CAVERNAS QUE FUERON HABITADAS POR EL HOMBRE PRIMITIVO EN LA HUASTECA POTOSINA


Existieron en la huasteca potosina gran cantidad de sitios arqueológicos, cuando el hombre no tenía conocimiento, ni cultura adelantada y otros de una cultura sumamente interesante.

Los dos aspectos son dignos de estudiarse: el primero porque nos damos una idea de los principios de nuestras civilizaciones, y esos principios pueden tener una influencia decisiva en las culturas y teogonías de las diversas tribus.

De la época anterior a la iniciación de las culturas sedentarias, tenemos las cavernas con pinturas rupestres y grabados en la sierra de nuestra región. Las cuevas también tienen mensajes antiguos con pinturas rupestres y grabados a cincel.

LA CUEVA PINTA

La primera caverna que visitamos tiene un mensaje pictórico, la hemos denominado LA CUEVA PINTA. Esta se ubica en el ejido Los Sabinos, del municipio de Cd. Valles, S. L. P. Esta visita fue efectuada en el año de 1958.

Consta de salones circulares de unos 30 metros de diámetro, separados por cortinas de caliza delgada que bajan hasta la superficie del suelo, y en algunas partes se encuentra a 3 y 4 metros de altura.En el primer salón existen pinturas que plasman manos en color rojo y negro. Figuras antropomorfas de gran belleza, que muestra una pareja tomada de la mano, otra jalando un tronco con raíces y otra caminando. Un ciempiés al que una figura encima de su cabeza ata una cuerda o liana y en la parte de atrás del animal, un poco más abajo, otro hombre prehistórico que lleva la punta de la liana. En el segundo salón después de inspeccionar el suelo de la gruta a una altura de 4 metros bajo la bóveda encontramos un osario con una tierra rojiza , huesos de aves no identificadas , un colmillo de jabalí y una mandíbula de venado .

Al llegar a la tercera parte de la caverna hay un pasadizo que conduce a un sótano muy profundo en el cual tiramos algunas piedras que tardaron tiempo en escucharse al caer y tocar fondo.


LA CUEVA DE UXUMBUCO


Tuvimos la suerte de visitarla junto con la familia Sánchez, don Silverio, doña Elvira y su hijo Alejandro me acompañaba mi esposo Asdrúbal y mi hija Aurora.

Nos dirigimos a Huichihuayán, S.L.P. donde nos encontramos dos personas las cuales logramos convencer para que nos guiaran hacia la cueva. En la Huasteca Potosina los nativos son muy celosos de sus ritos y de sus creencias, las cuales casi no comparten con los visitantes. Llegamos a San Juanito y por un camino angosto entre propiedades particulares cruzamos un río por un puente colgante hecho de cables de acero de unos 30 metros de longuitud. Al llegar al otro lado del río caminamos por la orilla de éste hasta llegar a su nacimiento, este brota en una olla rodeada de árboles con grandes peñas alrededor.

Hacia el noroeste del nacimiento comienza uno a seguir la estribación de la serranía, se cruza un potrero , llegando a un cafetal donde la sombra nos permitió ir sin tanto calor, ya en lo alto se ubica la entrada a la Cueva del Aire donde emana una corriente helada de frío. Hacia arriba, a unos 20 pasos se encuentra una segunda entrada pequeña (Cueva del Hechizero o de la Fertilidad) , donde cabe solo una persona de lado. Para poder bajar ahí que deslizarse hasta el piso cuya bóveda tiene aproximadamente unos 8 metros de altura . Inmediatamente al entrar a esta se pueden observar tres monolitos tallados en estalagmita: el primero representa a un hombre , el segundo a una mujer y el tercero a un niño. Encontramos restos de ofrendas y alimentos que fueron llevados por los lugareños por motivo de las festividades que se realizan el día dos de noviembre y el primer día del año.

En las concavidades de la roca encontramos monedas de 5, de 10 y 20 pesos, que fueron depositadas a las divinidades como ofrendas por los habitantes quienes piden a sus dioses les den los dones que necesitan sobre la fertilidad de las mujeres para que su raza no se extinga. Después de depositar ofrendas danzan, queman copal, encontramos varios incensarios con muestras de copal.

Hacia el frente de la cueva se ve una gruesa columna cilíndrica de la misma roca, que baja hasta unos 5 metros, para llegar hasta ahí, existe una especie de rampa muy húmeda por lo que tuvimos que bajar con una cuerda los dos guías mi esposo, y don Silverio.

Continuamos bajando ayudados por los cables, los cuales estaban amarrados a una estalactita de la entrada.

Permanecimos 5 horas sumamente complacidos por el descubrimiento, lamentando no llevar con nosotros la cámara fotográfica para poder fotografiar nuestra visita.


CUEVA DE LOS CHANES


Esta cueva es una de las más interesantes y la hemos nombrado CUEVA DE LOS CHANES, en honor a los antiguos huastecos y mayas; quienes fueron llamados los serpientes o chanes.

Esta cueva se localiza a cuarenta kilómetros de la sierra de Tanchachín, Mpio. de Aquismón, S.L.P., caminamos por entre la sierra hasta llegar a una especie de grieta por la que se entra a un corredor de roca que conduce hasta unos cincuenta metros de la boca de un agujero tubular de 30 metros de diámetro, y una profundidad de aproximadamente de 400 metros. Por el borde rocoso va uno a un sitio que solo tiene cabida para un pie, habíamos llegado a un sitio peligroso. Nos deslizamos por el agujero reptando hasta el interior, nuestra moción era indescriptible al penetrar ahí por primera vez, después de estar por siglos oculta a los ojos de investigadores y exploradores.

Estando adentro se nos olvidó el peligro y el cansancio que nos provocó llegar a este lugar sagrado. En este sitio se descubrió una pared rocosa de ocho metros de largo por cuatro de altura completamente tapizada de grabados (petroglifos).


Maestra Oralia Gutiérrez