- Diario La Voz del Interior (Cordoba)
- Lunes 9 de febrero de 2004
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Con
el alma en la voz
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El
Estadio Villa Carlos Paz recibió anoche a Soledad. La cantante santafesina llegaba al
centro turístico más importante de la provincia para presentar los temas de su último
trabajo discográfico, Adonde vayas, además de los temas que marcaron su éxito.
Escuchar a Soledad, como a todo artista capaz de movilizar al gran público, trae siempre
interrogantes. ¿Cómo se movería la cantante santafesina en un ámbito que supera al
festivalero, con un espectáculo completo a cargo suyo? ¿Es capaz todavía de llenar
estadios? ¿Sigue siendo referente del público joven? ¿Es todavía una cantante
folklórica?
Soledad posee ya un estilo definido,
con un manejo de la voz que poco tiene que ver con las maneras más clásicas del
folklore, pero que se inclina decididamente hacia lo melódico. También su repertorio,
aún con cierta mesura, toma esos rumbos. Su último hit es muestra cabal.
Algo más de 2.500 personas dentro del estadio y algunas fuera del predio asistieron al
concierto de Soledad una de las pocas presentaciones en esta provincia, después de
la inauguración del Festival de Jesús María, quien subió al escenario a las
22.30 después de las actuaciones de dos números soporte: la cordobesa Muriel y el cantor
Penque Pereyra. A esa altura, la gente ya se había inquietado bastante y pedía
insistentemente con palmas la presencia de su ídolo.
Un estrepitoso aplauso recibió a Soledad cuando subió al escenario. Enseguida, creó ese
clima de calidez que sólo algunos logran instaurar.
Durante casi dos horas, desplegó lo mejor de su repertorio. Chacarera de un triste,
engarzada a la chacarera que evoca a Arequito, su pueblo natal, fueron los temas que, con
ritmo hiperkinético, pusieron pimienta al espectáculo. Llegaron luego
Corazón americano, Chacarera de las piedras y Entre a mi pago sin golpear. El momento de
pausa llegó con Adonde vayas. Luego, la fiesta siguió con la chacarera A Don Ata, con su
hermana Natalia en el escenario y con un público cómplice con ganas de saltar y de decir
presente.