No hablo de estar enamorado cuando hablo de amor, no hablo de sexo
cuando hablo de amor, no hablo de emociones ni de placeres reservados para
exquisitos... hablo de una emoción capaz de ser vivida por cualquiera, de
sentimientos simples y verdaderos, de vivencias transcendentes pero no
sobrehumanas, hablo del amor tan solo como querer mucho a alguien.
Pero qué estamos diciendo cuando decimos "Te quiero..."
Yo creo que decimos Me importa tu bienestar. Nada más ni nada menos. Cuando
quiero a alguien me doy cuenta de la importancia que tiene para mi lo que
hace, lo que le gusta y lo que le duele...
Te quiero significa pues... me importa de vos y te amo significa me importa
muchísimo. Y tanto me importa que, cuando te amo, a veces
priorizo tu bienestar por encima de otras cosas que también son importantes
para mi.
Esta definición conducirá a la plena conciencia de dos hechos: no es
verdad que te quieran mucho aquellos a quienes no les importa demasiado tu
vida y no es verdad que no te quieran los que viven pendientes de lo que te
pasa.
Repito: si de verdad me querés: "Te importa de mi !!"
Jorge Bucay
Fragmento de "El camino
del encuentro"
Es preciso tener fuerza para ser firme, pero es preciso tener
coraje para ser gentil.
Es preciso tener fuerza para defenderse, pero es preciso tener coraje
para bajar la guardia.
Es preciso tener fuerza para ganar una guerra, pero es preciso tener coraje
para rendirse.
Es preciso tener fuerza para estar en lo cierto, pero es preciso
coraje para tener duda.
Es preciso fuerza para mantenerse en forma, pero es preciso coraje
para mantenerse en pie.
Es preciso tener fuerza para sentir el dolor de un amigo, pero es
preciso coraje para sentir los propios dolores.
Es preciso tener fuerza para esconder los propios males, pero es
preciso coraje para demostrarlos.
Es preciso tener fuerza para soportar el abuso, pero es preciso coraje para
hacerlo parar.
Es preciso tener fuerza para quedarse solo, pero es preciso tener coraje
para pedir apoyo.
Es preciso tener fuerza para amar, pero es preciso tener coraje
para ser amado.
Es preciso tener fuerza para sobrevivir, pero es preciso coraje para vivir.