MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
2-2-86   (Presentación del Señor)           794

Les digo a mis queridos hijos: Que la llama del Cirio se traslade hoy a vuestros 
corazones y quede encendida como ofrenda de amor al Señor. Presentadle 
vuestra conversión a Dios, los que no lo habéis hecho, y recogeréis los frutos. 
Gloria al Santísimo.

Leed: II de Corintios C. 6, V. 1- 2

        1         Y porque somos sus colaboradores, los exhortamos a no recibir en vano la        
gracia de Dios.
        2         Porque El nos dice en la Escritura: "En el momento favorable te escuché, y      en el 
día de la salvación te socorrí". Este es el tiempo favorable, éste es el          día de la 
salvación.





4-2-86            795
Digo a tus hermanos: No pretendáis ignorar los sabios consejos del Señor, por el 
contrario, retenedlos y practicadlos.
Apreciad la bondad del Señor y amparaos bajo Su Misericordia.
Amén, amén.


6-2-86           796
Hija: Continuaré alertando a todos mis hijos, sobre el grave peligro que corren 
aquellos que desoyen al Señor.
Yo les ofrezco Mi Corazón, para que se alberguen en El, y les aseguro que Mi 
Corazón, los llevará hacia Cristo. Alabado sea Jesucristo.
Leed: Romanos C. 6, V. 9 - 10 - 11
        9       Sabemos que Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte        ya no 
tiene poder sobre El.           
        10      Al morir, El murió al pecado, una vez por todas; y ahora que vive, vive para    Dios.
        
        11      Así también ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en        Cristo 

Jesús.


8-2-86               797
Hija mía: En las grandes ciudades, siento mucho la frialdad de los hombres, 
tienen sus corazones impenetrables. Mi amor no llega como Yo lo deseo.
Es por eso que mis mensajes deben ir hacia todos los rincones, porque donde 
haya un alma que desee salvarse, allí deben estar las palabras de esta Madre, 
que quiere que sus hijos vivan de Dios y para Dios. 
Gloria por siempre a El.
Predicad mi mensaje de Amor.


10-2-86           (Intención de la Novena del 17 al 25)            798
Digo a mis queridos hijos: En la Novena de este mes, pedid al Señor: Por la 
unión de las familias, porque en estos días, la desunión se está extendiendo en 
forma alarmante.
Manteneos humildemente unidos a Jesús, ya que unidos a El, lo estaréis con 
vuestros hermanos. 
No hay nadie como el Señor.  Amén, amén.



11-2-86           799

Lo veo a Jesús y me dice: No quiero que los hombres malgasten sus días y se 
pierdan, por eso quiero que me sigan.
Son pocos los que comprenden que lo que Dios ofrece, es lo verdadero.
Predica este Mensaje, con él dejo abierto mi Corazón.
Luego veo a la Santísima Virgen sola. Me dice: Hija: Digo a tus hermanos  ¡es 
tanta la gracia del Señor!, lo estáis comprobando.
Queridos míos, el Señor impera en su llamado y Yo os digo, quien escucha a 
Dios, se asegura el Reino de Dios.
Amén, amén.

Leed: Sabiduría C. 3, V. 1 - Romanos C.12 V. 21

        1       Las almas de los justos están en las manos de Dios, y no los afectará ningún tormento.

Romanos C. 12 V.21

        21      No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence el mal haciendo el bien.



13-2-86               800

Hijos míos: Que esa fe que estáis logrando fortalecer, no se debilite ni se agriete; 
no os dejéis tentar.
Yo le sacaré las víctimas a satanás; sólo os pido oración, esperanza en Dios y en 
vuestra Madre.
Orad con el consuelo de saber que en el Corazón de mi Hijo, tenéis un lugar.
Gloria a Dios.


14-2-86               801

Pido a la Santísima Virgen por mis hermanos de todo el mundo, la veo y me dice: 
Hija mía, este país se mantiene todavía casi íntegro, comparado con otros países 
que están deteriorados, casi deshechos espiritualmente.
En esos lugares, la mente de los hombres, en la mayoría, está dominada por el 
malvado, aquí sucede todo lo contrario; es que la obra de Dios está dando sus 
frutos.
En este país, mis hijos se están entregando al Señor, y el mal no entra jamás 
donde habita Dios.
Alabado sea el Señor del universo.



17-2-86           802

Digo a los ambiciosos:
¿Por qué ambicionáis tanto en esta vida?
Cuando vinisteis a ella, nada trajisteis y nada material llevaréis cuando la dejéis. 
Os doy mi consejo, tratad de vivir en la sabiduría, en la justicia y en el amor del 
Señor, enriqueceos con lo que El os regala.
Sólo las cosas de Dios son eternas, no lo olvidéis.
Sea por siempre alabado el Señor.
Leed: Jeremías C. 17, V. 5 y 7
        5       Así habla el Señor: ¡Maldito el hombre que confía en el hombre y busca su        apoyo 
en la carne, mientras su corazón se aparta del Señor!
        7       ¡Bendito el hombre que confía en el Señor y en El tiene puesta su confianza!



19-2-86           803

Hijos, abandonaos a Mí, que os estoy protegiendo como sólo una Madre sabe 
hacerlo.
Ningún hijo se extraviará, estando cerca de la Madre; seguirá el camino recto, el 
camino del Señor.
Confiad y seguid a mi lado.
Amén, amén.



20-2-86          804

Hijos: Cristo Jesús el Salvador, el que corrige y ama, El os guardará de las 
profundidades, de esas terribles profundidades en las que se sumergen, los que 
van detrás del enemigo.
Mi querido Hijo es la cima, al que todo cristiano debe aspirar a llegar. Cristo, es 
la Vida que no tiene fin.
Amén, amén.

Leed: Miqueas C. 7, V. 7 - 8 - 9 - 10

        7       Pero yo aguardo al Señor, espero en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!
        8       No te alegres de mi suerte, enemiga mía, porque si he caído, me levantaré; si habito en 
las tinieblas, el Señor es mi Luz.
        9       Tengo que soportar la ira del Señor, porque he pecado contra El, hasta que  El juzgue 
mi causa y me haga justicia. El me hará salir a la Luz y yo contemplaré Su Justicia.
        10      Mi enemiga lo verá y se cubrirá de vergüenza, ella, que me decía: "¿Dónde está el 
Señor, tu Dios?". Mis ojos gozarán al verla, cuando sea pisoteada como el barro de las 
calles.



21-2-86           805

Digo a tus hermanos: Sed prudentes con cuanto os he dicho, aprovechad cada 
palabra porque es valiosa; lo dice vuestra Madre.
La bendición de Dios vaya sobre vosotros, queridos míos.
Gloria al Señor.



23-2-86            806

Hijos míos: La claridad se perfila para vosotros cada vez más y con mayor 
nitidez. El Señor con Su Divina Misericordia, os quiere renovados; disponeos a 
esa renovación con toda la fe y el amor que ello requiere.
Gloria al Altísimo.


24-2-86           807

Conservad muy profundamente dentro vuestro, todo lo que os quiero dejar de 
Cristo Jesús.
Hacedlo y diariamente  aflorará el deseo de un acercamiento hacia el Señor 
como lo sentisteis antes.
Amén, amén.

Leed: Oseas C 14, V.3

        3        Preparen lo que van a decir y vuelvan al Señor. Díganle: "Borra todas las       faltas, 
acepta lo que hay de bueno,  y te ofreceremos el fruto de nuestros       labios".



25-2-86         (Día de Peregrinación)     808

En la tarde: Hijos míos: Estáis demostrando una gran caridad, al traerme aquí en 
este día, lugar en el que un día moraré para siempre.
En la Santa Misa de hoy, estaré sintiendo el latido de cada corazón, recogeré 
cada súplica, mitigaré el dolor de mis hijos.
Aquellas necesidades se hacen una sola voz, y esa voz llega fuertemente al Señor. 
Cada veinticinco me uno más a vosotros; nada derribará esa fortaleza que es la 
oración. Mi corazón está gozoso viendo este santuario hecho con vuestro amor. 
Aleluia.



25-2-86           809

En la noche, en la Santa Misa del Campito, cuando finaliza siento su voz que me 
dice: Benditos los que se ponen bajo mi tutela, salve el Señor a estos hijos.



27-2-86          810

Mientras rezo el Santo Rosario, en el cuarto Misterio, veo a la Santísima Virgen, 
me quedo mirándola y me dice: Sigue, no te interrumpas, la oración al Señor, no 
debe ser interrumpida.
El último Gloria lo reza conmigo; después quiero rezar las letanías o alabanzas, digo 
las que me acuerdo: Ella me observa y dice: Hija, repite conmigo estas alabanzas 
al Padre celestial:
                                  Camino de los perdidos
                                  Medicina de los enfermos
                                  Bebida de los sedientos
                                  Riqueza de los humildes
                                  Bendición de sus hijos
                                  Espíritu consolador
                                  Amor de los Amores
                                  Vida de lo Eterno
                                  Padre de la Divina Misericordia
Se debe decir: Danos la Bendición diaria.



28-2-86           811

La Santísima Virgen me dice: Digo a tus hermanos: Vosotros os preguntaréis. 
¿Puede el Señor perdonar a los que se olvidan de Su existencia? Yo os digo, si 
hijos míos, el Señor puede por su gran misericordia. Más no abuséis de la 
bondad de Dios y abrazaos con fuerza a mi manto, que realmente os limpiará y 
os presentará puros ante el Señor. 
Gloria al Santísimo del Cielo y de la tierra.
Leed: Isaías C. 29, V. 18 - 19 y C. 30, V.18 y 21
        18      Aquel día, los sordos oirán las palabras del libro, y verán los ojos de los ciegos,  libres 
de tinieblas y oscuridad.
        19      Los humildes se alegrarán más y más en el Señor y los más indigentes se regocijarán 
en el Santo de Israel.
C. 30, V.18 y 21
18              A pesar de todo, el Señor espera para apiadarse de ustedes; a pesar de todo, El se 
levantará para tenerles compasión: porque el Señor es un Dios de        Justicia: ¡Felices 
todos los que esperan en El!
        21      Tus oídos escucharán detrás de ti una palabra: "Este es el camino, síganlo,  aunque se 
hayan desviado a la derecha  o a la izquierda".

 

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