|
EN LA INVESTIGACION: NEGOCIOS De la información a la inteligencia tecnológica: Oportunidades para la innovación
|
|||||||
• INICIO • CONTENIDO • SIGUENTE • ANTERIOR | |||||||
|
Los notables cambios acaecidos en la organización industrial de los últimos años han fomentado el inicio de una nueva generación en la administración de la innovación, en donde el proceso de intercambio de información en la formulación e implementación de estrategias es esencial. Para que las empresas mexicanas puedan competir exitosamente en esta nueva generación, los sistemas de inteligencia sobre el entorno tecnológico adquieren una dimensión clave, al dar respuestas proactivas que permiten adelantarse a los cambios futuros. El entendimiento y adaptación a la nueva dinámica competitiva requiere de una exploración sistemática, profunda y continua del entorno y, sobre todo, de poder transformar los resultados hacia productos inteligentes, es decir, que añadan un valor real a la toma de decisiones estratégicas. Especialmente en los últimos años, las actividades que se han enfocado hacia el conocimiento sistemático del entorno competitivo han tenido su mayor impulso a través del área conocida como inteligencia tecnológica, de negocios, o competitiva. En el ámbito internacional varias actividades de inteligencia se han desarrollado desde hace varios años, en especial a partir de la II Guerra Mundial, muchas de las cuales incluso han derivado en espionaje industrial. Sin embargo, la disciplina a la que nos referimos -la inteligencia aplicada al ámbito de los negocios- persigue sacar el máximo provecho de fuentes de información públicas, no confidenciales. De hecho, desde el establecimiento de la organización, Society of Competitive Intelligence Professionals (Estados Unidos) en 1986 cuenta con reconocimiento internacional como una profesión, en la cual se fomenta siempre el empleo de un código ético. La realización de un sistema de Inteligencia Tecnológica (IT) implica llevar a cabo un “ciclo virtuoso de la información”: obtención de datos, análisis (transformación en un producto estratégico) y difusión para la toma de decisiones. La IT enfoca sus esfuerzos hacia la definición de las fuentes de información de mayor valor para la empresa, los métodos de análisis más eficientes y, finalmente, a traducir la información hacia un producto dirigido a satisfacer necesidades para la toma de decisiones relevantes. Actualmente empresas como Hewlett-Packard, Sony, Mercedes-Benz, Nestlé, L¹Oreal y DuPont cuentan ya con células de IT en sus más altos niveles jerárquicos, lo cual les ha permitido, por ejemplo, identificar oportunidades para realizar operaciones de expansión de mercados, desarrollar innovaciones más competitivas, identificar nuevas acciones para la diversificación, definir tendencias tecnológicas, etcétera, superando así a sus competidores. Si las empresas mexicanas pueden tener acceso a información valiosa sobre los acontecimientos (científicos, tecnológicos, económicos, políticos...) que suceden a su alrededor en una forma oportuna y adecuada, siguiendo objetivos claramente definidos y ajustados a sus necesidades reales, y en donde su personal clave mantenga contacto continuo con fuentes externas de información, tendrán mayores posibilidades para conseguir éxito en entornos tecnológicos de alto dinamismo como los de ahora. Conforme mayor sea el grado de comunicación entre la empresa y su entorno, más efectiva será la empresa en generar, desarrollar e implementar productos y procesos innovadores.Los sistemas de Inteligencia Tecnológica representan una alternativa atractiva para este fin. Más allá de considerar esta disciplina como una moda internacional, en la que recientemente la literatura ha tenido una fuerte expansión, el reto para las empresas es el de poder adquirir el suficiente conocimiento y habilidades para el desarrollo de sistemas de inteligencia adaptados a sus condiciones y a la realidad de este país. Los sistemas del IT permiten detectar oportunidades y amenazas del entorno tecnológico, buscando proporcionar resultados oportunamente y en el formato (electrónico, impreso, oral) adecuado; pero más importante aún, transformando la información hacia un producto “inteligente”, útil para la toma de decisiones estratégicas. En especial, los notables cambios acaecidos en la organización industrial de la investigación y desarrollo sitúan a partir de los años 90 el inicio de una nueva generación en la administración de la innovación, en donde el proceso de intercambio de información en la formulación e implementación de estrategias es esencial (Gerybadze, 1994 y Rothwell, 1992). Para competir en esta nueva generación, los sistemas de información del entorno tecnológico fiables y oportunos adquieren una dimensión clave para dar respuestas proactivas a los cambios que se generan a corto y largo plazo. Para entender y adaptarse a la dinámica competitiva actual, no sólo se requiere de una exploración sistemática, profunda y continua del entorno, sino también se precisa de incorporar los resultados obtenidos en la toma de decisiones estratégicas, siendo imprescindible identificar cuidadosamente las necesidades de información, seleccionar las fuentes más adecuadas, analizar rigurosamente los resultados y, sobre todo, transformarlos en un producto útil a nivel estratégico. Recientemente, las actividades que se han enfocado hacia el conocimiento sistemático del entorno competitivo han tenido su mayor impulso a través de la denominada Inteligencia Competitiva (IC) definida como:
La IC tiene como finalidad básica determinar implicaciones para las operaciones estratégicas de la empresa a partir de la identificación de oportunidades y amenazas del entorno competitivo. La realización de un sistema de IC implica llevar a cabo el ciclo de tratamiento de la información: obtención de datos, análisis (transformación en un producto estratégico) y difusión para la toma de decisiones. En virtud de que el volumen de la información que se genera actualmente es excesivo, la IC enfoca sus esfuerzos hacia la definición de las fuentes de información de mayor valor para la empresa, especialmente las de carácter primario. Y traduce la información en un producto dirigido explícitamente a satisfacer las necesidades para la toma de decisiones. Desde mediados de los años 80, el campo de la IC se ha incrementado en tamaño, visibilidad e importancia en los círculos profesionales y de negocio. A pesar de que algunas actividades de inteligencia se han desarrollado desde hace varios años, en especial a partir de la II Guerra Mundial (la forma de apropiación de tecnología extranjera por parte de Japón representa un claro ejemplo), en la empresa la incorporación de un sistema formalizado de exploración y seguimiento del entorno concebido como la IC es reciente. Es a partir de los años 80 que en economías industriales avanzadas tales como Estados Unidos, Japón y Alemania, algunas empresas líderes deciden incorporar dentro de sus estructuras corporativas a unidades formales dedicadas expresamente a la IC. Entre ellas, destacan Hewlett-Packard, Sony, Mercedes-Benz y DuPont, cuyos sistemas de IC les han permitido, entre otras cosas, identificar oportunidades para realizar operaciones dirigidas hacia la expansión de sus mercados, la generación/adopción de innovaciones, y la diversificación, superando amenazas derivadas de las presiones de los competidores. Sin embargo, hasta la fecha no se ha alcanzado una difusión extensa de la IC. Analistas reconocidos en este campo consideran que la IC, aun en los países más desarrollados, “está en pañales”. Una de las razones que explican esta situación es que existe confusión en identificar la diferencia entre información e inteligencia. Además, el diseño y aplicación de metodologías de IC es variable, y más aún, no se ha alcanzado una concepción universal de IC: mientras algunos se refieren a este campo como Inteligencia Competitiva (IC), otros lo hacen como Inteligencia del Competidor, Inteligencia de Negocios, Inteligencia Económica, Vigilancia Estratégica. En este aspecto, nosotros hemos optado por la concepción de IC porque la consideramos la más apropiada. A nivel internacional, el principal promotor del campo de la IC ha sido el organismo Society of Competitive Intelligence Professionals (SCIP), que inició sus operaciones en Estados Unidos en 1986. Desde entonces esta asociación organiza cursos, encuentros internacionales y conferencias, además de publicar cuatrimestralmente Competitive Intelligence Review en la que profesionales tanto de organizaciones privadas como estatales analizan temas inherentes a la IC. En 1996 la SCIP contaba ya con 1,500 miembros distribuidos en América, Europa y Asia. La inteligencia competitiva enfocada hacia el conocimiento del entorno estratégico del progreso en Ciencia y Tecnología (CyT) se denomina inteligencia de CyT o también Inteligencia Tecnológica (IT), la cual se define como: “un sistema para detectar, analizar y emplear información sobre eventos técnicos, tendencias y, en general, actividades o aspectos claves para la competitividad de la empresa, con el propósito de obtener una mejor explotación de la tecnología.”2 Referencias 1. Bernhardt, D. (1994), “I want it fast, factual, actionable-Tailoring
competitive intelligence to executives needs”, Long Range Planning, Vol.
27, No.1, p.13. Marisela Rodríguez Salvador obtuvo el Doctorado en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Politécnica de Cataluña (Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona). Es profesora del Centro de Diseño e Innovación de Productos. marisrod@campus.mty.itesm.mx | |||||||