MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
1-3-86               812

Hija mía: La vida espiritual está basada únicamente en Cristo.
En ella no hay ambición terrenal y sólo se alimenta de Cristo.
Que no se engañen los hombres, el Señor sabe quienes lloran y quienes ríen. 
Amén, amén.


2-3-86            813

Digo a mis hijos: Con el Señor creceréis en humildad y amor al prójimo; muchos 
de vosotros estáis faltando en eso al Señor.
Dejaos instruir por El y el socorro llegará a vosotros.
No desechéis esto que dice vuestra Madre.
Alabado sea el Señor.


3-3-86               814

Digo a tus hermanos: Repetidamente os estoy pidiendo vuestra entrega al Señor. 
Porque es preciso que la Verdad os abra el corazón.
Quiero que encontréis el sentido exacto que contienen mis mensajes.
Amén, amén.


4-3-86                815
Quiero que mis hijos lleguen a sentir a Jesús dentro de ellos mismos, muchos se 
lamentarán si no desean algo tan bello.
Quiero también que recuerden que en la debilidad está el fracaso.
Gloria a Dios
   
                                   ORACIÓN
       
             Dios Padre Todopoderoso
             que elegiste a María como Madre de tu Hijo
            llega hasta nosotros,
             por María, medianera de tu Gracia.
             Amén.





5-3-86               815 bis
Hija mía: Encárgate para que se haga un Escapulario. Que sea de color blanco 
ya que el blanco es el símbolo de la pureza. Mi imagen llevará los colores celeste 
y rosado.
Este Escapulario, deberá ser destinado a los enfermos del cuerpo y del alma y lo 
llevará aquél que realmente sienta esa necesidad en su corazón, porque con el 
Escapulario, irá el compromiso de orar a María del Rosario. Este pedido Mío 
apremia. Amén. Amén.


6-3-86             816
Les digo a todos mis hijos: Obrad expresamente de acuerdo, a la voluntad del 
Divino y Sagrado Corazón de mi Hijo.
Yo, su Madre, conozco como nadie el Corazón de Jesús y os digo, que en El se 
encuentra todo el Amor y está disponible para toda la humanidad, para que halle 
en su Corazón, el camino de  la redención y la salvación. Jesús es toda pureza, id 
a Jesús.
Bendito por siempre sea.


7-3-86            8l7

Hoy tengo una visión. Veo serpientes, se mueven, tienen grandes ojos y parece que 
no ven, están como pegadas en una gelatina de color verde claro o celeste, van 
bajando sus cabezas, quedan como asfixiadas o muertas, porque no se mueven 
más.
Luego veo a la Santísima Virgen y me dice: Hija, el príncipe del mal, vierte hoy su 
veneno con todas las  fuerzas, porque ve que está concluyendo su triste reinado, 
es poco lo que le queda, su fin está cerca.
Amén, amén.


8-3-86               8l8

Hija: Mis lágrimas derramo, por los que enfrentan la Santa Iglesia de mi Hijo, 
por la ignorancia que en la mayoría de los casos, es causa  principal de tal 
enfrentamiento.
Sobreabunda la bondad de Dios, sobre sus hijos, Yo invito a conocer al Señor, 
para que lo puedan amar, a El y a su Santa Iglesia.
Gloria a Dios.





9-3-86               819

Cristo ofrece, aceptad Su ofrecimiento.
Causa de la Aurora más resplandeciente es el Señor, Yo haré que la veáis.
Mi Corazón es siempre generoso con mis queridos hijos.
Amén, amén. 

Leed: Eclesiástico C. 18, V. 13 - 14    
        
        13      El hombre sólo tiene misericordia de su prójimo, pero el Señor es misericordioso con 
todos los vivientes. El reprende, corrige y enseña, y los hace volver como el pastor a su 
rebaño.
        14      El tiene misericordia con los que aceptan la instrucción y están siempre dispuestos a 
cumplir sus decretos.



9-3-86            820

A la noche, en la Santa Misa de Catedral, cuando el sacerdote levanta el copón para 
darnos la comunión, siento la voz de Jesús que me dice: "Aquí va mi Cuerpo al 
encuentro de mis hermanos".



10-3-86       (Intención de la Novena del 17 al 25)       821

Hijos míos: Pido en esta Novena, que acompañéis a Jesús en su Cruz y a Mí, 
como Madre dolorosa.
Jesús, el Santo de mi Corazón, junto al pie de la Cruz, dispuso que fuera, Madre 
de todos los hombres.
Desde entonces, desde vuestra cuna, he estado intentando conduciros,
saliendo al encuentro de los que no me quieren buscar.
Rezad en la Novena, los misterios de dolor.
Bendito sea el Cordero de Dios.





10-3-86           822

En la tarde. Estoy rezando, porque me puso triste la intención de la novena, cuando 
termino, veo a la Santísima Virgen y me dice: En estos días recrudece en Mí, la 
crucifixión de Jesús. No sabes lo maltratado que fue, como el más cruel de los 
malhechores, como el peor pecador, El, el Hijo del Padre eterno, sin mancha 
ninguna.
Cuando lo lancearon, ¡qué grito de dolor el mío hija mía!, ¡ Estaba tan indefenso 
ante esa turba que lo rodeaba!
Que amor por los hombres el de Dios, que amor el de Jesús por su Padre y 
también por sus hermanos, sabiendo que se tenía que someter  por ellos, para 
poder así, rescatarlos y llevarlos para siempre junto a su Padre, por la eternidad.
En la Cruz, se convierte, la muerte en Vida.
Gloria a Dios, por los siglos de los siglos.
Que esto se conozca, hasta en los confines de la tierra.
Es el mensaje, del amor de Cristo, dejado por su Madre.

Leed: I de Juan C. 3  V. 7- 8 y C. 5, V. 19 - 20 - 21

        7       Hijos míos, que nadie los engañe: el que practica la justicia es justo, como El mismo es 
justo.
        8       Pero el que peca procede del demonio, porque el demonio es pecador desde el 
principio. Y el Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras del demonio.

Cap. 5; V. 19 - 20 - 21

        19      Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el poder del  maligno.
        20      Y sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para 
que conozcamos al que es Verdadero; y nosotros permanecemos en el que es 
Verdadero, en su Hijo Jesucristo. El es el Dios verdadero y la Vida eterna.
        21      Hijitos míos, cuídense de los ídolos.




12-3-86            823

Veo a Jesús y me dice: Si esta generación no escucha a mi Madre, perecerá; pido 
al mundo que lo haga.
Es necesaria la conversión del hombre.
Vale más mirar hacia arriba y saber qué dice el que allí está, que caminar a la 
deriva.
Que esto se medite.
Luego veo a la Santísima Virgen, está sola, me dice: Pido al Señor por vosotros 
hijos míos; El, ama los corazones buenos, Dios realmente ve vuestras acciones. 
Bendito  y  alabado sea.
Leed: Salmo 4, V. 3 - 4
        3       Y ustedes, señores, ¿hasta cuándo ultrajarán al que es mi Gloria, amarán lo     que 
es falso y buscarán lo engañoso?
        4       Sepan que el Señor hizo maravillas por su amigo: El me escucha siempre que lo invoco.



15-3-86              824

Digo a tus hermanos: No vaciléis en llamar al Señor, cuando lo necesitéis y como 
una lluvia caerá sobre vosotros su misericordia.
Os aseguro, El, extirpa el mal, entregaos al Señor.
Amén, amén.




16-3-86          825

Bendita la Luz, que pone el Señor ante los ojos de tus hermanos, Luz que los 
separa de las tinieblas, evitando así que caigan en ellas.
Que busquen entonces esa Luz. Glorificado sea el Señor.
Leed: II Tesalonicenses C.2, V.  7 - 8
        7       El misterio de la iniquidad ya está actuando. Solo falta que desaparezca el que lo 
retiene.
        8       y entonces se manifestará el impío, a quien el Señor Jesús destruirá con el aliento de 
su boca y aniquilará con el resplandor de su Venida.





17-3-86          826

La Santísima Virgen me dice: Sabes que el maligno, tiene fama de calculador y 
astuto, no sólo tiene fama, sino que es calculador y astuto, quiere destruir, pero 
aquí no puede; aquí el que se destruye es él.


18-3-86           827

Al ver a la Santísima Virgen le digo: Madre, perdón por decirte siempre así , 
pudiéndote nombrar de tan distintas maneras.
Ella dice: Hija mía, Madre es el nombre que más feliz me hace, porque así me 
siento Yo. Soy la Madre confiada, en el poder y en el amor de Dios, esto hace que 
sea posible que pida al Señor, por todos los hijos, creyentes o no, por los 
pecadores y aún, hasta por los más arrogantes y poderosos, ya que por todos se 
conduele esta Madre.
Amén, amén.


19-3-86           828

Día de San José.
"Ora a José en este día".
José, mi esposo, el que confió y sin entender, comprendió y se dejó guiar 
completamente por la voluntad de Dios Padre.
Se puso él también a su servicio con un "sí", lleno de fe y amor.
Como padre adoptivo de Jesús, supo cumplir con el Señor.
Amén, amén.


21-3-86           829

"Venid a Mí", son las palabras de Jesús que brotan continuamente de esta 
Madre. Oídme, no le hagáis a mi pobre Corazón, una nueva herida, a las tantas 
que ya tiene.
No hay nada más maravilloso que estar con Jesús.
Alabado sea.
Hija predica a tus hermanos.
Leed: Job C. 22, V. 21 - 22
        21      Llega a un acuerdo con Dios, reconcíliate, y así alcanzarás la felicidad.
22              Recibe la instrucción de sus labios y guarda sus palabras en tu corazón.





22-3-86                    830

Preparaos en estos días, que en esta Pascua el Señor os quiere nuevos. Hacedlo 
hijos míos y renacerán vuestras almas.
Esto que digo es verdadero y os lo hago saber porque cuido el rebaño del Señor.
Amén, amén.



23-3-86               831

El amor del Señor es infinito y eterno.
Bienaventurados, aquellos que lo reconocen.
Bienaventurados, los que en Jesús esperan ser redimidos, porque El, murió en la 
cruz por los pecados de los hombres y en su Resurrección se halla la redención y 
la salvación.
Bienaventurados, los que glorifican al Señor.
Amén, amén.



24-3-86               832

A los pueblos me dirijo: Dadme vuestros corazones, que Yo los transformaré en 
tiernos retoños y los haré crecer, amando más y más al Señor.
Ante vosotros, está la gracia divina de Dios, es visible, disponeos a verla y la 
veréis.
Gloria al Altísimo.



24-3-86           833

En la noche: Querida mía: ¡Mi manto es tocado tan ansiosamente, tan 
dulcemente! Son manos frágiles, sumamente débiles, que buscan en Mí, la 
fortaleza y la bendición del Señor.
Bendita esa debilidad, si los ayuda a encontrar a Cristo.
Gloria al Salvador de las almas.



25-3-86       (Día de Peregrinación)    834

Hija: ¡Tengo en mi Corazón, una llama de Amor tan grande!
Quiero que todos mis hijos se acerquen a mi Corazón, mi llama los tocará y 
podré retenerlos junto a Jesús, Señor del amor y del perdón.
Alabado sea.


25-3-86           835

En la tarde. Hoy como en el momento de Mi Concepción, vuelve mi
Corazón a saltar de gozo, porque Yo, la Llena de Gracia, tengo bajo mi amparo, 
a estos hijos que el Señor me ha dado.
Gloria al Padre eterno.
Le pregunto que quiere decir cuando dice "hoy" y me dice: "Hoy", es el hoy de 
siempre, hija mía.



25-3-86           836

En la noche, en la Santa Misa en el Campito, luego de comulgar
siento su voz que me dice: Hijos, miradme, bastará que lo hagáis para 
comprender, ¡cuánto os amo!
Nadie se sienta excluido de este amor de Madre.



26-3-86           837

Que la sangre de Cristo Jesús derramada toda, sirva para que el hombre lo 
acepte como el purificador de almas, como el salvador de almas.
Vaya el hombre al encuentro de Jesús. Amén, amén.

Leed: I de Timoteo C. 3, V.16
        16      En efecto, es realmente grande el misterio que veneramos: "El se manifestó en la 
carne, fue justificado en el Espíritu, contemplado por los ángeles, proclamado a los 
paganos, creído en el mundo y elevado a la Gloria"      






27-3-86        (Jueves Santo)  838

Pido a mis hijos, que cada uno ore al Señor por su salvación y que obre de 
manera tal, que pueda alcanzar esa salvación.
Hoy debe ser un día de entrega, ofrecimiento y meditación.
Encomendaos al Señor.
Las glorias a El, sean eternas.


27-3-86        (Jueves Santo)     839


En la noche siento la voz de Jesús: Mi cuerpo hecho Eucaristía, se introduce en 
los corazones abiertos, alimentándolos, saciándolos.


28-3-86        (Viernes Santo)      840

Siento una respiración agitada, y por momentos entrecortada, veo a la Santísima 
Virgen y me dice: Estás sintiendo la misma respiración jadeante que tuvo Jesús, 
cuando fue camino al Gólgota.
Fue esa, una espera angustiosa y sufriente, espera, que terminaría con su vida en 
la tierra. Vida que renacería y continuaría en el Reino de su Padre. El Señor te 
concedió esta Gracia, para que la hagas conocer.


29-3-86           (Sábado Santo)      841

Esta mañana después que comulgo veo a la Santísima Virgen:
He aquí, la esencia de la Vida.
Hija mía, quiere el Señor por medio de ti, encaminar los pasos de los hombres, El 
los aguarda.
Que se acerquen, es su deseo más profundo, porque el que muere, no vuelve más 
a la vida.
Gloria al Redentor.


29-3-86          842

En la noche, en Catedral cuando termina la Santa Misa de Pascua, Ella me dice: 
Las glorias sean a Jesús, porque en su resurrección, está vuestra resurrección.





30-3-86       (Domingo de Gloria)      843

Hoy es el día, en que la Santa Iglesia de mi Hijo, celebra la gloriosa victoria de 
la Vida sobre la muerte, obra del Todopoderoso.
Hijos míos, salid al encuentro de Jesús, que su viva presencia os recibirá.
Alabadlo por siempre.

Leed: Romanos C. 6, V. 5 al 11
        5       Porque si nos hemos identificados con Cristo por una muerte semejante a la      suya, 
también nos identificaremos con El en la resurrección.
        6       Comprendámoslo: nuestro hombre viejo ha sido crucificado con El, para que fuera 
destruido este cuerpo de pecado, y así dejáramos de ser esclavos del pecado.
        7       Porque el que está muerto, no debe nada al pecado.
        8       Pero si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con El.
        9       Sabemos que Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene 
poder sobre El.
        10      Al morir, El murió al pecado, una vez por todas; y ahora que vive, vive para Dios.
        11      Así también ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en   Cristo 
Jesús.

 

31-3-86           844

Debe despertar del todo este suelo y el Señor los mantendrá alejados del
enemigo. Con dolor estoy viendo, hijos contaminados con el pecado, la injusticia
y también los veo rebeldes con la Palabra de Dios.
No hay en sus corazones temor de Dios, no cometan tales afrentas estos hijos,
que la justicia del Señor no salteará a nadie. Que vuelvan atrás y comiencen el
Camino nuevo.
Amén, amén.

Leed: Deuteronomio C. 10, V 12 - 13
        12      Y ahora, Israel , esto es lo único que te pide el Señor, tu Dios: Que le temas y sigas
todos sus caminos, que ames y sirvas al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda
tu alma,
        13      observando sus mandamientos y sus preceptos, que hoy te prescribo para tu bien.
 


 

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