"Voz sobre IP", una asignatura pendiente

Aunque a muchos todavía les suena a hipótesis de futuro, hay que decir que la tecnología llamada "voz sobre IP", es decir, hablar a través de Internet, está con nosotros desde finales de los años 90. Sin embargo, no se ha avanzado apenas nada en un camino que apareció lleno de promesas. Y la inevitable pregunta es, ¿por qué?

A poco que uno conozca cómo funciona este mundillo de las Nuevas Tecnologías, enseguida se dará cuenta de que la tecnología "voz sobre IP" es más eficaz cuanto más lejanos y dispersos están los puntos con los que se quiere hablar. En otras palabras, su destino más claro es sustituir las llamadas telefónicas internacionales.

Sin embargo, precisamente ese segmento de mercado es el que proporciona a las operadoras telefónicas más de la mitad de sus beneficios. "¡Con la Iglesia hemos topado, Sancho!", que diría Don Quijote.

Si la implantación de la tecnología "voz sobre IP" depende en gran medida de las grandes operadoras de telecomunicaciones, y ellas van a ser las grandes perjudicadas por su uso generalizado, ¿por qué se van a molestar en facilitar el camino? Nadie tira piedras contra su propio tejado.

Para los que aún no conocen cómo funciona esta tecnología que permite hablar a través de Internet, aportaremos una somera explicación, aunque anticipamos que existen varias alternativas.

En una de ellas el usuario hace una llamada local desde su teléfono a un ordenador, que digitaliza y comprime su voz transformándola en paquetes de datos, que circulan por la red al igual que lo hacen las páginas web o los correos electrónicos. Al llegar a su destino, la voz se descomprime y se reenvía al teléfono de destino. En este caso, existe una dependencia absoluta de las operadoras telefónicas, que tienen que prestar parte del servicio y sólo facturan dos llamadas locales.

Pero aún hay más, porque el verdadero sistema de "voz sobre IP" utiliza dispositivos que eliminan la necesidad de utilizar el tramo de red telefónica tradicional. Esto se consigue llamando de PC a PC mediante esos dispositivos a los que me refería y utilizando líneas digitales tipo RDSI o ADSL. Lo mejor de esta opción es que no existe coste de llamada, y el dispositivo a utilizar apenas cuesta 390 euros (65.000 pesetas), una cifra amortizable en pocos meses. (Me refiero al dispositivo Aplio/PRO de Net2phone, compañía especializada en esta tecnología que ya está operando en España y casi toda Latinoamérica.)

Tal vez por eso, las operadoras telefónicas se están dando cuenta de que es preferible subirse al carro ahora que todavía tienen tiempo, antes que esperar a que la tecnología rompa por otro sitio en el que ellas no tengan cabida.

Porque aunque todavía el mercado de los particulares no ha despertado, las empresas ya están empezando a darse cuenta de las enormes posibilidades que tiene la adopción de sistemas de comunicación de "voz sobre IP". Y así lo ha puesto de manifiesto un reciente estudio de la consultora IDC, en donde se afirma que los usuarios de Europa occidental gastaron el pasado año 160 millones de euros en servicios de telefonía IP. Pero eso no es más que la punta del iceberg, porque se estima que en 2006 esa cifra llegará a 2.800 millones de euros. Un pastel demasiado sabroso como para que las voraces compañías de telecomunicaciones, tan necesitadas de sustanciosos ingresos después del fiasco de la UMTS, renuncien a él.

Luis Camacho


Copyright © 2002 - PÁGINA PERSONAL DE HENRY COUBROUGH
http://www.oocities.org/henrycou
- Todos los derechos reservados -