| Osorno, Agosto, 09 de 2001 Señor: John Muller De mi consideración: He leído su Carta de Madrid publicada en el Diario Austral el 5 de Agosto del 2001. Sobre el particular deseo expresar a usted lo siguiente: 1. Nadie en Chile pide subsidios de ninguna naturaleza solamente se exige competir en igualdad de condiciones, es decir, si un determinado producto agrícola es subsidiado en origen, que sea posible aplicar aranceles que serán pagados por los importadores de modo tal que el productor chileno iguale sus condiciones de competencia. 2. Chile no puede estar ajeno a la globalización, sería ridículo afirmar lo contrario. Sin embargo, sí por globalizarse entendemos entregarlo todo a través de convenios mal estructurados y peor defendidos que han significado en la zona sur del país una verdadera ruina, no estamos de acuerdo en seguir este camino que ha tenido como consecuencia una cesantía horrorosa el colapso y desaparecimiento del otrora orgullo de Chile, cual era su clase media. 3. Existe un cinismo internacional donde se pregona el libre comercio, pero cuando se tocan intereses nacionales prima la pragmática defensa de estos. Vea usted el caso de Argentina y Brasil que pese a todos los acuerdos Mercosur han actuado pragmaticamente subiendo aranceles y defendiendo sus producciones internas. Solo en Estados Unidos las uvas, salmones, vinos y frambuesas. Chilenos han sido atacados sistemáticamente. Pero Chile se desenvuelve una inocencia angelical y quiere demostrar que es capaz de cumplir sus apocalipticos compromisos autoasumidos, a costa por supuesto de la cesantía, el hambre y la misería de cientos de miles de chilenos que jamás participaron en la firma firma de convenios y quienes suscriben estos acuerdos jamás asumen responsabilidades de ninguna especie. 4. Países como Nueva Zelanda han aplicado en forma gratuíta fertilizantes fosfatados por casi 50 años llegando a niveles de 50 partes por millón de fósforo en el suelo. Existe una política de país: productiva, económica, de industrialización y exportación de leche. En Chile cuando se tienen 5 partes por millón de fósforo en el suelo y menos, cuando sólo un 20% del proceso de industrialización se encuentra en manos de productores y cuando se informa del abuso de las industrias en la compra del producto nos dice la autoridad de gobierno que se trata de un negocio entre privados, poco queda por hacer. 5. Me causa una profunda amargura que se burle en la forma como lo hace del apoyo que recibimos como productores de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y del Partido Comunista (PC). A mí no me averguenza sentarme en una mesa de conversaciones con los trabajadores a defender la misma causa. Ellos defienden su fuente de trabajo y los productores defiendan el aparato productivo. Con profundo orgullo le digo que hace más un año y medio estamos trabajando, trabajadores y productores porque ahora Señor Muller nadie nos viene a envenenar el alma y a enfrentarnos unos con otros; se lucha por la misma causa, que no es otra sino la generación de la riqueza de la tierra creando de paso miles de puestos de trabajo y satisfaciendo las necesidades de alimento del pueblo chileno. Recien tuvimos una reunión con el Intendente de la X Región señor Carlos Tudela y se acordó crear una Mesa de Trabajo entre productores, la CUT e industriales. Creo señor Muller que ese es el camino correcto de modo tal que puede guardarse sus rimas para otra oportunidad y mejor apliquelas en España, pues creo sinceramente que aquí se equivocó de plano. Se ha reído de la desesperación de los productores que atónitos ven como desaparecen sus activos y lo más grave, se ha reído de la cesantía de los trabajadores con todas las consecuencias que trae este flagelo que no es otra cosa sino hambre y misería. El hecho que en esta materia hablemos el mismo idioma es algo que nos enorgullece, sin embargo, usted lo ridiculiza. 6. Termino invitándolo a Osorno señor Muller para que vea el Chile que usted dejó hace algunos años donde ahora reina la desesperación, la cesantía, la incertidumbre, la improvisación, la falta de política de mediano y largo plazo, la falta de proyecto de país. Sin embargo, aquí me va a encontrar de la mano junto a productores y trabajadores luchando por la misma causa, tratarlo hacer grande este país, tratando de hacer realidad nuestros sueños, nuestras esperanzas y nuestras ilusiones tratando de entregar un país mejor a nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Fernando Becker Melo |
| Carta de Fernando Becker, presidente de Aproleche Osorno |