MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
4-5-86            867

Hoy la veo nuevamente con pimpollos de rosas blancas en las manos, de pronto 
florecen. Me dice: Hija, muchos de mis hijos se sienten solos, Yo les digo:
                               Soledad es la penumbra,
                               soledad es dejarse estar,
                               soledad es la muerte,
                               y no vivir nunca más.

                               Soledad es abatirse,
                               es quedarse y no luchar,
                               es dudar que la Vida sigue,
                               es no amar, es cegarse a la Verdad.

Quien ama a Cristo, quien busca a Cristo, sentirá que se ha abierto a la Verdad.
Gloria a Dios.
5-5-86           868

Veo a Jesús. Me dice: Dios dará paz a los que deseen paz.
Cada corazón reciba a Dios y no abandone a Dios.
Luego veo a la Santísima Virgen sola. Dice: Escuchad queridos míos: Os animo a 
que confiéis en el Señor, la desobediencia a nada conduce.
Bendito sea el Señor por su gran misericordia.


6-5-86            869

Es mi deseo que entendáis porqué Jesús está extendiendo sus manos a los 
hombres, ¡es que su capacidad de amar es inigualable!
El jamás os dejará solos, su eterna presencia estará aguardando para que lo 
conozcáis.
Amén, amén.
Leed: San Juan C.16, V.24
        24      Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán y tendrán una alegría 
que será perfecta.





8-5-86            870

Hijos míos: Os hablo constantemente de la esperanza del mañana, ya que el 
presente nada deja.
Que sean mis palabras, aliento para el caído. Nada levanta tanto, como saberse 
amado por Jesucristo. Alabadlo.



9-5-86           871

Gloria a Dios, eternamente, porque con sus ojos sois contemplados.
Gloria a Dios, eternamente, porque con sus consejos sois aconsejados.
Gloria a Dios, hijos míos, porque en la Santa Comunión con su Cuerpo sois 
alimentados.
Gloria a Dios, porque en su Espíritu vuestros espíritus son consolados.
Gloria a Dios, porque a la eternidad por El sois llamados.
Gloria a Dios, porque su pureza cubre toda impureza.
Gloria, gloria a Dios.
Hija, empieza hoy la Novena al Espíritu Santo, con un Rosario de glorias.


10-5-86        (Intención de la Novena del 17 al 25)          872

Me dirijo a todos mis hijos: En esta Novena pedid al Señor, por la salud 
espiritual de la humanidad.
Solamente si los hombres encuentran paz en sus espíritus, vivirán en paz.
Amén, amén.



11-5-86          873
Hija: No hay ser que pueda vivir sin Dios; hay si, seres desdichados, seres que 
sin querer descubrir a Dios, viven en la más completa oscuridad.
Mi corazón de Madre les hará conocer a Cristo; esto librará a mis hijos de la 
condenación, los librará del enemigo. Que tus hermanos perseveren en la 
oración; el Espíritu Santo iluminará a los que lo hagan.
Bendito sea Dios.



12-5-86          874
Bienaventurados los que buscan la reconciliación con Dios. Hijos, con el corazón 
amáis, con el corazón sentid a mi Corazón, que está volcando su amor hacia 
vosotros. Amén, amén.

Leed: II Corintios C.10, V. 17 y 18

        17      El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
        18      Porque el que vale no es el que se recomienda a sí mismo, sino aquél a quien Dios 
recomienda.


15-5-86           875
Palabras justas aplica el Señor en estos días, en que el mundo parece ya 
descontrolado.
Palabras que dan seguridad a los que aumentan la fe y respetan su ley.
El Espíritu Santo, Luz del Amor, continuará transformando y purificando.
Gloria al Señor.


16-5-86           876

Digo a mis hijos: Disponed vuestros espíritus para recibir el Espíritu del Señor.
Nadie desprecie lo que de Dios viene. Amén, amén.

Leed: Job C 33, V.27 y 28

        27      y entona, entre los hombres, este canto: "Yo había pecado y tergiversado el derecho, 
pero El no me trató como correspondía;  
        28      ¡libró mi alma de pasar por la Fosa y mi vida contempla la Luz!".






17-5-86          877
Digo a tus hermanos: El Corazón de esta Madre, está presente en todas partes, 
donde hay amor y donde no hay amor, donde hay pobreza y donde  hay riqueza.
Está también en aquellos que están privados de la libertad, encarcelados, no hay 
lugar donde no esté y no hay herida que no cure Mi Corazón.
Amados hijos, orad en este día, para que la Luz perfecta del Espíritu Santo, se 
derrame sobre los hombres y sea aceptada por los hombres.
Gloria al Eterno.


19-5-86          878
Mis hijos encontrarán en Cristo Jesús, la Vida que por medio de El, ha dejado en 
herencia el Padre.
Alabad Su Nombre los que volvéis al Señor, porque dejáis atrás, todo lo inútil, 
que hace a un corazón vacío y mezquino.

Leed: Deuteronomio C. 10, V.14 y C. 26, V. 17 y 18
        
14              Al Señor, tu Dios, pertenecen el Cielo y lo más alto del Cielo, la tierra  y todo       lo que 
hay en ella.

Cap. 26, V. 17 - 18             
        
        17      Hoy tú le has hecho declarar al Señor que El será tu Dios, y que tú, por tu parte, 
seguirás sus caminos, observarás sus preceptos, sus mandamientos y sus leyes, y 
escucharás su voz.      
18              Y el Señor hoy te ha hecho declarar que tú serás el pueblo de su propiedad exclusiva, 
como El te lo ha prometido, y que tú observarás todos sus mandamientos.



20-5-86          879

Hija mía: Nada puede combatir contra Dios, nada puede marchitar tan magnífica 
flor, nada puede nublar el día.
Orad, orad mucho más todavía, que de un pueblo en oración, no quitará sus ojos 
el Señor.
Gloria al Todopoderoso.





21-5-86          880

En la noche en la Catedral me dice:
Hija, si hay oración, hay amor a Cristo. La fe se demuestra caminando junto a 
Cristo.



22-5-86           881

Repetidas veces golpean mi Corazón; lo siento así, cada vez que es ofendido 
Cristo Jesús.
El enemigo me está desafiando despiadadamente; está tentando abiertamente a 
mis hijos.
Es un combate entre la Luz y las sombras, una constante persecución a mi 
querida Iglesia.
Dios da libertad  y a nadie impide su propia elección. Purificarse o vivir en 
continuo pecado, crecer en Cristo o anularse.
Yo digo a mis hijos: Alejaos de la noche sombría, pronto despuntará la Aurora: 
Dejaos preparar en este tiempo por vuestra Madre, introducid vuestros corazones 
en esta Arca enviada por Jesús.
Gloria al Misericordioso.

Leed: Gálatas C.4, V.10 y 11

        10      ¡Observar los días, los meses. las estaciones y los años!
        11      Francamente, temo haber trabajado inútilmente por ustedes.



23-5-86           882

El Señor, Dios Todopoderoso, se manifiesta en socorro, en Redención y Gracia. 
Ofreced al Señor vuestra alabanza, sed un pueblo inseparable del amor de Dios. 
Amén, amén.





25-5-86        (Día de Peregrinación)    883

En la mañana. Digo a mis hijos: Nada ocultéis a vuestra Madre; mis manos 
recogen vuestras lágrimas, mi manto os cobija.
Reunidos aquí en este día, sentid la presencia de Jesús y María.
Queridos míos, encontráis en Mí lo que en Mí buscáis. Aleluia.



25-5-86           884

Manteneos dóciles a vuestra Madre y no abandonéis la caridad. No olvidéis que 
de la fuente abierta, nunca faltará el agua.



25-5-86           885

En la tarde, durante la Santa Misa en el Campito me dice: Es este, mi Gran Jardín.



28-5-86           886

Id al Señor, deseosos de quedaros con El. Hijos míos, no digo nada nuevo, digo 
sí, esto es bueno, quedarse con el Señor.
Enfermos, pobres y arrepentidos, apreciad todos la misericordia de Dios.
Amén, amén.

Leed: Eclesiástico C.23, V. 7 y C.33, V 1

        7       Escuchen, hijos, cómo se educa la lengua: el que observe esto no caerá en  el lazo

Cap.33 Vers.1

        1       El que teme al Señor no sufrirá ningún mal y en la prueba será librado una y otra vez.




31-5-86           887

Rezo por los Sacerdotes. Veo a la Santísima Virgen y me dice: Mis queridos 
sacerdotes, comenzarán a sembrar, harán esa gran siembra que es la Palabra de 
Dios, Yo estaré junto a ellos regando esa siembra. Hija, esto fue largamente 
esperado por Mí. Yo cuidaré a tu Obispo, ya que en él recaerá el mayor esfuerzo, 
conducir esta parte del rebaño del Señor.
Bienaventurados los hijos que ponen en esta misión, sus corazones.
Amén, amén.


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