Para todos aquellos que
no os gusta leer el periódico asiduamente (es un rollo, lo reconozco) os daré
unos datos publicados en EL PAÍS (sección Propiedad) del 2 de mayo de 2003.
“El sueldo medio de
las personas entre 18 y 34 años en España es de 12.228 euros. En Madrid es de
13.407”
“El precio medio de
la vivienda en Madrid es de 214.771 euros”
“(En Madrid) ningún
tramo de edad –entre los jóvenes, se supone-, ni siquiera en el caso de los
hogares, puede acceder a una casa”
“En España sólo el
35,1% de los jóvenes se emancipan antes de los 34 años. En Madrid es sólo el
30,6% (ni siquiera uno de cada tres)”
Bien, pues esto deja claro que hasta los 35 no vamos a salir de casa ¿no?
En el último engaño de viviendas de
protección oficial se presentaron un total de 40.000 jóvenes sin casa y sin
pretensiones de tenerla, de los cuales 1.100 recibieron una. Lo cual nos deja
con otras 39.000 personas, que como es una cifra que aumenta y aumenta lo
redondearemos a 100.000 (así soy de generoso).
Pues bien, que la
Comunidad –o el Ayuntamiento o quien sea- libere suelo para hacer 100 000
pisos y de este suelo gratis a las constructoras con una cláusula que diga que
el precio máximo de venta de los pisos será de 100 000 euros (que son casi 17
millones de pelas -ya está bien) y que solo podrán optar jóvenes de 18 a 35 años
que no tengan piso y que no lo puedan revender en 10 o 15 años (porque,
lamentablemente, hay de todo).
Ejemplo del absurdo: un
bloque de 50 pisos se vendería por 5 millones de euros (¿alguien sabe a
cuanto está el Kg de ladrillo?). Si le quitamos los sueldos de los obreros (los
desgraciados no trabajan por menos de cien mil pelas al mes) eso permitiría
seguir lucrándose a los de siempre.
Todos los jóvenes
tendrán vivienda. El programa se puede hacer cuantas veces sea necesario.
De aquí a Guadalajara no hay más que campo donde edificar (por nombrar una
carretera de las tres mil que hay en Madrid).
Bajarán los precios de la vivienda libre porque no nos endeudaremos hasta el cuello para meternos a vivir en un agujero (ejemplo: anuncio en la página 31 de EL PAIS: estudio abuhardillado en Quevedo de 27 metros cuadrados por 172.200 euros –28.651.669 pesetas-).
Los 100.000
propietarios pagarán impuestos para cubrir gastos imprevistos y para poner
árboles, túneles y movidas de esas.
La Comunidad –o el Ayuntamiento o quien sea- harán lo que se les paga por hacer.