RESUMEN DE TESIS DOCTORAL |
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TÍTULO: "El Conflicto del Atlántico Sur: nuevas lecturas para sus probables motivaciones" |
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LUGAR: Doctorado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Salvador |
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PADRINO: Dr.Jorge Castro |
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DEFENSA Y APROBACIÓN: agosto de 1993 |
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CALIFICACIÓN: Sobresaliente |
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El objetivo general de la tesis doctoral fue estudiar el conflicto bélico que la Argentina sostuvo con Gran Bretaña entre los meses de abril y junio de 1982 por la posesión de los archipiélagos Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur; al mismo se lo denomina genéricamente "Guerra de las Malvinas" o "Conflicto del Atlántico Sur", aunque este último concepto se ajusta en mayor medida que el primero al tema de estudio. |
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Denominando a la cuestión de estudio "Conflicto del Atlántico Sur" (en adelante: CAS), su análisis no abarcó la naturaleza y forma de las acciones bélicas, cuestiones propias de la esfera militar. Por el contrario, excedió la misma para ubicarse en el plano político internacional. Los estudios de política internacional, en tanto pertenecientes al amplio campo de las Ciencias Sociales, reconocen básicamente tres niveles de análisis: el descriptivo, el explicativo y el predictivo. Descartando este último por cuanto el tema de estudio se ubicaba temporalmente en el pasado, se intentó trascender el nivel descriptivo o taxonómico para alcanzar el explicativo, el de la relación causa-efecto, aquel que permite el acabado entendimiento de un fenómeno. |
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Dentro de este nivel se buscó dilucidar un interrogante en particular, que fue el verdadero motivo y el objetivo principal y específico de toda la investigación: establecer cuál fue la causa primigenia de ocurrencia del CAS. Definido de esta manera, con la mayor claridad y precisión posible el objetivo, el qué de la investigación, conviene mencionar el porqué de la misma, habida cuenta que la elección del tema es considerada una circunstancia donde juega un importante papel la subjetividad del investigador. |
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La investigación se fundamentó en la intención de realizar un aporte, inédito en la medida de lo posible, a los conocimientos existentes respecto al CAS, teniendo en cuenta tres circunstancias: en primer lugar, la trascendencia que tiene este evento en la historia contemporánea argentina; segundo, la opinión personal del investigador de que el mismo no estaba agotado como tema de análisis; en tercer término, la comprobación de que la mayoría de los trabajos existentes en la materia habían sido realizados a poco de terminar la contienda o en los años inmediato posteriores, en momentos en que no se contaba con la posibilidad de testear con el paso del tiempo la validez de ciertas hipótesis, y cuando gran cantidad de información sobre la cuestión aún no había visto la luz. |
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En función del objetivo elegido se diseñó el proceso de investigación, donde la formulación de la hipótesis de la manera más clara posible desempeñó un papel fundamental. Ese proceso de investigación se compuso de diversas etapas interrelacionadas de manera tal que cada una de ellas implicó la siguiente, en una relación permanente proposición-comprobación, típica del modelo de análisis hipotético-deductivo que caracteriza al campo de las Ciencias Sociales. |
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En primer lugar se efectuó una revisión en profundidad de las principales ópticas existentes respecto a las causas que originaron el CAS; esa revisión permitió establecer el grado de conocimiento existente en esos momentos sobre el objetivo de estudio, tanto en el país como en el exterior, brindando la posibilidad de efectuar ulteriores sistematizaciones al respecto. Una primera sistematización clasificó las ópticas estudiadas en dos grandes grupos: el primero, o de "causas endógenas", nucleó aquellas posturas que consideraron que el CAS había respondido principalmente a causas inherentes al sistema político vigente en ese país; por el contrario, el segundo grupo o de "causas exógenas" pretendió ubicar al CAS dentro del sistema político internacional vigente en esos momentos, entendiendo que podían haber existido razones cuya génesis se encontraba fuera de la Argentina. |
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Se seleccionó y exploró en profundidad la corriente exógena, elección sustentada en dos elementos. El primero, y tal vez el principal, era el disenso del autor con la corriente endógena, por entender que la misma presentaba abundantes contradicciones y dejaba sin aclarar diversas cuestiones de importancia; además, el autor consideraba una actitud reduccionista el justificar un conflicto interestatal a partir de elementos de política interna únicamente. El segundo elemento fue que la corriente exógena había sido la menos estudiada hasta el momento, y que los análisis existentes parecían efectuar una lectura errónea de la situación del sistema político internacional, lo que condicionaba y limitaba el resultado final de las pesquisas. |
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Llegado este punto, tras efectuar en el capítulo II una descripción del marco teórico en cuyo contexto se definieron los alcances de la terminología empleada, en el capítulo III se procedió a enunciar la hipótesis que orientó toda la investigación, que quedó formulada de la siguiente manera: "El Conflicto del Atlántico sur del año 1982 puede haber sido el resultado de la deliberada creación de una crisis, y su posterior escalada al plano bélico, por parte de uno de los contendientes, obedeciendo a objetivos previos no declarados". |
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En el capítulo IV se inició el desarrollo de la investigación propiamente dicha, analizando la ubicación espacial y situación estratégica del Atlántico Sur hasta inicios de la década del `80. Tras el mismo se concluyó que desde el decenio del `70 el Atlántico Sur era estratégicamente importante para Occidente, porque a través del mismo discurría su Línea de Comunicación Marítima (LCM) más importante y porque registraba presencia militar (específicamente naval) soviética, con el objetivo de interrumpir esa ruta; también se concluyó que el Atlántico Sur quedaba así incorporado al conflicto Este-Oeste, debido a que tal presencia soviética se encuadraba en la puja interhegemónica. |
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Este capítulo planteó como interrogante cuál era la valoración que a inicios de la década del `80 se efectuaba en Occidente respecto a la capacidad soviética de interdicción de esa LCM en el Atlántico. Para despejarlo, la primera parte del capítulo V se concentró en el pensamiento occidental respecto al poder naval, en especial respecto al tráfico marítimo; en la posición de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) respecto a la situación sudatlántica y en la postura del líder hegemónico occidental, EE.UU., en la materia. La primera serie de conclusiones parciales de este capítulo confirmaron que tanto EE.UU. individualmente, como la OTAN, habían asignado durante la década del `70 una creciente importancia estratégica al Atlántico Sur; y, ya específicamente en lo que se refería a la Alianza, que aunque la misma respetaba oficialmente al Trópico de Cáncer como límite meridional a su accionar, desde su seno se coincidía hacia inicios de la década del `80 en la necesidad de hacer algo respecto a la situación sudatlántica. |
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Llegado este punto se planteó como interrogante si a comienzos de la década del `80 se aspiraba en EE.UU. y/o la OTAN, aun extraoficialmente, a contar con algún tipo de instalaciones militares en el Atlántico Sur. Dado que era imposible, al menos con la información pública disponible, contestar en forma inapelable esa pregunta, la segunda parte del capítulo V pretendió satisfacerla de manera indirecta, indagando si el conflicto Este-Oeste persistía con un grado de conflictividad tal que justificase la modificación de la situación estratégica sudatlántica; cuál la opinión norteamericana sobre esa puja entre superpotencias y su relación con el Atlántico Sur; y si existía en ese espacio marítimo alguna posición geográfica apta para albergar instalaciones desde las cuales efectuar, llegado el caso, una proyección de poder sobre el área donde operaría la URSS. |
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Los resultados obtenidos indicaron que a comienzos de la década del `80 el conflicto Este-Oeste había recrudecido y EE.UU. se había abocado a la tarea de contener globalmente el expansionismo soviético; que el Atlántico Sur seguía integrando los teatros de acción soviéticos y también pasaba a integrar los escenarios norteamericanos de contención; que la OTAN había comenzado a considerar la alternativa de enviar fuerzas militares al área, aunque no en forma oficial, sino a través de decisiones unilaterales de sus miembros; que en el marco de una confrontación Este-Oeste las islas sudatlánticas gozaban de alta importancia estratégica, como plataformas de proyección de poder; y que entre tales islas sobresalían las Malvinas, a tal punto que EE.UU. había considerado la opción de ubicar instalaciones militares en las mismas. Estas seis conclusiones parciales permitían inferir como posible y probable que a comienzos de los años `80, EE.UU. y/o la OTAN aspiraran, aun extraoficialmente, a contar con algún dispositivo de defensa, hasta el momento inexistente, en el Atlántico Sur. |
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Siguiendo esta línea argumental, la nueva hipótesis parcial a despejar surgió de manera casi automática: si a comienzos de los años `80, EE.UU. y/o la OTAN aspiraban, aun extraoficialmente, a contar con algún dispositivo de defensa en las islas Malvinas. El capítulo VI se concentró en ese interrogante, verificando si existían indicios concretos de tal voluntad en la administración Reagan, sea a través de fuerzas propias o de un aliado; y si Gran Bretaña, que controlaba esos archipiélagos, estuviese dispuesta a consentir y/o protagonizar tal instalación. En ambos casos el resultado de la verificación fue positivo, lo cual puso sobre el tapete que sum materialización demandaría como requisito previo la resolución de la disputa angloargentina por la posesión de las islas, a favor de Gran Bretaña; dado que nuestro país no renunciaría a sus demandas, la única opción viable era un congelamiento unilateral de negociaciones por parte de Londres. |
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Debido a que un congelamiento de ese tipo constituiría una escalada del conflicto bilateral por la soberanía de las islas, configurando una crisis, no podía descartarse que la misma traspasase el umbral del empleo de la fuerza; en otras palabras, la ocurrencia de una guerra limitada. En este caso, bajo la premisa de que la participación británica en una acción de esa naturaleza presupone la existencia de ciertos factores condicionantes (descontando el apoyo de EE.UU. y la OTAN, por cuanto el fin perseguido era compartido), la segunda parte del capítulo VI analizó cuatro de ellos: la obtención de beneficios concretos que justifiquen los costos de la empresa, la disponibilidad de medios, una estrecha relación con el gobierno de Washington y una situación que no inhiba el surgimiento de una crisis en el conflicto de soberanía con argentina, susceptible de ser escalada al plano bélico. |
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Se comprobó que el gobierno británico podía beneficiarse de una guerra limitada en el Atlántico Sur con desenlace favorable, de dos maneras: recomponiendo su imagen interna y ampliando sus posibilidades de acceder a un segundo mandato; y, tras ser reelecto, consolidando su alianza con EE.UU., permitiendo la instalación en su suelo de sus nuevos misiles (rechazados por otras capitales europeas) e incorporando a las Malvinas al esquema de contención de aquel. También se comprobó que el Reino Unido contaba con los medios necesarios para llevar a cabo operaciones bélicas en el Atlántico Sur. |
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En este esquema, restaba solamente la ocurrencia de una crisis, que efectivamente aconteció a partir del llamado "caso Davidoff", acontecido en las Georgias del Sur y que culminó en los hechos del 2 de abril de 1982. Esta crisis está descripta en el capítulo VII, mientras el capítulo VIII se concentró en las conductas que adoptaron a partir de esa fecha los actores involucrados, primarios (Argentina y Gran Bretaña) y secundarios (EE.UU. y la OTAN); a su término quedó comprobado que el Reino Unido en ningún momento pretendió desescalar el conflicto y obró de tal manera que no pudiera hacerlo la Argentina, ni prosperaran terceras propuestas en igual sentido; que EE.UU. exhibió en todo momento una actitud parcial, apoyando diplomática y materialmente a Gran Bretaña, primero en forma velada y luego abiertamente; y que la OTAN también apoyó claramente al gobierno de Londres. |
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En esos momentos, quedó planteada como nueva hipótesis parcial si, tras la finalización del CAS, la situación configurada permitió a los actores descriptos obtener los réditos buscados. En el capítulo IX se hace un estudio de la situación de tales actores durante la fase posbélica y los resultados obtenidos se insertan en el capítulo X, el último del trabajo: Gran Bretaña montó en los archipiélagos sudatlánticos instalaciones militares que por su magnitud excedían una finalidad disuasoria frente a la Argentina, y que se integrarían a un esquema de defensa vinculado al conflicto Este-Oeste; el gobierno británico recompuso su imagen interna y prolongó su mandato hasta 1987; EE.UU., bajo el segundo mandato de Thatcher, instaló finalmente sus misiles en suelo británico; Argentina, finalmente, vio congeladas indefinidamente sus aspiraciones sobre los archipiélagos sudatlánticos. |
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También en el capítulo X, se hace un racconto general de las sucesivas conclusiones parciales obtenidas mediante la formulación y resolución sucesiva de hipótesis, constituyendo las conclusiones finales. Estas últimas validaron la hipótesis principal de investigación, que de esta manera se transformó en tesis. La tesis quedó formulada de la siguiente manera: "Existen elementos de juicio que permiten considerar como probable que el Conflicto del Atlántico Sur del año 1982 haya sido el resultado de la deliberada creación de una crisis, y su posterior escalada al plano bélico, por parte del gobierno británico, con el apoyo de EE.UU. y la OTAN, con los objetivos no declarados de asegurar su liderazgo político en el corto y mediano plazo y facilitar la eventual presencia militar (no necesariamente declarada) de esa Alianza en la región". |
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La tesis se completa con 24 figuras (mapas, cuadros y tablas) y un listado de la bibliografía empleada, cerca de doscientas fuentes primarias y secundarias, incluyendo documentación oficial norteamericana, británica y argentina. Muchas de estas fuentes eran, hasta el momento, inéditas y no habían sido empleadas en anteriores investigaciones sobre el CAS. En su versión original, la tesis constó de 292 (doscientas noventa y dos) fojas, excluyendo el listado de bibliografía y las figuras. |
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Con ligeras modificaciones (eliminación del capítulo II y la incorporación de un epílogo), la tesis fue publicada como libro en 1996 por el Círculo Militar bajo el título: "El Conflicto del Atlántico Sur. Una perspectiva diferente". En base a la tesis se elaboraron los artículos "El Conflicto del Atlántico Sur: la hipótesis de una guerra fabricada" (Boletín del Centro Naval Nš 786, Buenos Aires 1997, pag. 335-363) y "Retropredicción al Conflicto del Atlántico Sur", Boletín del Centro Naval Nš 790, Buenos Aires 1998, pag. 273-289. El primero de estos artículos obtuvo el Premio "Almirante Brown" para el bienio 1996-1997. |
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