5 por ciento) (1)", lo que vendría a conceder al ambiente un importante peso en la orientación sexual.

          En su opinión, el principal hallazgo de los estudios de ciencia podría ser el siguiente: "Pese a compartir los mismos genes y haber vivido un ambiente perinatal lo más parecido posible, aproximadamente la mitad de los gemelos idénticos mustran orientaciones sexuales distintas. El dato viene a subrayar cuán poco sabemos acerca de los orígenes de la inclinación sexual (1)".

          Hamer y Levay, por su parte, como principales investigadores de la base biológica de la homosexualidad, aseguran en un artículo conjunto publicado en julio de 1994 en Investigación y ciencia que los genes en todo caso servirían más para predisponer que para determinar, y añaden "queda por ver si estas teorías tienen algo de verdad".

        7. Teorías sobre otros factores prenatales
          1. Influencia de varias hormonas sexuales en el funcionamiento del cerebro

          Estas teorías pertenecen a finales de la década de los 80, y entre sus defensores se encuentran los doctores Lee Ellis (13) y John Money (14).

          Para el primero: «Según la evidencia científica más reciente, los factores más importantes en el desarrollo de la orientación sexual parecen ocurrir antes del nacimiento. Entre dichos factores prenatales, tenemos la influencia de varias hormonas sexuales en el funcionamiento del cerebro en y alrededor de un centro de control de instintos primarios, llamado el hipotálamo. Esta sección del cerebro no sólo parece controlar la orientación sexual, sino que también se ha demostrado que está organizada diferentemente en los hombres y en las mujeres –si bien con distintos grados de diferencia, dependiendo de la cantidad y del momento de exposición a la testosterona y a otras hormonas sexuales. Distintos factores parecen capaces de alterar la cantidad de hormonas sexuales a las cuales están expuestos el hipotálamo y otros centros cerebrales cercanos. Algunos de estos factores son genéticos y controlan la síntesis de hormonas sexuales.

          »Estudios realizados en animales de laboratorio indican que la exposición de la madre a varias drogas neurológicamente activas o aun un estrés excesivo durante el embarazo pueden también ser factores prenatales que invierten la orientación sexual. Un estudio reciente ejercido por mí y mis colegas (Joural of Sex Research, Feb 1988, pp. 152-57) encontró evidencia de que el estrés materno excesivo puede ser una causa de la homosexualidad masculina en los humanos. Aún así, hace falta investigar mucho más en esta área (13)».

          El segundo, por su parte, considera que: «La orientación –gay, heterosexual, o bisexual– podría ser transmitida in utero –a través de la sangre que va de la placenta y el cordón umbilical al feto. Pero la prueba de la transmisión in utero necesita ser mejor comprobada. La evidencia hormonal prenatal difiere entre los cuadrúpedos y los primates, especialmente los primates humanos. En los cuadrúpedos, las hormonas prenatales pueden ser manipuladas experimentalmente, de tal forma que influyan en las vías sexuales del cerebro y que determinen si el animal será exclusivamente homosexual o heterosexual en el apareamiento.

          »En los humanos y en otras especies de primates, las hormonas prenatales tienen una influencia menos absoluta. Dichas hormonas crean tan sólo una predisposición en la edad adulta hacia la homosexualidad o la heterosexualidad exclusiva, o hacia una adaptabilidad bisexual (14)».

          En este grupo también caben las teorías que acusan el consumo de hormonas ya sea voluntario o involuntario (consumo de pollos estimulados hormonalmente para su crecimiento, por ejemplo) como causante de la homosexualidad en la etapa prenatal o durante el desarrollo.

        8. Homosexualidad de la mujer y teoría del oído medio (15)
        9. El doctor Dennis McFadden y sus colegas de la Universidad de Texas descubrieron por primera vez, al final de la década pasada, factores fisiológicos que diferenciarían a las mujeres lesbianas y bisexuales de las heterosexuales. Según sus observaciones, la homosexualidad y la bisexualidad de las mujeres podría deberse, al menos en parte, a la masculinización parcial del oído interno y de ciertas estructuras cerebrales.

          "El oído interno de las mujeres lesbianas y bisexuales reacciona ante ciertos sonidos de una forma masculinizada, ya que su estructura se parece más a la de los varones que a la de las mujeres heterosexuales, esto sugiere que en las mujeres homosexuales y bisexuales existe una región del cerebro que se desarrolla de una forma similar a la de los hombres", explicó entonces McFadden.

          Para llegar a esa conclusión, que se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences, los investigadores llevaron a cabo un estudio en el que se comparó el oído interno de 61 mujeres homosexuales o bisexuales con el de 57 mujeres heterosexuales.

          Los investigadores ya sabían que, generalmente, existen diferencias notables entre el oído interno de los hombres y el de las mujeres. Al oír ciertos sonidos que los científicos denominan clicks, como por ejemplo el de un lápiz golpeando sobre una mesa, el oído humano produce una especie de eco interior.

          Sin embargo, estos ecos interiores, conocidos como emisiones otoacústicas, suelen ser más débiles en los hombres que en las mujeres. Por este motivo, los científicos decidieron investigar si en mujeres lesbianas y bisexuales, el oído interno actuaba de una forma similar al de los varones.

          El estudio confirmó esta hipótesis: en todas las mujeres homosexuales y bisexuales, las emisiones otoacústicas del oído interno eran más débiles que en el caso de las heterosexuales. En otras palabras, sus oídos actuaban de una forma masculinizada, ya que reaccionaban ante ciertos clicks como los de un varón. "El sistema auditivo de las mujeres lesbianas que participaron en el estudio reflejaba las características fisiológicas típicas de un varón", señaló el doctor McFadden.

          No obstante, el doctor McFadden no estaba seguro de si estas diferencias se deben principalmente a estructuras genéticas innatas o más bien a influencias sociales: "En estos momentos, es imposible conocer el grado de influencia de los genes y del ambiente que rodea a las personas durante su formación. Lo más probable es que la homosexualidad se deba siempre a ambas cosas, pero esto es algo que sólo se podrá saber con claridad cuando se realicen más investigaciones".

          Tras descubrir este fenómeno de masculinización en el oído interno de mujeres lesbianas, los investigadores intentaron comprobar si lo contrario se producía en el caso de los varones homosexuales: es decir, si en ellos existía un proceso parcial de feminización.

          Sin embargo, en este caso, la hipótesis no se verificó de la forma que esperaban los científicos.

          "En el caso de los hombres gays, no detectamos ninguna tendencia de feminización en la estructura de su oído. Es posible, por lo tanto, que esta característica fisiológica sólo esté relacionada con la homosexualidad en las mujeres", explicó McFadden.

          Según este investigador, el estudio apoya algunas teorías que defienden la existencia de diferencias fisiológicas en el sistema nervioso central de individuos homosexuales y heterosexuales. Por lo tanto, el próximo objetivo será identificar las regiones cerebrales específicas que, posiblemente, condicionan las preferencias sexuales de una persona.

        10. Otras teorías biológicas

        Desproporción de iones en el líquido amniótico de la madre.

        Ver Ampliación de teorías biológicas

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      7. Teorías sobre la determinación psicológica
      8. Aunque las teorías sobre la determinación psicológica son las que tienen mayor número y las más extendidas entre el público común, por la acción de las antiguas generaciones de psicólogos; son también las más especulativas, las que tienen menor eco entre la comunidad científica y, aun así, las que más siguen difundiéndose y las que han reforzado con mayor ímpetu los prejuicios frente a la diversidad en las orientaciones sexuales.

        Su amplio impacto y su número tal vez se relacionan con la misma causa, muchas personas homosexuales han atribuido su orientación a muchas de estas teorías, pero se trata de casos particulares que, por prejuicio, se ha pretendido extender como universales. Por ejemplo, unos difunden que los hijos únicos varones tienden a ser homosexuales, por el consentimiento excesivo; otros, que los hijos menores de familias numerosas; otros, que los mayores, debido a la responsabilidad que recae sobre ellos; otros, que los del medio porque no tienen la atención que sus padres prodigan a los mayores y los menores…

        Casi siempre se trata de teorías que implican que la homosexualidad sería un defecto o un exceso, una anomalía, en todo caso. «Aunque estas premisas fuesen incorrectas, no es nada sorprendente que los psiquiatras las desarrollasen, ya que ellos (al igual que los psicólogos) obtenían su información únicamente de personas en terapia con problemas mentales o emocionales (6)».

        Pero además hay evidencias empíricas contra algunas de esas teorías: «Sabemos que la homosexualidad no es un fenómeno aprendido. Tal conclusión es evidente sobre la base de estudios antropológicos realizados sobre los habitantes nativos de Nueva Guinea, cuyos niños participan regularmente en actos homosexuales entre las edades de 6 a 19 años (los nativos creen que sin el consumo diario de semen, dichos niños no se convertirán en adultos y serán incapaces de procrear). A pesar de estar expuestos diariamente a actos homosexuales por 13 años, el 99% de los niños nunca vuelve a participar en actos homosexuales después de los 19 años de edad, cuando son apareados con una mujer (16)».

        Vamos a distribuir las teorías según la etapa del desarrollo o la esfera social en la que determinarían: infancia y crianza, distonía frente al propio cuerpo y traumas en el desarrollo, dificultades en relaciones heterosexuales, ego y rebeldía.

        1. Infancia y crianza
          1. Figuras paternas inadecuadas
          2. «Los psicoanalistas han insistido, desde Freud, en la existencia de un patrón típico de relaciones familiares que daría cuenta sobre todo, de la homosexualidad del varón. Sin embargo, estas viejas teorías no se sostienen con los datos empíricos más rigurosos (2).

            1. Hambre de padre
            2. Padre pasivo y lejano o agresivo y lejano

            3. Hambre de madre
            4. Madre sobreprotectora y castrante o excesivamente permisiva y cariñosa

            5. Combinación de madre sobreprotectora y padre pasivo y lejano
            6. Padre débil, inexistente o ausente y madre demasiado presente, desagradable y castradora

            «Es la teoría más extendida hoy día. Consiste en la falta de un referente masculino y exceso de un referente femenino negativo. Esta teoría explicaría también el aparente incremento de la homosexualidad en la civilización occidental en lo que desde el siglo XX debido a una doble causa: la sustitución de la familia extensa por una familia estrictamente mononuclear, lo que conduciría a que se limitaran los referentes masculinos y femeninos a uno (antes tíos, abuelos, etc. podrían ejercer ese papel además de los padres), y el cambio del panorama laboral a partir de la revolución industrial que haría que la labor paterna fuera exclusivamente de traer dinero a la casa, lo que conduciría a su ausencia (10)».

          3. Retraso de la maduración de la sexualidad
          4. Según Freud, de nuevo, la homosexualidad es una fase del desarrollo hacia la heterosexualidad, según esta teoría, los homosexuales se habrían quedado fijos en esta fase mientras los demás evolucionan hacia la heterosexualidad.

            1. Reincidencia erótica

            Una relación erótica en edad temprana, consentida o no, podría detener al menor en esa etapa de su desarrollo psicológico y hacerlo desear reincidir en una relación similar en procura del mismo placer que aprendió a disfrutar.

          5. Rechazo familiar y carencias afectivas

          Con esta teoría también se pretende explicar la promiscuidad, causada por el vacío afectivo que no se logra llenar con las relaciones adultas.

        2. Distonía frente al propio cuerpo y traumas en el desarrollo
          1. Trauma sexual
            1. Violación por parte de una persona del mismo sexo
            2. Que haría sentir a la víctima culpable de la agresión y buscar que esa agresión se reitere como una forma de autocastigo o lo contrario, vengar la agresión en otras personas que por su sexo representen al agresor inicial.

            3. Violación por parte de una persona del sexo opuesto
            4. Que generaría rechazo hacia ese sexo.

            5. Relatos que desdibujan las relaciones eróticas

            Las reiteraciones sobre la maldad del varón harían que las mujeres prefirieran generar lazos afectivas con personas de su mismo sexo.

          2. Inconformidad con el propio cuerpo
            1. Rechazo del cuerpo
            2. Según esta teoría, quienes tienen limitadas aptitudes atléticas o reciben críticas reiteradas por su apariencia física podrían sentir que su sexo es inadecuado frente al estereotipo de su género y empezar a identificarse con los roles del sexo opuesto, incluida la atracción sexual.

            3. Deseo de poseer otro cuerpo

            Según esta teoría, el individuo no necesariamente se siente inadecuado ni inconforme con su género pero admira excesivamente los cuerpos de otras personas del mismo sexo por considerarlos más perfectos que el propio (más varoniles en el caso de los hombres o más femeninos, en el de las mujeres) y desearía poseerlos, pero la única forma de poseerlos es mediante la relación erótica.

          3. Incapacidad de asunción del rol de género
            1. Modelos de género distorsionados
            2. En esta categoría se incluirían las teorías sobre la incapacidad para asumir la violencia del género masculino o la debilidad del femenino, que llevarían a huir del rol, incluida la atracción sexual. En el caso de los hombres, podría considerarse la negación de la homoafectividad como una factor que desencadena su sublimación en la homosexualidad.

              «El varón que es incapaz de asumir la violencia innata de su genero, se siente vejado y al reaccionar vejando aquello por lo que se siente atacado, desvía esa violencia y acaba sublimándola en amor. Pensemos que la violación anal sigue siendo la mayor violencia que se puede ejercer sobre un hombre. Según esta teoría, los homosexuales acabarían desarrollando fantasías de este tipo y eso les haría fijarse en este tipo de sexualidad (10)».

            3. Rechazo al modelo de familia

          Según esta teoría, una relación familiar en la que los miembros, principalmente los padres, se agreden, haría que se evitara repetir el modelo para evitar repetir ese sufrimiento.

        3. Dificultades en relaciones heterosexuales
          1. Fracaso matrimonial o en una relación sentimental importante
          2. Un fracaso sentimental podría hacer que quien lo sufre procure no volver a exponerse a lo mismo o quiera probar suerte con el otro sexo.

          3. No encontrar la persona correcta
          4. No encontrar el amor mientras que quienes están alrededor sí lo hacen haría considerar la posibilidad de no estar buscando en el sexo correcto.

          5. Miedo a ser vulnerable ante una persona del sexo opuesto
          6. Puede ser consecuencia de relaciones heterosexuales fallidas y dolorosas que como secuela dejan el miedo al sexo opuesto por reconocerse vulnerable ante él.

          7. Esposa y familia representan excesiva responsabilidad

        4. Ego
          1. Narcisismo
            1. Efecto espejo
            2. El individuo está enamorado de sí mismo y busca sujetos que lo igualen como el reflejo en un espejo, en este orden de ideas, serán las personas de su mismo sexo las que más le recuerden su propia imagen.

            3. Sentirse superior

            Puede obedecer a la necesidad de adoptar opciones diferentes para sobresalir o a misoginia o androfobia.

          2. Hedonismo

        Puede manifestarse en la búsqueda del disfrute de la sexualidad sin responsabilidades como la familia o sin límites a la búsqueda del placer erótico.

      9. Teorías sobre la determinación cultural
      10. Las teorías anteriores tienden a la univocidad, buscan una explicación homogeneizadora para un conjunto de conductas y sentimientos inherentemente diversos, mientras que cuando se echa un vistazo a la historia de la humanidad, a las conductas, ritos, sentimientos y manifestaciones que hoy calificamos como homosexuales, es evidente que la orientación se deja moldear por las concepciones sobre identidad sexual que cada civilización tenga.

        A continuación se hace alusión a cuatro grupos de civilizaciones tolerantes con ciertas manifestaciones que hoy calificaríamos como homosexuales:

        1. Homosexualidad y cambio de identidad sexual tolerados
        2. «Ha habido muchas civilizaciones donde el hombre que lo deseaba podía cambiar su identidad sexual por la del sexo femenino. En estas sociedades la homosexualidad ‘activa’ no era considerada como tal, reservándose el concepto para la homosexualidad ‘pasiva’. Ejemplos de estas civilizaciones son China, donde se llegó a desarrollar muy tempranamente la cirugía de cambio de sexo; y las tribus de Indios de Norteamérica, en las que el hombre que deseaba ser visto como mujer era aceptado como tal perfectamente por todos los hombres y las mujeres ("por los hombres, porque ¿quién querría ser mujer si no lo era? y por las mujeres, porque eran dos manos más para hacer todo el trabajo") (10)».

        3. Homosexualidad tolerada y misoginia
        4. "La homosexualidad constituiría el punto más elevado de la virilidad ya que prescinde totalmente de la mujer a la que reserva únicamente el papel de la procreación. Se observa sobre todo en sociedades fuertemente militarizadas (10)" como los ejércitos griegos descritos en la Iliada, donde el vínculo entre amantes fortalecía el ejército, o entre los samurais de Japón. En la Grecia antigua, hombres y mujeres eran presos, como en la actualidad, de un imaginario falacioso que, en ese caso, desconocía el valor verdadero de la mujer, por lo cual el amor entre hombres era más cercano a la ‘idea pura’ que el que involucraba a la mujer.

        5. Homoafectividad tolerada
        6. «Se da actualmente en todo el Islam. Los sexos están fuertemente separados y la ternura y el contacto físico no están en absoluto prohibidos dentro del mismo sexo: es frecuente ver hombres cogidos de la mano o abrazados por la calle. Nosotros, desde nuestra perspectiva, percibimos eso como homosexualidad latente, cuando probablemente no sea más que carencia de homofobia. Las relaciones homosexuales son muy disparejas, con una gran diferencia de edad y de posición social donde están muy claros los roles y lo que ofrece y obtiene cada uno. Esto nos lleva directamente al modelo de sexualidad que se encuentra en los primates y al esquema del ‘padrino’ ya que es este el que confiere el status al mono joven y le enseña hasta las nociones de sexualidad (10)».

        7. Homosexualidad ritual
        8. Comprende civilizaciones que realizan ritos de ‘transmisión’ de la virilidad y la madurez sexual, mediante actos que desde nuestra cultura se perciben como homosexuales.

          Ver La civilización homosexual

        9. Homosexualidad no tolerada y homofobia institucionalizada

        Corresponde al modelo impuesto por la tradición judeocristiana y descrito en apartados anteriores.

      11. Teorías sobre causas mixtas
      12. Algunos estudiosos de la materia, aunque le dan más peso a un factor como determinante de la orientación sexual, reconocen las influencias de otros factores:

        «La orientación homosexual está causada probablemente por factores genéticos y hormonales, y quizás también por experiencias psicológicas o sociales en la infancia temprana. La forma en que dichos factores se expresan en la orientación sexual adulta depende de la sociedad y del ambiente familiar (17)».

        «Ser lesbiana o gay es parte de la personalidad total del individuo, como ser atleta, o artista, o zurdo. Dicha personalidad es moldeada desde la concepción por factores genéticos, prenatales, psicológicos y culturales. A través de sus características únicas, los gays y las lesbianas añaden una diversidad especial al rico tejido de la vida humana, como –en palabras del dr. Money (14)– "lo hicieron Miguel Angel, Leonardo Da Vinci, Tchaikovsky, Oscar Wilde, y miles do otros artistas, científicos, políticos, abogados, médicos, matemáticos, y demás genios, cuyos logros están inherentemente relacionados con su homosexualidad"(6)».

        1. Potencial bisexual
        2. A partir de Freud, numerosos estudiosos de la sexualidad han considerado que cada ser humano posee el potencial para desarrollar su sexualidad en cualquier gama del espectro homosexualidad – heterosexualidad, dependiendo de diversas influencias ambientales y culturales. Incluso, reconocen la mutabilidad de la orientación sexual en diferentes etapas del desarrollo humano, la formación de la personalidad y las expectativas afectivas y eróticas del individuo. La perspectiva antropológica, parece reconocer este potencial tras un recorrido por las civilizaciones y sus expresiones de sexualidad.

          «Basándonos especialmente en la evidencia antropológica y en la evidencia del desarrollo de la niñez, parecería que la mayoría de los seres humanos nacen con una predisposición bisexual. Si esta predisposición es retenida, o si bien se convierte en predominantemente heterosexual u homosexual depende, al igual que con la lengua natal, de influencias –generalmente denominadas psicológicas y sociales– que llegan al cerebro a través de los sentidos, especialmente del tacto, la visión y la audición. El período de experimentación con juegos sexuales juveniles, especialmente entre los cinco y los ocho años, desempeña un papel particularmente importante en establecer si la atracción erótica en el futuro será dirigida hacia hombres o mujeres, y si la primera experiencia de enamoramiento será homosexual o heterosexual. La homosexualidad, así como la heterosexualidad, se define en última instancia por el sexo de la persona de quien uno puede enamorarse (14)».

          Sin embargo, otros teóricos, principalmente algunos defensores de la determinación genética plantean que la orientación sexual determinada genéticamente es polar y que son las influencias ambientales y culturales las que determinan diversos grados de bisexualidad. Por ejemplo: «Mi conjetura es que factores biológicos determinan la homosexualidad y la heterosexualidad, mientras que factores ambientales determinan diferentes grados de bisexualidad (18)».

          De cualquier forma, hay indicios de ese potencial bisexual innato en situaciones como la mayor homosexualidad en concentraciones de personas de un solo sexo en condiciones de aislamiento como presos, estudiantes de internado, seminarios y conventos, de los cuales, al menos en los dos primeros casos, se trata de grupos heterogéneos constituidos al azar. Y si bien, probablemente en estos casos no se pueda hablar de personas que se identifican como homosexuales, sino de hombres que tienen sexo con hombres y mujeres que tienen sexo con mujeres, ni de personas que se sientan principal o particularmente atraídas por individuos del mismo sexo, sí se evidencia que el umbral entre la homosexualidad y la heterosexualidad es amplio y difuso.

        3. Etología de la sexualidad
        4. La visión desde la etología reconoce la naturalidad de la homosexualidad y otros comportamientos eróticos que difieren de la norma judeocristiana pero que, sin embargo, al ser observados en la naturaleza, parecen no apartarse de las normas naturales. El postulado parece ser: si el individuo puede hacerlo, es natural.

          Así lo reconoce el etólogo John Sparks (19): "Por comparación con cualquiera de nuestros parientes en el reino animal, nosotros, los humanos, tenemos reglas muy flexibles para el juego amoroso, en el que todo está permitido. Sin embargo, casi todas las variantes que el hombre practica, sea la sumisión o la sodomía, la sexualidad oral o en grupo, son formas ya desarrolladas de modo similar por una especie animal u otra desde hace mucho tiempo"

          Por su parte, el antropólogo Marvin Harris (1) se pregunta: "si la sexualidad animal, y en particular la de los primates, es tan diversa, ¿por qué habría de esperarse que el homo sapiens, el primate más sexy e imaginativo, fuera a ser menos polifacético?

          Y el escritor y ensayista Octavio Paz (9) parece responderle: "todos los actos eróticos son desvarío, desarreglo; ninguna ley material o moral los determina. Son accidentes, productos fortuitos de combinaciones naturales. Su diversidad misma delata que carecen de significado moral. No podemos condenar unos y aprobar otros mientras no sepamos cuál es su origen y a qué finalidades sirven. La moral, las morales, nada nos dicen sobre el origen real de nuestras pasiones (lo que no les impide legislar sobre ellas, atrevimiento que debería haber bastado para desacreditarlas)".

          Con relación al calificativo de antinatural para la homosexualidad, Harris (1) añade: "dadas las múltiples maneras utilizadas por los humanos para desligar el placer sexual de la reproducción no deseada, no debería sorprendernos la amplia difusión del comportamiento homosexual. Más sorprendente es el gran número de personas que se masturban o masturban a su pareja, toman píldoras para el control de la natalidad, utilizan condones o pomadas espermicidas, practican diversas formas gimnásticas de heterosexualidad no coital, pero condenan y ridiculizan el comportamiento homosexual aduciendo que es antinatual".

          A continuación se exponen algunos casos documentados de prácticas homosexuales en el reino animal:

          1. Sin tabúes en el reino animal (20)
          2. «La homosexualidad es muy común en la naturaleza. El pez espinoso de vez en cuando se comporta como una hembra; las hembras de los patos silvestres y otras muchas aves, como las gaviotas, se aparean entre sí en ocasiones; las gatas muestran patrones de clara excitación homosexual cuando se han criado sin contacto con machos, y las vacas simulan cópulas entre ellas si no hay un toro de por medio.

            »Igual que en el hombre, la homosexualidad animal es más frecuente durante la juventud. En algunas especies, como el ciervo o la cabra montés, machos y hembras mantienen habitualmente relaciones homosexuales en el seno de la manada mientras son jóvenes, pero se van haciendo heterosexuales al alcanzar su pleno desarrollo. Las más plausibles explicaciones de esta homosexualidad juvenil remiten a conceptos como el instinto o el aprendizaje. Parece ser que el despertar de la sexualidad en algunos animales es también titubeante y se debate entre la llamada del apetito y la imitación del comportamiento adulto.

            »Nuestros parientes más próximos, los monos, exhiben una gran variedad de actitudes homosexuales. Las hembras del chimpancé pigmeo, por ejemplo, tienen relaciones sexuales entre ellas con frecuencia. Y entre los machos, los chimpancés se besan en la boca como signo de reconciliación; los macacaos de cara roja, cuando quieren demostrar su sumisión a un macho dominante, le ofrecen sus cuartos traseros, y a los gorilas les gusta salir en bandas para sostener relaciones con otros machos. ¿Por qué entonces, escandaliza tanto la homosexualidad humana?».

            La antropóloga Helen Fisher (23) ha demostrado que muchos animales presentan patrones de excitación homosexualidad, entre ellos los gatos.

          3. Homosexualidad en delfines (21)

        «Biólogos brasileños documentaron relaciones homosexuales entre delfines en libertad, fenómeno sin precedentes científicos.

        »Especialistas del Centro Golfinho Rotador en la isla Fernando de Noronha –ubicada a unos 360 kilómetros de la costa de Brasil–, encargados de investigar los hábitos de estos mamíferos marinos, están por confirmar una teoría que circula hace tiempo en el mundo de la biología marina y que sostiene que los delfines están habituados a sostener relaciones sexuales por placer.

        »José Martins, coordinador del centro de investigaciones, dijo: "Ya hemos observado 21 ejemplares en la región mientras sostienen relaciones homosexuales; ocho de ellos se limitaron al sexo oral". El científico especificó que los animales analizados pertenecen a ambos sexos.

        »La Bahía de los Delfines de Fernando de Noronha, reconocida en todo el mundo como un lugar de reproducción para varias especies marinas, puede albergar diariamente hasta 1.200 animales.

        »Durante el día, los delfines, que llegan a tener dos metros de longitud y un peso de 150 kilos, descansan en las tranquilas aguas de la bahía para después nadar mar adentro en busca de alimento.

        Volver a Herramientas y argumentos de la tradición judeocristiana contra la homosexualidad

        Ver Etología del amor

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      13. Implicaciones de los postulados de las teorías con relación a la normalidad / naturalidad / contingencia de la homosexualidad
      14. Como se intentó mostrar en el título Clasificación según la relación con la voluntad de la determinación o influencia, y crencias a favor y en contra de cada grupo de teorías entre las preocupaciones más extendidas frente a las implicaciones de las teorías sobre los factores que influyen o determinan la orientación sexual está ¿cómo van esas conclusiones a afectar las políticas de salud pública y la forma como los profesionales de las áreas de la salud (médicos, psiquiatras, psicólogos) van a abordar la homosexualidad? Esas implicaciones derivarían de qué tan normal / natural / incontingente o anormal /no – natural / contingente demuestren las teorías que es la homosexualidad.

        Por eso, en este título las teorías serán agrupadas según ese criterio. Cabe reiterar que, desde mi punto de vista, la cuestión de la naturalidad está fuera de discusión, sin embargo, habrá teorías que impliquen lo contrario, y al considerarse la homosexualidad menos normal y menos natural que la heterosexualidad, aumenta la noción de su contingencia (es decir que puede ser o no ser indiferentemente), mientras que la heterosexualidad aparece como imprescindible.

        1. Teorías de la anormalidad / no – naturalidad / contingencia
        2. Teorías psicológicas de la homosexualidad como una conducta aprendida u ocasionada por eventos traumáticos, crianza inadecuada, etc.

          Teorías biológicas de la homosexualidad como una enfermedad causada por desequilibrios físicos cuya causa puede ser genética, voluntaria o accidental (desequilibrios en líquido amniótico, consumo voluntario o involuntario de hormonas, pérdida de los órganos sexuales).

        3. Teorías ambiguas o difusas
        4. Aunque los investigadores de la posibilidad de causalidad genética insisten en la naturalidad / normalidad de la homosexualidad y, en ocasiones, reconocen que la herencia genética sería solo un factor que predispondría y se complementaría con la cultura y el ambiente, el hecho de que se explique la orientación sexual de la misma forma que algunas enfermedades hereditarias y la posibilidad de que el descubrimiento del gen de la homosexualidad facilite la terapia génica generan confusión y recelo.

        5. Teorías de la normalidad

        Teorías antropológicas sobre la determinación o influencia de la cultura.

        Teorías psicológicas de la bisexualidad innata y potencial.

        Teorías etológicas y filosóficas que justifican la naturalidad de la mayoría de comportamientos eróticos humanos en su naturaleza y la de las demás especies.

        Teorías sobre las causas mixtas.

        Teorías de la autodeterminación o elección consciente de la orientación sexual.

        Volver a cuadro sinóptico: clasificaciones y argumentos a favor y en contra de las teorías

      15. Implicaciones de la veracidad o la sola divulgación de las teorías frente a la sociedad actual
      16. En este título se expondrá las posibles implicaciones en la opinión y la actitud frente a la diversidad en las orientaciones sexuales en los mismos grupos que se expusieron en el apartado La sociedad actual frente a la homosexualidad, con el ánimo de proponer un mapa de riesgos y oportunidades para la persuasión sobre la naturalidad e importancia de la diversidad en las orientaciones sexuales como factor que enriquece la diversidad humana y su permanencia en condiciones de equidad y dignidad en el espectro de posibilidades de la sexualidad humana.

        1. Homofobia explícita o implícita
        2. Si la homosexualidad es aprendida deberá procurarse su ‘cura’ mediante terapia si no es posible la cura, el homosexual deberá persuadirse de abstenerse o tendrá que ser aislado.

          Si es innata, deberá recibir el mismo tratamiento que si es incurable, a menos que la ciencia llegue a permitir la terapia génica (frente a este tema, seguramente reaccionarían de forma distinta los religiosos ortodoxos, que considerarán inmoral la manipulación genética de los no ortodoxos, que reconocerán sus ‘bondades’ para la humanidad).

        3. Indiferencia
        4. Probablemente se abstendrán de favorecer una u otra posición, pero de hacerlo, respaldarían al grupo anterior.

        5. Tolerancia – paciencia
        6. Íbidem. La reacción de este grupo dependerá en gran medida de los argumentos que se difundan.

        7. Tolerancia – respeto

      Sin importar los resultados de las búsquedas científicas o sus postulados, respaldarán el respeto por la diversidad en las orientaciones sexuales, como parte de la diversidad humana que enriquece a la especie.

       

       

    10. Lecturas complementarias
      1. Eran otros tiempos (20)
      2. El estereotipo del varón homosexual afeminado es un invento reciente de nuestra cultura occidental. Históricamente, "la forma más frecuente de relación homosexual institucionalizada se ha dado entre hombres instruidos no como peluqueros ni decoradores, sino como guerreros", según afirma el antropólogo Marvin Harris.

        Los soldados griegos de la antigüedad son el paradigma de esta homosexualidad militar. Cuando iban a la guerra solían ir acompañados por muchachos que se convertían en sus compañeros de camaa cambio de instrucción en las artes de la lucha. El Batallón Sagrado de la ciudad de Tebas era un cuerpo de elite que debía su prestigio al amor de sus parejas de soldados. En nuestros días, sin embargo, ser soldado y homosexual parece incompatible.

        Sócrates, Platón, Jenofonte, Aristóteles y muchos otros filósofos de la Grecia clásica mantuvieron relaciones sexuales por muchachos que al parecer se prestaban a ellas no a cambio de conocimientos militares sino filosóficos.

        "Los varones aristocráticos podían entregarse a cualquier forma de entretenimiento hedonista con que se encaprichase su mudable imaginación", sostiene Harris. "Así, cuando estaban hartos de esposas, concubinas y esclavas, probaban con jovencitos como solución temporal".

        Con la expansión del cristianismo, la homosexualidad, que había sido aceptada durante el imperio romano, pasó a ser considerada un pecado. A partir del año 342, mantener relaciones con personas del mismo sexo podía ser castigado con la pena de muerte. Pero la reprobación social se fue relajando y durante los ocho siglos siguientes la sodomía fue raramente condenada, al considerarse como un vicio menor.

        Un nuevo repunte de odio y temor a la homosexualidad surgió hacia el siglo XIII en la Europa cristiana, donde la sodomía llegó a ser catalogada de herejía y los gobiernos dictaron leyes contra ella. En España y sus colonias, la Inquisición persiguió y condenó a muerte desde 1478 a 1778 a todo homosexual que caía bajo su poder.

        Los misioneros y colonizadores se encargaron de extender la fobia cristiana a la homosexualidad por todo el mundo. En algunas de las culturas con las que se toparon, los adolescentes realizaban prácticas homosexuales de iniciación con hombres maduros, felaciones incluidas, sin que nadie les considerara afeminados. Al contrario, creían que ingerir semen potenciaba la virilidad.

        Los historiadores y antropólogos han constatado que la homosexualidad se ha dado en todas las sociedades humanas y que en la mayoría de ellas ha sido tolerada. Los gobiernos comienzan a aceptar la homosexualidad tanto que en algunos países la han retirado de la ley de peligrosidad social. La Iglesia católica, por su parte, ha mostrado en su último catecismo una mayor consideración hacia los homosexuales, siempre y cuando se mantengan castos.

        Volver a Historia de la homosexualidad

      3. La civilización homosexual
      4. Por José Antonio Nieto (22)

        1. Lesbianismo
        2. De la misma forma que la homosexualidad, con relación a la heterosexualidad, quedó relegada desde la ciencia a una forma de expresión sexual periférica y negativa, la homosexualidad femenina, con respecto a la masculina, se circunscribió a prácticas socialmente invisibles o puramente anecdóticas.

          Sin entrar en las distintas interpretaciones que explican, aun mismo tiempo, la ceguera científica y el consiguiente desperdicio etnográfico transcultural, acerca de la menor manifestación homoerótica de las mujer, acaso de una forma mínima (e inusual), de equilibrar la tradicional descompensación científica sea presentar simbólicamente en primer término el lesbianismo, para después referirse a la homosexualidad del varón.

          El tabú sexual occidental hacia el lesbianismo ha sido símbolo expreso de sus propias limitaciones culturales. Organizaciones lésbicas como las Daughters of Bilitis, publicaciones de amplia difusión en ese ámbito como la más importante de todas, The Ladder, y el propio movimiento homófilo de mujeres fueron creando, sobre todo a aprtir de los sesenta, las bases de la contrucción del lesbianismo presente en Estados Unidos y, por extensión, del lesbianismo occidental, y con ello, franqueando barreras, obstáculos e intolerancias sociales y negativismos médicos y psiquiátricos.

          Desde la antropología, sabemos por Blackwood que el negativo universal exportable que occidente ha hecho del lesbianismo queda deshuesado, como muestra el caso de las mujeres azande, que mantenían relaciones lésbicas más allá del alcance de la mirada de los maridos, o el de las jóvenes kung, que se relacionaban entre sí sin que la relación estuviera socialmente estigmatizada. En el mismo continente africano, en Leshoto, se han registrado comportamientos lésbicos que encarnas relaciones de protección y dependencia, tipo madre – bebé. De igual forma se sabe que las adolescentes kalam del río Baiyer, Papúa, Nueva Guinea, establecen pautas de conductas sistemáticas homosexuales. Cabe añadir a esta ennumeración no exhaustiva de prácticas lésbicas los juegos homoeróticos, con aceptación social, de algunas aborígenes australianas y las hermandades de mujeres de Kwantung, China, que, organizadas en torno a la industria de la seda, permitían noviazgos entre hermanas.

          1. Algunas culturas en las que se presenta homosexualidad entre mujeres

          Norteamérica: Najane (b), achomawi (bg), sawa´waktodo (bg).

          Suramérica: Habitantes de la isla de Pascua (d), araucanos (e), tupinambá (bg).

          Oceanía y Polinesia: Samoanos (e), woleaianos (a), áranda (e), lau (e).

          Asia: Chukchi (bg), Kuwait (a).

          África: Nupe (c), azande (a), fang (f), mongo (cd), nyakyusa (c), culturas africas orientales arabizadas (a).

          a. Casos documentados

          b. Acompañada de travestismo

          c. Habitual entre las coesposas de los harenes

          d. Tolerada

          e. Experiencias juveniles toleradas

          f. Ritual

          g. Matrimonio homosexual

          Volver a Historia de la homosexualidad

        3. La civilización homosexual: homosexualidad entre hombres
        4. Por José Antonio Nieto (22)

          La construcción homosexual del varón es más conocida que la homosexualidad de la mujer. Algunos ejemplos de los muchos que pueden aportar información de nUeva Guinea señalan con claridad la diversidad aludida. Para la sociedad kaluli, al igual que para la sociedad etoro y la onabasulu, los niños no se hacen hombres de forma natural. Es el trasiego de semen, del adulto al niño, lo que procurará el crecimiento y asegurará la madurez.

          Culturalmente se consigue a través de ritos de iniciación, que se expresan en cada una de las tres sociedades por distintas vías. Los kaluli recurren a la práctica del coito anal para depositar el semen del adulto en el cuerpo del niño, favoreciendo y facilitando así su desarrollo. Los etoro transmiten el semen por al boca, en la creencia de que si no se planta, como sucede con las batatas, el niño, desprovisto por sus propios medios del mismo, nunca crecerá. Los onabásulu, finalmente, impregnan los cuerpos de los iniciados con el semen producto de la masturbación.

          Las sociedades belamini y sambia, también de Nueva Guinea, entienden, por las mismas razones apuntadas, que la fellatio es la práctica cultural que confiere la fortaleza del hombre a la debilidad del infante. La homosexualidad de los iniciados sambia, estudiados con profundidad por Herdt, es totalmente incompatible con la heterosexualidad durante un periodo de unos diez años. La homosexualidad ritual de los bedamini se lleva a cabo con niños de ocho a diez años, que mediante la práctica del sibi, manipulan y chupan los penes de los jóvenes no casados.

          Otras formas de expresión homosexual, de las reconocidas antropológicamente, van desde el berdache de los indios americanos hasta el chamanismo de los chukchee, pasando por el mahu tahitiano y sus derivados polinesios.

          1. Algunas culturas en las que se presenta homosexualidad entre hombres

        Norteamérica: esquimales, aleut (b), kóniag (bf), achomawi, arapaho (b), navajos (bf), ewa (b), hawaianos (b).

        Sudamérica: warao (bf),yanomamo (d), nambikwara (d), bororó, bakairi (d), kaigang.

        Oceanía y Polinesia: Samoanos (b), maequesanos (b), tahitianos (b), mangalanos, iban (b), makasareses (b), áranda (af), keraki (a), marekulu (a), étoro (a).

        Asia: Antiguo oriente próximo (e), India (e), China Imperial (a), yakut (bf), chukchi (bf), koryac (bf), kamchadal (bf), Oman (b).

        África: siwaníes (af), fang (e), lango (bf), azande (af), tutsi (d), Bala (b), mongo (a), nama (d), zulúes (ae), tonga (af), tanala (b).

        Europa: Antiguos griegos.

        a. Pederastia institucionalizada

        b. Travestismo

        d. Experiencias juveniles toleradas

        e. Ritual

        f. Matrimonio homosexual

        Volver a Historia de la homosexualidad

        Volver a Homosexualidad ritual

      5. Escalas para medir la orientación sexual
        1. a) La Escala de Kinsey
        2. ESCALA DE KINSEY

          0

          Totalmente heterosexual

          1

          Predominantemente heterosexual, homosexual sólo incidentalmente

          2

          Predominantemente heterosexual, pero con un claro historial homosexual

          3

          Igualmente heterosexual y homosexual

          4

          Predominantemente homosexual, pero con un claro historial heterosexual

          5

          Predominantemente homosexual, heterosexual sólo incidentalmente)

          6

          Totalmente homosexual

          Volver a texto principal (Escala de Kinsey)

           

        3. c) La escala de Klein

        VARIABLE

        PASADO

        PRESENTE

        IDEAL

        A

        Atracción Sexual

        Clave 1

        Clave 1

        Clave 1

        B

        Comportamiento Sexual

        Clave 1

        Clave 1

        Clave 1

        C

        Fantasías Sexuales

        Clave 1

        Clave 1

        Clave 1

        D

        Preferencias Emotivas

        Clave 1

        Clave 1

        Clave 1

        E

        Preferencias Sociales

        Clave 1

        Clave 1

        Clave 1

        F

        Estilo de Vida Sexual

        Clave 2

        Clave 2

        Clave 2

        G

        Autoidentificación

        Clave 2

        Clave 2

        Clave 2

        7- Mismo sexo únicamente

        Volver a texto principal (Escala de Klein)

      6. Personajes homosexuales y bisexuales

      Aunque la orientación sexual pertenece a la esfera privada de cada individuo, quien está en su derecho de difundirla o callarla, a continuación presento una lista de personajes de quienes se ha publicado que sostuvieron prácticas que hoy calificamos como homosexuales, ésto con el ánimo de mostrar cómo personas con esa orientación lideraron grandes procesos o hicieron grandes aportes a la humanidad. Sin embargo, es necesario reconocer que homosexuales y heterosexuales disfrutan de conocer detalles de la intimidad de cualquier persona, pero con mayor razón de los personajes, quizás porque la sexualidad sigue constituyendo tabú y, por lo mismo genera curiosidad. Por lo cual no resulta extraño que se especule y circulen frecuentes rumores sobre la orientación sexual de actores famosos, ex presidentes (como en La virgen de los sicarios), deportistas, etc.

      Sócrates, Platón, Jenofonte, Aristóteles y muchos otros filósofos de la Grecia clásica.

      Rock Hudson, actor estadounidense.

      Martina Navratilova, tenista.

      Virginia Wolf, escritora estadounidense del siglo XX.

      Andy Warhol, artista pop estadounidense del siglo XX.

      Miguel Angel Buonarroti, pintor, escultor, arquitecto y poeta italiano del siglo XVI, autor de David y los murales de la Capilla Sixtina, entre una amplísima obra.

      Leonardo Da Vinci, artista y científico del renacimiento, autor de la Gioconda.

      Piotr Ilich Tchaikovsky, compositor ruso (1840-1891), discípulo de Rubinstein, profesor del conservatorio de Moscú. Autor de las óperas, La doncella de Orleáns, Eugenio Oneguin, La dama de pique, etc., sinfonías como La Patética, conciertos de piano, de violín y los ballets El Lago de los Cisnes, La bella Duemiente, Cascanueces y Marcha eslava, 1812, Manfredo, etc.

      Oscar Wilde, poeta, novelista, cuentista y comediógrafo irlandés (1854 – 1900) autor de El retrato de Dorian Gray. Estuvo condenado por actos homosexuales.

      Nikolái Gogol, cuentista, novelista y dramaturgo ruso del siglo XIX.

      George Sand, (Amandina Aurora Lucila Dupín), novelista francesa, conocida universalmente con el seudónimo de Jorge Sand, con el que firmó todas sus obras (1804-1876).

      Jean Cocteau, escritor francés del siglo XX.

      Salvador Dalí, pintor, creador plástico y escritor español (1904 – 1989).

      Simone de Beavoir,

      André Gide, poeta, novelista y dramaturgo francés (1869 - 1.951). Premio Nobel de Literatura en 1.947.

      JohnMaynard Keynes, economista inglés que para algunos partió la historia de la economía (1883 – 1936)

      Marcel Proust, novelista, cronista y ensayista francés del siglo XX, autor de En busca del tiempo perdido

      William Somerset Maughan, novelista y comediógrafo inglés (1874 – 1965).

      Lord George Gordon Byron, poeta inglés nieto del almirante John Byron en quien se basó para su célebre obra Don Juan (1788 – 1824).

      Ramón ‘Terenci’ Moix, escritor español contemporáneo nacido en 1942.

       

      Volver a texto principal (Se debe tolerar sin importar causas)

       

    11. Mapa del documento
    12. 1. Justificación *

      2. Enfoque y metodología *

      3. Historia de la homosexualidad en las culturas *

      3.1. Culturas anteriores a la expansión del judeocristianismo *

      3.2. La formación de la normativa occidental actual frente a la homosexualidad *

      3.3. Herramientas y argumentos de la tradición judeocristiana contra la homosexualidad *

      3.3.1. Las ciencias de la salud frente a la diversidad de orientaciones sexuales

      3.3.2. Cuadro sinóptico: calificativos, sanciones y argumentos de la tradición homofóbica judeocristiana y reacciones del individuo homosexual o bisexual *

      3.3.2.1. Conducta inmoral *

      3.3.2.2. Pecado *

      3.3.2.3. Delito *

      3.3.2.4. Enfermedad *

      3.4. La sociedad actual frente a la homosexualidad *

      3.4.1. Homofobia explícita o implícita *

      3.4.2. Indiferencia *

      3.4.3. Tolerancia – paciencia *

      3.4.4. Tolerancia – respeto *

      3.5. Reivindicaciones que persigue la comunidad gay hoy *

      4. Problemas para teorizar y comunicar acerca de la homosexualidad *

      4.1. Qué es homosexualidad *

      4.2. Qué es bisexualidad *

      4.3. Problemas para determinar con veracidad las orientaciones sexuales y la negación sistemática *

      4.4. Escalas para medir la orientación sexual *

      4.4.1. a) La escala de Kinsey *

      4.4.2. b) La escala de Storms *

      4.4.3. c) La escala de Klein *

      4.4.4. d) La escala multidimensional de la sexualidad de Brandem *

      4.5. Estadísticas serias sobre homosexualidad, ¿existen? *

      4.6. La norma y la normalidad *

      4.6.1. La normalidad estadística y la moda *

      4.6.2. Normalidad y naturalidad *

      4.6.3. Normalidad y moralidad *

      4.6.4. Normalidad y ajuste a la norma *

      4.6.5. La anormalidad y su connotación negativa *

      4.7. Error y mutación *

      4.8. Los prejuicios, estereotipos, mitos y tabúes *

      4.9. La mujer homosexual frente al machismo *

      5. Teorías acerca de los factores que influyen o determinan la orientación sexual *

      5.1. Introducción *

      5.2. Clasificación de las teorías *

      5.2.1. Cuadro sinóptico: clasificaciones y argumentos a favor y en contra de las teorías *

      5.2.2. Según los niveles de expresión de la sexualidad desde los que determinan o influyen *

      5.2.2.1. Sexo genético o sexualidad latente *

      5.2.2.2. Sexo biológico o instalación sexuada *

      5.2.2.3. Sexo mental o elección – rechazo de la instalación sexuada *

      5.2.2.4. Sexo cultural o elección del rol sexual – social *

      5.2.2.5. Erotismo o elección de opciones eróticas y afectivas *

      5.2.3. Clasificación según la relación con la voluntad de la determinación o influencia, y crencias a favor y en contra de cada grupo de teorías *

      5.2.3.1. Teorías sobre la autodeterminación *

      5.2.3.1.1. A favor *

      5.2.3.1.2. En contra *

      5.2.3.2. Teorías sobre la determinación externa *

      5.2.3.2.1. A favor *

      5.2.3.2.2. En contra *

      5.2.3.2.2.1. Si la homosexualidad se determina genéticamente *

      5.2.3.2.2.2. Si se determina endocrinológicamente *

      5.2.3.2.2.3. Si se determina por la crianza u otros factores psicológicos *

      5.2.3.2.2.4. Si se determina por el entorno cultural *

      5.2.3.3. Teorías sobre influencias mixtas *

      5.2.3.3.1. A favor *

      5.2.3.3.2. En contra *

      5.2.3.4. Se debe tolerar sin importar las causas *

      5.2.3.4.1. A favor *

      5.2.3.4.2. En contra *

      5.3. Teorías sobre la determinación biológica *

      5.3.1. Evidencias científicas que favorecerían las teorías biológicas *

      5.3.2. Teorías sobre diferencias en núcleos cerebrales *

      5.3.2.1. Críticas a las teorías de las diferencias cerebrales entre homo y heterosexuales *

      5.3.3. Región Xq28, "gracias, mamá" *

      5.3.3.1. Críticas a las teorías de determinación genética *

      5.3.4. Teorías sobre otros factores prenatales *

      5.3.4.1. influencia de varias hormonas sexuales en el funcionamiento del cerebro *

      5.3.5. Homosexualidad de la mujer y teoría del oído medio (15) *

      5.3.6. Otras teorías biológicas *

      5.4. Teorías sobre la determinación psicológica *

      5.4.1. Infancia y crianza *

      5.4.1.1. Figuras paternas inadecuadas *

      5.4.1.1.1. Hambre de padre *

      5.4.1.1.2. Hambre de madre *

      5.4.1.1.3. Combinación de madre sobreprotectora y padre pasivo y lejano *

      5.4.1.1.4. Padre débil, inexistente o ausente y madre demasiado presente, desagradable y castradora *

      5.4.1.2. Retraso de la maduración de la sexualidad *

      5.4.1.2.1. Reincidencia erótica *

      5.4.1.3. Rechazo familiar *

      5.4.2. Distonía frente al propio cuerpo y traumas en el desarrollo *

      5.4.2.1. Trauma sexual *

      5.4.2.1.1. Violación por parte de una persona del mismo sexo *

      5.4.2.1.2. Violación por parte de una persona del sexo opuesto *

      5.4.2.1.3. Relatos que desdibujan las relaciones eróticas *

      5.4.2.2. Inconformidad con el propio cuerpo *

      5.4.2.2.1. Rechazo del cuerpo *

      5.4.2.2.2. Deseo de poseer otro cuerpo *

      5.4.2.3. Incapacidad de asunción del rol de género *

      5.4.2.3.1. Modelos de género distorsionados *

      5.4.2.3.2. Rechazo al modelo de familia *

      5.4.3. Dificultades en relaciones heterosexuales *

      5.4.3.1. Fracaso matrimonial o en una relación sentimental importante *

      5.4.3.2. No encontrar la persona correcta *

      5.4.3.3. Miedo a ser vulnerable ante una persona del sexo opuesto *

      5.4.3.4. Esposa y familia representan excesiva responsabilidad *

      5.4.4. Ego *

      5.4.4.1. Narcisismo *

      5.4.4.1.1. Efecto espejo *

      5.4.4.1.2. Sentirse superior *

      5.4.4.2. Hedonismo *

      5.5. Teorías sobre la determinación cultural *

      5.5.1. Homosexualidad y cambio de identidad sexual tolerados *

      5.5.2. Homosexualidad tolerada y misoginia *

      5.5.3. Homoafectividad tolerada *

      5.5.4. Homosexualidad ritual *

      5.5.5. Homosexualidad no tolerada y homofobia institucionalizada *

      5.6. Teorías sobre causas mixtas *

      5.6.1. Potencial bisexual *

      5.6.2. Etología de la sexualidad *

      5.6.2.1. Sin tabúes en el reino animal (20) *

      5.6.2.2. Homosexualidad en delfines (21) *

      5.7. Implicaciones de los postulados de las teorías con relación a la normalidad / naturalidad / contingencia de la homosexualidad *

      5.7.1. Teorías de la anormalidad / antinatualidad / contingencia *

      5.7.2. Teorías ambiguas o difusas *

      5.7.3. Teorías de la normalidad *

      5.8. Implicaciones de la veracidad o la sola divulgación de las teorías frente a la sociedad actual *

      5.8.1. Homofobia explícita o implícita *

      5.8.2. Indiferencia *

      5.8.3. Tolerancia – paciencia *

      5.8.4. Tolerancia – respeto *

      6. Lecturas complementarias *

      6.1. Eran otros tiempos (20) *

      6.2. La civilización homosexual *

      6.2.1. Lesbianismo *

      6.2.1.1. Algunas culturas en las que se presenta homosexualidad entre mujeres *

      6.2.2. La civilización homosexual: homosexualidad entre hombres *

      6.2.2.1. Algunas culturas en las que se presenta homosexualidad entre hombres *

      6.3. Escalas para medir la orientación sexual *

      6.3.1. a) La Escala de Kinsey *

      6.3.2. c) La escala de Klein *

      6.4. Personajes homosexuales y bisexuales *

      7. Mapa del documento *

      8. Bibliografía *

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    13. Bibliografía

    1 Nacidos gays: ¿tiene la homosexualidad un origen biológico? Por Gonzalo Casino. Publicado en Muy Interesante, 2 de agosto de 1995, páginas 8 – 14.

    Volver a: Justificación Culturas anteriores… Las ciencias de la salud… Problemas para determinar… Estadísticas… Anormalidad y connotación La mujer homosexual Voluntario Núcleos cerebrales Críticas a cerebrales Teoría Xq28 Críticas a genéticas Etología

    2 El libro de la sexualidad. OCHOA, Elena F.L. – VÁZQUEZ, Carmelo. Casa Editorial El Tiempo. Fascículo 20, páginas 230 - 231.

    Volver a: Culturas anteriores… La formación de la normativa Homosexualidad Estadísticas Prejuicios Introducción a teorías Figuras paternas

    3 En el cruce de caminos. Por Carmelo Vazquez y Elena Ochoa. Publicado en El libro de la sexualidad. Casa Editorial El Tiempo. Fascículo 20, páginas 232 - 234.

    Volver a: Culturas anteriores Ciencias de la salud Reivindicaciones Homosexualidad Introducción a teorías Voluntario

    4 El Concepto Platónico del Amor. Por Renato Alejandro Huerta (magister en Filosofía y Psicoterapeuta). Publicado en http://www.oocities.com/Athens/Delphi/9247/platonis.html

    Volver a: Culturas anteriores

    5 Nota del compilador.

    Volver a: Formación de la normativa

    6 ¿Por qué mi hijo(a) es gay? Adaptación del inglés de Why Is My Child Gay? Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. 1992. P.O. Box 27605-7605.

    Volver a: Ciencias de la salud Teorías psicológicas Causas mixtas

    7 Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, vigésima primera edición.

    Volver a: Sociedad actual Homosexualidad Bisexualidad Norma y normalidad Error y mutación

    9 PAZ, Octavio. Un más allá erótico: Sade.

    Volver a: Normalidad y naturalidad Etología

    10 Niveles de expresión del sexo. Por L.C. (biólogo español dedicado a la antropología). Publicado en internet: ***, actualización del 24 de octubre de 1999.

    Volver a: Sexo genético Sexo biológico Sexo cultural Modelos de género Misoginia Homoafectividad tolerada Padre débil

    11 El Espíritu o la carne. Por Louis Gooren*. Publicado en El libro de la sexualidad. Casa Editorial El Tiempo. Fascículo 20, páginas 236 - 239. *Louis Gooren es catedrático de transexología, Free University Hospital, Ámsterdam, Países Bajos.

    Volver a: Determinación biológica Voluntario Núcleos cerebrales

    12 Richard C. Pillard, M.D. ha sido Director del Laboratorio de Investigaciones Familiares y profesor de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston. Tomado de ¿Por qué mi hijo(a) es gay? Adaptación del inglés de Why Is My Child Gay? Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. 1992. P.O. Box 27605-7605.

    Volver a: Evidencia biológica

    13 Lee Ellis, Ph.D. es sociólogo, graduado de la Universidad Estatal de Florida. Ha sido director del Departamento de Sociología en la Universidad Estatal de Minot en Minot, North Dakota. Tomado de ¿Por qué mi hijo(a) es gay? Adaptación del inglés de Why Is My Child Gay? Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. 1992. P.O. Box 27605-7605.

    Volver a: Influencia hormonal

    14 John Money, Ph.D. se graduó de la Universidad de Nueva Zelandia en 1943 y obtuvo su doctorado en la Universidad de Harvard en 1952. Fue director de la Unidad de Investigación Psicohormonal de la Universidad Johns Hopkins y de su hospital universitario, en Baltimore, Maryland. El dr. Money ha sido considerado como uno de los principales expertos en el área de los desórdenes sexuales, la genética del comportamiento, la sexología y la psicoendocrinología. Tomado de ¿Por qué mi hijo(a) es gay? Adaptación del inglés de Why Is My Child Gay? Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. 1992. P.O. Box 27605-7605.

    Volver a: Influencia hormonal Causas mixtas Potencial bisexual

    15 Adaptado de Oídos de varón. Por Pablo Jáuregui. Publicado en El Mundo, sección Neurociencia / homosexualidad femenina.

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    16 June Machover Reinisch, Ph.D. ha sido directora del Instituto Kinsey de Investigación del Sexo, el Género, y la Reproducción en la Universidad de Indiana en Bloomington, Indiana; profesora en el Departamento de Psicología y Psiquiatría de dicha universidad y autora de muchos artículos científicos y del Informe Kinsey (una columna periodística publicada internacionalmente que trata de temas relativos al sexo, el género y la reproducción). Tomado de ¿Por qué mi hijo(a) es gay? Adaptación del inglés de Why Is My Child Gay? Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. 1992. P.O. Box 27605-7605.

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    17 James D. Weinrich, Ph.D. es sociobiólogo, graduado de la Universidad de Harvard. Por muchos años, fue un investigador en el Centro Médico de la Universidad de Boston. Ha sido director de un proyecto de investigación del sida de la Universidad de California en San Diego patrocinado por el Instituto Nacional de Salud Mental. Es el autor de varios estudios académicos, así como del popular libro Panoramas sexuales: por qué somos lo que somos, por qué amamos a quien amamos (Sexual landscapes: why we are what we are, why we love whom we love). Tomado de ¿Por qué mi hijo(a) es gay? Adaptación del inglés de Why Is My Child Gay? Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. 1992. P.O. Box 27605-7605.

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    18 Martin S. Weinberg, Ph.D. ha sido profesor de Sociología en la Universidad de Indiana en Bloomington, Indiana; coautor de varios libros, entre los cuales se encuentran Los hombres homosexuales: sus problemas y adaptaciones (Male homosexuals: their problems and adaptations) y La preferencia sexual: su desarrollo en hombres y mujeres (Sexual preference: its development in men and women). Este último libro, escrito junto con Alan T. Bell, Ph.D., y Sue K. Hammersmith, Ph.D., concluye tras un largo estudio que "ni las influencias de los padres ni las de la sociedad tienen mucho efecto en la preferencia sexual" (1981). Tomado de ¿Por qué mi hijo(a) es gay? Adaptación del inglés de Why Is My Child Gay? Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. 1992. P.O. Box 27605-7605.

    Volver a: Potencial bisexual

    19 Fauna erótica: informe sobre sexualidad animal. SPARKS, John. Altalena Editores S.A., 1978. 206 páginas.

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    20 Publicado en Muy Interesante, 2 de agosto de 1995, página 11.

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    21 Inocencia perdida. Río de Janeiro, Agencia EFE. Publicado en El Tiempo, Bogotá, el martes 10 de julio de 2001. Sección Ciencia.

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    22 José Antonio Nieto es profesor de Antropología de la Uned. Director de Master en sexología (Uned). Publicado en El libro de la sexualidad. Casa Editorial El Tiempo. Fascículo 20, página 239.

    Volver a: La civilización homosexual

     

    Otras fuentes:

    23 FISHER, Helen. Contrato sexual. Biblioteca científica Salvat, Barcelona, 1989. Volver a Etología

    LEVAY, Simon. The sexual brain. MIT Press, Massachussets, 1993.

    Bases biológicas de la homosexualidad masculina. Por Simon Le Vay – Dean Hamer. Publicado en Investigación y ciencia, julio de 1994.

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