MENSAJES DADOS POR LA VIRGEN MARÍA
DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
2-5-87           1164

Gladys: Muchos hijos permanecen inmutables, ignorando a Dios, Yo les digo: No 
vayáis hacia la muerte, id hacia la Vida Eterna, id hacia Cristo Jesús. Cristo no 
es un día sino los días.
Gloria al Señor.
Predícalo.



3-5-87           1165

Mi querida hija: Es una gran misión la tuya, hacer ver a todos tus hermanos la 
Verdad. Ayudar a los extraviados a encontrar el verdadero Camino y que puedan 
vivir así en la fe, en la caridad y en la humildad.
Tu prédica tiene que llegar al mundo entero, tiene que golpear los corazones y 
penetrar en ellos.
Hija, no hay pena más grande para una Madre, que ver a los hijos en la ruina, y 
la ruina más grande en estos momentos es para esta Madre, la perdición del 
alma de sus hijos.
Amén, amén.



7-5-87    1166
Hija mía, nunca la oscuridad podrá opacar el brillo de la Luz que, con el tiempo 
se está perfilando cada vez más y con mayor intensidad.
Sea alabado Jesucristo por la eternidad.
Predícalo.



8-5-87                     (Intención de la Novena del 17 al 25)         1167

Digo a todos mis hijos: Orad en esta Novena, para que vuestros corazones se 
enciendan de  amor a María.
No desmayaréis jamás, si me amáis y os refugiáis en mi Corazón, en todo 
momento.
No os sentiréis alejados de Dios, si estáis unidos a Mi, porque toda criatura que 
ama a la Madre, pasa inmediatamente a amar al Hijo.
Bendito sea el Salvador.
Debes darlo a conocer.
Leed: Proverbios C. 23, V. 15
15  Hijo mío, si tu corazón es sabio, también se alegrará mi Corazón: mis entrañas se 
regocijarán, cuando tus labios hablen con rectitud.



9-5-87   1168

Dios ama al mundo íntegramente, sin medida. Sea reconocido entonces el amor y 
la misericordia del Señor. El es el único en Quien el alma se puede confiar.
Gloria a Dios.


10-5-87          1169

¡Oh hija mía! Tus hermanos no alcanzan a ver todo lo que les brinda la Madre. 
Yo les digo: ¿No comprendéis que estoy morando entre vosotros?
Proceded según espera el Señor de vuestras obras.
No pretendáis todo de Dios, si vosotros nada hacéis por El.
Despertad y volved al Señor.
Amén, amén.


11-5-87           1170

Llenaos de fe y esperanza, responded al Señor. No ofendáis a Dios y descubriréis 
que la obediencia y el amor a El os guardará de la maldad. Hijos míos, entre 
lágrimas os vi, es por eso que os traigo mi consuelo. Alabado sea el Señor.





12-5-87           1171
Gladys, nuevamente te hablaré de Jesús. Mi Hijo, estando en la tierra, vivió 
solamente las cosas del Cielo; nada material lo apegó a las cosas de la tierra. 
Sabía, si, que tenía que vivir su tiempo junto a los hombres y fueron sus últimos 
años, los que dedicó enteramente a ser pastor, a juntar el rebaño de Dios, su 
Padre.
Es necesario que aquellos, los que no han comprendido todavía la importancia 
que tiene el rebaño del Señor, comprendan el valor de la unión de ese rebaño tan 
querido por mi Hijo.
Cada vez deberá ser más numeroso y más fuerte; de esta manera, nada podrá 
debilitarlo.
Hablo claramente a mis hijos, el Señor quiere recobrar a su rebaño.
Amén, amén.



13-5-87          1172
He hablado y he hablado; espero que mis palabras sirvan a mis hijos.
Benditos los que se convierten.
Benditos los que ven en Mi, el renacer de la Aurora.
Benditos los que descubren a Cristo, porque no se han negado a El, no se han 
negado a su Madre.
Gloria al Señor.
Leed: Exodo C. 20, V. 6
        6       Y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y cumplen mis 
mandamientos.



14-5-87          1173
Digo a mis hijos: No busquéis más allá de lo que os marca el Señor, porque todo 
resultará estéril.
Cuanto pide el Señor, es edificante; es que El, con su sabiduría, con su amor, 
ilumina a los hombres.
Conservad mis palabras en vuestro corazón.
Amén, amén.





15-5-87           1174

La creación toda, es obra de Dios. A El pertenece la justicia divina y su grandeza 
sobrepasa, toda comprensión humana.
Huya el hombre de la soberbia. No hay nada más hermoso que la humildad de 
corazón, ya que es esta la humildad que con insistencia pide el Señor. Lo 
material pasa y lo espiritual queda; lo terreno se marchita y fenece; lo celestial 
perdura.
Gloria al Eterno.



16-5-87          1175

Hija mía: Pobre aquel, que oculta su corazón a Dios. Pobre el que entrega su 
alma al maligno, ya que entrega su alma a las tinieblas. Pobre el hijo que vive en 
la confusión, sin querer reconocer las enseñanzas del Justo.
No es pobre el que carece de pan y si lo es el que carece de Dios.
Amén, amén.
Que esto se conozca hija.

Leed: Isaías C.2, V. 5 y 22
        5       ¡Ven, casa de Jacob, y caminemos a la luz del Señor!
22        ¡Dejen entonces  al hombre que sólo tiene aliento en sus narices! ¿En qué se lo puede 
estimar?



21-5-87           1176

Hija, los hombres se están destruyendo entre tanta violencia. Buscan sin 
encontrar, porque buscan en la superficie y  allí  nada hallarán; se quedarán en 
la pobreza espiritual.
El Señor quiere de los hombres, una vida rica espiritualmente; eso se consigue 
con oración, con entrega y un continuo ofrecimiento a Dios. Solamente así, se 
estará en profunda comunicación con el Señor.
Sea esto meditado.
Gloria al Altísimo.





22-5-87    1177

Veo a Jesús, me dice: Muchos cristianos están apartados de Dios, hay corazones 
incrédulos, hay alejamiento de la Palabra de Dios. Esos cristianos no ven la 
realidad que les muestro. Mi voz es inconfundible; si no la escuchan no se harán 
dignos de la Vida Eterna.
Los que crean no serán expulsados de mi presencia.



22-5-87           1178

En la tarde veo a la Santísima Virgen: Digo a mis hijos: Tropezáis a cada instante, 
mas está esta Madre, que os allanará el camino.
Ante las dificultades, ante las angustias, no os entreguéis; el Señor os sacará en 
el momento oportuno. El, os liberará porque es la fuerza; El, os revivirá porque 
es la Vida misma.
Amén, amén.



23-5-87          1179

Mi Corazón, sabe de la necesidad de cada hijo, conoce la pequeñez de cada hijo.
Mi Corazón, siente el calor o la frialdad de cada corazón. Yo los espero, para 
ponerlos ante la misericordia del Señor, ante el amor del Señor.
Alabado sea El.



24-5-87           1180

La felicidad interior, se consigue solamente cuando se está cerca de Dios.
El alma se purifica en Dios; por lo tanto, debe el alma serle fiel. Ser fiel a Dios 
significa, estar en completa amistad con Dios.
Amén, amén. 

Leed: Eclesiástico C. 1, V. 28

28  No seas reacio al temor del Señor ni te acerques a El con doblez de corazón.





24-5-87          1181

En la noche me dice:  En la medida que vea acrecentada la fe en mis hijos, serán 
multiplicadas las Gracias.
Amén.



25-5-87          (Día de Peregrinación)           1182

Digo a mis hijos: Vosotros, los que me escucháis, comenzad a conocer al Señor, 
y profundizad en tal conocimiento.
Adquiridlo junto a Mi, ya que nadie conoce al Hijo como la Madre, y nadie ama 
al Hijo, como lo ama la Madre.
Tened la seguridad que esta Arca contiene la Sabiduría necesaria; id a Ella.
Aleluia.
Predica hija, abiertamente.
Enseguida siento necesidad de escribir:
Madre bendita de Dios,
concede a tus  hijos,
la fortaleza y el calor 
de tus manos bienhechoras.
Danos el Amor que tu Corazón
ansioso quiere darnos,
danos la Luz que del Señor recibes
y la humildad que siempre le entregaste.
Eres Esperanza y Bienestar del alma;
Contigo gozaremos de paz
siguiéndote viviremos
amándote llegaremos a Dios.


26-5-87    1183
Gladys: Mi amor de Madre se vuelca hacia mis amados hijos. En este pedazo de 
tierra bendita, el Señor renueva el alma; aquí, el Señor fortalece el espíritu, aquí, 
la Madre espera de sus hijos, el nacimiento del hombre nuevo, para hacerlo 
crecer con un corazón abierto, un corazón limpio y merecedor de las bondades 
del Señor.
Amén, amén.  





28-5-87          1184

Hija mía, cuando digo: Venid a Mi, quiero decir, venid que os llevo a Cristo.
Yo soy la señal, soy la Madre, la presencia protectora que asegura a los hombres 
el acercamiento a Cristo.
Soy la que rescata a los hijos, del extravío, de las sombras y del pecado todo.
La unión con el Señor, hará que las culpas se borren, porque permaneciendo con 
El, prevalecerá el amor a El.
Gloria al Altísimo.



30-5-87           1185

Hija: No son muchos los que aprecian esta hora tan significativa para la 
humanidad. Por eso pido a mis hijos: Vivid este tiempo de Gracia, vividlo 
plenamente, y no será la noche vuestro temor.
Gloria al Señor.




31-5-87           1186

No sea vano mi intento por llegar a los corazones.
No desagrade el hombre a Dios y acepte lo que viene de Dios.
No niegue su boca lo que su corazón siente: El amor a Dios y no habrá tristeza 
en ese corazón.
Amén, amén.



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