MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
1-2-85  462
Digo a mis hijos: Conservaré en mi Corazón el amor que me brindáis, y sacaré vuestros dolores 
y miserias.
Os enseñaré a buscar a Cristo, a amar a Cristo, preparad vuestros corazones.
Amén. Amén.
Leed: Hebreos C. 10, V. 35-36
        35      No pierdan entonces la confianza, a la que está reservada una gran recompensa.
        36      Ustedes necesitan constancia para cumplir la voluntad de Dios y entrar en posesión de la promesa.


2-2-85  463
Bendito el momento que el Señor eligió a este pueblo, y bendito porque lo eligió para que Yo 
tenga mi gran casa, esa casa que será de paz y sosiego, lugar donde acunaré, a millares de 
hijos, que vendrán en busca de amor.
Asistiré a los enfermos, a los caídos, a todo hijo perteneciente a la gran familia de Dios, porque 
mi Misión es atender al rebaño del Señor.
Gloria a Dios.


3-2-85  464
Mi Corazón sufre y no descansa, llamando a mis hijos, está cual brasa al rojo vivo.
Mi llamado es apremiante, valoradlo, porque la Gloria de Dios, la conseguiréis, demostrando 
gran empeño en conseguirla.
Hijos míos, a la Luz del Señor sólo buscándola la veréis.
Amén. Amén.




3-2-85  465
Hija: Quiero que sepáis, el porqué de mi imagen con el Niño y el Rosario.
El Niño, significa pureza y nueva vida, ya que Jesús Niño es el renacer a la Vida, es la fuente 
salvadora de toda alma sedienta.
El Rosario, os lo estoy ofreciendo como consuelo, para que, rezando el Santo Rosario, volquéis 
todos vuestros dolores, vuestras necesidades y súplicas.
Como Madre, os escucho queridos hijos, grande es mi Amor por vosotros.
Amén.


4-2-85  466
Oh pueblo, antes estábais dispersos, ahora unidos y cerca de Dios, cuánto aprecia el Señor este 
acercamiento.
Antes os parecía exigente el Señor, ahora lo aceptáis, es importante, porque no podéis malograr 
su pedido, ya que sería malograr la salvación de vuestras almas.
Cargad la cruz sin temor, y abandonaos en el Señor.
Alabado sea.


5-2-85  467
Hoy a la mañana, tengo una visión: Veo una calle, yo me encuentro parada, y unos enormes 
monstruos vienen en dirección mía, es como una avalancha, son horribles, algunos parecidos a 
dinosaurios, y otros parecen personas, pero muy feos, tienen la cabeza y las orejas grandes. 
Cuando están muy cerca mío, aparece una muralla celeste, y se interpone entre los monstruos y 
yo.
Luego veo a la Virgen y me dice: "Esos monstruos, representan al maligno, que quiere atacar a 
la Iglesia, y la muralla, es mi manto protector.
El Señor me pone como escudo, como guardián, Yo os defenderé hijos míos.


6-2-85  468
Hijos míos: Os ruego, que no acalléis la voz del Señor, esa voz que os pide fe, esa voz que pide 
vivir en vosotros.
No basta decir, creo en Dios, tenéis que sentir a Dios, tenéis que amar a Dios.
Amén. Amén.




9-2-85  469
Hija: ¡Cuántos peligros corre un hijo entregado al Señor, cuántos obstáculos debe sortear, y 
cuántos dolores tiene que soportar!
No os dejéis arrastrar por el pánico, dejaos descansar, en la serenidad que os ofrece el Señor.
Gloria al Señor.


10-2-85         470
Queridos míos, de verdad os digo, que los hijos recurren al Señor sólo en momentos de gran 
necesidad, también es verdad que por ignorancia, algunos no saben buscar a Dios.
El, que tendría que estar en cada pensamiento, que no debería encontrar ninguna rebeldía, El 
que es lo más sublime que hay en el vida, muchas veces, es dejado de lado.
Dios, en su grandeza, os ofrece su gran tesoro, os lo entrega.
Hijos, estáis conociendo al Señor, recibidlo.
Gloria a Dios.
Leed: Isaías C. 42, V. 16
        16      Conduciré a los ciegos por un camino que ignoran, los guiaré por senderos desconocidos; 
cambiaré las tinieblas en luz delante de ellos, y el suelo escarpado en una llanura. Estas son las cosas que
 haré, y no dejaré de hacerlas.


11-2-85         471
Digo a mis hijos: Os he enseñado un camino, os he mostrado un camino, que para muchos era 
inaccesible, el camino hacia el Señor.
Nadie tema quedar solo, porque nunca os dejaré solos, siempre estoy atenta al llamado de mis 
hijos.

Amén. Amén.



12-2-85         472
Amados hijos: Del Señor recibiréis bendiciones, los que deseáis ver Su Luz, los que queréis 
rechazar a la muerte y aceptar la Vida, y los que buscáis la salvación en Cristo Jesús.
Alabado sea.
Leed: San Juan C. 3, V. 35-36
        35      "El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en Sus Manos.
        36      El que cree en el Hijo tiene Vida Eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino 
que la ira de Dios pesa sobre él".




13-2-85         (Intención de la Novena del 17 al 25)   473
Hijos míos: En esta Novena que se aproxima, deberéis pedir a Dios misericordioso:
-       Por laa conversión de vuestros hermanos, esos hijos que están alejados de la Iglesia, que 
están alejados de Dios.
-       Por laas almas que sufren.
-       Por loos que tantas veces caen en el pecado.
-       Por loos que excluyen a Dios de sus corazones.
-       Por loos que niegan a la Madre de Cristo.
-       Por loos que hacen de sus vidas una eterna desgracia.
-       Para qque puedan remediar sus faltas acercándose a un Sacerdote, y poder así purificar 
sus almas, esas almas, hija, que tanto afligen al Señor.
Pidiendo a Dios por el prójimo, recibiréis vosotros mismos, ya que el amor fraterno es 
apreciado por el Señor.
Aleluia.


14-2-85         474
El hijo que espera en Dios se verá grandemente recompensado.
Estáis vosotros en todos mis pensamientos, por eso os digo: Llenaos de virtudes, retiraos de los 
defectos, el Señor os lo pide, no dudéis, seguidlo.
Amén. Amén.
Leed: I de Corintios C. 15, V. 47-48-49
        47      El primer hombre procede de la tierra y es terrenal; pero el segundo Hombre procede del Cielo.
        48      Los hombres terrenales serán como el hombre terrenal, y los celestiales como el Celestial.
        49      De la misma manera que hemos sido revestidos de la imagen del hombre terrenal, también lo 
seremos de la imagen del hombre Celestial.


15-2-85         475
Queridos míos: No ahoguéis vuestros lamentos, vuestras necesidades, orad con profunda fe, que 
el Señor tiene piedad de todos aquéllos que confían en El.
Dejaos impulsar hacia Cristo, ya que Cristo, no es un destello fugaz, es una permanente Luz.
Amén. Amén.





16-2-85         476
Las Gracias del Señor descenderán sobre vosotros, sólo deberéis caminar, por donde os indica 
el Señor.
El Sagrado Corazón de Jesús, os fortalezca el espíritu, os haga obedientes y fieles a su Corazón.
Alabado sea el Salvador.


17-2-85         477
Digo a mis hijos: Ir detrás del Señor significa, muchas veces, llorar, mas llorar por fuera, ya 
que por dentro está esa alegría la verdadera alegría que queda muy adentro, en el corazón, el 
saberse hijo de Dios.
La bondad del Señor hace que sus hijos se sientan amados por El, hace que sientan el deseo de 
vivir en El.
Gloria al Señor.


18-2-85         478
Hija mía: Quiero despertar en todos mis hijos el amor a Dios, los quiero sacar de esa fuerza 
subyugante, que los arrastra a la perdición.
Mas esa fuerza pronto quedará anulada, perecerá, ya para muchos ha desaparecido, porque 
han oído la voz de Dios.
Poneos ya, en Sus Manos, no os dejéis arrebatar la Vida.
Amén. Amén.
Leed: II Corintios C. 6, V. 18 y I de Pedro C. 5, V. 8-9
        18      Y seré para ustedes un Padre, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso.
I Pedro C. 5, V. 8-9
        8       Sean sobrios y estén siempre alerta, porque su enemigo, el demonio, ronda como un león rugiente, 
buscando a quien devorar.
        9       Resístanlo firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos dispersos por el mundo padecen los mismos 
sufrimientos que ustedes.
19-2-85         479
Id al Señor, glorificad al Señor, porque muchas son las maravillas que El hace. ¿Quién desea 
paz y no la consigue? ¿Qué hijo pide, y no recibe de Dios?
Os recuerdo que sólo el pecador se puede sentir olvidado de Dios, aquél que vive 
mezquinamente puede sentir ese vacío, porque el Señor a nadie deja olvidado.
Gloria a Dios.




20-2-85         480
Venid hijos míos, que suave es mi mano para curar vuestras heridas, cálida mi voz para 
haceros escuchar el llamado del Señor.
Acunaré en mi regazo, entibiaré los corazones aún fríos por la distancia, que sólo vosotros os 
imponéis.
Quiero que este mensaje llegue a todos, como un bálsamo de amor, y quede en vosotros.
Amén. Amén.


21-2-85         481
Hoy veo a Jesús, como siempre con su túnica blanca y la Luz que lo envuelve.
Con voz suave pero firme me dice:
No me oculto, quiero salvar a los hombres.
Estoy con mi Arca, esta vez, en tierra firme.
Bienaventurado aquél que se entrega a Dios.
Luego veo a la Virgen sola y me dice:
Dios os salve, queridos míos, en este tiempo en que El está presente.
Os librará, ya que cada paso que dais os exponéis a las calamidades de este mundo.
Dios sabe qué pequeño es el hombre, y con qué frecuencia cae el hombre.
Debéis estar prevenidos, hijos, la plaga es grande.
Gloria al Altísimo.
Leed: Deuteronomio C. 8, V. 17-18
        17      No pienses entonces: "Mi propia fuerza y el poder de mi brazo me han alcanzado esta prosperidad".
        18      Acuérdate del Señor, tu Dios, porque El te da la fuerza necesaria para que alcances esa 
prosperidad, a fin de confirmar la alianza que juró a tus padres, como de hecho hoy sucede.


22-2-85         482
En el correr de los días, habéis visto, el Amor de Dios manifestarse, y recibiendo ese Amor, 
como una lluvia esperada, la fe apagada y ahora revivida en vuestros corazones.
Se han abierto profundos surcos, por donde entró Cristo.
Hijos míos, que el Señor os siga acompañando.
Amén. Amén.




23-2-85         483
Hija, digo a tus hermanos: Lejos de vosotros debe estar la incertidumbre, avanzad seguros, que 
el Señor está presente.
Bendito el hijo que no vacila en ponerse en Sus Manos, porque al Señor pertenecerá.
Alabado sea.
Leed: Josué C. 23, V. 11
11 Por eso, pongan sumo cuidado en amar al Señor, su Dios.


24-2-85         484
La juventud es semilla germinada, hija mía.
Estáis al cuidado de los campos del Señor, no dejéis arruinar sus sembrados, no lo debéis 
permitir.
Amén. Amén.


25-2-85         485
Hija mía, estoy aquí, y desde aquí llamo a todos mis hijos, para que puedan sentir mi presencia 
y mi protección.
Yo escucho a mis amados hijos, mas la constante preocupación del Señor por ellos va más allá 
de toda imaginación.
Gloria a Dios.


25-2-85         486
Sed felices en Dios, hijos míos.
La crueldad viene del mal, la misericordia del bien.
Oíd bien, esto que os digo.
Amén.


26-2-85         487
Hijos, mi deseo es que entendáis a Cristo Jesús, y que recibáis a Cristo Jesús.
El pone a vuestro alcance lo que es bueno, lo que es justo, y lo que edifica, El despierta a los 
dormidos, para que nada los sorprenda.
Da fuerzas para resistir toda clase de infortunio, y os acompaña en el gozo de sentir la libertad 
y la vida que os está dando.
Aleluia.



27-2-85         488
Digo a tus hermanos: El Señor, es todo amor, piedad y corazón, no podéis evadir al Señor, El 
os ama verdaderamente.
Alabado sea el Santísimo.
Leed: San Juan C. 15, V. 1 al 5
        1       Yo Soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador.
        2       El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.
        3       Ustedes ya están limpios por la Palabra que Yo les anuncié.
        4       Permanezcan en Mí, como Yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no 
permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en Mí.
        5       Yo Soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en Mí, y Yo en él, da mucho fruto, porque 
separados de Mí, nada pueden hacer.


28-2-85         489
El Señor bendice a todos los que realizan buenas obras, a los que dan valor a Su Palabra y a los 
que cumplen con El.
Hijos, sobre vosotros brilla Su Luz y os protege Su Luz, tened confianza, ya que Su Fuerza 
puede contra las sombras y las reduce.
Amén. Amén.

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