|
El platanar Braulio Dueño Colón A. Fernández Grillo
De cuantas hojas bordan el suelo, ya de los lirios del arroyuelo, ya del soberbio verde palmar, ya del soberbio verde palmar.
No halló ninguna mi fantasía de tanta pompa ni gallardía, como la hoja del platanar, como la hoja del platanar.
Verde lustrosa, flexible y ancha, ni el reptil muerde, ni el sol la mancha, tal vez el cielo la protegió, tal vez el cielo la protegió.
Hojas que acaso limpias brotaron, para que escriban, los que se amaron, las siestas largas que el defendió, las siestas largas que el defendió.
Nace, florece, muere, se inclina, y de la inmóvil y yerta ruina, brota de nuevo talle gentil, brota de nuevo talle gentil.
Al sol y al aire rinde tributo, vive un momento, muere al dar fruto, y en la hoja muerta renacen mil, y en la hoja muerta renacen mil.
Ay, de los hombres en su demencia al fin dejaran de su existencia, virtudes nuevas que practicar, virtudes nuevas que practicar.
Si en lazo unidos de amor fecundo atravesaran por este mundo, como las hojas del platanar, como las hojas del platanar.
|
|