Desgaste por Empatía: las consecuencias de ayudar.

 

Lic. Eduardo H. Cazabat

 

Allá por el año 1988-89, yo era Jefe de Residentes Psicólogos en el Hospital Dr. Diego Paroissien (La Matanza), cuando llegó al servicio un pedido de interconsulta con el servicio de Neonatología. Acudí junto con el JR Psiquiatra, y durante la charla con el médico solicitante, la enfermera vino a buscarlo de urgencia. Uno de los chiquitos de la sala de Terapia Intermedia requería atención urgente. Allí fuimos los tres. Mientras el neonatólogo proseguía contándonos el caso motivo de la interconsulta, simultáneamente atendía al chiquito de la incubadora, que intubado y canalizado, estaba convulsivando.

 En determinado momento, el neonatólogo me dirigió una pregunta a mí. A duras penas atiné a levantar la cabeza, y mirarlo aturdido. Desorientado, buscó la mirada de mi compañero, que, piadosamente, aclaró: “...él es psicólogo...” Durante un buen tiempo, ese chiquito estuvo presente en mi recuerdo, no sólo la imagen de su sufrimiento, sino también la proyección de cuál sería su futuro (si es que lo tuvo).

También por la misma época, una paciente, esta vez en el consultorio, me dijo que envidiaba nuestro trabajo, dado que sentado en el sillón del terapeuta “uno puede vivir muchas vidas”. No quise arruinarle la poesía, y callé que, la mayoría de las veces, la gente que se sienta frente a un terapeuta está viviendo una vida con sufrimiento, o dolor, o cuanto menos problemática. Y que justamente, en la mayoría de los casos,  la terapia termina cuando empiezan a vivir algo digno de ser vivido (en el mejor de los casos...)

 

Un poco de historia.

En el año 1980 se incorpora al DSM-III el diagnóstico de Trastorno por Estrés post Traumático (PTSD por sus siglas en inglés). Así reingresa oficialmente en el campo de la psicología y la psiquiatría el trauma psicológico. El Trauma es una realidad permanentemente presente a lo largo de la historia de la humanidad. Y aunque las reacciones psicológicas frente a hechos traumáticos han sido observadas desde hace ya más de un siglo, han caído más de una vez en el olvido. Recién en las últimas dos décadas, sustentado en los movimientos pacifistas y en los movimientos contra la violencia doméstica y sexual, ha crecido el interés en el estudio del Trauma Psicológico, sus consecuencias y su tratamiento.

Con la aparición del DSM-IV se produce un cambio de paradigma, poniéndose el acento, no ya en calidad del hecho traumático (qué requisitos debía reunir un evento para ser considerado traumático) sino que ahora lo determinante radica en la reacción de la persona expuesta al hecho traumático. Es decir que si el individuo ha experimentado, ha presenciado o se ha enterado de “acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás, (...) y la persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos.” (DSM-IV, 1994) y como resultado de ello experimenta además tres clases de síntomas:

  1. Uno de reexperimentación del hecho traumático
  2. Tres de evitación y de embotamiento psíquico
  3. Dos de hiperactivación (hyperarousal)

se dice que sufre de un Trastorno por Estrés Post Traumático.

Si leemos detenidamente, es suficiente motivo para desarrollar un estrés postraumático el haber `presenciado o haberse enterado de acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás”.  Vale decir que nosotros, como terapeutas, estamos casi continuamente expuestos a “presenciar o enterarnos” de tales acontecimientos, en la narración y vivencias de nuestros pacientes.

 

Traumatización Vicaria, Estrés Traumático Secundario o Desgaste por Empatía

Estos términos son los que se han venido usando para nombrar el estrés postraumático sufrido por terapeutas, o cualquier otro profesional o trabajador involucrado en el manejo de situaciones altamente estresantes y/o traumatizantes.

Charles Figley acuñó, en 1995 el término Compassion Fatigue, que hemos traducido no muy felizmente, como Desgaste por Empatía. En inglés, Compassion significa: sentimiento de profunda empatía y pena por otro que está sufriendo, acompañado por un fuerte deseo de aliviar el dolor o resolver sus causas"

Y, tal como resalta Figley, la capacidad de compasión y empatía parece estar en el centro mismo de nuestra capacidad para realizar el trabajo con nuestros consultantes, y al mismo tiempo en nuestra capacidad para ser lastimados por el trabajo

Qué es la Compassion Fatigue o Desgaste por Empatía?

Son las emociones y conductas naturales resultantes de enterarse de un evento traumático experimentado por un otro significativo (Figley)

Se caracteriza por tres grupos de síntomas (como en PTSD)

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reexperimentación

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evitación y embotamiento psíquico

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hiperactivación o hyperarousal

El Desgaste por Empatía puede derivar de la exposición a un acontecimiento traumatizante, o a una serie de ellos y puede aparecer súbitamente y sin aviso.

 

Diferencias con el Burn-out

El Burn-out es un estado de agotamiento físico, emocional y mental causado por el involucramiento en situaciones emocionalmente demandantes durante un tiempo prolongado (Pines and Aronson, 1989)

El Burn-out es un proceso (más que un estado) y es progresivo (acumulación de contacto intenso con consultantes).

El proceso incluye:

1.      exposición gradual al desgaste laboral
2.      desgaste del idealismo
3.      falta de logros

Los síntomas del Burn-out son

1.      físicos: fatiga, problemas del sueño, dolores de cabeza, gastrointestinales, etc.
2.      emocionales: irritabilidad, ansiedad, depresión, desesperanza, etc.
3.      conductuales: agresión, defensividad, cinismo, abuso de sustancias, etc.
4.      relacionados con el trabajo: ausentismo, falta de rendimiento, robos, etc.
5.      interpersonales: pobre comunicación, falta de concentración, aislamiento, etc.

 Los efectos del Burnout son:

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Afecta negativamente la resiliencia del trabajador, haciéndolo más suceptible al Desgaste por Empatía (Compassion Fatigue)

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Favorece la Silencing Response o Respuesta Silenciadora (Baranowsky 1997; Danieli, 1984) que es la cincapacidad para atender a las experiencias de los consultantes, que resultan abrumadoras, redireccionando al cliente a material menos estresante para el profesional

Predisposición al Desgaste por Empatía

Quienes trabajan en el área del trauma, o en general con el sufrimiento humano (tales  como psicoterapeutas, médicos, enfermeros, personal de rescate, etc.) son más vulnerables al Desgaste por Empatía dado que la empatía es un recurso importante en el trabajo con poblaciones traumatizadas o sufrientes. También, el hecho de que  muchos trabajadores del campo del trauma  hayan experimentado algún tipo de evento traumatizante en sus vidas los predispone más a sufrir de Desgaste por Empatía. Los traumas no resueltos del trabajador pueden ser activados por el material aportado por el consultante. Por último, quienes trabajan con niños están más expuestos, dado que el trauma y el sufrimiento infantil afecta más intensamente a los trabajadores.

La propia historia de traumas del profesional, tanto como el contexto organizacional en el que trabaja, condicionan fuertemente la resiliencia del mismo.

Con qué recursos contamos

Según Laurie Pearlman  dar y recibir supervisión alivia la carga emocional sufrida por el terapeuta. La supervisión en grupo puede promover la conexión con la realidad. También usar el humor para lidiar con el stress laboral es una herramienta eficaz. Y por último, la psicoeducación sobre el tema, ya que muchos profesionales desconocen este trastorno, y por lo tanto les resulta imposible detectarlos y solicitar ayuda.

Según Catherall, las siguientes son las características principales de un sistema contenedor

1.      brinda apoyo material
2.      escucha y acepta incondicionalmente el material aportado por el profesional y sus reacciones
3.      ayuda a corregir las distorsiones
4.      ayuda a reformular la situación
5.      brinda apoyo empático

El Programa de Recuperación Acelerada  de J. Eric  Gentry

J. Eric Gentry junto a Anne Baranowsky y Kathy Dunning desarrolló en 1997, en el marco del Traumatology Institute (FSU), un Programa de Recuperación Acelerada de Desgaste por Empatía. Este programa consiste un en un protocolo de 5 sesiones cuyos objetivos son

1.      Identificar, entender y desarrollar una jerarquía de eventos que disparan los síntomas de Desgaste por Empatía
2.      Desarrollar habilidades para enfrentar esas dificultades
3.      Identificar recursos para fortalecer la resiliencia
4.      Aprender técnicas de reducción de la tensión
5.      Desarrollar técnicas para resolver conflictos internos y auto supervisión

Los participantes del cursos estarán capacitados para evaluar, tratar y prevenir con otros profesionales el Programa de Recuperación Acelerada de Desgaste por Empatía, y también podrán acreditarse como Compassion Fatigue Specialist, certificación otorgada por el Traumatology Institute de la Florida State University.

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