DEFINICIÓN DE UTENSILIOS

DEFINICIÓN DE UTENSILIOS

VERTEDERAS FIJAS Y GIRATORIAS:

            Las fijas como su propio nombre indica, no tenían movimiento, estas podían estar tiradas por una ó dos caballerías.

        Las giratorias eran como la pieza estrella de la herrería. Giraban a derecha y a izquierda, solo se fijaba con una pieza llamada palanca. Al decir que era la estrella, me refiero a que tenía que estar fabricada milimétricamente, de lo contrario no hacía bien la labor. Esta vertedera sólo podía ser tirada por dos caballerías. Todas las piezas se hacían forjadas, menos los cuerpos que eran de hierro fundido y a los que todas las piezas iban atornilladas, se usaban para hacer grandes surcos en la tierra.

 

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GRADAS:

            Era una especie de red que se iba tejiendo haciendo unos bucles con hierro redondo que se entrelazaban unos con otros. Siempre llevaban en cada bucle una pequeña parte plana, en la que un clavo grande iba roscado, para  quitarlo con facilidad y poder repararlo.

        Esta herramienta se utilizaba para tapar los surcos, deshacer terrones y allanar la tierra.

 

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ARADOS DE CINCO Y DE TRES REJAS:

            Una vez que se hacía lo que hemos narrado anteriormente, se laboran las tierras con estos arados, quedando los surcos perfectamente alineados para proceder a la siembra de los cereales, y a esperar que nacieran las plantas. En estos años no había productos químicos para matar las malas hierbas por lo que se arrancaban a mano con un escardillo, que era una especie de pala con un mango largo de madera.

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RODOS:

            Se trataba de dos patas con una cuchilla ancha y de aproximadamente un metro y medio de largo. Se utilizaba para mover la tierra de las calles de la viñas y al mismo tiempo arrancar las malas hierbas.

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CANGAS DE TUBO:

            Para fabricar esto se utilizaba tubo grueso, y también otro más fino con el que se hacia

        Una especie de  orquilla, que entraba en los cuellos de las caballerías. En ella se enganchaba cualquier pieza de las que hemos descrito anteriormente.

        Como en aquella época no había útiles para doblar los tubos, lo hacían llenándolos de arena. Después se calentaban en la fragua al rojo vivo y poco a poco se les iba dando la forma.

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CARROS Y YUGOS

        En Zafra había carpinteros especialistas en hacer carros, y en la herrería se les ponían el yugo, que era parecido a la canga, en el que se enganchaban las caballerías, también se hacían y colocaban los aros en las ruedas que eran de hierro, y otros herrajes que llevaban los carros.

        Todo este material se pintaba de color verde carrocería.

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ACEITEROS:

            No era otra cosa que los cuernos de los toros, preferiblemente del ganado bravo, que eran más limpios y bonitos.

        La fabricación era muy laboriosa. Cuando se recibían de los mataderos, se cocían en unos calderos grandes y se les sacaba el tuétano de dentro. A continuación se les ponía un tapón de madera al que previamente se le había hecho un taladro en el centro, en el que al final se le ponía un tapón también de madera para que no se derramara el líquido, a continuación se cortaba todo lo que sobrara y se les ponía una cincha de hojalata con un asa en la que se enganchaba una cadena de aproximadamente setenta centímetros, en la que se ponía un gancho para poder colgarlo ó engancharlo en cualquier sitio. Al final el cuerno se raspaba con un trocito de cristal muy cortante, y ya estaba terminado para llenar uno de aceite y otro de vinagre, para en el campo hacer el típico gazpacho.

        En la feria de San Miguel de Zafra, se ponía un puesto en una de las aceras de la Plaza de España, y durante la feria se vendía absolutamente todo.

        Todos estos trabajos se hacían por las mañanas, ya que a partir de las cinco de la tarde y todos los días , empezaban a venir los labradores con los formones, cuchillas, rejas y clavos, que habían utilizado en las tareas del campo, y que con el roce de la tierra se gastaban. A unas simplemente le les aguzaba, pero otras se habían gastado tanto que había que ponerles un trozo de acero en las puntas, para darles otra vez la forma primitiva, a esto se les llamaba calzar.

        Mientras se realizaban estos trabajos de reparación , nadie se marchaba y se comenzaba una tertulia en la que se hablaba de todo, desde como iban las cosechas, como estaban las propias familias. También se comentaba, de los toros, el tiempo el cine ó cualquier otra cosa que acontecía en Zafra y en los pueblos de alrededor.

        Después y sobretodo, a partir de los años cincuenta, con los tractores y las nuevas maquinarias que se utilizaban en la herrería, empezaron las prisa y desde luego eso era otra historia.

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