Alfredo Morales Ruiz
En la nueva era económica el valor de una empresa
reside en su capacidad para manejar la información y conocimiento,
su capacidad para innovar y su capital intelectual o intangibles. Sólo
las organizaciones que innovan y utilizan la inteligencia empresarial garantizan
su presencia en el mercado. Así, la vigilia o el estado de alerta
frente a las fuerzas que afectan el negocio le permiten procesar y transferir
información, aplicar conocimientos y, con ello, innovar su oferta
de servicios. Competitividad e innovación son nociones estrechamente
ligadas a la información y el conocimiento, y en este sentido la
empresa moderna debe estar consciente de la necesidad de crear un ambiente
propicio para lograr que la efectiva transferencia de la información
y que la aplicación del conocimiento obtenido se efectúe de
una forma transparente en todas las actividades de sus profesionales y, en
todas las instancias de la estructura organizacional. Cómo se obtiene,
manipula y se usa la información será el factor que determine
si su empresa gana o pierde (Bill Gates). Es por ello que el concepto de
inteligencia empresarial juega un rol importante en la empresa moderna.
Se define inteligencia empresarial competitiva como la capacidad que tiene
la empresa de poder competir usando información y conocimiento preciso
soportado en los avances de los sistemas de información. Conceptualmente,
la inteligencia empresarial competitiva se soporta en tres grandes pilares:
a) Plataforma tecnológica, debe ser un portal de
información moderno y virtual que responda a las necesidades del
cliente y de los negocios medulares de la empresa. Su misión es
garantizar el apoyo informacional oportuno y efectivo a las labores de investigación,
asistencia técnica a las operaciones y a las comunidades de conocimiento.
Su norte es la satisfacción del cliente a partir de la entrega de
productos con valor agregado de alta calidad y la utilización intensiva
de la tecnología de la información. La importancia es suministrarle
información técnica/conocimiento a los empleados, sin importar
su ubicación física (hogar, oficina, áreas operacionales,
etc.). El portal está asociado al papel fundamental que la empresa
da a la información como un recurso vital para mejorar continuamente
la competitividad de la corporación. Ahora más que nunca se
requiere que el investigador, el ingeniero, operadores y quienes toman las
decisiones, cuenten con la información pertinente que les permita
lograr un alto grado de asertividad. b) Organización y manejo
de la información y el conocimiento: La empresa debe contar
con un centro de información que maneje de forma integral la información
y el conocimiento, y debe comprender dos grandes áreas: la organización
de la información, con su cadena documental y sus servicios de información
tradicionales integrados por la red y las bases de datos nacionales e internacionales,
relevantes al campo de competencia y la organización de servicios
de análisis de información que aportan valor agregado. Los
productos de análisis de información deben ser llevados a
cabo por personal técnico especializado del centro y entre sus funciones
están consultar exhaustivamente grandes bases de datos; definir
estrategias para obtener la información requerida en forma precisa;
analizar, sintetizar y transformar los datos en productos condensados que
representen precisión para el usuario y mejor orientación
para la toma de decisión.
El papel del centro de información debe ser visto
como el de facilitador e integrador de la información y el conocimiento
que permite apalancar la toma de decisiones a nivel empresarial. Su participación
efectiva en la captura, inventario y en la transferencia de la información
y del conocimiento en la cadena de valor de los negocios es determinante.
Y, c) Aplicación de resultados: Esta es la etapa
de mayor importancia en la inteligencia empresarial competitiva, puesto
que es la fase que recoge el esfuerzo realizado en las etapas anteriores
e incorpora los resultados de los estudios realizados por los analistas
de información, los grupos de las comunidades de conocimiento y de
los planificadores al proceso productivo. Esta etapa permite llevar a la
práctica los resultados obtenidos a través de la interpretación
de los datos, la información y del conocimiento para agregar el valor
requerido en la toma de decisiones acertadas. La tríada: organización
y manejo de información y conocimiento más el uso adecuado
de la plataforma tecnológica y la aplicación de resultados
de forma oportuna, es lo que permite a las empresas su permanencia en el
tiempo, debido al constante monitoreo de las tecnologías y procesos
disponibles en el mundo. Este proceso facilita la innovación propia
de la empresa y su inserción en la cadena productiva.
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