MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
2-3-87            1114

Quien se entrega a Cristo encuentra a Cristo.
El enemigo acecha, mas el Señor abre sus puertas.
El que pide paz a Cristo encontrará paz en Cristo.
Gloria al Señor de las alturas.
Sea esto predicado.

Leed: Números C. 6, V 24 - 25 - 26
24              Que el Señor te bendiga y te proteja.
        25      Que el Señor haga brillar Su Rostro sobre ti y te muestre Su Gracia.
        26      Que el Señor te descubra Su Rostro y te conceda la paz.



3-3-87           1115

Digo a mis hijos: Buscad el Corazón de esta Madre, bastará que sintáis 
necesidad de Mi, bastará que os unáis a Mi y vuestros corazones serán como 
Jesucristo quiere que sean.
Amén, amén.
Predicad.



4-3-87           1116

Gladys: Este tiempo, es tiempo de dolor, tiempo de reflexión, tiempo de amor.
En estos días, el cristiano debe creer y crecer en la Palabra de Dios, debe vivir 
intensa y eficazmente la Palabra, debe también disponerse a ofrecer penitencia y 
reparación.
Hoy los hijos son llamados por la Madre, a sentir plenamente la oración y a 
ofrecer la oración.
Jesús, amor misericordioso, esperanza de la humanidad, vela por la humanidad.
Glorificado sea el Señor.
Hazlo conocer.


5-3-87            1117

Amados hijos: Dejaos llevar por Dios.
La confianza en Dios se demuestra abandonándose totalmente en El.
Es el Señor el que anima el espíritu y hace que el espíritu se mantenga sano y 
fuerte.
Amén, amén.






6-3-87           1118

Hija: Bienaventurado el hijo que ama al Padre.
Bienaventurado el que cambia su corazón y su mente para estar con Cristo Jesús.
Bienaventurado el imperfecto que busca la perfección en El.
Gloria por siempre a Dios.
Debes darlo a conocer.

Leed: Hebreos C. 7, V. 25
25  De ahí que El puede salvar en forma definitiva a los que se acercan a Dios por su 
intermedio, ya que vive eternamente para interceder por ellos.



7-3-87               1119

Rezo por todos los seres del mundo. En el cuarto misterio del Santo Rosario la veo, 
está sola. El último Gloria lo reza conmigo.
Está muy triste, tiene las manos juntas y cuando reza el Gloria inclina como siempre 
su cabeza.
Después que termino de rezar me habla. Me dice: Gladys, ora también por las 
criaturas que no nacen, que no alcanzan a ver la luz del día.
¡Son tantos los abortos, son tantos los atentados a las vidas que sólo a Dios 
pertenecen!
Dios tiene la vida y Dios llama a la vida, sólo Dios.
Bendito sea el Señor.


8-3-87     (Intención de la Novena del 17 al 25 )          1120


Digo a mis queridos hijos: Haced esta Novena ofreciéndola a Cristo en este 
tiempo de Cuaresma, deseando la purificación de vuestros corazones.
No lo traicionéis, no abandonéis a Cristo.
Hoy como en los dolorosos momentos de su agonía, sufre por los hombres.
Orad y ofreced, El os escucha.
Amén, amén.





9-3-87               1121

Hija mía: Mi voz se hará oír siempre a los pobres y a los desamparados.
Mi amor responderá y sostendrá misericordiosamente a mis hijos.
Mi corazón palpita por mis hijos.
Gloria al Señor del universo.
Predícalo.



10-3-87           1122

Me dice la Santísima Virgen: Hijos míos: Avanzad por el camino del Altísimo, en 
El se encuentra la Verdad y la Luz.
Seréis sorprendidos por tempestades, mas no desmayéis, Yo estoy con vosotros.
Amén, amén.
Predicadlo.

Leed: Deuteronomio C. 6, V. 14 - 15

14              No vayan detrás de otros dioses, de los dioses de los pueblos que están alrededor de 
ustedes.
        15      Porque el Señor, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso, y si su enojo se 
enciende contra ti, te exterminará de la tierra.



11-3-87           1123

Hija mía: Cada uno de mis hijos es visto por esta Madre.
Cada corazón es amado y comprendido por esta Madre.
No es indiferente al dolor de mis hijos, mi corazón de Madre.
Gloria a Dios.
Predícalo.



12-3-87           1124

Gladys, es este un tiempo para aprovechar:

Es tiempo de buscar,
es tiempo de hallar,
es tiempo de arar,
es tiempo de sembrar.

Es tiempo de caminar,
es tiempo de parar,
es tiempo de nacer, 
es tiempo de crecer.
Quiero llenar el vacío que encuentro en muchos corazones, quiero 
transformarlos, quiero llenarlos de amor para mi Hijo, divino y dulcísimo Jesús.
Alabado sea.
Debes darlo a conocer.



13-3-87           1125

Hija mía: El que alce los ojos hacia la Madre, se encontrará con la Madre.
El que quiera llegar humildemente a Cristo, que siga junto a la Madre. Mi 
Corazón espera anhelante ser depositario del amor de los hombres, de ese amor 
destinado a Cristo Jesús.
Bendito sea el Señor.
Predícalo.



14-3-87          1126

Veo a Jesús: Yo conozco a las almas, ahondo en ellas, Yo pido que esperen en 
Dios.
La tiniebla no es la Luz y la Luz no es tiniebla. Múltiples son los caminos, mas el 
camino de Dios es uno solo.



14-3-87           1127

Más tarde veo a la Santísima Virgen, me dice: Esta Madre dice a sus hijos: Sobre 
la angustia, sobre el dolor, brilla la esperanza.
Sobre la desolación, sobre la muerte, brilla la esperanza.
En estas palabras deberéis meditar.
Amén, amén.

15-3-87           1128
Digo a todos tus hermanos: ¡Oh hijos míos! No busquéis a la verdad en la 
mentira. No la hallaréis, porque la verdad solamente está en el Justo y la mentira 
se halla en el que corrompe todo, en satanás. En él sólo hay engaño y falsedad, él 
arrastra consigo a los que están apartados de la protección Celestial.
¡Ay de los que no escuchan a Dios ! ¡Ay de los que adoran lo falso y no lo 
verdadero!
Hijos, he venido aquí y desde aquí me dirijo a los pueblos, he venido, no a daros 
temor, sino Amor y Vida.
Gloria a Dios.
Es necesario que meditéis este Mensaje.
Predícalo hija.


18-3-87           1129
Hija mía: ¡Qué generoso es el Señor! En todo cuanto ofrece se puede apreciar su 
generosidad. El amor de Dios engrandece el corazón del hombre. La 
misericordia de Dios ya se ha puesto de manifiesto en los cristianos. La vida de 
Dios es Vida y será eternamente.
Amén, amén.
Predícalo.

Leed: II Corintios C. 6, V. 13

13        Yo deseo que me paguen con la misma moneda. Les hablo como a mis propios  hijos: 
También ustedes abran su corazón.

En la tarde estoy rezando y la Santísima Virgen me dice:
                   "María es Iglesia".



19-3-87      (Festividad de San José)    1130
Sea este un día de oración profunda, meditada.
Con el rezo del Santo Rosario lograréis renovar el espíritu, a través de la oración 
sentiréis mi compañía y sobre todo la de Cristo Jesús, Redentor y Salvador del 
mundo.
Bendito y alabado sea.
Predicadlo.
20-3-87          1131
Digo a mis queridos hijos: Aumentad vuestra confianza en el Señor y en breve 
descubriréis su poder.
Toda culpa perecerá si el arrepentimiento llega a vuestro corazón, porque vuelve 
el Señor su rostro hacia los arrepentidos.
Gloria al Altísimo.
Predicadlo.


21-3-87          1132
Gladys: Un caudal de Amor trae para los hijos, esta Madre. Mi Corazón está en 
todo lugar y más aún donde hay fragilidad, desolación y pobreza. No habrá 
desilusión en el hijo que se cobije bajo mi manto. Yo lo aseguro.
Sea por siempre glorificado el Nombre de Dios. Debes darlo a conocer.


22-3-87           1133

Soy la eterna Madre que va delante de los hijos, implorante ante el Señor por 
ellos. Soy causa de dicha y no de aflicción. Estoy aquí, ni temprana ni tardía, así 
lo ha dispuesto el Señor.
Abridme las puertas, abridme vuestro corazón.
Amén, amén.
Predícalo hija mía.

Leed: Jeremías C. 21, V.8
        8        Y a este pueblo le dirás: "Así habla el Señor: Miren que Yo pongo delante de    
ustedes el camino de la Vida y el camino de la muerte".



23-3-87          1134

Me dirijo a todos mis hijos: La paz interior aquieta el alma, esta paz viene de 
Dios, esta paz se encuentra en Dios. No seáis indiferentes, no durmáis, sed 
sensibles y despertad, vuestra Madre lo desea. Reine la paz en los corazones 
humildes del Señor.
Gloria al Santísimo.
Predícalo.



24-3-87              1135

Digo a mis consagrados:  Renovaos con la oración, con intensa oración. Quiero 
perseverancia, quiero fidelidad, quiero auténticos consagrados.
Os quiero conmigo, os habéis acercado a mi Corazón, os habéis introducido en 
mi Corazón, seguid en El.
Ofreced, hijos míos, junto con vuestro amor, vuestro espíritu penitente.
Gloria a Dios.
Debes predicarlo hija.



25-3-87      (Día de Peregrinación)       1136

Mi querida hija: Mi "sí" al Señor fue un "sí" de completa entrega, un "sí", 
dicho con toda mi voluntad y un total amor al Espíritu Santo.
De mi cuerpo, se desprendería luego el Hijo del Padre, el Divino Amor, la 
maravillosa Vida.
Aquél que sufrió y murió en la Cruz.
El que hoy os contempla desde el Cielo. El que arranca para siempre al hombre, 
de la amargura de la muerte y lo conduce a la dulzura de la Vida.
Bendito sea el Señor.
Hazlo conocer.




25-3-87          1137
En la tarde la veo nuevamente: Hija mía: Por medio de ti estoy llegando a tus 
hermanos de toda la tierra. A los que apoyados en la fe, esperan en la Madre al 
Hijo. Madre bendita por Dios, Madre que, por gracia de Dios, trae a la 
humanidad la promesa del Señor, le muestra a la humanidad la senda verdadera 
y definitiva, le entrega a la humanidad su Corazón, para que fortalezca su amor 
por Cristo.
Gloria por siempre a Dios.
Predícalo.


25-3-87          1138
En la Catedral después de Misa, cuando toco Su Imagen para saludarla, siento Su 
voz que me dice: "Mi gozo es vuestro gozo ".



27-3-87           1139
Digo a todos mis hijos: Cada nuevo día suplicad y amad al Señor.
Cada nuevo día agradadle alabándolo. Sea la bendición de Dios para con 
vosotros.
Amén, amén.
Predicadlo.


28-3-87           1140
Querida mía: Los cristianos deben elevar al Cielo sus plegarias.
La vida del hombre puede ser renovada, el corazón del hombre puede volverse 
nuevo, si a Dios se le pide. Es este el momento oportuno, porque Cristo está 
presente.
Gloria al Señor.
Predícalo.
Leed: I de Pedro C. 2, V. 25
        25      Porque antes andaban como ovejas perdidas, pero ahora han vuelto al Pastor       y 
Guardián de ustedes.




29-3-87           1141
Cuando el espíritu se opaca, sólo la Luz del Señor puede hacerlo brillar. Que 
desaparezca  del corazón del hombre la vanidad que lo corroe y se entregue el 
hombre a Dios aguardando su misericordia.
Bendito sea.
Predicad.


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