MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
2-2-87     (Festividad de la Presentación del Señor)   1089

Hijos míos: Vivid conmigo este día, experimentad en vuestros corazones, el gozo 
de sentiros muy cerca de Jesús, sentid vosotros también el amor a Jesús.
Id como El, en brazos de su Madre cuando fue llevado al templo.
Dejaos encontrar por Mí, dejaos conducir por Mí, dejaos purificar por Mí.
Bendito sea el Santísimo.


3-2-87           1090

El Señor, el que todo lo puede, está revelando a los hombres, su Amor, su 
Palabra, nadie rechace tal Gracia.
Hijos, poneos bajo la tutela de Dios y vuestro espíritu será de Dios.
Alabado sea el Altísimo.


4-2-87           1091

Feliz el hombre que desea en Jesús ser perdonado.
Feliz el que pide en el Nombre del Señor, porque será escuchado.
Feliz el que ama al Padre, porque en El, ama al Hijo y en el Hijo al Espíritu.
Amén, amén.


6-2-87            1092

Hija: En este tiempo el Arca soy Yo, para todos tus hermanos.
Soy el Arca de la paz, el Arca de la Salvación, el Arca por donde mis hijos 
deberán entrar, si desean vivir en el Reino de Dios.
No hay obstáculo para esta Madre y no lo habrá para los hijos.
Amén, amén.
Sea meditado este Mensaje.



8-2-87           1093

Gladys: No quiero que mis hijos estén divididos, quiero sí, un solo Rebaño.
Estoy preparando ese Rebaño, lo estoy volviendo al camino, ese camino del que 
se habían retirado.
Existe Cristo, no ha muerto la Vida.
Lo ha dicho María.
Amén, amén.



10-2-87      (Intención de la Novena del 17 al 25)    1094

Hijos míos: En esta Novena pedid, por todos los pueblos de la tierra, para que 
busquen el perdón de Dios, para que se establezca el verdadero encuentro entre 
el Señor y  los hombres.
No quiera avanzar solo el hombre, porque solo, se destruirá.
Alabado sea el Nombre de Dios.
Sea esto conocido por todos.

Leed: Isaías C. 50, V. 10

10        ¿Quién entre ustedes teme al Señor y escucha la voz de su Servidor?   
        Aunque camine en las tinieblas, sin un rayo de luz, que confíe en el Nombre del 
Señor y se apoye en su Dios.


11-2-87           1095

Hija mía: Hoy como entonces allá en Lourdes, estoy aquí con mis hijos, 
queriendo proteger a la humanidad, amando verdaderamente a la humanidad.
Es el Amor el que me impulsa hacia mis hijos y es el amor de mis hijos hacia el 
Señor, el que hará que esta Madre, implore al Señor por ellos.
Bendito sea el Eterno.



11-2-87          1096

Enseguida siento cantar a los Ángeles:

María, Clementísima Madre,
María, Madre Humilde y Fiel,
María, Madre Poderosa,
María, Madre Celestial.

Bendita, bendita eres, bendita por siempre jamás. (bis)

Estás presente en tus hijos,
Salvando a la humanidad,
María, Madre de las Gracias,
Camino de la eternidad.

Bendita, bendita eres, bendita por siempre jamás. (bis)



13-2-87           1097

Hija: ¿Qué cosa puede hacer el hombre que no lo haya hecho Dios ?
¡Y aún sigue confundido el hombre ! No alcanza a ver dentro de su pobre 
corazón, no lo deja ver su mezquindad, su orgullo.
Digo a mis hijos: La misericordia de Dios no os abandona, no os entreguéis 
entonces al oprobio.
Ante vosotros está la Palabra de Dios.
Amén, amén.
Dadlo a conocer.

Leed: Abdías C. 1, V. 4 y 15

        4       Aunque te encumbres como el águila, aunque coloques tu nido entre las estrellas, 
de allí te precipitaré -oráculo del Señor-.
15              ¡Porque está cerca el Día del Señor contra todas las naciones! Lo mismo que tú 
has hecho, se te hará a ti: ¡Tu merecido recaerá sobre tu cabeza!





14-2-87                   1098
Gladys: Es indispensable que todos tus hermanos tengan fe. Tener fe es 
sumergirse en el templo del Espíritu Santo, es dejarse llevar por el Espíritu y es 
sobre todo, amar al Espíritu.
Todo lo que pido a mis hijos, oración, conversión, vida puramente cristiana, todo 
esto si no hay fe será pedido en vano y quedará lamentablemente olvidado.
Dios pone en los hombres la fe, deben los hombres pedir a Dios la fe y que El  la 
deposite en el corazón.
Gloria al Altísimo.
Predícalo.



15-2-87           1099

Veo a Jesús, me dice: Con afán y con amor diríjase el hombre a Dios.
Sea constante y humilde el corazón del hombre. Sea reconocido por el hombre el 
Nombre de Dios.
Ciertamente voy al corazón del hombre y quiero que él vaya al encuentro de mi 
Corazón.


15-2-87          1100

Luego veo a la Santísima Virgen sola, me dice: Hijos míos: Alabad al Señor por su 
justicia.
Alabad su Nombre hoy y siempre.
Alabadlo, daos prisa.
Amén, amén.
Debes predicarlo.



16-2-87           1101

Digo a mis queridos hijos: No matéis el amor de vuestra Madre, ese amor que ha 
comenzado a sembrar en vuestros corazones.
Os lo doy para que tengáis la capacidad suficiente para amar al Señor.   Hijos , 
no busquéis otra cosa que no sea el seno maternal de María, en él encontraréis a 
Cristo, por él llegaréis a Cristo.
Bendito sea el Santísimo.
Predica hija mía.



17-2-87          1102

¡Es tan hermoso hija mía, todo lo que se refiere a mi Hijo, Cristo el Salvador! 
muy despaciosamente te lo he de ir revelando.
¡Cuántas maravillas encierra su Vida Espiritual!
Porque así vivió, en oración, en continua comunicación con su Padre.
Aunque El era Dios mismo, se sacrificaba por su Padre.
Jesús hacía grandes ayunos y pasaba largas horas en oración, en sucesivas 
meditaciones. Otros momentos los dedicaba con gran Amor al prójimo.
Hija, El desde siempre amó a las almas, tanto, que se dio por ellas y me encargó 
para siempre el cuidado de sus queridas almas.
Alabado sea mi amado Hijo.
Hazlo conocer.



18-2-87          1103
Hija mía: En la humildad, en la pobreza, es cuando más me acerco y quiero a 
mis hijos.
En el dolor, en la mansedumbre, es ahí que me hago presente.
Muchos son los hijos que se desprenden de todo y sólo se quedan con el amor de 
la Madre. Hay otros, que pretenden obtenerlo todo sin correr grandes riesgos, 
queriendo vivir en grandes riquezas.
No es así como los quiere recibir la Madre, sino que los quiere ver recorriendo el 
camino del calvario, es ésta la manera de acompañar a Cristo Jesús y también de 
ser purificados.
Bendito sea Dios.
Predica hija.
Leed: Eclesiástico C. 5, V, 1 y C. 6, V. 23
1  No te fíes de tus riquezas ni digas: "Con esto me basta".
Capitulo 6, V. 23
23  Escucha, hijo mío, acepta mi doctrina y no rechaces mi consejo.
19-2-87           1104
Digo a todos mis hijos: No aumentéis mis sufrimientos. Yo soy Madre 
consoladora, sed hoy vosotros mi consuelo.
Quiero ser escuchada, quiero ser obedecida, quiero ser amada.
Ningún hijo ama tanto a la Madre, como la Madre ama al hijo.
Gloria al Señor y Dios eterno.


20-2-87          1105
Hijos míos: Recoged el Amor que os voy dejando, no lo despreciéis, hacedlo 
florecer como florece el capullo de la rosa.
Mi Corazón se prodiga abiertamente, generosamente, mi Corazón ha descendido 
hasta vosotros y os está socorriendo, mis frágiles criaturas.
En todo momento la Madre os proporciona Amor y seguridad. 
Amén, amén.
Hacedlo conocer.
(La veo rodeada de pimpollos de rosas blancas).



21-2-87          1106

Gloria a Dios Padre de todo lo creado.
Gloria al Hijo misericordioso y salvador de los hombres.
Gloria al Espíritu poderoso y Luz eterna y santa, por los siglos de los siglos. 
Amén.
Repítelo con frecuencia hija mía.
(En la noche me dice: "Has aprendido a glorificar la Santísima Trinidad ").



22-2-87           1107

Hijos: Mientras haya almas entregadas a la oración habrá bendiciones del Señor.
Sed generosos, rezad el Santo Rosario, ofreced la oración, esta Madre la espera.
Gloria al Señor.
Predicadlo.

Leed: I de Juan C. 5, V. 14 - 15
14  Tenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a 
su Voluntad.
        15      Y sabiendo que El nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya 
poseemos lo que le hemos pedido.



23-2-87          1108

Hija: Recae sobre los hijos, la bondad de la Bienaventurada.
Salva el corazón sufriente, el Sagrado Corazón de María.
Salva al hombre de la mortal herida, la nueva Eva.
Amén, amén.
Predícalo.



24-2-87                  1109

Rezo por todos mis hermanos y siento necesidad de escribir:

"Entrégate al Señor, alma buena y generosa,
pon en Sus Manos el corazón,
aliento de Vida inundará tu cuerpo,
amor y pureza que emana de Dios".

Enseguida veo a la Santísima Virgen, me dice:
Ningún hijo tiembla ni desespera frente a las pruebas, si en la  Madre se 
abandona.
Sufre quien está solo, se debilita aquel que no se alimenta de Dios.
El Señor abunda en gracias en favor de sus hijos.
Bendito sea el Padre eterno.
Sea esto meditado.



25-2-87         (Día de Peregrinación)    1110

¡Oh hija mía! Mi Corazón participa con todos tus hermanos en cada Novena.
Nadie se detenga jamás, nadie de un paso atrás, nada sea motivo de impedimento 
para orar.
Voy lentamente llevando adelante, haciendo realidad la obra de mi Hijo, obra 
perfecta de Redención para la salvación de los hombres.
Aleluia.
Debes darlo a conocer.



26-2-87          1111

Gladys: Voy rescatando las almas que están próximas a caer, transformándolas, 
volviéndolas hacia Dios y guiándolas hacia Dios.
Es difícil el camino, mas con filial abandono, con total abandono lograré la meta.
Gloria al Señor.
Predícalo.



27-2-87           1112

Digo a mis hijos: Os pido que permanezcáis dóciles y no desesperéis.
No escuchéis otra voz que no sea la voz de Cristo y la de su Madre y recibiréis la 
sabiduría de Dios.
Considerad mis palabras como un verdadero y amoroso llamado de alerta.
Amén, amén.
Predicad.



28-2-87           1113

Que los hombres busquen la felicidad en la fidelidad a Dios.
Solamente viviendo según la voluntad del Señor, se sentirán que son amados y 
consolados por El.
Alejados de Dios no se puede comprender ni sentir el Amor y el acercamiento de 
Dios.
Bendito sea el Altísimo. Que cada hijo mire dentro de su propio corazón.

Leed: Salmo 25, V. 3 y 12
        3       Ninguno de los que esperan en Ti tendrán que avergonzarse: Se avergonzarán los 
que traicionan en vano.
12  ¿Hay alguien que teme al Señor? El le indicará el camino que debe elegir.
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