3° Domingo de Cuaresma

3er Domingo de Cuaresma
DIOS HABLA DE MIL MANERAS...

1. BIENVENIDA

Celebrante: En el nombre del Padre... (y saludo)

Guía:
Una de las actitudes fundamentales para vivir la cuaresma es escuchar y atender los ecos de la Palabra de Dios dondequiera se manifiesten. Hacerlo no lleva al creyente a conocer secretos sino a ponerse en sintonía y adecuarse a la voluntad de Dios.
En otras palabras, escuchar a Dios es descubrir que Él no quiere salvarnos a la fuerza, sino apoyar y apoyarse en nuestra colaboración.
La Liturgia de la Palabra de este día se encargará de aclarar esta sugerencia.
Moisés conoce a Dios en el monte y recibe la misión de darlo a conocer a su pueblo para rescatarlo de la servidumbre a los sistemas humanos y llevarlo a una tierra en que sirva al Dios que lo quiere libre (primera lectura). San Pablo sugiere a los cristianos de Corinto leer con provecho la Escritura para vivir de acuerdo a ella (segunda lectura). Y Jesús enseña a sus discípulos cómo discernir los hechos de vida: no son sucesos casuales, sino una forma de providencia que lleva a la conversión. Quien los entiende… se convierte; quien no sabe leerlos pierde la ocasión para encontrar al Dios que salva.
Que la Palabra que escucharemos en nuestra celebración nos vuelva atentos al Señor y nos permita encontrarlo en cada suceso de la vida, por oscuro o frío que parezca.

 

2. LITURGIA DE LA PALABRA

Primera lectura (Éxodo 3,1-8.13-15)
Dios no quiere esclavos de nadie y menos, aún, de poderes que aniquilen su dignidad y derechos de hijo de Dios. Al revelar su nombre, aclara a Moisés que ve, oye, se fija en el dolor humano y baja para darle oportunidad de pasar de la servidumbre a su servicio.

Segunda lectura (1 Corintios 10,1-6.10-12)
La seguridad mata al incauto, dice Pablo a los cristianos de Corinto al recordarles que su fe en Jesús no les da el derecho a dormir, ser holgazanes o creer que es monopolio que les ha sido confiado. Lo que sucedió a los hebreos en el desierto... puede suceder al cristiano aquí o allá, hoy o mañana.

Evangelio (Lucas 13,1-9)
Según opinión común, la desgracia es un signo de castigo; según Jesús, ocasión para ver las señales de la cercanía de Dios. Con dos ejemplos, el Señor Jesús afirma que si el dolor no nos ha tocado, no se debe a la suerte sino a la paciencia divina que nos da una oportunidad para la conversión.

 

3. ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante:
Hermanos, sabemos que la conversión no es cosa fácil para nadie, pues nos cuesta y empeña a fondo. Pidamos a Dios la capacidad de escuchar su Palabra para comenzar a convertirnos, es decir, a encontrarnos y a encontrarlo.

Guía: Oremos con devoción / Padre, escúchanos.
- Por la Iglesia de Cristo, encargada dee llevar el evangelio a los hombres: para que sepa vivir primeramente en su interior la Palabra que va a comunicar y participar a los demás. Oremos con devoción…
- Por los Jefes de Estado y de Gobierno:: para que alienten a sus pueblos con la verdad y justicia, sin falsas expectativas de bienestar. Oremos con devoción…
- Por quienes se dedican a la investigacción de técnicas que beneficien a la humanidad: que lo hagan para hacer el bien y no el mal. Oremos con devoción…
- Por los historiadores y arqueóllogos: que no vean el pasado como hechos sino como señales de esperanza y modelos de enseñanza. Oremos con devoción…
- Por cuantos celebran la primavera comoo un ciclo más: que el Espíritu les facilite el descubrimiento de la naturaleza no sólo como el fin aproximado del invierno sino como el signo de la vida que Dios ofrece a todos. Oremos con devoción...
- Por los seres humanos que no llegan a nacer: para que sus padres no los vean como estorbo a su salud y fama, sino como testigos de la vida que no se puede negar y que Jesús viene a mostrar con su Pascua. Oremos con devoción...
- Por nosotros que hemos escuchado a Dioos en este tercer domingo de cuaresma: que seamos dóciles a su Palabra y estemos dispuestos a practicarla a fondo. Oremos con devoción…
- Otras peticiones. Oremos con devoci&oaacute;n…

Celebrante:
Dios nuestro, Fuente de todo bien: escucha las peticiones que te hacemos como hijos tuyos. Auxílianos en nuestras situaciones
difíciles y permítenos encontrarte cuando la dificultad aprieta y "... se oscurece la fe". - AMÉN.

4. EXHORTACIÓN FINAL

Guía:
El discernimiento es una facultad que todos poseemos pero que no todos estamos dispuestos a utilizar convenientemente.
Nuestra celebración que concluye parece decirnos: "Dichoso el hombre que aprende a discernir el significado de las cosas y de los sucesos... ¡verá a Dios!".
Moisés descubrió en una zarza ardiente al Dios de Israel continuamente presente para acompañarlo; Pablo nos insta a interpretar las Escrituras para sacar provecho de sus ejemplos; y Jesús nos pide que, luego de interpretar la realidad, seamos capaces de convertirnos.
Aprovechemos la oportunidad que Dios nos ofrece como a la higuera infructuosa de la parábola de Jesús. El tiempo de cuaresma es apto para ello; y los acontecimientos chicos y grandes de nuestras vidas… también.

Celebrante: En el nombre del Padre... (y despedida)

 

5. SUGERENCIAS PARA MEDITAR

Nuestro tiempo se caracteriza por el uso de los medios de comunicación. Estos son un vínculo útil y necesario entre las personas y los países:
- acortan las distancias,
- evocan la creatividad humana
- y son camino para hablar del Señe;or.


Los medios de comunicación social también pueden volverse un peso para el mismo hombre pero, al mismo tiempo, un peligro, un instrumento de manipulación y escándalo que exalte al lucro, al sexo, a la muerte y al desastre o causen y provoquen "una visión deformada de la vida, de la familia, de la religión y de la moralidad".


En esta hora de la comunicación social, el hombre también debe abrirse y sintonizarse con el lenguaje o los lenguajes de Dios, es decir: debe estar dispuesto al diálogo con lo religioso, con todo lo sobrenatural y lo divino que rebasa su arco de influencia técnica y puramente intelectual o práctica.


Por este sendero van los mensajes del tercer domingo de la cuaresma.
El Libro del Éxodo propone un cuadro dramático: Dios ve y encuentra al hombre en estado lamentable y así lo hace saber a Moisés. Le revela, en primer lugar, que la tierra es un lugar sagrado y que el hombre debe caminar en ella con cuidado, dignidad y sin pisotearla. A continuación le comunica que El conoce las desgracias que ocurren a su pueblo, acentuando su carácter de drama y desastre: ("He visto... oído... conocido... y bajado..."). Y, finalmente, le revela que va a ser el "Dios efectivo" que libera a su pueblo haciéndolo pasar de la servidumbre al servicio, del sometimiento a la identidad consigo y de la nada a la igualdad como fue su proyecto desde el principio (primera lectura).


Con una interpretación pastoral, el apóstol Pablo explica la Escritura a los cristianos de Corinto. Ellos deben ser inteligentes y comprender y entender los textos de la Escritura captando el lenguaje que Dios habla. Durante el éxodo, el pueblo se rebeló, murmuró y desobedeció la voz de su Señor. Por eso, no llegó a la tierra prometida ni pudo gustar la liberación total como se les había prometido. Del mismo modo, los cristianos de Corinto deben reaccionar a tiempo para evitar un desastre igual o mayor (segunda lectura).


Jesús hace lo propio con sus contemporáneos al descifrar dos sucesos de su época. Cuando algo resulte mal, no deben buscarse culpas y pecados que lo hayan provocado; ni destino o casualidad. No se trata de cazar brujas o hacerle pagar el pato a alguien. Para ser honestos, dice el Maestro, debe comprenderse el lenguaje de Dios, ya que el dolor humano, propio o ajeno, es invitación a la conversión y no un delito que perseguir. Por ello, desde el punto de vista de Jesús, los sucesos de la vida son:
- lección válida y ocasi&ooacute;n para aumentar la fe,
- propuesta para la renovación dee la persona y comunidad
- y estímulo a la esperanza y a lla confianza en Dios (evangelio).


A medida que crece la cuaresma, el mensaje de la Palabra de Dios se vuelve incisivo y comprometedor. Al cristiano se le invita a conocer el lenguaje de Dios, a distinguir sus signos y medios de comunicación que no son los del conformismo, sino los del empeño; no aquellos de la piedad aburrida o solitaria, sino los de la comunión fraterna y solidaria; no los que dan emotividad, sino los que provocan madurez, conversión, transformación.


El teléfono de Dios al hombre suena con timbre alegre; su pantalla es diversa de las de los televisores; y su voz no habla con la extravagancia del cantante, la pedantería del comercial, la manipulación del cuerpo semidesnudo de la diva o el arma asesina de los numerosos "Rambo" que siempre triunfan sobre los supuestos malos.


En cambio, la voz de Dios prefiere el silencio, retiro, oración, confianza y esperanza en el cambio. Por ello, dialogar con Dios lleva a convertirse libremente y con empeño y no a "quedarse igual" como en la canción.


En definitiva: la vida, según el evangelio... o se renueva o se pierde; pero ¡nunca podrá ser igual que antes de la Cuaresma o luego de celebrar la Pascua!

ATRASSIGUIENTE

 

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