El nuevo Windows exigirá
una nueva modalidad de tarjetas gráficas.
La próxima versión de Windows, conocida en clave como "Longhorn",
convertirá en obsoletas nuestras actuales tarjetas gráficas, exigiendonos un
nuevo tipo de las mismas.
El nuevo Windows requiere importantes modificaciones en las tarjetas gráficas
actuales, todo ello con la intención de aliviar en todo lo posible la
sobrecarga de la CPU en el manejo del entorno visual de ventanas.
La propuesta de Microsoft consiste en incorporar nuevas tarjetas gráficas que
incorporen procesadores dedicados en exclusiva al desempeño del entorno de
ventanas.
Ello significa que mientras la CPU se encargará de gestionar las
aplicaciones, existirá dentro de la tarjeta gráfica un chip dedicado en
exclusiva a la representación del entorno visual de ventanas, lo que permitirá
la incorporación en las mismas de texturas tridimensionales videos y
animaciones.
Actualmente el fabricante 3DLabs ya está trabajando en las propuestas de
Microsoft, de hecho el nuevo chip ya está siendo introducido en su gama de
tarjetas Oxygen, bajo la denominación de "P10 Virtual Processing
Unit".